{"id":93219,"date":"2021-03-09T23:35:53","date_gmt":"2021-03-09T23:35:53","guid":{"rendered":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/?p=93219"},"modified":"2021-03-09T23:35:53","modified_gmt":"2021-03-09T23:35:53","slug":"el-eterno-retorno-del-artista-que-entusiasmaba-a-andy-warhol-y-karl-lagerfeld-arte-icon-design","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/el-eterno-retorno-del-artista-que-entusiasmaba-a-andy-warhol-y-karl-lagerfeld-arte-icon-design\/","title":{"rendered":"El eterno retorno del artista que entusiasmaba a Andy Warhol y Karl Lagerfeld | Arte | ICON Design"},"content":{"rendered":"<p> <br \/>\n<\/p>\n<div>\n<p class=\"\">El mundo de la moda ha acudido al rescate de <b>Jean Dunand<\/b>. Gracias a admiradores tan ilustres como Marc Jacobs, Yves Saint Laurent o <a rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\" href=\"https:\/\/www.architecturaldigest.com\/story\/karl-lagerfeld-death-collector-and-decorator\">Karl Lagerfeld,<\/a> el artista suizo, fallecido en 1942, ha recuperado en las \u00faltimas d\u00e9cadas parte de la popularidad y el enorme prestigio del que disfrut\u00f3 en vida. <a rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\" href=\"https:\/\/www.christies.com\/en\/lot\/lot-5644808\">Su obra vuelve a cotizarse muy al alza.<\/a><\/p>\n<p class=\"\">Porque la de Dunand es una historia de auge sostenido, olvido p\u00f3stumo y resurrecci\u00f3n tard\u00eda, cuando ya nadie lo esperaba. Nacido en Lancy, en el cant\u00f3n suizo de Ginebra, y emigrado a Par\u00eds a los 20 a\u00f1os, ech\u00f3 ra\u00edces muy firmes en la capital francesa, aunque pronto, por puro pragmatismo, decidi\u00f3 aparcar su primera vocaci\u00f3n, la escultura, para centrarse en las artes decorativas. Gracias a ellas lo fue todo en <a rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\" href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/2003\/11\/15\/paisvasco\/1068928810_850215.html\">aquel Par\u00eds de la d\u00e9cada de 1920,<\/a> uno de los entornos creativos m\u00e1s estimulantes de la historia de la cultura y las bellas artes. Con su estilo pulcro, preciosista y exquisito, muy asociado al <i>artwork d\u00e9co<\/i> por entonces en boga, Dunand lleg\u00f3 a dirigir un taller con m\u00e1s de 60 empleados, <a rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\" href=\"https:\/\/arteac.es\/jean-dunand\/\">decor\u00f3 transatl\u00e1nticos y hoteles de lujo, tuvo grandes clientes entre la alta aristocracia parisina<\/a> y retrat\u00f3 a celebridades como la cantante estadounidense <b>Josephine Baker<\/b>.<\/p>\n<p class=\"\">Sin embargo, tras la Segunda Guerra Mundial, la obra de este triunfal verso suelto pas\u00f3 de moda. Su nombre se convirti\u00f3 en una nota a pie de p\u00e1gina en el gran libro del arte contempor\u00e1neo. Par\u00eds dejaba atr\u00e1s su etapa <i>artwork dec\u00f3<\/i> y ese estilo, asociado a un periodo de hedonismo y euforia, fue sustituido por vanguardias menos fr\u00edvolas, m\u00e1s conceptuales. Hubo que esperar varias d\u00e9cadas para que <a rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\" href=\"https:\/\/www.christies.com\/en\/lot\/lot-5858650\">Andy Warhol reivindicase a Dunand,<\/a> al que ve\u00eda como un eslab\u00f3n perdido entre la exuberancia decorative del Par\u00eds de entreguerras y el <i>pop artwork. <\/i>M\u00e1s tarde, ya a finales del siglo XX, Lagerfeld se convirti\u00f3 en coleccionista implacable de su obra y contribuy\u00f3 a popularizar su nombre entre la \u00e9lite de los dise\u00f1adores de moda. Esta reevaluaci\u00f3n tard\u00eda ha consolidado a Dunand entre los artistas m\u00e1s cotizados precisamente ahora, casi 80 a\u00f1os despu\u00e9s de su muerte y a casi un siglo de distancia de su etapa creativa m\u00e1s exitosa y f\u00e9rtil.<\/p>\n<h4 class=\"font_secondary color_gray_ultra_dark\">La \u00faltima traves\u00eda del Normandie<\/h4>\n<p class=\"\">Hace apenas una semana ha vuelto a quedar claro hasta qu\u00e9 punto Dunand disfruta de una inesperada vigencia. El pasado s\u00e1bado 20 de febrero se subast\u00f3 en la ciudad portuaria francesa de Le Havre un muy sugerente lote de obras suyas, 18 panales decorativos realizados en 1934 para el crucero de l\u00ednea Normandie. Se esperaba que alcanzasen un precio de alrededor de 300.000 euros, pero al remaining fueron vendidos por una cantidad muy superior: 770.000. Casi 400 coleccionistas, 370 para ser exactos, participaron en la puja, aunque solo 50 de ellos, elegidos por sorteo, pudieron estar presentes en la sala en que se realiz\u00f3 la subasta.<\/p>\n<p class=\"\">Seg\u00fan Am\u00e9lie Marcilhac, autora de un monogr\u00e1fico sobre Dunand, el lote subastado incluye \u201calgunas de indiscutibles sus obras maestras\u201d. Marcilhac explica que el artista dedic\u00f3 un a\u00f1o entero a trabajar en este ambicioso conjunto de piezas decorativas: \u201cCobr\u00f3 por ellas much\u00edsimo dinero, pero trabaj\u00f3 d\u00eda y noche, sin descanso, y al final del proceso estaba extenuado. Ten\u00eda 58 a\u00f1os, llevaba m\u00e1s de 30 trabajando a un alt\u00edsimo nivel de exigencia y su organismo nunca se recuper\u00f3 del todo de tan intenso esfuerzo\u201d.<\/p>\n<p class=\"\"><a rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\" href=\"https:\/\/www.wavesandwind.com\/ss-normandie-grandeur-de-francia\/\">El Normandie, un lujoso transatl\u00e1ntico de 313 metros de eslora que cubri\u00f3 durante a\u00f1os el trayecto entre Le Havre y Nueva York,<\/a> con escala en el puerto brit\u00e1nico de Southampton, period, seg\u00fan el galerista neoyorquino Jake Baer, \u201cun palacio flotante\u201d. Y as\u00ed quiso Dunand decorar sus paredes, empezando por las de su sal\u00f3n de t\u00e9 y su sala de fumadores: como las de un palacio. Por entonces, hab\u00eda dejado atr\u00e1s los motivos abstractos y geom\u00e9tricos que predominaban en su obra de juventud. <a rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\" href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/2010\/06\/19\/babelia\/1276906337_850215.html\">Influido por el estilo del pintor Henri Rousseau,<\/a> el Dunand tard\u00edo hac\u00eda suntuoso arte figurativo laqueado y en relieve con acabados de orfebrer\u00eda. Escenas de caza en entornos paradis\u00edacos que recuerdan al jard\u00edn del Ed\u00e9n, cebras, osos, gatos, conejos y ping\u00fcinos, \u00e1rboles con la textura de un tapiz y el colorido delirante de la cola de un pavo actual.<\/p>\n<h4 class=\"font_secondary color_gray_ultra_dark\">Un ermita\u00f1o feliz<\/h4>\n<p class=\"\">Dunand daba rienda suelta a su fantas\u00eda recluido en su estudio de la parisina rue Hall\u00e9, un lugar que ten\u00eda algo de zoco persa y de zool\u00f3gico. En \u00e9l criaba gallinas y palomas e incluso conservaba en una jaula a una cr\u00eda de leopardo chileno, obsequio de un cliente, a la que llamaba Toya y alimentaba con dos kilos de carne cruda diaria. El reino animal con sus formas caprichosas, se hab\u00eda vuelto ya a esas alturas la principal fuente de inspiraci\u00f3n para \u00e9l. Pero como su trabajo no le permit\u00eda apenas pisar la calle, se rodeaba de animales en el \u00fanico espacio que frecuentaba: su estudio. Sus nietos, seg\u00fan recordaba uno de ellos, Jean-Paul Dunand, eran siempre bienvenidos en el arca de No\u00e9 de su abuelo: \u201c\u00c9l era un reh\u00e9n de su trabajo, pero tambi\u00e9n una persona alegre y bromista, que se tomaba la vida con un entusiasmo casi infantil y adoraba a su familia\u201d.<\/p>\n<p class=\"\">Con <a rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\" href=\"https:\/\/www.gazette-drouot.com\/en\/article\/jean-dunand-and-the-normandie%253A-a-temple-of-art-deco\/20321\">sus paneles para el Normandie,<\/a> el artista pudo desquitarse de un desastre que le doli\u00f3 en el alma: la destrucci\u00f3n de otro gran crucero de l\u00ednea decorado por \u00e9l, el Atlantique. El barco hab\u00eda ardido en 1933, apenas un a\u00f1o m\u00e1s tarde de su primer viaje, con lo que se perdi\u00f3 para siempre lo que Dunand consideraba una parte esencial de su propia obra de madurez. El Normandie fue para \u00e9l la oportunidad de recuperar parte de lo que hab\u00edan consumido las llamas. Aquel fue, seg\u00fan Marcilhac, su \u00faltimo gran proyecto, su testamento art\u00edstico.<\/p>\n<h4 class=\"font_secondary color_gray_ultra_dark\">El hombre que capt\u00f3 la esencia de Josephine Baker<\/h4>\n<p class=\"\">A\u00f1os antes de ese \u00e9xito crepuscular, en marzo de 1927, Dunand hab\u00eda retratado a <a rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\" href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2017\/06\/03\/actualidad\/1496444208_248536.html\">Josephine Baker<\/a> en su estudio de la rue Hall\u00e9. Quiso mostrarla, seg\u00fan dej\u00f3 anotado en sus diarios, \u201ccomo una diosa de \u00e9bano, la \u00fanica habitante de un reino tropical de fantas\u00eda\u201d. En la l\u00e1mina barnizada en laca de apenas medio metro de altura que fue resultado de aquellas sesiones, Baker aparece descalza y semidesnuda al pie de una palmera, luciendo un collar ex\u00f3tico, un taparrabos de fantas\u00eda y pulseras de colores en la mu\u00f1eca, con su ordinary pelo corto, ensortijado y cubierto de brillantina y una sonrisa rebosante de carm\u00edn en los labios.<\/p>\n<p class=\"\">La diva de Harlem ten\u00eda por entonces 21 a\u00f1os y acababa de establecerse en Par\u00eds, donde el agregado comercial de la embajada de Estados Unidos, Donald J. Reagan, le hab\u00eda ofrecido un sueldo de 250 d\u00f3lares semanales por \u201ccontribuir a traer a Europa la cultura norteamericana\u201d. <a rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\" href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/2000\/12\/23\/cultura\/977526002_850215.html\">En Francia, Baker caus\u00f3 sensaci\u00f3n<\/a>. Su espect\u00e1culo de jazz y variedades fue valorado como un ejemplo excelso de arte widespread de vanguardia. La prensa francesa empez\u00f3 a referirse a ella como la Venus de \u00e9bano. Tanto el Par\u00eds nocturno y canalla como la \u00e9lite intelectual se enamoraron de ella, de su frescura y su feliz desparpajo.<\/p>\n<p class=\"\">Dunand la conoci\u00f3 a finales de 1926, cuando le pidieron que se hiciese cargo de los decorados de <i>It<\/i>, una de las funciones protagonizadas por Baker. A la cantante no le pas\u00f3 desapercibido que el tal Dunand period un hombre de concepts originales y gusto exquisito, el primero que quiso ir m\u00e1s all\u00e1 del t\u00f3pico y la rode\u00f3 de deliciosas fantas\u00edas geom\u00e9tricas en vez de pl\u00e1tanos gigantes, coronas de fruta, boas y cocoteros. Congeniaron, y la diva nacida en Misuri pasar\u00eda a convertirse en una de las clientes VIP del suizo, al que valoraba tambi\u00e9n por su sentido del humor y sus formas siempre corteses.<\/p>\n<p class=\"\">En la \u00e9poca de su primera colaboraci\u00f3n con Baker, Dunand estaba en la cresta de la ola. A sus 50 a\u00f1os, el pintor, escultor, dise\u00f1ador, decorador, interiorista y orfebre dirig\u00eda un taller multitudinario, una factor\u00eda de exquisiteces ornamentales siempre a pleno rendimiento. Su \u00e9xito fue fruto del talento, la abnegaci\u00f3n y el esfuerzo. Seg\u00fan recordaba su nieto Jean-Paul, el abuelo \u201ctrabajaba a destajo, hasta 19 o 20 horas diarias, sin fines de semana ni vacaciones que fuesen m\u00e1s all\u00e1 de una semana en el campo muy de vez en cuando. Sal\u00eda del estudio apenas un instante, para comer con la familia. Devoraba su par de platos, hac\u00eda alguna broma a los ni\u00f1os y volv\u00eda al trabajo\u201d.<\/p>\n<p class=\"\">Este estilo de vida estajanovista le permiti\u00f3 hacerse con una cartera de clientes envidiable y dejar muy atr\u00e1s los sinsabores y penurias de su primera juventud, pero tambi\u00e9n acabar\u00eda quebrando su salud. Pese a todo, se mantuvo en activo hasta su muerte, a los 65 a\u00f1os, en plena guerra mundial. La experta en arte contempor\u00e1neo <a rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\" href=\"https:\/\/www.dailymanagementreview.com\/Jean-Dunand-and-the-Normandie-A-Temple-of-Art-Deco_a7530.html\">Caroline Legrand le considera \u201cuno de los representantes m\u00e1s significativos del Art Dec\u00f3 parisinos de los a\u00f1os 20 y 30\u201d<\/a>. Un profesional de extraordinario talento \u201cque toc\u00f3 todos los palos siempre desde una sensibilidad muy personal\u201d. Lo que le hace distinto de la mayor\u00eda de sus contempor\u00e1neos es, seg\u00fan Legrand, \u201csu aplicaci\u00f3n de la t\u00e9cnica tradicional japonesa del laqueado, que aprendi\u00f3 del maestro Seizo Sugawara y fue desarrollando hasta convertirla en su elemento diferencial, su sello de autor\u201d.<\/p>\n<p class=\"\">El caso es que la obra del hombre que retrat\u00f3 a Josephine Baker como una diosa de \u00e9bano pop no ha dejado de incrementar su cotizaci\u00f3n en lo que llevamos de siglo XX. En febrero de 2009, por ejemplo, una <a rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\" href=\"https:\/\/co.pinterest.com\/pin\/533958099565305245\/\">vasija monumental que Dunand<\/a> hab\u00eda vendido por 5.000 francos (el equivalente a unos 7.500 euros actuales) en 1925 super\u00f3 los 3,5 millones en una subasta en Christie\u2019s.<\/p>\n<p class=\"\">Seg\u00fan Caroline Legrand, a Dunand le hubiese encantado ver las aut\u00e9nticas fortunas que se est\u00e1n pagando ahora mismo por piezas de su cat\u00e1logo: \u201c\u00c9l era un profesional perfeccionista y muy ambicioso, pero siempre tuvo dudas sobre el valor real de su obra. Se consideraba m\u00e1s artesano que artista. Estaba seguro de haber creado gran cantidad de objetos bonitos, pero sab\u00eda que, en arte, lo \u201cbonito\u201d se considera con frecuencia enemigo de lo elegant\u201d. Hoy en d\u00eda, lo <i>bonito<\/i> sigue cotiz\u00e1ndose muy bien. Y lo <i>elegant<\/i>, se pague lo que se pague por ello, sigue sin tener precio.<\/p>\n<\/div>\n\n<p><em> &#8221; Fuentes elpais.com &#8221; <\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El mundo de la moda ha acudido al rescate de Jean Dunand. Gracias a admiradores tan ilustres como Marc Jacobs, Yves Saint Laurent o Karl Lagerfeld, el artista suizo, fallecido en 1942, ha recuperado en las \u00faltimas d\u00e9cadas parte de la popularidad y el enorme prestigio del que disfrut\u00f3 en vida. 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