{"id":89170,"date":"2021-03-02T10:10:31","date_gmt":"2021-03-02T10:10:31","guid":{"rendered":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/?p=89170"},"modified":"2021-03-02T10:10:32","modified_gmt":"2021-03-02T10:10:32","slug":"viktor-frankl-y-el-sentido-de-la-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/viktor-frankl-y-el-sentido-de-la-vida\/","title":{"rendered":"Viktor Frankl y el sentido de la vida"},"content":{"rendered":"<p> <br \/>\n<\/p>\n<div>\n<div class=\"td-post-featured-image\">\n<figure><a rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\" href=\"https:\/\/elcultural.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/viktor-frankl.jpg\" data-caption=\"Viktor Frankl en 1965. Foto: Prof. Dr. Franz Vesely (CC BY-SA 3.0)\"><img decoding=\"async\" width=\"696\" height=\"450\" class=\"entry-thumb td-modal-image\" src=\"https:\/\/elcultural.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/viktor-frankl.jpg\" srcset=\"https:\/\/elcultural.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/viktor-frankl.jpg 696w, https:\/\/elcultural.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/viktor-frankl-300x194.jpg 300w, https:\/\/elcultural.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/viktor-frankl-650x420.jpg 650w\" sizes=\"(max-width: 696px) 100vw, 696px\" alt=\"Viktor Frankl en 1965. Foto: Prof. Dr. Franz Vesely (CC BY-SA 3.0)\" title=\"viktor-frankl\"\/><\/a><figcaption class=\"wp-caption-text\">Viktor Frankl en 1965. Foto: Prof. Dr. Franz Vesely (CC BY-SA 3.0)<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n<p>\u201c\u00a1Qu\u00e9 bello podr\u00eda ser el mundo!\u201d, escribi\u00f3 el psiquiatra vien\u00e9s Viktor Emil Frankl despu\u00e9s de perder a su esposa y a sus padres en distintos campos de concentraci\u00f3n del r\u00e9gimen nazi. Su padre muri\u00f3 en Theresienstadt, v\u00edctima del hambre y una neumon\u00eda; su madre fue gaseada en Auschwitz, y su mujer, Tilly Grosser, en Bergen-Belsen el d\u00eda de su liberaci\u00f3n. Debilitada por las penalidades, fue aplastada por una multitud que se abalanz\u00f3 hacia la puerta de entrada, cuando descubri\u00f3 la presencia de tropas brit\u00e1nicas. Sin embargo, nada pudo destruir la confianza de Frankl en el ser humano. <strong>\u201cAl hombre se le puede arrebatar todo, salvo una cosa: la \u00faltima de las libertades humanas \u2014la elecci\u00f3n de la actitud personal ante un conjunto de circunstancias\u2014 para <em>decidir<\/em> su propio camino\u201d<\/strong>.\u00a0<\/p>\n<p>Viktor naci\u00f3 en el seno de una familia jud\u00eda el 28 de marzo de 1861 en Pohorelice, una localidad checa situada a 80 kil\u00f3metros de Viena. En esa \u00e9poca, Viena period una de las ciudades m\u00e1s deslumbrantes de Europa. Compart\u00eda con Budapest la capitalidad del Imperio Austro-H\u00fangaro y period el s\u00edmbolo de un estilo de vida tolerante y cosmopolita. Viktor disfrut\u00f3 de una infancia dichosa y tranquila. A pesar de su fragilidad y su temperamento so\u00f1ador, siempre contempl\u00f3 la vida como un don, un maravilloso regalo que deb\u00eda ser administrado con inteligencia y ternura. La Primera Guerra Mundial signific\u00f3 la ca\u00edda del Imperio-Austroh\u00fangaro y, para Frankl, la experiencia del hambre y la precariedad. Durante sus estudios de bachillerato, <strong>Viktor escuch\u00f3 a un profesor que \u201cla vida humana no era otra cosa que un proceso de combusti\u00f3n y oxidaci\u00f3n\u201d. Sin poder contenerse, le objet\u00f3: \u201cSi es as\u00ed, \u00bfcu\u00e1l es el sentido de la vida humana?\u201d<\/strong>. Movido por ese interrogante, estudia neurolog\u00eda y psiquiatr\u00eda, identific\u00e1ndose con los postulados del psicoan\u00e1lisis. Inicia un agudo intercambio epistolar con <a rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\" href=\"https:\/\/elcultural.com\/Sigmund-Freud-y-su-dialogo-con-la-posteridad\">Freud<\/a>, pero en 1925 se aleja de sus tesis, seducido por las teor\u00edas de Alfred Adler, un psicoanalista heterodoxo, seg\u00fan el cual la nota m\u00e1s dominante de la mente humana es la necesidad de ordenar la vida conforme a una meta.\u00a0<\/p>\n<p><strong>Viktor Frankl opinaba que Freud hab\u00eda interpretado al hombre desde abajo, atribuyendo una importancia desmesurada a lo instintivo. En su opini\u00f3n, hay que mirar al ser humano desde arriba<\/strong>. Solo as\u00ed comprenderemos que las actividades ps\u00edquicas son la esencia de nuestra naturaleza. El neur\u00f3tico no encuentra ning\u00fan sentido a la vida, pero una mente sana advierte que <strong>el sentido no es un dato objetivo, sino la culminaci\u00f3n de un proyecto private, algo que se elabora libre y racionalmente<\/strong>. Gracias a esa construcci\u00f3n, el ser humano puede enfrentarse a las peores tragedias, sin perder el deseo de vivir. Frankl aprende de Max Scheler que el hombre no est\u00e1 maniatado por los impulsos y la influencia del entorno. Dado que es un ser inteligente, puede moverse por intenciones, desarrollando empat\u00eda hacia sus semejantes y respeto o simpat\u00eda hacia el resto de los seres vivos. <strong>Si no pudi\u00e9ramos trascender lo biol\u00f3gico y social, ser\u00edamos simples aut\u00f3matas<\/strong>. A principios de la d\u00e9cada de los 30, Frankl se dedica a la psiquiatr\u00eda y la neurolog\u00eda, comienza a escribir ensayos e imparte conferencias. En 1938, se produce la anexi\u00f3n de Austria al Reich alem\u00e1n y se aplican las leyes de N\u00faremberg, que obligan a Frankl y a su familia a identificarse con una estrella amarilla. En 1941, se casa con Tilly. En esa fecha le conceden un visado para viajar a Estados Unidos, solicitado dos a\u00f1os atr\u00e1s, pero no lo utiliza, pues le parece poco \u00e9tico abandonar a sus padres, a sus pacientes y a sus compatriotas jud\u00edos. Resolve quedarse y compartir la suerte de las personas a las que ama. <strong>En septiembre de 1942, Viktor es deportado a Theresienstadt con sus padres y su mujer. Se le tat\u00faa el n\u00famero 119.104<\/strong>. Le acompa\u00f1a un manuscrito, pero se lo quitan los celadores. La concept de reescribirlo le proporciona una meta y le ayuda a no desmoronarse. Ser\u00e1 el \u00fanico superviviente de su familia. Despu\u00e9s de recobrar la libertad, publica <em>El hombre en busca de sentido<\/em>, subtitulado <em>Un psic\u00f3logo en un campo de concentraci\u00f3n<\/em>. El libro es una de las obras de referencia sobre el Holocausto o Shoah. Adem\u00e1s, establece las bases te\u00f3ricas de la logoterapia o lo que se conoce como Tercera Escuela Vienesa de Psicolog\u00eda.\u00a0<\/p>\n<p><strong>La logoterapia es un m\u00e9todo menos retrospectivo y menos introspectivo que el psicoan\u00e1lisis. Est\u00e1 orientada al futuro, a la posibilidad de elaborar metas y objetivos<\/strong>. Este planteamiento rompe el ensimismamiento neur\u00f3tico, que vuelve y otra vez a sus obsesiones, reforz\u00e1ndolas con sus pensamientos recurrentes. <strong>La logoterapia considera que la principal motivaci\u00f3n del ser humano no es la b\u00fasqueda de placer o poder, sino la voluntad de sentido<\/strong>. La b\u00fasqueda de sentido no es una sublimaci\u00f3n del instinto, sino algo primario. Frankl se\u00f1ala que las personas viven y mueren por sus ideales y principios. La logoterapia estima que su cometido es ayudar al paciente a hallar el sentido de la vida. Escribe <a rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\" href=\"https:\/\/elcultural.com\/la-sabiduria-tragica-de-nietzsche\">Nietzsche<\/a>: \u201cQuien tiene un porqu\u00e9 para vivir, encontrar\u00e1 casi siempre un c\u00f3mo\u201d. La logoterapia comparte esa convicci\u00f3n. Frankl profundiza la reflexi\u00f3n de Nietzsche: \u201cCuando se acepta la imposibilidad de reemplazar a una persona, se advierte en toda su magnitud la responsabilidad que el hombre asume ante su existencia. El hombre que se hace consciente de su responsabilidad ante el ser humano que le espera con todo su afecto o ante una obra inconclusa no podr\u00e1 nunca tirar su vida por la borda. Conoce el porqu\u00e9 de su existencia y podr\u00e1 soportar casi cualquier c\u00f3mo\u201d. <strong>El equilibrio ps\u00edquico no reside en la ausencia de tensiones, sino en la tensi\u00f3n entre lo que somos y lo que queremos ser<\/strong>. Sin ese conflicto, caemos en el vac\u00edo existencial. La esencia \u00edntima del ser humano es su capacidad para enfrentarse con responsabilidad a su finitud, vincul\u00e1ndola a una finalidad. El sufrimiento se hace tolerable cuando adquiere un sentido, como cuidar a un enfermo.\u00a0<\/p>\n<p>La logoterapia despliega una t\u00e9cnica denominada \u201cintenci\u00f3n parad\u00f3jica\u201d. Hay que perseguir una meta, pero sin ansiedad anticipatoria. \u201cLa felicidad es como una mariposa. Cuanto m\u00e1s la persigues, m\u00e1s huye. Pero si vuelves la atenci\u00f3n hacia otras cosas, ella viene y suavemente se posa en tu hombro. La felicidad no es una posada en el camino, sino una forma de caminar por la vida\u201d. Si la perspectiva del fracaso nos inspira un temor patol\u00f3gico, hay m\u00e1s posibilidades de fracasar. La angustia atrae los fallos y descalabros. Si experimentamos una impaciencia infantil, obsesion\u00e1ndonos con un objetivo, perderemos la calma necesaria para triunfar. Siempre debemos estar dispuestos a re\u00edrnos de nosotros mismos, pues el humor nos relaja y nos ayuda a controlar nuestras emociones. El neur\u00f3tico cae en un c\u00edrculo vicioso porque es incapaz de relativizar sus problemas y contemplarlos con cierta iron\u00eda. La logoterapia subraya la libertad de la mente humana para superar condicionamientos y determinaciones. \u201cEl hombre es hijo de su pasado mas no su esclavo, y es padre de su porvenir\u201d. <strong>El hombre no es una cosa entre las cosas, sino un sujeto racional. No se limita a existir, sino que determine<\/strong>. Rectificar tambi\u00e9n es una forma de decidir, pues implica una reelaboraci\u00f3n de la meta establecida. La libertad solo es verdadera cuando est\u00e1 ligada a la responsabilidad. En definitiva, <strong>la logoterapia es una psicolog\u00eda humanizada, que reivindica la dignidad del ser humano, art\u00edfice de la Historia y protagonista de su propia historia<\/strong>.<\/p>\n<p>En 1947, Viktor Frankl se casa por segunda vez con Eleonore Schwindt, una enfermera con la que pasar\u00e1 el resto de su vida y con la que engendrar\u00e1 una hija. Director de una policl\u00ednica de neurolog\u00eda de Viena hasta 1971, ejercer\u00e1 la docencia universitaria en la misma ciudad y trabajar\u00e1 como profesor invitado en distintas universidades norteamericanas (Harvard, Stanford, San Diego, Dallas, Pittsburg). Le llueven premios y distinciones. Publica treinta libros que se traducen a diferentes idiomas. Podemos destacar <em>Psicoterapia y existencialismo<\/em> (la obra confiscada en Theresienstadt), <em>En el principio period el sentido<\/em>, <em>Logoterapia y an\u00e1lisis existencial<\/em>, <em>Psicoterapia y humanismo<\/em>:<em> \u00bfTiene un sentido la vida?<\/em>, <em>La presencia ignorada de Dios<\/em>. Frankl gana el Premio Oskar Pfister, concedido por la Asociaci\u00f3n Estadounidense de Psiquiatr\u00eda. Alpinista, amante de las corbatas, adicto al caf\u00e9, devoto de Mahler y caricaturista notable, se sacar\u00eda una licencia de vuelo a los 67 a\u00f1os, pilotando aviones en solitario. Fallece el 2 de septiembre de 1997, con 92 a\u00f1os.\u00a0<\/p>\n<p><strong><em>El hombre en busca de sentido<\/em> ha conmovido a varias generaciones<\/strong>. Frankl relata su paso por el sistema de campos de concentraci\u00f3n de la Alemania nazi con abrumadora honestidad: \u201cLos que hemos vuelto de all\u00ed gracias a multitud de casualidades fortuitas o milagros \u2014como cada cual prefiera llamarlos\u2014 lo sabemos bien: los mejores de entre nosotros no regresaron\u201d. Los deportados que superaban las primeras selecciones desembocaban en \u201cuna especie de muerte emocional\u201d. Period lo \u00fanico que permit\u00eda soportar una vivencia profundamente deshumanizadora. En la rutina de los campos, lo peor no period el dolor f\u00edsico o las crueles privaciones, sino \u201cla angustia mental causada por la injusticia, por lo irracional de todo aquello\u201d. El trabajo agotador, los malos tratos y una alimentaci\u00f3n deliberadamente insuficiente reducen a los deportados a una masa que se degrada d\u00eda a d\u00eda. La desnutrici\u00f3n mata el deseo y la compasi\u00f3n, pues no hay espacio para los sentimientos cuando la prioridad es salvar el pellejo. La mente hiberna, despoj\u00e1ndose de emociones e concepts. Solo perduran las firmes creencias religiosas y las convicciones pol\u00edticas, pues resultan \u00fatiles para la supervivencia. Los esc\u00e9pticos o descre\u00eddos son m\u00e1s vulnerables. Pese a todo, Frankl no cae en la desesperaci\u00f3n.<strong> Piensa que su vida inside es una poderosa herramienta para soportar las calamidades, pero sobre todo se aferra a la capacidad de experimentar amor: \u201cla salvaci\u00f3n del hombre est\u00e1 en el amor y a trav\u00e9s del amor\u201d<\/strong>. Ignora si su mujer est\u00e1 viva, pero siente que ni siquiera su muerte podr\u00eda menoscabar su amor. Afirma que si le hubieran comunicado la noticia de su fallecimiento, habr\u00eda continuado su conversaci\u00f3n psychological con ella y habr\u00eda sido \u201cigualmente real y gratificante\u201d. <strong>El amor ayuda a preservar la propia identidad particular person en un entorno concebido para destruirla. Solo amando se puede conservar la libertad inside, la autoestima y la personalidad<\/strong>. Frankl ejerce de m\u00e9dico y psic\u00f3logo con otros deportados, combatiendo su hundimiento emocional, que incluye fantas\u00edas suicidas. En Auschwitz, el que se mata condena a muerte a todos sus compa\u00f1eros de barrac\u00f3n. No hay libertad para morir. Por eso, se debe vivir para uno mismo y para los otros. Frankl es fiel a sus concepts, pues descarta cualquier plan de fuga para quedarse con sus pacientes. M\u00e1s tarde escribir\u00e1: \u201cHe encontrado el significado de mi vida ayudando a los dem\u00e1s a encontrar un significado en sus vidas\u201d.<\/p>\n<p><strong>Si sabemos que el sentido \u00faltimo de la vida es el amor, podremos aguantar las formas m\u00e1s temibles de infortunio. Amor a los otros y amor a nosotros mismos, pues cada ser humano tiene una enorme responsabilidad hacia su propia existencia<\/strong>. Los dramas del siglo XX, pr\u00f3digo en matanzas e incalificables atrocidades, nos invitan al pesimismo y al desaliento, pero Frankl argumenta en sentido contrario con una clarividencia irrefutable: \u201cNosotros hemos tenido la oportunidad de conocer al hombre quiz\u00e1 mejor que ninguna otra generaci\u00f3n<strong>. \u00bfQu\u00e9 es, en realidad, el hombre? Es el ser que siempre <em>decide<\/em> lo que es. Es el ser que ha inventado las c\u00e1maras de gas, pero asimismo es el ser que ha entrado en ellas con paso firme musitando una oraci\u00f3n<\/strong>\u201d. La biograf\u00eda y la obra de Viktor Frankl constituyen una lecci\u00f3n de vida. Deber\u00edamos frecuentarlas a menudo para contagiarnos de su esperanza y dignidad.\u00a0<\/p>\n<\/p><\/div>\n\n<p><em> &#8221; Fuentes elcultural.com &#8221; <\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Viktor Frankl en 1965. Foto: Prof. Dr. Franz Vesely (CC BY-SA 3.0) \u201c\u00a1Qu\u00e9 bello podr\u00eda ser el mundo!\u201d, escribi\u00f3 el psiquiatra vien\u00e9s Viktor Emil Frankl despu\u00e9s de perder a su esposa y a sus padres en distintos campos de concentraci\u00f3n del r\u00e9gimen nazi. 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