De acuerdo a datos del Monitor Global E-Waste, en 2024 México produjo 1.5 millones de toneladas de residuos electrónicos, de los cuales solo un 4% se reutiliza. Sin embargo, enfoques innovadores para la recuperación de estos materiales, como la minería urbana, podrían ayudar contra este problema. Por ejemplo, un smartphone contiene más de 60 elementos diferentes, incluyendo metales preciosos como el oro, la plata y el paladio, así como, el neodimio, el cobalto y el litio; cada teléfono es un tesoro escondido en la palma de nuestra mano. Actualmente miles de smartphones son desechados y, recuperar estos residuos electrónicos para transformarlos en recursos valiosos puede reducir la contaminación y de paso, reducir la dependencia a la minería y contribuir a una economía circular.
¿Cómo funciona la minería urbana?
La minería urbana, también conocida como producción secundaria, recuperar materiales valiosos de residuos que se encuentran principalmente en zonas urbanas, como son: electrónicos desechados, materiales de construcción y otros bienes de consumo usados, como electrodomésticos.
En lugar de enviarlos a tiraderos de basura, se recuperan, clasifican y, por medio de diversas técnicas, se extraen y separan los elementos de alto valor. Esto incluye metales, plásticos, minerales y tierras raras esenciales para la tecnología como el litio que se usa en las baterías o el neodimio que se usa en imanes para turbinas y motores.
Al recuperar estos materiales finitos, la minería urbana reduce la necesidad de nuevas operaciones mineras que a menudo alteran los ecosistemas y consumen grandes cantidades de energía.
Esta práctica también promueve una economía circular pues al reutilizar los residuos, las ciudades se transforman en centros de recursos proporcionando un suministro sostenible de materiales para nuevos productos.
Proceso de minería urbana
La minería urbana avanza rápidamente como una alternativa para recuperar y reutilizar materiales valiosos. El proceso se basa en
tecnologías para clasificar, desmontar y extraer materiales clave de forma eficiente.
A continuación, se presenta una descripción general de lo que implica el proceso de minería urbana:
1.- Recuperación y clasificación: Los residuos urbanos, incluyendo aparatos electrónicos y escombros de construcción, se recogen y clasifican de diversas fuentes. A partir de esto, cada vez más empresas ofrecen programas de recompra de dispositivos no deseados.
2.- Desmontaje: Se desmontan los elementos individuales y se trituran los materiales para acceder a componentes y metales valiosos.
3.- Separación y extracción: Técnicas como la separación magnética o la biolixiviación extraen metales valiosos y elementos raros.
Empresas como Mint Innovation, de Nueva Zelanda, utilizan la biolixiviación
(una técnica en la que bacterias separan los metales preciosos de los residuos electrónicos) para recuperar oro, que luego revenden a empresas locales, como joyeros y fabricantes.
4.- Purificación y refinamiento: Los materiales recuperados se
refinan para cumplir con los estándares de calidad para su reutilización.
5.- Reciclaje y gestión de residuos: Los materiales refinados se reintroducen en la cadena de valor, mientras que los residuos restantes se reciclan o se eliminan de forma segura.
Beneficios de la minería urbana
La minería urbana ofrece beneficios económicos y ambientales pues reduce la creciente cantidad de desechos electrónicos y brinda a las empresas otra forma de obtener metales de alto valor.
En comparación con la minería tradicional, la minería urbana tiene el potencial de ser una alternativa más eficiente en el uso de recursos y rentable, ya que acorta las cadenas de suministros y reduce la dependencia de materias primas importadas. Este enfoque es crucial para la economía generativa, donde los recursos valiosos se reincorporan a la producción en lugar de convertirse en residuos.
Desde el punto de vista ambiental, la minería urbana resulta muy beneficiosa. La extracción de nuevos recursos tiene un enorme impacto ambiental. Si bien el potencial recuperable de la minería urbana se limita a las reservas de materiales desmantelados, es una alternativa viable y valiosa en comparación a la extracción de recursos naturales ya que resuelve problemas como: la degradación del suelo, los residuos rocosos, la contaminación del agua y las emisiones de gases de efecto invernadero, a la vez que evita que los materiales peligrosos acaben en los vertederos.
Dicho esto, la minería urbana es solo una parte de la transición hacia una economía más circular.
Como señala Fraunhofer ISI, los esfuerzos por fabricar productos con menos materias primas generalmente han dado lugar a dispositivos más pequeños con capas más delgadas. Esto, a su vez, reduce el valor potencial de los materiales reciclados y hace que su separación sea más compleja debido a su menor tamaño. Una fabricación más inteligente desde el principio puede reducir las oportunidades para la minería urbana al final de la vida útil de un producto, pero contribuye a una economía circular en general.
Dassault Systèmes apoya la economía circular
A través de la tecnología de gemelo virtual de potencia, Dassault Systèmes está ayudando a empresas de todos los sectores a encontrar formas de reutilizar materiales, reducir los desechos y mejorar la eficiencia de sus procesos de fabricación y reciclaje.
Utilizando la plataforma 3D EXPERIENCE, las empresas pueden diseñar, simular, probar y refinar productos con un enfoque en la sostenibilidad y considerar desde el principio cómo diseñar para el desmontaje, cómo se pueden reutilizar sus materiales e incluso cómo se puede incorporar la
minería urbana a la cadena de suministro.
Además, las soluciones de Análisis del Ciclo de Vida (ACV) de Dassault Systèmes permiten medir el impacto ambiental de los materiales de los productos desde su creación hasta el final de su vida útil, identificando con precisión qué materiales y procesos contribuyen en mayor medida a los
residuos, las emisiones de carbono y el agotamiento de los recursos. Al mismo tiempo, las empresas pueden identificar fuentes más sostenibles y planificar estratégicamente la recuperación de materiales valiosos, como metales y tierras raras.
Este enfoque holístico y con visión de futuro crea un camino hacia un futuro más sostenible donde los materiales valiosos vuelvan continuamente a la producción y los entornos urbanos se conviertan en algo más que fuentes de consumo, sino en centros de recuperación sostenible de recursos.
