{"id":97764,"date":"2021-03-18T04:24:21","date_gmt":"2021-03-18T04:24:21","guid":{"rendered":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/?p=97764"},"modified":"2021-03-18T04:24:22","modified_gmt":"2021-03-18T04:24:22","slug":"viajar-en-el-tiempo-como-en-volver-al-futuro-pero-en-la-literatura-argentina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/viajar-en-el-tiempo-como-en-volver-al-futuro-pero-en-la-literatura-argentina\/","title":{"rendered":"Viajar en el tiempo como en \u201cVolver al Futuro\u201d, pero en la literatura argentina"},"content":{"rendered":"<p> <br \/>\n<\/p>\n<div>\n<div class=\"visual__image  image_container\"><img decoding=\"async\" alt=\"La literatura argentina y los viajes en el tiempo\" height=\"1080\" width=\"1920\" src=\"https:\/\/www.infobae.com\/new-resizer\/i9eAtGdC0Wq-Y73-Xk20lmvdQlo=\/420x236\/filters:format(jpg):quality(85)\/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com\/infobae\/VQYWHFM5INCJPHTVTUZU5HY4WY.jpg\" srcset=\"https:\/\/www.infobae.com\/new-resizer\/i9eAtGdC0Wq-Y73-Xk20lmvdQlo=\/420x236\/filters:format(jpg):quality(85)\/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com\/infobae\/VQYWHFM5INCJPHTVTUZU5HY4WY.jpg 420w,https:\/\/www.infobae.com\/new-resizer\/tRALI3HS6AdSskIjPTvdM4fZh4g=\/768x432\/filters:format(jpg):quality(85)\/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com\/infobae\/VQYWHFM5INCJPHTVTUZU5HY4WY.jpg 768w,https:\/\/www.infobae.com\/new-resizer\/W8zgIVVOcdji7idMBcyWDTAYmTM=\/992x558\/filters:format(jpg):quality(85)\/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com\/infobae\/VQYWHFM5INCJPHTVTUZU5HY4WY.jpg 992w,https:\/\/www.infobae.com\/new-resizer\/3rxBswomRwCVf3w2vgkI9Uw16d8=\/1200x675\/filters:format(jpg):quality(85)\/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com\/infobae\/VQYWHFM5INCJPHTVTUZU5HY4WY.jpg 1200w\" sizes=\"(min-width: 800px) 50vw, 90vw\"\/><figcaption>La literatura argentina y los viajes en el tiempo<\/figcaption><\/div>\n<p class=\"paragraph\">Digamos que la primera vez que la concept de viajar en el tiempo se meti\u00f3 en la mente de los lectores fue en 1887, cuando <b>Enrique Gaspar <\/b>public\u00f3 <i><b>El anacron\u00f3pete<\/b><\/i>. As\u00ed se llamaba el dispositivo revolucionario, una caja enorme de hierro fundido que funcionaba a trav\u00e9s de la electricidad y permit\u00eda a los pasajeros moverse en el tiempo. \u00bfAdonde viajan los protagonistas? A la batalla de Tetu\u00e1n en 1860, a la Granada de 1492, a la China del siglo III, a la Pompeya del Vesubio en el a\u00f1o 79, a la \u00e9poca del profeta No\u00e9. El motor es la aventura, a tono con las novelas de <b>Julio Verne<\/b>. Siete a\u00f1os despu\u00e9s, esa obsesi\u00f3n literaria se \u201cmoderniz\u00f3\u201d y comenz\u00f3 a ser narrada como posibilidad cient\u00edfica, con <i><b>La m\u00e1quina del tiempo<\/b><\/i> (1895) de <b>Herbert George Wells<\/b>. Ah\u00ed est\u00e1 todo: ciencia ficci\u00f3n, aventuras, filosof\u00eda, adoctrinamiento, redenci\u00f3n, distop\u00eda. Cuando, en la novela, el viajero del tiempo le muestra el artefacto a sus amigos, les cube: \u201cSubido a esa m\u00e1quina tengo la intenci\u00f3n de explorar el tiempo. \u00bfEst\u00e1 claro? Nunca he hablado m\u00e1s en serio en toda mi vida\u201d. No le creen, pero sienten una profunda fascinaci\u00f3n. \u00bfEsa fascinaci\u00f3n sigue existiendo dos siglos despu\u00e9s?<\/p>\n<p class=\"paragraph\"><b>Paradojas a la argentina<\/b><\/p>\n<p class=\"paragraph\">\u201cLa ciencia ficci\u00f3n argentina no existe\u201d, escribi\u00f3 <b>Elvio Gandolfo<\/b> en el pr\u00f3logo de una antolog\u00eda del g\u00e9nero en 1978. Como buenos hijos del realismo, el drama pol\u00edtico determina nuestra identidad y todo parece nutrirse de esa herida. Es en ese sentido que los viajes en el tiempo suelen aparecer menos bajo la forma de la m\u00e1quina transportadora que de las paradojas existenciales. En la novela de 1940 de <b>Adolfo Bioy Casares<\/b>, <i><b>La invenci\u00f3n de Morel<\/b><\/i>, un grupo de personas, mediante un desarrollo cient\u00edfico, se vuelven inmortales pero viven eternamente el mismo d\u00eda haciendo exactamente las mismas cosas. La eternidad como victoria contra el tiempo. El narrador es un escritor venezolano que huye de su condena a prisi\u00f3n perpetua y llega a una isla. En un momento de su estad\u00eda, nota que arriban unos turistas. Los sigue, los esp\u00eda, anota todo lo que ve en su diario. Una de las turistas se llama Faustine. Se enamora. La observa en el acantilado todas las tardes. Un d\u00eda, luego otro, luego otro. Las escenas que observa parecen calcadas, se repiten iguales. Intenta hablarle pero ella no responde. Es un holograma.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">La concept de \u201cel otro\u201d aparece en varios cuentos argentinos. Uno es <i>El otro cielo<\/i>, que forma parte del libro<i><b> Todos los fuegos el fuego<\/b><\/i> (1966) de <b>Julio Cort\u00e1zar<\/b>. El protagonista vive en Buenos Aires en 1945 y tambi\u00e9n en Par\u00eds de fines del siglo XIX. Por momentos est\u00e1 con su novia Irma y trabaja en la bolsa porte\u00f1a, y al rato est\u00e1 en las galer\u00edas parisinas de la Belle \u00c9poque con Josiane. Pero es <b>Borges<\/b> quien lleva m\u00e1s a fondo la concept de la duplicaci\u00f3n del yo y del clon. En <i>El otro<\/i>, publicado en <i><b>El libro de enviornment<\/b><\/i> de 1975, el narrador, se encuentra consigo mismo. Le pregunta d\u00f3nde vive, le responde que en Ginebra. \u201cEn tal caso \u2014le dije resueltamente\u2014 usted se llama Jorge Luis Borges. Yo tambi\u00e9n soy Jorge Luis Borges. Estamos en 1969, en la ciudad de Cambridge\u201d. Antes, en el ensayo <i>Nueva refutaci\u00f3n del tiempo<\/i> de <i><b>Otras inquisiciones<\/b><\/i> (1952). dec\u00eda: \u201cEl tiempo es la sustancia de que estoy hecho. El tiempo es un r\u00edo que me arrebata, pero yo soy el r\u00edo; es un tigre que me destroza, pero yo soy el tigre; es un fuego que me consume, pero yo soy el fuego. El mundo, desgraciadamente, es real; yo, desgraciadamente, soy Borges\u201d.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">En 1979, <b>Ang\u00e9lica Gorodischer<\/b> publica <i><b>Trafalgar<\/b><\/i>, un libro de cuentos donde el protagonista es Trafalgar Medrano, un hombre de negocios, rosarino, que viaja por la galaxia buscando oportunidades comerciales. En el quinto relato que integra el volumen, <i>El mejor d\u00eda del a\u00f1o<\/i>, Trafalgar cuenta su aventura en Uunu, el planeta donde sus habitantes viven conscientes de la existencia de diferentes tiempos. All\u00ed, en 24 horas, vive cinco d\u00edas en diferentes tiempos: un d\u00eda despierta en un lodge tranquilo, otro el planeta est\u00e1 en plena guerra civil, otro est\u00e1 en la edad de piedra. Cada d\u00eda es una \u00e9poca diferente, como si viviera en un eterno zaping por los canales de la historia. \u201cLo que en realidad coexiste no es el tiempo, un tiempo, sino las infinitas variantes del tiempo. Por eso los neyiomdavianos de Uunu no hacen nada por modificar el futuro, no hay nada que modificar. Porque en una de esas barras, de esas variantes, de esas ramas, los Capitanes no llegan al poder. En otra el que llega al poder es ser Dividis\u201d, se lee en ese cuento. Es una buena paradoja: si todas las realidades posibles coexisten, \u00bfpara qu\u00e9 unificarlas?<\/p>\n<div class=\"visual__image  image_container\"><img decoding=\"async\" alt=\"Gorodischer, Cort\u00e1zar, Borges y Bioy Casares\" height=\"1080\" width=\"1920\" src=\"https:\/\/www.infobae.com\/new-resizer\/r5lw2bPdIWyw0ks9Oz8KD1_zhfY=\/420x236\/filters:format(jpg):quality(85)\/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com\/infobae\/G7YHJU644JEKDHEE5QEIRSUCPI.png\" srcset=\"https:\/\/www.infobae.com\/new-resizer\/r5lw2bPdIWyw0ks9Oz8KD1_zhfY=\/420x236\/filters:format(jpg):quality(85)\/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com\/infobae\/G7YHJU644JEKDHEE5QEIRSUCPI.png 420w,https:\/\/www.infobae.com\/new-resizer\/f57R1_cnweBRcC7-g_Ttm_fQ3xc=\/768x432\/filters:format(jpg):quality(85)\/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com\/infobae\/G7YHJU644JEKDHEE5QEIRSUCPI.png 768w,https:\/\/www.infobae.com\/new-resizer\/xR9KYa332SysFCAdo1c6ysk8Mjk=\/992x558\/filters:format(jpg):quality(85)\/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com\/infobae\/G7YHJU644JEKDHEE5QEIRSUCPI.png 992w,https:\/\/www.infobae.com\/new-resizer\/s921l7qSblIHuHInLiZi1NC_iWM=\/1200x675\/filters:format(jpg):quality(85)\/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com\/infobae\/G7YHJU644JEKDHEE5QEIRSUCPI.png 1200w\" sizes=\"(min-width: 800px) 50vw, 90vw\"\/><figcaption>Gorodischer, Cort\u00e1zar, Borges y Bioy Casares<\/figcaption><\/div>\n<p class=\"paragraph\">Una vez dijo Gorodischer, en referencia a <i><b>La m\u00e1quina del tiempo<\/b><\/i> de Wells, que la \u201cparadoja fundamental\u201d es que \u201csi me voy al pasado y mato a mi abuelo antes de que se case con mi abuela, no nazco nunca, no existo. Pero si no existo \u00bfqui\u00e9n es el que va al pasado a matar a mi abuelo? Si no existo nadie va al pasado y mi abuelo se casa con mi abuela y tienen hijos y yo soy uno de los hijos de los hijos y por supuesto, existo. Si existo soy el que va al pasado y mata a mi abuelo y as\u00ed sucesivamente\u201d. Luego, dio otra paradoja m\u00e1s: \u201cSoy var\u00f3n de padre desconocido. Voy al pasado a averiguar qui\u00e9n se acost\u00f3 con mi madre y me engendr\u00f3. Busco a mi madre y mientras tanto conozco una muchacha, tenemos un romance, me acuesto con ella y engendro un hijo y esa muchacha que cambi\u00f3 de nombre y de ciudad cuando supo que estaba embarazada fue mi madre y yo soy mi propio padre. Si seguimos con los ejemplos podemos llenar p\u00e1ginas y horas\u201d.<\/p>\n<p class=\"paragraph\"><b>Nuevos viajes, nuevas novelas<\/b><\/p>\n<p class=\"paragraph\">\u201cNo hay nada m\u00e1s hermoso, perturbador y desequilibrante que un hombre atrapado por una obsesi\u00f3n\u201d, escribe <b>Kike Ferrari <\/b>en <i><b>Todos nosotros<\/b><\/i>. La novela publicada en 2019 por Alfaguara tiene un argumento related al de <b>Stephen King<\/b> en <i><b>22\/11\/63<\/b><\/i>, en el que Jacob Epping viaja a 1963 para evitar la muerte de <b>John F. Kennedy <\/b>\u2014de all\u00ed el t\u00edtulo del libro\u2014, aunque es mucho m\u00e1s ambicioso. El rescatado es <b>Le\u00f3n Trotsky<\/b>, revolucionario ruso exiliado en M\u00e9xico que en 1940 es asesinado por el sicario espa\u00f1ol y agente de la NKVD sovi\u00e9tica <b>Ram\u00f3n Mercader del R\u00edo<\/b>. La novela no tiene un protagonista sino que se configura de forma polif\u00f3nica y en varios registros. Jos\u00e9 Daniel escribe su novela, Mario sus recuerdos, Olga su cr\u00f3nica, Karen sus mensajes, El Gordo Felipe Caballero su testamento. Es El Gordo un ex militante trotskista que se obsesiona con un proyecto tecnol\u00f3gico y que, nutrido por una delirante cantidad de pastillas cotidianas, crea una m\u00e1quina del tiempo. Dicho as\u00ed, el argumento parece inveros\u00edmil, pero el libro, con todas sus capas de sentido, con todos sus personajes, escenarios y registros, se vuelve adictivo.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">El Gordo muere, pero deja todo listo. No sabe si la m\u00e1quina va a funcionar, la duda est\u00e1, pero el plan parece perfecto. Y el objetivo tambi\u00e9n. \u201cLo que es innegable es que evitar su asesinato servir\u00eda para la construcci\u00f3n de una corriente revolucionaria muy otra a la salida de la II Guerra Mundial. Ah\u00ed s\u00ed ser\u00eda reformulada la cuesti\u00f3n de la derrota del \u2018socialismo real\u2018 y el \u2018triunfo del capitalismo\u2018\u201d. Es un libro pol\u00edtico, donde viajar al pasado con una misi\u00f3n pol\u00edtica implica entender el curso de la historia y sus posibilidades truncadas. Es un libro de aventuras porque Mario tiene que adoptar otra identidad, la de un mexicano de los a\u00f1os cuarenta, y saber que quiz\u00e1s volver al presente sea imposible. Es un libro hist\u00f3rico porque la construcci\u00f3n de los d\u00edas previos de Mercader del R\u00edo a cometer el asesinato son muy detallistas. Es un libro de ciencia ficci\u00f3n porque incluso los objetos tienen su protagonismo, su sensibilidad. Y es un libro sobre sobre la amistad porque viajar en el tiempo es cumplir el sue\u00f1o de su amigo muerto y homenajear las noches de heavy steel, militancia y cerveza de la adolescencia: \u201cLa amistad es el primer comunismo\u201d.<\/p>\n<div class=\"visual__image  image_container\"><img decoding=\"async\" alt=\"&quot;Todos nosotros&quot; de Kike Ferrari y &quot;Las iteraciones&quot; de Juanjo Conti\" height=\"1080\" width=\"1920\" src=\"https:\/\/www.infobae.com\/new-resizer\/UoKKzXKMESeMwLdXdaM72P8s_DE=\/420x236\/filters:format(jpg):quality(85)\/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com\/infobae\/BYMW5MWEBRBAFBLBZI4KUZMYIA.png\" srcset=\"https:\/\/www.infobae.com\/new-resizer\/UoKKzXKMESeMwLdXdaM72P8s_DE=\/420x236\/filters:format(jpg):quality(85)\/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com\/infobae\/BYMW5MWEBRBAFBLBZI4KUZMYIA.png 420w,https:\/\/www.infobae.com\/new-resizer\/U4QzyUJ4EfJOXp04kDKO4sSmJb4=\/768x432\/filters:format(jpg):quality(85)\/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com\/infobae\/BYMW5MWEBRBAFBLBZI4KUZMYIA.png 768w,https:\/\/www.infobae.com\/new-resizer\/9DPE5xa66tdCnXB9oTPFz-fi8Y4=\/992x558\/filters:format(jpg):quality(85)\/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com\/infobae\/BYMW5MWEBRBAFBLBZI4KUZMYIA.png 992w,https:\/\/www.infobae.com\/new-resizer\/I3a8NCX826DCfts0k3aUVCBo49I=\/1200x675\/filters:format(jpg):quality(85)\/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com\/infobae\/BYMW5MWEBRBAFBLBZI4KUZMYIA.png 1200w\" sizes=\"(min-width: 800px) 50vw, 90vw\"\/><figcaption>&#8220;Todos nosotros&#8221; de Kike Ferrari y &#8220;Las iteraciones&#8221; de Juanjo Conti<\/figcaption><\/div>\n<p class=\"paragraph\">En <i><b>Las iteraciones<\/b><\/i> (Contramar, 2019), <b>Juanjo Conti <\/b>comienza escenificando el futuro cercano. Juan Andr\u00e9s Stiven, alias Stix, un programador octogenario que vive de la ayuda social, piensa qu\u00e9 hacer con sus \u201cceldas\u201d. Hace cinco a\u00f1os vio en vivo y por televisi\u00f3n el primer viaje en el tiempo. Ahora, en ese presente, la m\u00e1quina se convirti\u00f3 en \u201cun bien m\u00e1s para el consumo\u201d. Solicitando un permiso y completando datos \u2014no nos libraremos de la burocracia en el futuro\u2014, se puede acceder a un viaje. Stix comienza con ambici\u00f3n, pero el sistema s\u00f3lo le permite viajar un a\u00f1o al pasado y a Montevideo y a \u201cmirar el R\u00edo de la Plata\u201d y por quince minutos. En la cola del lugar donde le dar\u00e1n su reloj para hacer el viaje conoce a un tal Kaufmann, un colero que se hace pasar por otro usuario para venderle \u201cceldas\u201d del mercado negro y as\u00ed poder viajar m\u00e1s tiempo y m\u00e1s lejos. A partir de all\u00ed, el protagonista hace uso de sus habilidades de programador rom\u00e1ntico del siglo XX \u2014\u201dahora los programas son \u2018escritos\u2018 por ni\u00f1os que mueven objetos en la pantalla con la mente\u201d\u2014 para convertirse en un hacker en la period de los viajes en el tiempo.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">La primera parte de la aventura es colectiva: Stix junta a sus amigos de la infancia, otros octogenarios descartados por el sistema, entre tiernos y c\u00ednicos, y se ponen a filtrar noticias falsas para un grupo guerrillero que, d\u00eda a d\u00eda, pierde hombres en las calles en combate. Es cierto, dicen, trabajan para intereses que desconocen, pero que, al menos, no reproducen la ins\u00f3lita desigualdad reinante. Luego est\u00e1 la aventura private: Stix siempre estuvo enamorado de Soledad, una compa\u00f1era del secundario que muri\u00f3 el d\u00eda despu\u00e9s de que \u00e9l se sacara con Mariana, quien lo hace profundamente infeliz. Ahora, su objetivo, adem\u00e1s de cambiar el mundo, es viajar en el tiempo y salvar a Soledad y declararle su amor. \u201c\u00bfC\u00f3mo se le explica a alguien en pocos segundos todo el amor que se tiene contenido?\u201d El plan se vuelve una cadena: viaja hasta su yo de 35 a\u00f1os para que su yo de 35 a\u00f1os viaje hasta su yo de 25 a\u00f1os y de pronto todo es una gran confusi\u00f3n atrapante donde queda una certeza: quiz\u00e1s lo mejor es dejar las cosas tal cual est\u00e1n. <b>Juanjo Conti <\/b>construye una gran historia de ciencia ficci\u00f3n pero tambi\u00e9n una buena novela de amor.<\/p>\n<p class=\"paragraph\"><b>Salvar el mundo<\/b><\/p>\n<p class=\"paragraph\">Quiz\u00e1s el gran viaje en el tiempo de la literatura argentina lo hace la historieta <i><b>El Eternatura<\/b><\/i>, creada por el guionista<b> H\u00e9ctor Germ\u00e1n Oesterheld<\/b> y el dibujante<b> Francisco Solano L\u00f3pez<\/b> y publicada inicialmente en la revista <i>Hora Cero <\/i>entre 1957 y 1959. La historia relata una invasi\u00f3n alien\u00edgena a la Tierra y una tormenta de nieve t\u00f3xica. Juan Salvo, el protagonista, que vive con su esposa y su hija, recibe la visita de tres amigos: Favalli, Lucas y Polsky. Mientras juegan al truco, la radio da una noticia: una gran explosi\u00f3n en el Oc\u00e9ano Pac\u00edfico. Luego se corta la luz. Se asoman por la ventana y ven un verdadero desastre: cad\u00e1veres, autos chocados y una especie de nieve luminiscente que cae en copos redondeados desde el cielo cubri\u00e9ndolo todo. Ven c\u00f3mo los vecinos salen a la calle y mueren ni bien tocan la nieve. Polsky, desesperado por saber c\u00f3mo estaba tu familia, sale y muere en el acto. Piensan y piensa, entonces Favalli, profesor de F\u00edsica, crea un traje aislante. El encargado de salir al mundo, conseguir suministros para sobrevivir en la casa y ver qu\u00e9 es lo que realmente est\u00e1 ocurriendo es Juan Salvo, El Eternauta.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">Pero la verdadera historieta empieza antes. Un preludio, una introducci\u00f3n, una especie de cap\u00edtulo 0. \u201cMedianoche, mucho fr\u00edo, apenas alguna pareja taconeando ligero, estrellas remotas. Adentro, mis libros, mi soledad\u201d, se lee en la primera p\u00e1gina, en una de las vi\u00f1etas. El propio Oesterheld est\u00e1 en el estudio de su casa escribiendo un nuevo gui\u00f3n para una historieta. De pronto, una imagen se proyecta ante \u00e9l y despu\u00e9s un cuerpo. Es Juan Salvo,<i><b> El Eternauta<\/b><\/i>. Viene del futuro, un futuro dist\u00f3pico, destruido, espantoso. Le cuenta todo y se va. Cuando Oesterheld, dibujado en su propia historieta por Solano L\u00f3pez, recobra el sentido de la realidad, se pregunta: \u201c\u00a1Entonces es cierto! \u00a1Todo lo que <i>El Eternauta<\/i> me cont\u00f3 suceder\u00e1 de aqu\u00ed a dos a\u00f1os! Todo ese espanto, toda esa muerte. \u00bfSer\u00e1 posible evitarlos publicando todo lo que El Eternauta me cont\u00f3? \u00bfSer\u00e1 posible?\u201d Entonces, empieza a escribir la historia.<\/p>\n<p class=\"paragraph\">Este recorrido \u2014sin pretensiones historiogr\u00e1ficas, porque seguramente deja textos afuera\u2014 choca con el universo LIJ y un libro titulado <i><b>El viaje de Gaia<\/b><\/i>, publicado en 2014 por Espacio Santafesino Ediciones, que acent\u00faa este imaginario en la mirada ecologista. La historia la escribi\u00f3 <b>Pablo Rodr\u00edguez J\u00e1uregui <\/b>y fue adaptada por <b>Cristina Mart\u00edn <\/b>con ilustraciones de <b>Melisa Lovera<\/b>, de <b>Gonzalo Rimoldi<\/b> y del propio Rodr\u00edguez J\u00e1uregui, que dirigi\u00f3 la pel\u00edcula. Una nena de diez a\u00f1os con m\u00e1scara de gasoline recorre una Santa Fe devastada. No hay gasoline ni carb\u00f3n ni \u00e1rboles. Ya no se produce electricidad, la nafta se agot\u00f3 y el sol no se ve. El mundo es un museo de la destrucci\u00f3n. Entre la pila de chatarra tecnol\u00f3gica y bajo un cielo irremediablemente contaminado, encuentra un libro. Lo lee: hay animales y plantas extintas. Cuando vuelve, su abuelo Nicol\u00e1s, prototipo del cient\u00edfico loco, le muestra su invento, un \u201ccolectivo-mulita\u201d, la m\u00e1quina del tiempo. La misi\u00f3n: viajar al pasado y concientizar al mundo sobre el uso de las energ\u00edas de la Tierra. Es un viaje de aventuras con una moraleja important que, p\u00e1gina tras p\u00e1gina, abre la esperanza de la utop\u00eda necesaria.<\/p>\n<div class=\"visual__image  image_container\"><img decoding=\"async\" alt=\"&quot;El Eternauta&quot; y &quot;El viaje de Gaia&quot;\" height=\"1080\" width=\"1920\" src=\"https:\/\/www.infobae.com\/new-resizer\/3eEa8uZGud5b5AVK0kBqUnGQ7KM=\/420x236\/filters:format(jpg):quality(85)\/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com\/infobae\/NTQINT4W6FA2VCUNSW6KD5ODLA.png\" srcset=\"https:\/\/www.infobae.com\/new-resizer\/3eEa8uZGud5b5AVK0kBqUnGQ7KM=\/420x236\/filters:format(jpg):quality(85)\/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com\/infobae\/NTQINT4W6FA2VCUNSW6KD5ODLA.png 420w,https:\/\/www.infobae.com\/new-resizer\/lv0pmQ7HNBMqcqfWtCRASGGeuOk=\/768x432\/filters:format(jpg):quality(85)\/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com\/infobae\/NTQINT4W6FA2VCUNSW6KD5ODLA.png 768w,https:\/\/www.infobae.com\/new-resizer\/9RDhpLhLT-0uamop2Y2CMUV_l54=\/992x558\/filters:format(jpg):quality(85)\/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com\/infobae\/NTQINT4W6FA2VCUNSW6KD5ODLA.png 992w,https:\/\/www.infobae.com\/new-resizer\/H29YCNvu2k4KbunJ6x2loLqHG-s=\/1200x675\/filters:format(jpg):quality(85)\/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com\/infobae\/NTQINT4W6FA2VCUNSW6KD5ODLA.png 1200w\" sizes=\"(min-width: 800px) 50vw, 90vw\"\/><figcaption>&#8220;El Eternauta&#8221; y &#8220;El viaje de Gaia&#8221;<\/figcaption><\/div>\n<p class=\"paragraph\">Tal vez no sea necesaria la m\u00e1quina en el tiempo para viajar al pasado. Antes \u2014o mejor dicho: siempre\u2014 estaba el m\u00e9todo pure: el recuerdo. Quiz\u00e1s todo comenz\u00f3 en <i><b>Cuento de Navidad<\/b><\/i> (1843) de <b>Charles Dickens<\/b>, donde un viejo ego\u00edsta y adicto al trabajo recibe la visita del fantasma de su amigo que muri\u00f3 hace siete a\u00f1os, para viajar juntos a su infancia y entender por qu\u00e9 tanta maldad, por qu\u00e9 tanta avaricia. Es un viaje en el tiempo, al fin de cuentas. Unas d\u00e9cadas despu\u00e9s se escribe la quiz\u00e1s primera novela que aborda el tema con claridad: <i><b>Un yanqui en la corte del rey Arturo<\/b><\/i> (1889). All\u00ed <b>Mark Twain<\/b> hace que un supervisor de una f\u00e1brica de armas de Connecticut vaya a la Britania del siglo VI. Aunque no hay m\u00e1quina del tiempo, el viaje existe. Luego el siglo XX lo desarroll\u00f3 mejor con la ciencia ficci\u00f3n \u2014<b>Ray Bradbury, Philip Ok. Dick, Robert Heinlein, Stanis\u0142aw Lem<\/b> y<b> Isaac Asimov<\/b>, entre tantos otros\u2014 y esa obsesi\u00f3n literaria, ya cient\u00edfica, nunca nos abandon\u00f3. \u201cEl hombre lleg\u00f3 a la luna, es posible que llegue a otros planetas, pero de viajes en el tiempo, hasta ahora, nada\u201d, cube <b>Sebasti\u00e1n Robles<\/b>. Es cierto: hasta ahora, nada.<\/p>\n<p class=\"paragraph\"><b>SEGUIR LEYENDO<\/b><\/p>\n<div class=\"text-element\"><a rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\" href=\"https:\/\/www.infobae.com\/america\/cultura-america\/2019\/03\/02\/sonar-el-futuro-philip-k-dick-arquitecto-de-la-distopia-que-ya-empezamos-a-vivir\/\"><b>So\u00f1ar el futuro: Philip K. Dick, arquitecto de la distop\u00eda que ya empezamos a vivir<\/b><\/a><\/div>\n<div class=\"text-element\"><a rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\" href=\"https:\/\/www.infobae.com\/america\/cultura-america\/2018\/03\/28\/como-pensar-el-futuro-stanislaw-lem-filosofo-de-la-ciencia-ficcion\/\"><b>C\u00f3mo pensar el futuro: Stanislaw Lem, fil\u00f3sofo de la ciencia ficci\u00f3n<\/b><\/a><\/div>\n<\/div>\n<p><script defer=\"\">!function(f,b,e,v,n,t,s) {if(f.fbq)return;n=f.fbq=function(){n.callMethod? n.callMethod.apply(n,arguments):n.queue.push(arguments)}; if(!f._fbq)f._fbq=n;n.push=n;n.loaded=!0;n.version='2.0'; n.queue=[];t=b.createElement(e);t.async=!0; t.src=v;s=b.getElementsByTagName(e)[0]; s.parentNode.insertBefore(t,s)}(window, document,'script', 'https:\/\/connect.facebook.net\/en_US\/fbevents.js'); fbq('init', '336383993555320'); fbq('track', 'PageView'); fbq('track', 'ViewContent');<\/script><br \/>\n<br \/><\/p>\n<p><em> &#8221; Fuentes www.infobae.com &#8221; <\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La literatura argentina y los viajes en el tiempo Digamos que la primera vez que la concept de viajar en el tiempo se meti\u00f3 en la mente de los lectores fue en 1887, cuando Enrique Gaspar public\u00f3 El anacron\u00f3pete. As\u00ed se llamaba el dispositivo revolucionario, una caja enorme de hierro fundido que funcionaba a trav\u00e9s [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":97765,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"jnews-multi-image_gallery":[],"jnews_single_post":[],"jnews_primary_category":[],"jnews_social_meta":[],"footnotes":""},"categories":[39],"tags":[],"class_list":["post-97764","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-viajes"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/97764","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=97764"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/97764\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/97765"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=97764"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=97764"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=97764"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}