
Por: Sergio E. González Rubiera
Acudir a las oficinas del Gobierno del Estado en Cancún, Quintana Roo es una penosa experiencia por decir lo menos, aunque esto ya lo saben y ya lo sufrimos prácticamente todos los mexicanos.

Oficinas sin aire acondicionado, larguísimas, casi interminables filas y desde luego decenas de trámites, papelería, copias y más copias; inconsistencias entre lo que requiere el servicio de “Asistencia al Contribuyente” y lo que los funcionarios solicitan en la visita personal a las oficinas.

Confusión, frustración y largas horas invertida Hay que reconocer también, que en su mayoría, el personal es amable y con ganas de ayudar; son diligentes y están conscientes de las molestías, claro no todos, siempre hay ese gruñón con mala cara, con quien a veces le toca a uno tratar.

Pero el asunto es que, el gobierno debería preocuparse por hacer que estos menesteres sean más amables y menos burocráticos en beneficio tanto de quienes nos sirven, como de quienes tenemos que emprender la tediosa tramitología. Mucho se puede avanzar con la digitalización, las aplicaciones en línea y otros recursos tecnológicos; se requiere de voluntad e inversión para ello.
Situaciones similares ocurren con el IMSS y por supuesto con el SAT, en donde su portal electrónico presenta constantes fallas y ni que decir de lo penoso que resulta tratar de conseguir una cita, eso sí que es toda una proeza.

Hay grandes retos para que México sea competitivo, en Infraestructura, en conectividad, en promoción, en seguridad y sin duda uno de ellos se encuentra en la oportunidad de una verdadera mejora regulatoria y en la eliminación de barreras en los tres niveles de gobierno. Mientras tanto, se agradecería en gran medida, que, las oficinas gubernamentales fueran amplias, cómodas, beneficiarias de la tecnología y que acudir a ellas no sea un viacrucis al que uno siempre ” le saca la vuelta”…
Agradezco a todos los funcionarios públicos que son amables y que cumplen con su misión, ellos no son causantes de nuestras penurias como contribuyentes y usuarios.
Al Buen Entendedor…