Banyan Tree Mayakoba reafirma su compromiso con las comunidades locales a través de un esfuerzo colectivo que impulsa la educación y abre nuevas oportunidades para las futuras generaciones.

En Banyan Tree Mayakoba, la hospitalidad va más allá de crear experiencias memorables; también es una oportunidad para generar un impacto positivo y duradero en las comunidades que forman parte de su entorno. Bajo esta visión, este hotel impulsa Santa Cecilia y Kaxan Naát, una iniciativa que ha transformado el acceso a la educación para niñas y niños de una comunidad históricamente aislada en Quintana Roo.
Más allá de la infraestructura, esta iniciativa busca acompañar el crecimiento de una comunidad caracterizada por su espíritu colaborativo, la calidez de sus familias y el enorme potencial de sus niñas y niños. Un esfuerzo que, además, ha permitido que cada vez más estudiantes puedan asistir de manera constante a clases y continuar con su formación académica.
Lo que comenzó en 2021 como una visión para ampliar las oportunidades educativas de los niños y jóvenes de la comunidad de Santa Cecilia, hoy se ha consolidado en un proyecto transformador con un impacto tangible. Gracias a la colaboración entre Banyan Tree Mayakoba y Sancus Foundation, en 2023 se inauguró la primera aula, sentando las bases de un espacio dedicado al aprendizaje y al desarrollo comunitario. Posteriormente, el proyecto continuó fortaleciéndose con la instalación de paneles solares, una iniciativa que permitió suministrar al espacio de una fuente de energía sostenible, mejorando su funcionamiento y contribuyendo a su desarrollo a largo plazo.

Hoy, este esfuerzo continúa creciendo gracias al compromiso de Fundación RCD y otros aliados estratégicos, quienes han contribuido a la creación de nuevas aulas, un consultorio, un comedor y áreas de recreación. Más que infraestructura, este proyecto representa acceso a mejores oportunidades, herramientas para el desarrollo personal y un futuro más prometedor para las nuevas generaciones de Santa Cecilia.
En Banyan Tree Mayakoba, la hospitalidad trasciende la estancia de un huésped y se convierte en una oportunidad para dejar una huella positiva en el entorno. A través de Santa Cecilia y Kaxan Naát, el santuario reafirma su compromiso con un modelo de turismo que protege, impulsa y acompaña a las comunidades locales, demostrando que las transformaciones más profundas nacen cuando las personas trabajan juntas por un propósito común.

Parte de este impacto es posible gracias al Green Imperative Fund, un programa de contribución voluntaria en el que los huéspedes que así lo desean, participan con una donación por cada noche de estancia. Estos recursos permiten impulsar proyectos enfocados en educación, acción climática, gestión de residuos y conservación de la biodiversidad, fortaleciendo un modelo de hospitalidad que busca generar beneficios reales y duraderos tanto para las personas como para el planeta.
Te invitamos a conocer un poco más de la historia:
