Por: Sergio González Rubiera
Leyendo al Quijote…. La escritura de la época.
Sin duda es de entenderse que la escritura o el estilo de una época sea similar entre sus
obras, y aunque, con diferencias entre autores, prevalezca un estilo, una tendencia y una
manera de transmitir al lector.

Cervantes fue primero, admirador y amigo, luego rival acérrimo de Lope de Vega, ambos
genios de las letras compartieron al mismo público, Lope destacando más en la obra
teatral y Cervantes, aunque sin gloria por entonces, resultaría el ícono de la literatura
española con su ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha.
Digo esto como introducción, para mis curiosos ocho lectores, para resaltar que esa época

de oro de la gramática española tenía tintes, estilos y hasta mensajes en común. Y es en
ese marco, que me sorprendo de sobremanera, al encontrar enormes similitudes en el
Quijote con el libro de Bernal Díaz del Castillo sobre la conquista de la Nueva España, con
la muy importante salvedad, que es preciso anotar, de que Bernal, si es que fuera él quien

escribiera la obra, no era ni erudito, ni escritor, ni académico, pero que su estilo y prosa
asemejan, con el debido respeto y guardadas las proporciones, con el de él Gran Cervantes.
Para ello conviene aclarar que ambas obras fueron escritas casi en la misma época y que a
ello se debe en muy buena medida la similitud.
Pareciera por las investigaciones, que Cervantes empezara a escribir el Quijote alrededor
de 1589 la primera parte, que se publicó en Madrid en 1605.
La obra de Bernal, aunque es muy difícil determinar la fecha, por las mismas imprecisiones del autor, que silencia la fecha de su nacimiento, se estiman iniciaran por el año 1568, y tenemos referencias de su primera publicación en Madrid en 1632.
Comparto estas fechas con el lector para tratar de entender la similitud en estilos,
lenguajes y referencias. Una es novela por excelencia y la otra, la crónica de una hazaña
épica.
Me permito, con el debido respeto tanto para los autores, como para el culto lector,
transcribir a continuación algunos textos de ambas obras, a efecto, no de analizar, sino de
disfrutar del parecido, guardadas las proporciones, los momentos y condiciones.
Acometeré la probablemente locura, de insertar un final de capítulo de una y otra obra, y
el título que sigue al nuevo capítulo para tratar de ilustrar la similitud.
De el Quijote:

“Mas sucedióles otra desgracia, que Sancho la tuvo por la peor de todas, y fué que no tenían vino que beber, ni aun agua que llegar a la boca; y, acosados de la sed, dijo Sancho,
viendo que el prado donde estaban estaba colmado de verde y menuda yerba, lo que se
dirá en el siguiente capítulo.
Capítulo XX
DE LA JAMÁS VISTA NI OÍDA AVENTURA QUE CON MÁS POCO PELIGRO FUE ACABADA DE
FAMOSO CABALLERO EN EL MUNDO, COMO LA QUE ACABÓ EL VALEROSO DON QUIJOTE
DE LA MANCHA.
De Bernal Díaz del Castillo, en la historia de la Conquista de la Nueva España:
Y el Montezuma entonces creyó que aquella gran señora era Santa María y la que le
habíamos dicho que era nuestra abogada, que de antes dimos a Montezuma con su
precioso hijo en los brazos. Y porque esto yo no lo vi, porque estaba en México, sino lo
que dijeron ciertos conquistadores que se hallaron en ello, y plugiese a Dios que así fuese,
y ciertamente todos los soldados que pasamos con Cortés tenemos muy creído, y así es
verdad, y que la misericordia divina y lo cual le doy muchas gracias. Y dejarlo he aquí, y
diré lo que pasamos en la prisión del gran Montezuma.
DE LA PRISIÓN DEL GRAN MONTEZUMA Y DE OTRAS COSAS MAS QUE SOBRE DICHA
PRISIÓN NOS ACONTECIERON.
La forma de concluir los capítulos y adelantar brevemente de lo que tratará el siguiente, y
la manera de titular los capítulos, haciendo toda una exposición, es sorprendentemente
similar, y aunque pudiere ser una simpleza para muchos, a mi me ha maravillado. Disfruto

la técnica, el estilo y me maravillo de haber podido leer ambas obras.
No se aún, mis queridos lectores, si es que aún me quedaran ocho, si he de continuar con
este sesudo, que no ocioso análisis sobre el Quijote, aunque si anticipo que habré de
iniciar otro sobre Bernal, en breve. Y mientras tanto, dejo por aquí mis textos y
reputación, para que la hagáis pedazos.
Hasta la próxima.
Al Buen Entendedor…
