La Asociación Británica de Agencias de Viajes (ABTA) advierte al Gobierno de Boris Johnson del tremendo golpe que supondría el mantenimiento de los requisitos de viaje tras la revisión de la normativa que expirará el próximo 1 de octubre (El emisor británico mira con esperanza al 1 de octubre “tras un verano perdido”).
Aunque las principales cabeceras de Londres anticiparon que el Ejecutivo pretende dejar de exigir PCR a los turistas vacunados que regresen de zonas de bajo riesgo y, además, modificar el polémico semáforo Covid-19, el potente foyer turístico no afloja y mantiene su campaña de presión (Reino Unido podría decir adiós a las costosas pruebas PCR).
Los datos del verano, con un emisor británico atado de pies y manos por el mencionado semáforo, muestran la crítica situación de las empresas de viajes. Las reservas se desplomaron un 83% respecto al mismo periodo de 2019 y casi la mitad de las agencias no han experimentado incremento alguno respecto al verano de 2020. Ante esta situación, siete de cada diez planean ajustes de plantilla a partir de octubre.
En una carta remitida al secretario de Transporte, ABTA hace hincapié en que “con más del 80% de los adultos de Reino Unido ya vacunados, ha llegado el momento de disponer de un marco estable para los viajes internacionales”. Reclama el fin de las pruebas PCR para los vacunados que regresen de zonas de riesgo bajo, así como la sustitución del semáforo Covid por una “breve lista roja”.
Su director ejecutivo, Mark Tanzer, explica que “los requisitos de viaje del Gobierno han frenado la distribución de viajes de este verano, poniendo en riesgo puestos de trabajo, negocios y la conectividad de Reino Unido”. “Mientras que nuestros vecinos europeos han estado viajando con libertad y seguridad, los británicos estuvieron sujetos a costosas medidas que se han interpuesto en el camino de las personas”, lamenta.
“El Gobierno debe darse cuenta del daño que sus políticas están causando a la industria de viajes de Reino Unido. Debe utilizar la revisión estratégica de octubre para reiniciar los viajes de forma segura, aprovechando la vacuna y manteniendo una lista roja para los países que tengan variantes que preocupen. No existe una explicación lógica de por qué las personas que están completamente vacunadas deben someterse a costosas pruebas de PCR, o cualquier prueba, cuando regresan de países de menor riesgo”, concluye Tanzer.
” Fuentes www.preferente.com ”

