Y sin embargo, en un momento de despreocupación en este autobús Intercity, olvidada de la mano de Dios, empecé a preocuparme. Aunque Spotify insistió (y, debo añadir, fue un poco raro todo) en recomendarme la lista de reproducción ‘Mi vida es una película’, el viaje no había llegado a parecerse a lo que vemos en los guiones de Hollywood.
Un chofer desdentado me pidió mi ticket y sufrí una serie de errores de cálculo en el cambio de divisas. Lo más vergonzoso de todo es que no había tenido ni un solo momento de autodescubrimiento del cual presumir. Estaba fracasando por completo a la hora de cumplir con el mito de la viajera en solitario que cambia su vida.
Este cliché lo vemos en todas partes dentro de la cultura pop. Está presente en las grandes peliculas al estilo Comer, amar, rezar y Bajo el sol de Toscana. Es Celine en Earlier than Dawn, Ann en Roman Vacation, y las chicas de Sisterhood Of The Travelling Pants. Es ineludible. Y es el estándar con el que inevitablemente te medirás si alguna vez te encuentras viajando sola al otro lado del mundo.
Incluso si no eres una fanática del cine, no podrás evitar ese shock cultural. En esta época del ‘yo’ y del individualismo exacerbado, se ha convertido tanto en un cliché ridiculizado como en un ultimate envidiado en las redes.
Al momento de escribir este artículo, hay unos 7,7 millones de publicaciones con la etiqueta #solotravel en Instagram. Mientras recorría Nueva Zelanda con mi monstruosa mochila, seguía idealizando los posts de otras personas sobre sus viajes aventureros, lamentando no llevar un par de anillos en los pies comprados en algún mercado native de Indonesia.
Muchos de nosotros nos encontraremos deambulando en solitario en algún momento de nuestras vidas, y las mujeres constituyen un estimado (y asombroso) 84% de todos los viajeros en solitario.
Un informe de HostelWorld de 2019 declaraba que ‘el futuro de los viajes es femenino’: ‘Mientras que antes los viajes en solitario se veían como algo valiente y arriesgado para las viajeras’, reza el informe, ‘un cambio de actitud ha significado que ahora es una experiencia aventurera y emocionante que les permite sentirse libres y empoderar a otras mujeres para que hagan lo mismo’.
” Fuentes news.google.com ”
