Una humilde y castigada niñez une las historias de Gennady Golovkin y Saúl “Canelo” Álvarez, quizás más que lo que sus diferencias los separan.
De las calles de la urbanizada Karaganda, Kazajistán, a la sierra rural de Juanacatlán, Jalisco, la constante en la vida de ambos es canalizar su violencia a través del arte noble del boxeo para escapar de la precariedad.
Triple G es hijo de un finado minero ruso y de una laboratorista coreana. Golovkin vivió su niñez cuando Kazajistán seguía siendo parte de una de las repúblicas que conformaban la extinta Unión Soviética. Siempre bajo el duro management del partido marxista-leninista nacional y la clara injerencia supremacista de Moscú.
Tuvo tres hermanos, dos fallecieron a principios de los 90 al sumarse a las filas del Ejército ruso, sólo le sobrevive su hermano mellizo Max.
Sus hermanos muertos eran mayores que él y responsables de llevárselo a las calles junto a Max para que aprendieran a pelear, golpeando a niños incluso de mayor edad que ellos.
Tras una juventud, donde vió el colapso de la Unión Soviética y la independencia de su país, Golovkin logró ingresar a la la Universidad Estatal de Karaganda, de donde egresó como licenciado en Educación Física.
Con carrera profesional concluída y una formación boxística beginner el rumbo period claro: los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, donde conquistó la medalla de plata a los 22 años.
El inicio de una carrera profesional fue el siguiente paso porque la edad period un issue que podría restarle valor, para esto migrar a Alemania con el fin de tener acceso al mercado europeo y mejores condiciones de entrenamiento fue una decisión trascendental.
Ahí logró forjar un inicio meteórico de 23-0-0 con 19 nocauts.
Sólo period cuestión de tiempo para debutar en Estados Unidos con el respaldo de la cadena que fue la insignia del boxeo: HBO.
Y la fecha, llegó el 1 de septiembre de 2012 con una destrucción en cinco rounds del polaco Grzegorz Proksa, aquí nació su alter ego: GGG. Nació también la adulación por parte del cronista de HBO, Max Kellerman. A él se le atribuye la frase prefabricada Huge Drama Present, en las peleas del kazajo.
Hoy, diez años después de su debut en América del Norte tiene frente a sí el reto formidable que representa por tercera ocasión el mexicano Canelo Álvarez. Del Canelo, Golovkin ha dicho recientemente “es un boxeador de segunda”.
Pese a la enemistad forjada entre ambos por ellos mismos y sus entrenadores (Don Chepo y Eddy Reynoso), y por parte de GGG lo hacía Abel Sánchez, comparten muchas cosas.
En el caso de Canelo su papá es Santos Álvarez y su madre Ana María Barragán. Ambos conformaron una familia de clase media. El señor period un pequeño agricultor, y el dinero period un problema recurrente para mantener a siete hijos y una hija.
Santos y Ana María son originarios de Michoacán, pero a principios de los años noventa decidieron mudarse a Juanacatlán, en Jalisco.
Allí comenzaron un pequeño negocio de venta de paletas de hielo y aguas frescas. Poco a poco, el negocio creció hasta que todos los hijos se involucraron en la pequeña empresa acquainted. El sustento period moderado, pero el trabajo no faltaba para todos en este pueblo jalisciense.
Ahí, desde las calles vendiendo paletas, el pequeño Saúl veía a todos sus hermanos mayores entrenar en el gimnasio native. Y tanta fue su influencia, que tras ver el debut profesional de su hermano Rigoberto, el Canelo empezó a boxear en el circuito beginner estatal a los 12 años.
En 2004 ganó una medalla de plata en el Campeonato Nacional Juvenil realizado en Sinaloa perdiendo ante el native, Mario Abel Cazares. Un año después, se alzó con el metallic dorado en la Olimpiada Juvenil de 2005, efectuada en Chiapas.
Sin mayor perspectiva en su entorno rural que seguir vendiendo paletas y extender su carrera como aficionado sin paga de por medio, Álvarez fue apoyado por su familia. Así debutó de manera prematura como boxeador profesional el 29 de octubre de 2005, a los 15 años de edad.
Incursionó en el profesionalismo un año antes que su némesis GGG.
Su debut en Estados Unidos también fue en HBO, el 1 de mayo de 2010. Enfrentó al puertorriqueño José Miguel Cotto, quien por poco le arruina el momento tras sacudirlo en un par de ocasiones en los rounds intermedios. Eso, ante la celosa mirada de los decanos Larry Service provider y Jim Lampley, quienes tras el micrófono criticaron la aparición del mexicano.
Si bien Golovkin terminó la universidad con un título profesional, Álvarez no terminó la secundaria.
“Nunca me gustó la escuela”, reconoció Canelo, en el episodio del 17 de marzo de 2021 del podcast de Mike Tyson Hotboxin’.
Quizá esta sea la principal diferencia entre ambos, y no la narrativa que han montado en público desde 2018 tras el resultado positivo por dopaje del mexicano.

Canelo y Golovkin: Diferentes personalidades, desde historias y culturas distintas
Saul “Canelo” Álvarez y Gennady Golovkin tienen muy diferentes personalidades y provienen de culturas significativamente diferentes. Sin embargo, ambos son peleadores de élite, y hay mucho más que los une de lo que los divide, escribió el autor Thomas Hauser, en su libro “Un viaje peligroso: Otro año dentro del boxeo (2019)”.
Enfilados a su tercer choque en cinco años es claro que la rivalidad es más intensa hoy. Se ve la mala sangre por parte de Álvarez e impasibilidad en la persona de GGG. Eso fue evidente en el primer careo que tuvieron a su llegada a Las Vegas, donde el mexicano amagaba con soltar un golpe y el kazajo sólo sonreía de manera contenida.
Si sus miradas hablaran habrían expresado un odio competitivo.
“No quiero que la gente piense que el resultado de la tercera pelea va a borrar los resultados de las dos primeras porque necesitamos separar las dos primeras y la tercera pelea”, dijo Golovkin a Combat Freaks Unite. “Este es un momento diferente, una categoría de peso diferente, y las dos primeras peleas fueron muy interesantes”.
La primera pelea en septiembre 2017 fue por el título unificado de peso medio de Golovkin y el lineal RING de Álvarez. Sin embargo concluyó con una de las decisiones más controvertidas del siglo XXI: un empate dividido pese a que la mayoría tenía a GGG ganando claramente.
La juez que favoreció a Álvarez, Adalaide Byrd, anotó 10 rounds a su favor, de manera inesperada (118-110).
Un año después en 2018, tras una suspensión de Álvarez por consumo de clembuterol, la revancha fue un triunfo para el mexicano por decisión mayoritaria. Con ello, se llevó los cinturones de peso medio de Golovkin, protegiendo el Lineal RING. Puso fin a su histórico récord de reinado por el título en una división, empatando la marca de 20 defensas exitosas de Bernard Hopkins.
Ahora, Canelo (32 años) y GGG (40 años) llegan perfilados el sábado para protagonizar lo que podría ser el capítulo final en su histórica rivalidad, cuatro años después en la división de peso supermedio.
Los elementos están configurados para otro choque de acción entre agresores efectivos de estilos opuestos. Disputarán la corona indiscutible (AMB, CMB, OMB, FIB) y Lineal RING, en poder del mexicano.
Tras la campana inicial del primer spherical sólo habrá más drama en su antagonismo orgánico.
” Fuentes izquierdazo.com ”
