{"id":531353,"date":"2023-05-10T18:09:29","date_gmt":"2023-05-10T18:09:29","guid":{"rendered":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/?p=531353"},"modified":"2023-05-10T18:09:29","modified_gmt":"2023-05-10T18:09:29","slug":"dos-tristes-trenes-o-la-cronica-de-un-viaje-para-el-recuerdo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/dos-tristes-trenes-o-la-cronica-de-un-viaje-para-el-recuerdo\/","title":{"rendered":"Dos tristes trenes o la cr\u00f3nica de un viaje para el recuerdo"},"content":{"rendered":"<p> <br \/>\n<\/p>\n<div data-io-article-url=\"https:\/\/www.diariodenavarra.es\/noticias\/deportes\/futbol\/osasuna\/2023\/05\/10\/dos-tristes-trenes-cronica-viaje-el-recuerdo-568058-1027.html\">\n<div class=\"paragraph con\">\n<strong>Puntual, rompiendo la mala fama de los medios de transporte en Espa\u00f1a<\/strong>. Como si de un reloj suizo se tratara, el tren part\u00eda del and\u00e9n de la estaci\u00f3n de <a rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\" href=\"https:\/\/www.diariodenavarra.es\/tags\/lugares\/pamplona-iruna.html\" title=\"Pamplona \/ Iru\u00f1a\">Pamplona <\/a>simulando escribir la p\u00e1gina de una novela de Agatha Christie, rodando perezoso, sin apenas ruido, tratando de no molestar a los m\u00e1s de 400 pasajeros que viajaban en sus entra\u00f1as. El sol hab\u00eda asomado una hora antes por el horizonte, alumbrando el aparcamiento de la estaci\u00f3n y partiendo por la mitad, como si de dos siameses se tratara, las diferentes filas coloradas que conduc\u00edan al <strong>convoy Rojo<\/strong> o a su hom\u00f3nimo <strong>Azul<\/strong>. Arrancaba el viaje de casi un millar de personas rumbo a un sue\u00f1o, rumbo a una ilusi\u00f3n. Comenzaba la <strong>aventura <\/strong>de la <a rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\" href=\"https:\/\/www.diariodenavarra.es\/tags\/temas\/copa-del-rey.html\" title=\"Copa del Rey\">Copa<\/a>. Sevilla era el objetivo.<\/div>\n<p>Un <strong>padre jugaba con su hijo peque\u00f1o<\/strong> en el asiento colindante al nuestro. La mirada golosa del menor anticipaba que el paquete de Filipinos no llegar\u00eda a Tafalla. Varias personas dormitaban apoyadas como buenamente pod\u00edan en los inc\u00f3modos asientos del vag\u00f3n. El nuestro era el \u00faltimo de los cuatro que avanzaba a toda m\u00e1quina rumbo hasta la primera parada: la ciudad del Cidacos. Las conversaciones se produc\u00edan en voz baja, como si esa especie de mutismo c\u00f3mplice hiciera que el sue\u00f1o del triunfo se acercara m\u00e1s a la realidad. Una a una fueron pasando las <strong>estaciones de Tafalla, Castej\u00f3n, Tudela<\/strong>. En la capital ribera un grupo de adolescentes se sub\u00eda y colisionaba, para su asombro, con la marea de camisetas rojillas y pulseras azules. &#8220;Queremos una pulsera&#8221;, argumentaban, mientras uno de los miembros del staff de la agencia de viajes les conminaba a que bajaran, ya que su tren llegar\u00eda en unos minutos.<\/p>\n<p>La velocidad aument\u00f3, se puso <strong>ritmo de crucero pero los nudos transmutaron en kil\u00f3metros<\/strong>. Las columnas de la Bas\u00edlica de El Pilar asomaban en el paisaje. Para ese momento, casi dos horas despu\u00e9s de haber partido de Pamplona, los \u00e1nimos ya se hab\u00edan despertado y las gargantas comenzaban a afinar con la mente puesta en lo que les esperar\u00eda 12 horas despu\u00e9s. Las Delicias, nunca mejor llamadas, recib\u00edan a los viajeros de la serpiente Azul y contemplaban, en medio de un fastuoso dispositivo de seguridad, c\u00f3mo los aficionados rojillos eran conducidos hasta el AVE, el orgulloso tren que deber\u00eda cubrir en cuatro horas la distancia entre la capital ma\u00f1a y la andaluza.<\/p>\n<p>\n<strong>Dos convoyes de ocho vagones cada uno.<\/strong> Separados por el medio, imposibilitando recorrerlos de principio a fin. Los de la nave Roja delante, los de la Azul, detr\u00e1s. Y a las 10.00 de la ma\u00f1ana arrancaba la segunda diligencia, \u00e9sta m\u00e1s nutrida, m\u00e1s numerosa, colmada de m\u00e1s ilusiones. El tres es el\u00e9ctrico, pero el vag\u00f3n cafeter\u00eda echaba humo sin haber llegado siquiera a Casetas. Y sin llevar alcohol en la cantina, que la ley es rigurosa y no permite que se flirtee con el dios Baco en viajes de larga distancia. \u00bfSeguro?<\/p>\n<p>\n<strong>Espa\u00f1a es el pa\u00eds de la picaresca, del Quijote<\/strong>, del buscarse las casta\u00f1as y encender el fuego propio si se quiere asarlas. De ah\u00ed que lo del alcohol fuese como lo de un pol\u00edtico v\u00e1lido, una ilusi\u00f3n. Cervezas de diferentes marcas por doquier, sangr\u00eda, kalimotxos, petacas, cubatas, patxar\u00e1n&#8230; La iron\u00eda la encontr\u00e1bamos en los uniformes, en de los agentes de la Polic\u00eda Nacional que viajaban de escolta vigilando si ten\u00edan que bajar a alguien pasado de vueltas en C\u00f3rdoba, que hac\u00edan la vista gruesa ante las escenas de Sodoma y Gomera, y el de las azafatas del tren quienes, pese a no dar alcohol, agotaron las existencias l\u00edquidas antes de llegar a buen puerto. Si es que bajando de Toledo el calor nos reseca la garganta&#8230;<\/p>\n<p>El optimismo se desbordaba a raudales, ninguno de los preguntados por un posible resultado en el partido que nos esperaba en Sevilla daba derrota para los nuestros. <strong>Goleaba Osasuna con David Garc\u00eda, el Chimy, Aimar Oroz.<\/strong>.. Hasta hab\u00eda atrevidos que apostaban por un 0-0 y que fuera Sergio Herrera el que batiera a Courtois en el definitivo lanzamiento desde los 11 metros. \u00d3scar, de Orcoyen, se emocionaba s\u00f3lo con pensarlo. La cuadrilla de Etxarri y de Etxauri se marcaban un seis mus para goce del respetable, Koldo jaleaba a la gente y en otro de los vagones, la Pe\u00f1a de Estella (bandera de Lizarra en ristre) empezaban a animar el cotarro despu\u00e9s de sufrir una bajada de tensi\u00f3n en Toledo. Ojo, del tren. Un hecho que obligaba a estar diez minutos parados. Es lo que tienen los trenes el\u00e9ctricos, oiga.<\/p>\n<p>C\u00f3rdoba nos vio llegar para hacer una pausa de las que llaman t\u00e9cnicas antes de enfilar la \u00faltima hora de viaje. <strong>Sevilla, soleada, sin nubes, nos recib\u00eda en la estaci\u00f3n de Santa Justa con 32 grados<\/strong> y otros pasajeros en los andenes. Gente que abr\u00eda los ojos al vernos bajar, 990 pasajeros con sus 990 camisetas rojillas, con sus 990 bufandas, banderas, ilusiones, sue\u00f1os, deseos y, sobre todo, gargantas. Las paredes y el techo de la estaci\u00f3n retumbaron con los c\u00e1nticos, &#8216;La Gitana&#8217;, &#8216;Allez, Osasuna, allez&#8217;, &#8216;Somos un equipo&#8217;&#8230; Un testigo madridista sonre\u00eda desde el otro lado de la v\u00eda con envidia, con admiraci\u00f3n. Es lo que tiene esto del f\u00fatbol.<\/p>\n<p>\n<strong>H\u00edspalis vivi\u00f3 una jornada en rojo<\/strong>. La gente agradeci\u00f3 el colorido de una ciudad ba\u00f1ada por la luz del sol, blanca, rasgada por el Guadalquivir en su extremo junto a la casi olvidada Expo, con zonas casi enterradas para el habitante pero aprovechadas para esta ocasi\u00f3n. Luego lleg\u00f3 Triana, la zona c\u00e9ntrica, la Alameda de H\u00e9rcules con los Pablito, Miguel, Jimmy y compa\u00f1\u00eda. Riadas de rojillos que transmutaban por un d\u00eda entero Sevilla en Pamplona, los puentes sobre el r\u00edo se vest\u00edan del paso de La Magdalena, el agua parec\u00eda la del Arga, la Fan Zone recib\u00eda a una nutrida expedici\u00f3n de osasunistas que echaban la pen\u00faltima antes de ir al coliseo donde se producir\u00eda la lucha. Eduardo, Piru, Rober, el primo David, Fernando y los Aridane&#8217;s Team con sus pelucas, Txompo, el Chino, la consejera Elma, el DJ animando a la gente, bailes, saltos, gritos y cantos para llenar la copa de la moral. Como los acompa\u00f1antes de Braveheart, yantando y bebiendo para prepararnos de cara a la guerra, para rendir homenaje a las palabras que dej\u00f3 Pablo Garc\u00eda 18 a\u00f1os antes.<\/p>\n<p><strong>DEL FERVOR AL HONOR<\/strong><\/p>\n<p>Las huestes rojillas, pertrechadas por todos los aparejos posibles e imaginables, <strong>part\u00edan rumbo a La Cartuja<\/strong>. El sol, inseparable compa\u00f1ero, ca\u00eda sobre unas cabezas que transitaban por el camino en armon\u00eda, en comuni\u00f3n, como caballeros medievales en busca de la batalla que decidir\u00e1 su gloria y su futuro pr\u00f3ximo. Un silencio grupal roto por conversaciones banales, por carreras de ni\u00f1os rebeldes que se escapaban de sus progenitores en un intento de protesta por querer llegar antes. Un camino sin una fuente, sin una posada o taberna en la que saciar la sed que causaba Lorenzo con sus rayos pero que, pese a las dificultades, hac\u00eda del mismo una haza\u00f1a m\u00e1s estoica.<\/p>\n<p>Los <strong>aleda\u00f1os de La Cartuja bien podr\u00edan haber representado uno de los anillos del infierno de Dante<\/strong>. Aunque para los rojillos era la antesala al para\u00edso, al Valhalla, al dichoso Yanna donde esperaban las v\u00edrgenes que describe el Cor\u00e1n o las d\u00e1divas que buscaban los gladiadores romanos. Bengalas, c\u00e1nticos, rojo por doquier, osasunismo en estado puro. Los cimientos de la carretera bajo la que velaban armas las tropas navarras retumbaban ante las ya sabidas canciones. Todo estaba listo, todo estaba dispuesto. Marchemos, pues, amigo Sancho, en busca de esos molinos blancos castellanos que debemos tumbar para gloria del foralismo osasunista&#8230;<\/p>\n<p>\n<strong>Luego lleg\u00f3 el partido. Luego pas\u00f3 Vin\u00edcius como un rayo, Rodrygo como un trueno<\/strong>. Torr\u00f3 como un halo de esperanza a lomos de Pegaso para insuflar nuestros corazones y hacer que las l\u00e1grimas brotaran en nuestros ojos. Ilusi\u00f3n, fervor, creencia, milagro&#8230; Pero esta vez ni San Ferm\u00edn, ni San Francisco Javier, ni San Sergio Herrera frenaron a la l\u00f3gica. El combate ca\u00eda del lado enemigo. El honor era nuestro, la gloria suya. Aplausos al rival y reconocimiento a los guerreros que se dejaron la piel, que dieron una impresionante imagen y que se ganaron el cari\u00f1o de los suyos, de los otros, de Sevilla y de much\u00edsima gente m\u00e1s. David se puede ver orgulloso porque, pese a no tumbar a Goliat, le plant\u00f3 cara.<\/p>\n<p>Y <strong>sobre la marcha animosa y esperanzadora de la ida se cernieron nubarrones<\/strong> oscuros que cubr\u00edan las el\u00e1sticas rojas. Cabizbajos, los millares de seguidores osasunistas emprend\u00edan el viaje de regreso. All\u00e1 al otro lado de la pen\u00ednsula estaba la antigua Pompaelo esper\u00e1ndolos para recibirlos con los brazos abiertos, arroparlos, curarles las heridas y recuperar un \u00e1nimo destrozado con dos golpes certeros.<\/p>\n<p>\n<strong>Santa Justa fue testigo mudo del silencio del regreso del derrotado.<\/strong> El AVE engull\u00eda de un bocado a los derrotados, les arrebataba las esperanzas como si se tratara de un dementor de los que hablaba J.K. Rowling en las aventuras de Harry Potter. Morfeo hac\u00eda el resto, desplegaba su manto m\u00e1gico y conduc\u00eda a los seguidores al sue\u00f1o reparador, al sue\u00f1o del olvido, al descanso del abatido. De Sevilla a C\u00f3rdoba. De C\u00f3rdoba a Toledo, atravesando la ancha Castilla, llegando a Teruel para desembarcar en Las Delicias, amargas en el viaje de regreso. El silencio fue uno m\u00e1s en todo el trayecto.<\/p>\n<p>El <strong>viaje de Zaragoza a Pamplona coincidi\u00f3 con la salida del sol<\/strong>. Un amanecer trae siempre nuevas ilusiones. Esta vez, la segunda final que Osasuna disputaba quedaba en el recuerdo. Los perezosos se despertaban, las conversaciones comenzaban a animar el \u00faltimo trayecto. Como si de una tertulia rojilla se tratara la cuadrilla de Etxarri y Etxauri analizaba el papel de Osasuna, los errores, ese lateral desbordado, ese Chimy fall\u00f3n, esa falta de acierto. Pero sin ojo cr\u00edtico, m\u00e1s como un lamento. Mientras, el convoy Azul al que hab\u00eda precedido su gemelo Rojo dejaba heridos en Tudela, en Castej\u00f3n, en Tafalla&#8230; Y llegaba a la estaci\u00f3n de Pamplona, regresaba al coraz\u00f3n del viejo Reyno de Navarra.<\/p>\n<p>Cientos de <strong>zombies rojillos caminaban por el and\u00e9n, atravesaban el aparcamiento<\/strong>, se dirig\u00edan a los coches, taxis, villavesas&#8230; Casi un millar de ilusiones rotas, de sue\u00f1os desvanecidos, de esperanzas no cumplidas. Pero ese millar, junto a los otros 24 millares que abarrotaron La Cartuja, se llevan en el coraz\u00f3n y en la memoria un viaje para el recuerdo. Porque todos los que viajamos a Sevilla fuimos testigos de una de las hojas m\u00e1s importantes de la historia del club de nuestros corazones. Volvimos derrotados, pero casi 25 horas despu\u00e9s de haber salido ya est\u00e1bamos pensando en la siguiente. Porque como bien sabe todo el mundo, &#8220;Osasuna nunca se rinde&#8221;. Y sus aficionados tampoco, por supuesto.<\/p>\n<\/div>\n<p><script>\n!function(f,b,e,v,n,t,s)\n{if(f.fbq)return;n=f.fbq=function(){n.callMethod?\nn.callMethod.apply(n,arguments):n.queue.push(arguments)};\nif(!f._fbq)f._fbq=n;n.push=n;n.loaded=!0;n.version='2.0';\nn.queue=[];t=b.createElement(e);t.async=!0;\nt.src=v;s=b.getElementsByTagName(e)[0];\ns.parentNode.insertBefore(t,s)}(window, document,'script',\n'https:\/\/connect.facebook.net\/en_US\/fbevents.js');\nfbq('init', '1799479896975612');\nfbq('track', 'PageView');\n<\/script><br \/>\n<br \/><\/p>\n<p><em> &#8221; Fuentes www.diariodenavarra.es &#8221; <\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Puntual, rompiendo la mala fama de los medios de transporte en Espa\u00f1a. Como si de un reloj suizo se tratara, el tren part\u00eda del and\u00e9n de la estaci\u00f3n de Pamplona simulando escribir la p\u00e1gina de una novela de Agatha Christie, rodando perezoso, sin apenas ruido, tratando de no molestar a los m\u00e1s de 400 pasajeros [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":531354,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"jnews-multi-image_gallery":[],"jnews_single_post":[],"jnews_primary_category":[],"jnews_social_meta":[],"footnotes":""},"categories":[41],"tags":[2230,1523,2516,67432,681],"class_list":["post-531353","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cruceros","tag-cronica","tag-dos","tag-trenes","tag-tristes","tag-viaje"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/531353","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=531353"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/531353\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/531354"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=531353"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=531353"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=531353"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}