“Las compañías con precios reducidos tienen una actividad esencialmente dirigida a vuelos de ocio con destinos a ciudades europeas, cuya demanda ha sido muy fuerte este verano”, analiza Arnaud Aymé, consultor en la firma Sia Companions.
“De forma muy rápida han sido capaces de relanzar a pleno rendimiento las líneas menos limitadas por las restricciones sanitarias”, cube.
Cuánto transportaron las aerolíneas de bajo costo en Europa
- El grupo Ryanair, que incluye Buzz, Lauda y Malta Air, transportó cerca de 17 millones de pasajeros solo en el mes de julio, casi lo mismo que Air France desde enero. Sobre la semana del 11 al 17 de agosto, se operó un 15% de vuelos más que en las mismas fechas de 2019, con más de 3.000 vuelos diarios.
- Wizz Air, una firma en pleno crecimiento, aumentó su oferta en un 20% en el mismo periodo.
- La única excepción es la empresa británica easyJet, que se quedó en el 86% de su nivel prepandémico debido a “la débil recuperación de los viajes de negocios” que constituye una parte importante de su actividad, cube Aymé.
Estas empresas son ampliamente seleccionadas por los clientes por sus precios bajos, a pesar del aumento importante de tarifas este verano boreal que, por ejemplo en Francia, fue del 43,5%.
Ryanair anunció a principios de agosto que la época de los billetes de avión a ten euros (u$s10) había terminado.
Pero “el aumento inevitable de sus precios no las hará menos rentables”, asegura Marc Ivaldi, especialista de transporte aéreo en la Escuela de Estudios Superiores en Ciencias Sociales de Toulouse (Francia).
“Estas compañías se mantendrán de todas formas más baratas que las compañías clásicas, que igualmente revisaron al alza sus tarifas por las mismas razones”, explica.
Además, las principales aerolíneas de bajo coste sortearon la disaster sanitaria con menos dificultades que las firmas tradicionales.
“La mayoría de las compañías de bajo precio estaban bien armadas financieramente para capear la crisis. Consiguieron ganar nuevos segmentos del mercado tomando las líneas abandonadas por las empresas tradicionales y manteniendo la inversión en nuevos aparatos”, estima Aymé, poniendo el ejemplo de Transavia France, filial de Air France, que expandió su flota y recuperó líneas dejadas por la matriz.
Las aerolíneas de bajo coste alcanzaron un 47,3% del mercado en 2022 contra un 41,5% en 2019, según la oficina de estudios CAPA, una progresión récord.
Estas compañías también quedaron “relativamente al margen” de los problemas que se produjeron en la apertura de la temporada alta, con disfunciones en numerosos aeropuertos europeos por falta de private o huelgas que provocaron anulaciones, retrasos o pérdidas de equipaje.
Impacto negativo en las aerolíneas
Es cierto, no obstante, que Ryanair, Volotea, easyJet o Transavia France lidiaron con huelgas de parte del private que solicitaba mejores condiciones de trabajo y salarios más altos.
Pero esto tuvo “un impacto marginal” en su actividad, según Aymé. “En cuanto a las reivindicaciones salariales o laborales, los sindicatos de las compañías de bajo coste han ganado su causa”, asegura.
Además, los expertos estiman que la falta de private se mitigará en el próximo trimestre, debido a la esperada caída de la actividad en otoño y a las nuevas rondas de contratación en empresas como Ryanair o easyJet.
” Fuentes www.ambito.com ”



