Por Guillermo Martinez y Ilona Wissenbach
PALMA DE MALLORCA, España, 30 mar (Reuters) – Mallorca está aprestando los medios para cumplir con la nueva exigencia de Alemania de que sus ciudadanos presenten un check negativo de coronavirus antes de su viaje de vuelta a casa, abriendo centros de pruebas en el aeropuerto y en los grandes hoteles, y aumentando la capacidad de los laboratorios.
Cumplir con las normas de viaje de Berlín, introducidas con tres días de antelación, supone un reto para las autoridades baleares y los proveedores de servicios sanitarios privados sobre lo flexibles que deben ser en los próximos meses para mantener la llegada de turistas extranjeros.
Pero los turistas alemanes que ya están en Mallorca están descontentos con el cambio de norma, después de tener que mostrar un resultado negativo para entrar en España. Las reservas futuras también se han visto afectadas.
“El proceso de conseguir una cita para la prueba nos ha costado un día de nuestras vacaciones, y la prueba dura varias horas, es todo un lío”, dijo el turista alemán Andreas, que no dio su apellido, en el aeropuerto, junto a un puesto de pruebas.
En su lucha contra el aumento de los contagios en su país, el Gobierno alemán introdujo el lunes la exigencia de un check negativo para todos los retornados para evitar la importación de más casos de COVID-19, tras haber levantado la obligatoriedad de hacer cuarentena.
El turoperador TUI dijo que los requisitos cambiantes del Gobierno alemán han disuadido a algunas personas de viajar.
Las reservas para viajar a Mallorca siguen llegando, pero no a los altos niveles observados inmediatamente después de que Alemania eliminara el requisito de la cuarentena, dijo Aage Dünhaupt, portavoz de la empresa.
Esto es una mala noticia para las empresas de la isla balear, con gran dependencia del turismo, que se enfrenta a un largo e incierto camino de recuperación después de que la pandemia devastara los viajes internacionales.
El turismo extranjero a España se desplomó un 80% el año pasado, hasta los 19 millones de visitantes, su nivel más bajo en medio siglo, y pocos esperan que se vuelvan a alcanzar los niveles anteriores a la COVID-19 antes de 2023.
Los turistas alemanes deben costearse las pruebas por sus propios medios.
Para los que se alojan en los hoteles más grandes con capacidad para más de 100 personas, las empresas sanitarias privadas ofrecen pruebas internas, mientras que los que se alojan en sitios más pequeños deben acudir a una clínica privada.
Estoy aquí por tercera vez este año, pero entretanto se ha complicado bastante”, se quejó en el aeropuerto Peter, otro alemán que volvía a casa.
Antoni Fuster, de la asociación de proveedores sanitarios privados de Baleares, dijo que la capacidad para realizar pruebas no es una preocupación en las islas, pero que los turistas no deberían dejar la organización de una prueba para el último momento.
El proveedor de servicios sanitarios Quirón, que gestiona el mayor laboratorio privado de la isla, dijo que había aumentado su capacidad para realizar entre 10.000 y 20.000 pruebas al día, tanto para turistas como para residentes.
Un centro de pruebas situado en el aeropuerto, pensada como último recurso para los viajeros que se presentan sin una prueba, ha tenido que duplicar su capacidad después de que se formaran largas colas el lunes.
“Hemos visto mucha demanda y mucha gente se ha quejado de las colas”, dijo un portavoz de Megalab, que gestiona el centro de pruebas del aeropuerto.
Sin embargo, el cuello de botella no ha provocado retrasos significativos en los vuelos, según el operador aeroportuario AENA.
Si un turista de regreso a su país da positivo en la prueba de COVID-19, se lo traslada a un hospital privado o a un hotel habilitado para atender a pacientes asintomáticos o con casos leves.
En el caso de los turistas procedentes del espacio Schengen, el Gobierno español remite a su país de origen el coste de la estancia obligatoria en el hospital, mientras que el gobierno regional balear paga el hotel de cuarentena.
En el hotel para la cuarentena de Mallorca -el Meliá Palma Bay- hay 11 personas aisladas: dos turistas alemanes, una familia de Croacia y cinco residentes locales, según el servicio de salud local.
(Información de Emma Pinedo y Nathan Allen desde Madrid, Guillermo Martínez desde Mallorca y de Ilona Wissenbach y Maria Sheahan desde Germany; editado por Nathan Allen; editado por Alexandra Hudson; traducido por Darío Fernández en la redacción de Gdansk)
” Fuentes www.infobae.com ”
