La normalizacion del trabajo en el Consulado de Estados Unidos en La Habana es cuestión de semanas, según varias fuentes y una convocatoria laboral hecha por la misión diplomática.
El Consulado se encuentra parcialmente cerrado en la atención a los cubanos que aspiran a visa de inmigrantes o de viaje a Estados Unidos, aunque nunca paralizó su labor con los estadounidenses, el otorgamiento de visas de emergencia y, pocas, a funcionarios cubanos que necesitaron desplazarse a Washington.
El cierre parcial de Consulado ocurrió en 2017, al inicio de la administración Trump, después de reportarse varios casos del llamado Síndrome de La Habana, dolencia de origen desconocido que, según sostienen, provoca lesiones cognitivas y que ahora parece afectar a diplomáticos, militares y agentes de inteligencia alrededor del mundo, incluyendo Estados Unidos. Hasta el momento se han anunciado unos 200 casos. La CIA dijo recientemente que no ha detectado ningún «país hostil» detrás. La Habana ha negado desde el principio ser la autora de los presuntos ataques.
La afectación más seria de esta crisis consular, que llevó a Estados Unidos a ordenar la reducción de diplomáticos cubanos en la Isla, parece ser la suspensión momentánea del programa de reunificación acquainted, que ha dejado varados a cientos de cubanos incluso en la nueva administración de Joe Biden, pese a las promesas electorales de reactivarlo.
Hace unos días, un anuncio en la página internet de la embajada estadounidense anunció la reapertura de tres plazas, una de ellas muy significativa: coordinador de la «unidad de viajes y transporte» que, como en toda embajada estadounidense, se encarga de manejar los viajes y hospedajes de los diplomáticos que llegan a Cuba. Durante las décadas de la Sección de Intereses también existió esa oficina, que entre otras cosas se ocupaba de los viajes de entrenamiento de los empleados cubanos a Estados Unidos. Las otras dos plazas están relacionadas con guardias de seguridad externos y de ronda de seguridad de las residencias de los diplomáticos.
Según el anuncio, el seleccionado para el cargo en la oficina de viajes debe coordinar el empaque, transporte y liberación de aduana de todos los envíos oficiales del gobierno estadounidense y los efectos personales del private de la embajada, asi como la valija diplomática y el correo desclasificado. Asimismo, controlar todos los detalles de los viajes del private estadounidense y cubano, la acreditación diplomática native, y lidiar con todos los detalles relacionados con los autos del private estadounidense, incluyendo las licencias de manejar”, dice el anuncio.
Cuando OnCuba contactó al Departamento de Estado sobre este tema, de inicio un portavoz fue bastante escueto: «Quizás (vayamos a normalizar el Consulado)». Pero cuando se le mencionó la existencia de la plaza para coordinar la oficina de viajes, fue más amplio: «Suele pasar cuando se prevé un aumento de viajes del private diplomático».
En las últimas semanas se ha especulado que la misión diplomática en La Habana pudiera volver a la normalidad. Pero no hay nada adelantado si lo mismo ocurrirá con la contraparte cubana en Washington, de donde en 2017 se pidió el retiro de unos 15 funcionarios.
” Fuentes oncubanews.com ”
