Las empresas de gestión de destinos (DMOs, por sus siglas en inglés) y los hoteleros mexicanos están apostando por un enfoque estratégico de crecimiento basado en datos de cara a 2026, priorizando viajes de mayor valor y una rentabilidad mejorada. Un nuevo estudio del proveedor de tecnología para la transformación del sector turístico, Amadeus, revela que ambos están combinando investigación interna, datos de socios y colaboración con los distintos grupos de interés para construir una visión más clara de la demanda.

Los hallazgos se dieron a conocer en Travel Dreams 2026: From data to delight, un nuevo estudio que explora el panorama del sector hotelero. Amadeus encargó a la firma de investigación Opinium Research encuestar a 6,000 viajeros de todo el mundo, 500 hoteleros —50 de ellos con base en México— y a una selección de DMOs globales.
Convertir los datos en información accionable
Los insights de las DMOs mexicanas destacan cómo están construyendo una visión más clara de la demanda. Rodrigo Esponda Cascajares, director general del Fideicomiso de Turismo de Los Cabos, señala: “Trabajamos para adquirir datos en bruto, incluidos datos de Amadeus, y posteriormente los gestionamos internamente para generar insights. Comparar distintas fuentes de datos, junto con nuestra propia información y encuestas, nos permite analizar y contrastar, creando una visión más sólida. Esto nos proporciona información valiosa para desarrollar casos de negocio y entender qué está sucediendo en el mercado”.
Los hoteleros mexicanos coinciden en que un entorno tecnológico en evolución ofrece nuevas oportunidades, y muchos señalan a la inteligencia artificial como un elemento clave en 2026. Al preguntarles cuál es la mayor oportunidad para mejorar la rentabilidad este año, el 16% indicó que aprovechar mejor la IA y la tecnología para optimizar las operaciones diarias es la principal palanca, por encima de cualquier otra.

Un 14% adicional afirmó que utilizar IA y tecnología para mejorar los esfuerzos de marketing representa la mejor oportunidad para impulsar la rentabilidad este año, lo que significa que casi un tercio de los hoteleros mexicanos considera a la IA como su principal vía para lograr mejores márgenes en 2026.
Sergio Rosarios, vicepresidente regional para Latinoamérica y el Caribe en Amadeus, comenta: “Los hoteleros mexicanos están marcando un cambio claro, pasando del análisis retrospectivo a inteligencia predictiva y lista para la toma de decisiones, especialmente a medida que la IA se integra cada vez más en las operaciones diarias y el marketing. La fuerte demanda de métricas de desempeño prospectivas y un mayor conocimiento del huésped demuestra que la industria está priorizando datos que pueden moldear activamente la demanda, no sólo medirla”.
Los hoteleros mexicanos también tienen claro qué tipo de datos podrían desbloquear un mejor desempeño. Cuatro de cada diez (40%) señalan que las métricas de desempeño prospectivas, como los pronósticos de ocupación y las proyecciones de RevPAR, son las más valiosas para mejorar resultados. Asimismo, el 36% destaca las métricas de desempeño de marketing digital —incluyendo el ROI de campañas y las tasas de conversión—, mientras que el mismo porcentaje identifica los datos sobre el propósito del viaje, como la segmentación entre viajes de negocios y de placer, como una prioridad clave.
Por último, otro 34% de los hoteleros mexicanos afirma que contar con datos más completos sobre los huéspedes —incluidos datos demográficos, preferencias e historial de estancias— proporcionaría los insights necesarios para segmentar mejor la demanda e impulsar la rentabilidad.

Rodrigo Esponda Cascajares añade: “Estamos construyendo el DMO 3.0, asegurando la alineación entre los valores fundamentales de todos los grupos de interés. Por ejemplo, el número de visitantes no es la única métrica; de hecho, no hemos crecido en ese aspecto durante los últimos tres años. No necesitamos más visitantes, buscamos calidad, no cantidad; tenemos la gran fortuna de recibir un nivel de huéspedes muy adecuado. Trabajamos para que estos visitantes se queden más tiempo, interactúen con la comunidad; no se trata solo de un mayor número de viajeros. Pero debemos asegurar la alineación con hoteles y otros actores en torno a este mensaje”.
El creciente papel de la inteligencia artificial
De acuerdo con los resultados de Travel Dreams 2026, los hoteleros mexicanos ya están utilizando la IA en áreas comerciales y operativas clave. La mitad de ellos (50%) la emplea para el análisis de tarifas de la competencia e inteligencia de mercado, mientras que el 48% aplica IA para la optimización de la publicidad digital. Otro 46% utiliza esta tecnología para prever la ocupación y mejorar la programación del personal.
De cara al futuro, se espera que la adopción se acelere en casos de uso enfocados en el huésped y el marketing. Casi tres cuartas partes (72%) planean utilizar IA para la creación de contenidos para SEO y listados, mientras que el 60% tiene previsto implementarla para recomendaciones personalizadas y estrategias de upselling. Asimismo, el 58% planea usar análisis de reseñas y sentimiento impulsados por IA para comprender mejor la retroalimentación de los huéspedes y perfeccionar la experiencia.
Todos los hoteleros mexicanos que participaron en el estudio planean invertir en IA en 2026, y el 26% prevé invertir entre 150,000 y 499,000 dólares estadounidenses. La inversión promedio esperada es de 240,000 dólares.
Cambios en las expectativas de los viajeros
Tanto para las DMOs como para los hoteleros, resulta relevante que los comportamientos de los viajeros han cambiado en los últimos cinco años. En particular, los hoteleros mexicanos señalan un mayor uso de dispositivos móviles para reservas y comunicación (42%), una mayor dependencia de reseñas de otros viajeros y de la prueba social (38%), así como una tendencia hacia ventanas de reserva más cortas y un aumento del trabajo desde cualquier lugar (ambos con 36%).
Poco menos de un tercio también observa una mayor preferencia por experiencias digitales y sin contacto (32%), mientras que un porcentaje similar identifica un mayor énfasis en la salud y la seguridad (30%). Más de una cuarta parte afirma haber notado un foco creciente en viajes sostenibles y éticos, mayores expectativas de políticas flexibles de cancelación y reembolso (ambos con 28%), así como una mayor demanda de personalización (26%).
