Por ello, en la búsqueda de ofrecer el mejor chile en nogada en la CDMX, se llevó a cabo la presentación del que La Poblanita de Tacubaya ofrece, cuyo peso es de 1 kilo 600 gramos.
Este se realizó mediante las experiencias Qué Gusta? quienes siempre sorprenden con las recomendaciones de alta gastronomía, siempre seleccionadas por Raúl Magaña y Berenice Díaz de León.
La conferencia se llevó a cabo en las instalaciones del restaurante por el chef directivo Adalberto Díaz y el chef Aníbal Silva quienes compartieron algo de historia.
Según cuentan ambos chefs, el 24 de agosto de 1821, Agustín de Iturbide firmó los Tratados de Córdoba documento que acordaba la Independencia de México y la retirada de las tropas españolas de la capital del
país. Cuatro días después, el comandante del Ejército Trigarante llegó a Puebla y las monjas agustinas lo recibieron con una comida especial con motivo de su santo.
El platillo consistía en un chile poblano relleno con ingredientes locales, cubierto por una blanca a base de nuez de Castilla, perejil fresco y granada roja. La decoración tricolor del plato recordaba a la bandera del cuerpo militar que Iturbide lideraba, causando furor entre cocineros de la región.
Desde finales de julio y hasta principios de septiembre es posible degustar este exquisito platillo cual mezcla a la perfección los ingredientes de Asia, de la India y de cocineras mulatas o criollas y peninsulares que habitaron en siglos pasados en Puebla y que sentaron las bases de platillo, que se ha concertar un orgullo nacional.
Los mexicanos tenemos la fortuna de que en la misma temporada la naturaleza nos regale el poblano, la nuez
de castilla, la manzana panochera, la pera de leche, el durazno criollo y la gran algunos de los más importantes ingredientes de uno de los dos platillos poblanos más emblemáticos, los chiles en nogada.
Y en torno a la llegada de las Fiestas Patrias una gran opción para celebrar fue la tradicional degustación de los chiles en nogada, uno de los manjares más representativos de la gastronomía mexicana.
Adalberto Díaz, chef de ‘La Poblanita’, restaurante multipremiado que fue fundado en 1947 y que fungió creador de los chiles en nogada que se presentaron ante la UNESCO cuando reconoció a la comida mexicana como patrimonio intangible de la humanidad, explica que «el asunto del capeado siempre ha levantado ámpula. Es como el huevo y la gallina», bromea el chef.
«Con los chiles en nogada sucede lo mismo que con el mole poblano, al que cada molera le agrega su toque, sentimiento y tradición», cuenta Luis Javier Cué de la Fuente, expresidente de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentos en Puebla. «Cada persona tiene una receta tradicional para los chiles en nogada, así es que es muy soberbio decir que los me chiles son los que uno elabora».
Aunque no existe una receta, sí existen ciertos ingredientes que son irremplazables; además calidad y origen de los productos son primordiales. Aunque la falda de los volcanes poblanos región propicia para los mejores ingredientes del picadillo de la nuez de Castilla, por cuestiones climáticas, explica Adalberto Díaz, la granada primero se cosecha en Michoacán y luego en Puebla , mientras que el chile poblano se recoge en Sonora, Sinaloa, llega hasta Baja California y de a transporta diariamente a la Central de Abasto.
Los detalles en la preparación de este platillo que se identifica como símbolo nacional marcan la diferencia. La
nogada se prepara con la nuez de Castilla, que mientras no se usa debe ser remojada en leche que esté a dos o tres grados de temperatura para que no se oxide, pues tiene un sabor ácido, explica el chef de La Poblanita.
Es importante conocer los ingredientes de los chiles en nogada, pues en infinidad de lugares cambian la receta para abaratarla. «En lugar de acitrón (dulce cristalizado que se elabora del tallo biznaga) en algunos sitios usan pedacitos de jícama previamente pintados y sumergidos en agua azucarada», revela Adalberto Díaz.
Otros productos clave son el piñón rosado y el membrillo. «Casi no hay membrillo en México, pero esto importa poco porque algunas personas consideran que el durazno les funciona igual, per realidad no es así, pues el membrillo tiene la acidez que regula el sabor del chile en nogada, este platillo no lleva azúcar, el dulzor lo aportan las frutas», dice Alberto.
Ahora conoces más de este inigualable platillo, que ya sea que haya sido creado por los ángeles, las monjas o unas chicas enamoradas, cuando llega a la mesa uno se olvida de todo y se debe degustar la mezcla de sabores de diversas partes del mundo.
La Poblanita de Tacubaya
www.lapoblanitatacuya.com
