El señor presidente Venustiano Carranza, mandó como “embajador de la cultura mexicana” a Montevideo Uruguay, para que cómo diplomático, el gran poeta Amado Nervo comunicara a los países hermanos de Latinoamérica, las aportaciones de la riqueza cultural y artística y no se tuviera sólo la imagen de un país que únicamente había estado inmerso en la revolución, en esa dolorosa lucha de hermanos contra hermanos.
Amado Nervo, quien amaba profundamente a su patria, nació en Tepic, Nayarit, un 27 de agosto de 1870. Sus primeros estudios los realizó en Tepic. Después ingresó al prestigiado colegio que en Michoacán tenían los Padres Romanos. Posteriormente ingresó al seminario de Zamora, donde hizo sus estudios preparatorios.
Una vez terminados viajó a Mazatlán, donde se inició en el periodismo.
Tiempo después, en la capital del país, a dónde se había ido a vivir, escribió en periódicos y revistas, dándose a conocer y adquiriendo prestigio.
Atraído por la carrera diplomática, ingresa a ésta que lo llevó a vivir en París y España, teniendo que regresar a México debido a la Revolución Mexicana.
Volviendo a Montevideo, hay que señalar que hizo un magnífico papel y le fue reconocida su estatura intelectual y su exquisito y wise talento como literato y poeta.
Sin embargo, una enfermedad renal terminó con su carrera y le produjo la muerte, y a sus 48 años fallece en la madurez de su producción intelectual y con un futuro promisorio truncado un 24 de mayo de 1919.
Autor de varios libros, entre otros: La Amada Inmóvil; Plenitud; Poemas; Serenidad; Elevación, etcétera.
Regresa a México a bordo del crucero Uruguay. Argentina mandó al crucero 9 de Julio para que formara parte del cortejo fúnebre, hubo también buques brasileños y venezolanos.
El barco atracó en la Habana a petición de ese gobierno y en el puerto le rindieron un homenaje. El crucero Cuba se unió al cortejo y el buque escuela Zaragoza de la armada de México.
Cada barco que entraba al puerto de Veracruz disparaba 21 cañonazos que eran contestados por las baterías del fuerte de San Juan de Ulúa.
Sus restos descansan en la hoy Rotonda de las Personas Ilustres.
ENSENADA
El puerto más alejado de la capital del país, realizó en el “Teatro Centenario”, inaugurado en 1910, donde la comunidad ensenadense de aquellos años llenó ese recinto, y a tan ilustre mexicano, que entre uno de sus escritos “En Paz” de 1915 escribió:
“Amé, fui amado, el sol acarició mi faz”. Los últimos versos de su poema citado.
Ojalá y en éste 2022 nuestros rostros, nos den paz y tranquilidad en un reencuentro con uno mismo y con los demás, a quienes debemos ver como hermanos, sobre todo en esta sociedad tan polarizada que tantos daños nos ha hecho.
” Fuentes www.elvigia.net ”
