{"id":498429,"date":"2023-03-02T00:13:54","date_gmt":"2023-03-02T00:13:54","guid":{"rendered":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/?p=498429"},"modified":"2023-03-02T00:13:55","modified_gmt":"2023-03-02T00:13:55","slug":"1973-la-apoteosis-del-rock-progresivo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/1973-la-apoteosis-del-rock-progresivo\/","title":{"rendered":"1973: la apoteosis del rock progresivo"},"content":{"rendered":"<p> <br \/>\n<\/p>\n<div>\n<p>Resulta sumamente curioso el consenso negativo que hay en torno al g\u00e9nero del rock progresivo, incluso entre quienes son aficionados a la m\u00fasica y van m\u00e1s all\u00e1 de escuchar el hit que toque cada semana. En realidad, estoy siendo optimista: lo m\u00e1s regular es que la gente ni siquiera tenga una opini\u00f3n formada porque no es precisamente el g\u00e9nero m\u00e1s common de nuestro tiempo. Pero, para muchos de quienes la conocen \u2013salvo sus aficionados\u2013 se trata de un tipo de m\u00fasica aburrida, pretenciosa y anticuada, en la que el virtuosismo prima por encima de la emoci\u00f3n. En common, la elaboraci\u00f3n excesiva, los solos infinitos y la ambici\u00f3n desmedida que caracterizaron al g\u00e9nero son hoy proscritos de la m\u00fasica\u00a0<em>mainstream<\/em>.\u00a0<\/p>\n<p>Ojo: este no es otro texto sobre c\u00f3mo la m\u00fasica buena es la de antes y los chavales de ahora no tienen ni thought. Siempre ha habido m\u00fasica de consumo m\u00e1s inmediato, y siempre ha habido otra con la intenci\u00f3n de ir m\u00e1s all\u00e1 y convertirse en arte duradero, y as\u00ed debe ser. Pero lo interesante es que hubo una \u00e9poca en la que algunos discos conceptuales de complejas composiciones alcanzaron las cimas de las listas de ventas, en la que grupos de rock instrumental abarrotaban sus conciertos y los chavales se sumerg\u00edan en la escucha de un LP como una experiencia casi religiosa. En 2023 se cumplen cincuenta a\u00f1os del momento en el que el rock progresivo alcanz\u00f3 su cima, tanto creativa como comercialmente, as\u00ed que no hay ocasi\u00f3n mejor para viajar a aquella \u00e9poca y acercarnos a un fen\u00f3meno tan fascinante como revelador.<\/p>\n<p><strong>Pero \u00bfqu\u00e9 es esto del rock progresivo?<\/strong><\/p>\n<p>Los puristas tienden a restringir el progresivo a una corriente muy concreta, de influencias sinf\u00f3nicas y composiciones de larga extensi\u00f3n estructuradas en\u00a0<em>suites<\/em>, cuyo sonido estar\u00eda definido por el trabajo de bandas como Sure, King Crimson o Genesis, a partir de 1970. Las discusiones bizantinas sobre si tal o cual artista puede considerarse progresivo son eternas, y como cualquier debate en torno a las esencias musicales, pasa m\u00e1s por demostrar la intransigencia propia que por entender el fen\u00f3meno. Por ello, me interesan m\u00e1s las posiciones inclusivas, que entienden el rock progresivo en un sentido amplio, como un contenedor para diversas tendencias que tuvieron en com\u00fan una aproximaci\u00f3n m\u00e1s compleja a la m\u00fasica common. Normalmente, evitaban la tradicional estructura de la canci\u00f3n pop, de ritmo bailable o estribillo pegadizo. Y algunas de sus caracter\u00edsticas fueron el uso de instrumentos poco habituales, tomados de la m\u00fasica cl\u00e1sica pero tambi\u00e9n de diversos folclores, las letras densas, de temas pol\u00edticos, literarios y filos\u00f3ficos, largos pasajes instrumentales, el empleo de compases irregulares y, sobre todo, un concepto de la m\u00fasica como medio de exploraci\u00f3n y de expresi\u00f3n private. A veces, hay que reconocerlo, con unas \u00ednfulas que, vistas hoy, son bastante infumables. Pero muchas otras veces lo hicieron desde lo contestatario e incluso desde el humor: no puede olvidarse que, en su origen, el rock progresivo fue un movimiento contracultural m\u00e1s de su \u00e9poca.<\/p>\n<blockquote>\n<p>A finales de los 60 se empezaron a popularizar los primeros sintetizadores asequibles, que se convirtieron en un elemento elementary<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>La clave es entender que el fen\u00f3meno toma forma a partir de influencias muy variadas y ecl\u00e9cticas que van del rock psicod\u00e9lico al jazz, pero tambi\u00e9n la ya citada m\u00fasica sinf\u00f3nica \u2013especialmente la m\u00fasica barroca\u2013. El people brit\u00e1nico, que, en el contexto de la contracultura y la posmodernidad estaba experimentando una significativa recuperaci\u00f3n mediante la labor de bandas como The Chieftains, fundada en 1963, tambi\u00e9n result\u00f3 una importante influencia para muchos grupos de\u00a0<em>prog rock<\/em>. Y, desde luego, no puede menospreciarse la importancia de los avances tecnol\u00f3gicos en materia de instrumentaci\u00f3n y grabaci\u00f3n para dar forma al sonido progresivo. A finales de los a\u00f1os 60 se estaban empezando a popularizar los primeros sintetizadores asequibles, como los fabricados por Moog, que se convirtieron en un elemento elementary. De hecho, la incipiente m\u00fasica electr\u00f3nica de la \u00e9poca fue otro referente ineludible.\u00a0<\/p>\n<p>En l\u00edneas generales, lo fueron en un grado u otro casi todos los movimientos de m\u00fasica de vanguardia del siglo XX. Pero los antecedentes inmediatos del rock progresivo cl\u00e1sico que alcanza el cl\u00edmax en 1973 son, sin duda, los \u00e1lbumes m\u00e1s psicod\u00e9licos y experimentales de The Beatles, el sonido de las bandas englobadas bajo la\u00a0<em>escena de Canterbury<\/em>, con The Delicate Machine a la cabeza, o algunos discos de The Moody Blues y Frank Zappa en los sesenta. Y, finalmente, el \u00e1lbum que a\u00fana el consenso de casi todos los aficionados como el primer trabajo genuinamente progresivo:\u00a0<em>Within the Courtroom of the Crimson King<\/em>\u00a0de King Crimson, publicado en 1969, y cuyo impacto en la escena fue tremendo. Desde su aparici\u00f3n, comenzaron a proliferar decenas de bandas. La ortodoxia sinf\u00f3nica de Sure y Emerson, Lake &amp; Palmer, el people medievalizante de Mild Large o Gryphon, la psicodelia evolucionada de Pink Floyd o Hawkwind, o la amalgama inclasificable de Jethro Tull constituyeron una escena fascinante que, durante cuatro o cinco a\u00f1os, alumbr\u00f3 los mejores trabajos del g\u00e9nero.\u00a0<\/p>\n<p><strong>1973 o el a\u00f1o en el que todo se fue al garete<\/strong><\/p>\n<p>1973 fue muchas cosas, pero, entre ellas, fue el a\u00f1o de la disaster del petr\u00f3leo. La guerra del Yom Kipur en octubre, que enfrent\u00f3 a Israel contra Siria y Egipto, tuvo como consecuencia el bloqueo del flujo de crudo a Occidente y la subida de su precio cuando se reanud\u00f3 el comercio. La disaster econ\u00f3mica que sigui\u00f3, la m\u00e1s dura que enfrentaba Occidente desde el crack del 29, lleg\u00f3 en un contexto de conservadurismo creciente en la mayor parte de reg\u00edmenes del bloque capitalista, que hab\u00eda acabado con los sue\u00f1os idealistas de una juventud que, durante los a\u00f1os 60, hab\u00eda intentado rebelarse contra los valores de sus padres. El movimiento hippie y la contracultura hab\u00edan tocado techo en el llamado \u201cVerano del amor\u201d en 1967, primero, y en Mayo del 68, despu\u00e9s, el \u00faltimo movimiento de protesta que hab\u00eda permitido imaginar un cambio pol\u00edtico actual. Pero los hippies parec\u00edan ya cosa del pasado y Mayo del 68 se sald\u00f3 con un triunfo electoral de la derecha\u00a0<em>gaullista<\/em>. En 1973, por si fuera poco, la utop\u00eda socialista ya no period una opci\u00f3n, pues se sab\u00eda ya demasiado de lo que suced\u00eda al otro lado del Tel\u00f3n de Acero.<\/p>\n<p>Parec\u00eda que cualquier atisbo de idealismo hab\u00eda muerto ya, pero, adem\u00e1s, 1973 fue tambi\u00e9n el a\u00f1o cero de las pol\u00edticas neoliberales. Roto el consenso en torno al estado del bienestar socialdem\u00f3crata alcanzado tras la Segunda Guerra Mundial, las recetas de la nefasta Escuela de Chicago impactaron implacablemente en la clase trabajadora, esa que hab\u00eda alcanzado un nivel de vida moderadamente acomodado en las dos d\u00e9cadas anteriores. El abaratamiento del despido, el recorte del gasto p\u00fablico y la bajada de sueldos destrozaron las aspiraciones de ascenso social de centenares de miles de familias.<\/p>\n<blockquote>\n<p>Una vez que se hab\u00eda asumido que el mundo no puede cambiarse por la v\u00eda de la revoluci\u00f3n pac\u00edfica, la juventud intenta escapar de \u00e9l<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Y es en ese caldo de cultivo de desesperanza y creciente cinismo en el que va a nacer un rock progresivo que muchos han visto, con acierto, como un ep\u00edgono de la contracultura, el \u00faltimo coletazo de una filosof\u00eda libertaria e idealista cuyas contradicciones acabaron por minar su capacidad transformadora. En los a\u00f1os 70, una vez que se hab\u00eda asumido que el mundo no puede cambiarse por la v\u00eda de la revoluci\u00f3n pac\u00edfica, la juventud intenta escapar de \u00e9l: y en esa huida el rock progresivo ofrece mundos sugerentes, paisajes espirituales y fant\u00e1sticos, en sinton\u00eda con el auge de las filosof\u00edas y religiones orientales, la ciencia ficci\u00f3n tan common entonces, los libros de Tolkien\u2026 o las drogas psicod\u00e9licas, por supuesto. Se trataba de tener viajes, y la cosa period flipar, ya fuera con una tableta de LSD o con una improvisaci\u00f3n de veinte minutos de Pink Floyd.\u00a0<\/p>\n<p><strong>La edad de oro de la m\u00fasica common\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Es un hecho que durante la d\u00e9cada de los 70 se publicaron algunos de los discos m\u00e1s influyentes de nuestra period. Aunque las radiof\u00f3rmulas ya estaban marcando tendencias y el fen\u00f3meno fan period ya tan importante como la propia m\u00fasica, todav\u00eda period posible un cierto grado de experimentaci\u00f3n, una variedad en las corrientes, que permitieron aut\u00e9nticos hitos. Por centrarnos en 1973 \u00fanicamente, basta recordar que fue el a\u00f1o de publicaci\u00f3n de\u00a0<em>Aladdin Sane<\/em>\u00a0de David Bowie,\u00a0<em>Sabbath Bloodie Sabbath<\/em>\u00a0de Black Sabbath,\u00a0<em>Dylan<\/em>\u00a0de Bob Dylan,\u00a0<em>Closing Time<\/em>\u00a0de Tom Waits,\u00a0<em>Innervisions<\/em>\u00a0de Stevie Surprise o\u00a0<em>Head Hunters<\/em>\u00a0de Herbie Hancock. En lo que respecta al\u00a0<em>prog rock<\/em>, aunque solo hab\u00edan pasado unos cuatro a\u00f1os desde la publicaci\u00f3n del seminal \u00e1lbum de King Crimson, hab\u00eda sido un periodo de extraordinaria creatividad, y las bandas punteras de su escena ten\u00edan ya en su haber dos, tres y hasta cuatro discos que les hab\u00edan permitido afinar su estilo, encontrar un camino para lo que quer\u00edan hacer y la manera de componer obras sorprendentes y vanguardistas, sin que les hubiera dado tiempo a repetirse o a que los desmedidos egos de muchos de los m\u00fasicos implicados chocaran y acabaran con la sinton\u00eda necesaria para alumbrar obras redondas.<\/p>\n<p>El progresivo period joven y excitante, pero hab\u00eda alcanzado ya el nivel de madurez y de asentamiento en el mercado como para que fueran cada vez m\u00e1s los discos que alcanzaban el \u00e9xito de ventas. El n\u00famero de elep\u00e9s estrenados en 1973 que se han acabado convirtiendo en cl\u00e1sicos que copan cualquier prime del g\u00e9nero es abrumador. Los\u00a0<em>veteranos<\/em>\u00a0King Crimson lanzaban su quinto \u00e1lbum de estudio, el enigm\u00e1tico y extra\u00f1\u00edsimo\u00a0<em>Larks\u2019 Tongues in Aspic<\/em>; Mild Large hac\u00edan lo propio con\u00a0<em>In a Glass Home<\/em>. Otra banda cl\u00e1sica, Camel, publicaba su disco de debut, de t\u00edtulo hom\u00f3nimo. Otro grupo archiconocido, Sure, apuraba el talento de su formaci\u00f3n m\u00e1s aclamada con\u00a0<em>Tales from Topographic Oceans<\/em>, mientras que su teclista, el incombustible y\u00a0<em>\u00e9pico<\/em>\u00a0Rick Wakeman, lanzaba su primer trabajo en solitario,\u00a0<em>The Six Wives of Henry VIII<\/em>. El rock progresivo italiano, un g\u00e9nero en s\u00ed mismo, hab\u00eda alcanzado su mejor \u00e9poca con sus grupos bandera en plena forma: Banco del Mutuo Soccorso, Museo Rosenbach o Premiata Forneria Marconi.<\/p>\n<p>Pero como no se trata de aburrir a nadie \u2013\u00bfc\u00f3mo? \u00bfQui\u00e9n ha dicho \u201cdemasiado tarde\u201d all\u00ed al fondo?\u2013, vamos a centrarnos en cuatro discos fundamentales que en 2023 celebrar\u00e1n su cincuenta aniversario.<\/p>\n<blockquote>\n<p><em>Promoting England by the Pound <\/em>es un viaje intenso e impredecible, que ejemplifica como pocos \u00e1lbumes la versatilidad del\u00a0<em>prog<\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n<p><strong>El G\u00e9nesis seg\u00fan Inglaterra<\/strong><\/p>\n<p>Genesis fue una de las bandas progresivas pioneras, y para 1973, la formaci\u00f3n ya estaba consolidada y hab\u00eda producido dos obras extraordinarias:\u00a0<em>Nursery Cryme<\/em>\u00a0(1971) y\u00a0<em>Foxtrot<\/em>\u00a0(1972). Sus miembros hab\u00edan afinado un sistema de composici\u00f3n m\u00e1s o menos colectivo: alguien llegaba con un\u00a0<em>riff<\/em>, o con una l\u00ednea de bajo, o con una melod\u00eda de teclado, y a partir de ese materials la banda trabajaba hasta construir los temas definitivos, que firmaban como Genesis.\u00a0<em>Promoting England by the Pound<\/em>\u00a0es la culminaci\u00f3n de los talentos individuales de cinco m\u00fasicos en estado de gracia, obsesionados con la perfecci\u00f3n del sonido y la precisi\u00f3n en cada nota interpretada. Peter Gabriel, el peculiar\u00a0<em>frontman<\/em>\u00a0y vocalista y uno de los mayores talentos de las \u00faltimas d\u00e9cadas, est\u00e1, a\u00fan, plenamente comprometido con una banda que acabar\u00eda abandonando a\u00f1os despu\u00e9s; Steve Hackett demuestra por qu\u00e9 es considerado uno de los mejores guitarristas progresivos, y Phil Collins est\u00e1 en sus mejores a\u00f1os como baterista. La unique visi\u00f3n de Gabriel est\u00e1 muy presente en un disco lleno de letras aleg\u00f3ricas, narraciones m\u00e1s que canciones al uso, en las que da rienda suelta a su vena teatral, especialmente en \u201cBattle of Epping Forest\u201d y en la pieza con la que arranca, \u201cDancing with the Moonlit Knight\u201d, un tema atemporal que comienza con la voz\u00a0<em>a capella<\/em>\u00a0de Gabriel y transita por pasajes musicales perfectamente enlazados entre s\u00ed mediante cambios alucinantes, una pr\u00e1ctica en la que reside gran parte de la gracia del\u00a0<em>prog rock<\/em>: la forma en la que las diferentes melod\u00edas, ritmos y capas encajan como en un rompecabezas, de forma que unas notas que en un momento determinado aparecen al fondo pueden, pasados unos minutos, convertirse en las protagonistas de una nueva secci\u00f3n.\u00a0<em>Promoting England by the Pound\u00a0<\/em>contiene otros grandes hitos de la banda, como \u201cFirth of the Fifth\u201d o \u201cThe Cinema Show\u201d, en los que despliega todas las virtudes del g\u00e9nero, y casi ninguno de sus defectos: son piezas vibrantes, llenas de cambios y de contrastes entre momentos \u00edntimamente ac\u00fasticos y la \u00e9pica el\u00e9ctrica que lideraban las guitarras de Hackett. Es un viaje intenso e impredecible, que ejemplifica como pocos \u00e1lbumes la versatilidad del\u00a0<em>prog<\/em>\u00a0y la riqueza de influencias que pod\u00eda poner en juego en poco menos de una hora de m\u00fasica. Para muchos aficionados, es el mejor disco de rock progresivo de la historia, sin m\u00e1s.<\/p>\n<p><strong>El ni\u00f1o prodigio<\/strong><\/p>\n<p>Aunque lo m\u00e1s ordinary en el progresivo siempre fue que lo practicaran bandas con un mont\u00f3n de miembros, hubo una notable excepci\u00f3n: Mike Oldfield. En 1973 ten\u00eda solo veinte a\u00f1os, hab\u00eda tocado el bajo en el grupo de Kevin Ayers, y logr\u00f3 ganarse la confianza de Richard Branson para que le ofreciera varias semanas de grabaci\u00f3n en los estudios de The Manor, de las que saldr\u00eda el disco que se convertir\u00eda en la primera referencia de Virgin Data:\u00a0<em>Tubular Bells<\/em>. El caso de este \u00e1lbum es verdaderamente excepcional, un milagro fruto de las pulsiones de un absoluto superdotado, sin formaci\u00f3n musical, que compuso la mayor parte de las melod\u00edas del disco con diecisiete a\u00f1os por puro o\u00eddo y pura intuici\u00f3n. Que alguien que no sab\u00eda diferenciar una corchea de una redonda fuera capaz de pulir una m\u00fasica tan compleja, con tantas capas y conexiones, y no solo eso, sino que tocara pr\u00e1cticamente todos los instrumentos que aparecen en sus dos pistas, parece hoy un aut\u00e9ntico prodigio.\u00a0<em>Tubular Bells<\/em>\u00a0se construye sobre melod\u00edas en bucle que Oldfield explora obsesivamente, desde el mismo comienzo, archiconocido por ser parte de la banda sonora de\u00a0<em>El exorcista\u00a0<\/em>(William Friedkin, 1973), y destaca por las intrincadas l\u00edneas de bajo y el sentido de la instrumentaci\u00f3n del int\u00e9rprete, at\u00edpico incluso para el progresivo, tal vez porque Oldfield, en realidad, no beb\u00eda tanto de esas influencias como del\u00a0<em>people<\/em>, la escena de Canterbury y su admiraci\u00f3n por Bach. N\u00famero uno en las listas de ventas del Reino Unido,\u00a0<em>Tubular Bells<\/em>\u00a0se convirti\u00f3 en un fen\u00f3meno sin precedentes: casi cincuenta minutos de m\u00fasica instrumental, sin m\u00e1s pausa que la necesaria para poder darle la vuelta al vinilo, que alcanzaban el \u00e9xito comercial contra todo pron\u00f3stico. La primera parte es absolutamente impecable, pulida desde la adolescencia en cada una de sus secciones y con unas transiciones brillantes; la segunda, aunque alcanza un cl\u00edmax excelente con una secci\u00f3n de guitarras cristalinas y crujientes que se entrecruzan en una aut\u00e9ntica catedral de sonido, resulta un tanto m\u00e1s deslavazada, porque contiene materials m\u00e1s improvisado por parte de Oldfield para poder alcanzar la duraci\u00f3n ordinary de un\u00a0<em>longplay<\/em>. Pese a ello, el debut de este m\u00fasico es, sin duda, una de las grandes obras de 1973, a las que siguieron otros trabajos esenciales en el g\u00e9nero:\u00a0<em>Hergest Ridge\u00a0<\/em>(1974),\u00a0<em>Ommadawn<\/em>\u00a0(1975) o\u00a0<em>Incantations\u00a0<\/em>(1978).<\/p>\n<div align=\"center\">\n<div class=\"cs_img cs_fl_middle\" style=\"width:100%;\">\n<p><a rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\" href=\"https:\/\/ctxt.es\/images\/cms-image-000031565.jpg\" class=\"photoViewer\" title=\"\"> <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ctxt.es\/get_img?ImageRatio=70&amp;ImageWidth=100&amp;ImageHeight=100&amp;ImageId=31565\" border=\"0\"\/><br \/>\n<\/a><\/p>\n<\/p><\/div>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: medium;\"><strong>La ic\u00f3nica cubierta de Tubular Bells de Mike Oldfield, realizada por Trevor Key.<\/strong><\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p>Si por algo se ha caracterizado la m\u00fasica de Jethro Tull es por tener un fuerte componente humor\u00edstico<\/p>\n<\/blockquote>\n<p><strong>La gran broma<\/strong><\/p>\n<p>M\u00e1s que una banda de rock progresivo, Jethro Tull es una banda que atraves\u00f3 por una fase progresiva. Se trata del proyecto musical de Ian Anderson, un peculiar personaje, conocido por sus histri\u00f3nicas actuaciones mientras perpetraba interpretaciones con su flauta travesera que har\u00edan llorar a cualquier estudiante de conservatorio. M\u00e1s de treinta m\u00fasicos han pasado por un grupo que sigue a\u00fan en activo pero que entreg\u00f3 sus mejores trabajos durante la d\u00e9cada de los 70, cuando dejaron atr\u00e1s las iniciales influencias del\u00a0<em>blues<\/em>\u00a0y se sumergieron en una peculiar visi\u00f3n del\u00a0<em>prog rock<\/em>\u00a0matizada por influencias\u00a0<em>people<\/em>\u00a0y barrocas. Pero si por algo se ha caracterizado la m\u00fasica de Jethro Tull es por tener un fuerte componente humor\u00edstico, sin el que no puede entenderse su propuesta. Antes de 1973, la formaci\u00f3n hab\u00eda alumbrado ya sus dos \u00e1lbumes m\u00e1s exitosos:\u00a0<em>Aqualung\u00a0<\/em>(1971) y\u00a0<em>Thick as a Brick<\/em>\u00a0(1972), recibidos por la cr\u00edtica musical como ambiciosos discos conceptuales. Anderson, siempre presto a tocar las narices, compuso el segundo tras la excesiva seriedad con la que se hab\u00edan tomado el primero, e hizo, en sus propias palabras, una parodia de los aparatosos discos de Sure o Emerson, Lake &amp; Palmer, que fue, parad\u00f3jicamente, superior a casi todos ellos.\u00a0<em>A Ardour Play<\/em>\u00a0es un trabajo mucho m\u00e1s oscuro, que responde de nuevo a la voluntad de molestar y hacer siempre lo que no se espera: Anderson quiso doblar la apuesta y hacer un \u00e1lbum intencionadamente excesivo, con algunas de las secciones m\u00e1s endiabladamente complejas que nunca interpret\u00f3 la banda, que se inspira en las\u00a0<em>ardour performs<\/em>\u00a0medievales y que cuenta la historia de Ronnie Pilgrim y su descenso a los infiernos tras su funeral. Los m\u00fasicos, tras sus \u00e9xitos precedentes, van sobrados: Martin Barre, infravalorado guitarrista, realiza sus mejores aportaciones a la discograf\u00eda de la banda, mientras que los teclados y sintetizadores de John Evan est\u00e1n ya plenamente integrados en su sonido. Por no hablar de la capacidad l\u00edrica de un Anderson que acompa\u00f1a a su ordinary flauta con un luminoso saxof\u00f3n que suena estupendamente en algunas de las mejores partes de este disco compuesto de un \u00fanico tema.\u00a0<em>A Ardour Play<\/em>\u00a0es una debilidad private, y si lo destaco siempre por encima de sus predecesores es porque es aqu\u00ed donde Jethro Tull ha desarrollado ya la capacidad de hacer lo que le viene en gana, sin l\u00edmites, con todos los excesos que puedan imaginarse. Incluyendo introducir un desconcertante cuento como interludio, \u201cThe Story of the Hare Who Lost his Spectacles\u201d, que enfad\u00f3 hasta al fan m\u00e1s entregado. Lo mejor y lo peor del\u00a0<em>prog<\/em>\u00a0est\u00e1 en este \u00e1lbum maravilloso que no puedo evitar amar con locura.\n<\/p>\n<div align=\"center\">\n<div class=\"cs_img cs_fl_middle\" style=\"width:100%;\">\n<p><a rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\" href=\"https:\/\/ctxt.es\/images\/cms-image-000031566.jpg\" class=\"photoViewer\" title=\"\"> <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ctxt.es\/get_img?ImageRatio=70&amp;ImageWidth=100&amp;ImageHeight=100&amp;ImageId=31566\" border=\"0\"\/><br \/>\n<\/a><\/p>\n<\/p><\/div>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: medium;\"><strong>El bardo loco, lan Anderson, en pleno \u00e9xtasis con su flauta travesera.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><strong>La cara oculta del rock progresivo<\/strong><\/p>\n<p>En 1973, Pink Floyd period un grupo m\u00e1s que asentado en el panorama del rock brit\u00e1nico de su \u00e9poca, con siete discos a sus espaldas desde su debut en 1967. Se trataba de una banda estable, un cuarteto tras la renuncia forzosa del fundador, el genio en bruto de Syd Barrett, compuesto por el teclista Richard Wright, el bater\u00eda Nick Mason y los dos trenes siempre a punto de chocar: el guitarrista David Gilmour y el bajista Roger Waters. Tras los inicios psicod\u00e9licos, ambos protagonizaron un pulso por llevar el volante de una banda que pronto evidenci\u00f3 que estaba hecha para altos vuelos. M\u00e1s que el virtuosismo en las melod\u00edas, el sonido de Pink Floyd se basaba en las atm\u00f3sferas espaciales y en los paisajes sonoros, con un cuidado en la producci\u00f3n extremo y un inter\u00e9s por usar siempre la \u00faltima tecnolog\u00eda disponible.\u00a0<em>Darkish Aspect of the Moon<\/em>\u00a0fue un proyecto clave porque permiti\u00f3 al grupo un \u00e9xito de p\u00fablico mayor. En \u00e9l volcaron mucho materials que hab\u00eda sido creado en las giras anteriores, y contaron con Alan Parsons como productor para asegurar un sonido que, incluso hoy, asombra por su limpieza y nitidez. La parte l\u00edrica evidencia la mano de Waters \u2013izquierdista sin complejos\u2013 y recurre a sus habituales temas de cr\u00edtica social y pol\u00edtica, especialmente en los dos\u00a0<em>singles\u00a0<\/em>vocales: \u201cTime\u201d y \u201cMoney\u201d. El resto de temas del disco forman un armaz\u00f3n solid\u00edsimo, que soportan el viaje sensorial de\u00a0<em>Darkish Aspect of the Moon<\/em>. Al contrario que otros discos de\u00a0<em>prog rock\u00a0<\/em>, este entra desde la primera escucha, porque tiene la capacidad de absorber a cualquier oyente y transmitirle emociones muy puras. Pink Floyd, para bien y para mal, abandonaban con este \u00e1lbum los experimentos m\u00e1s radicales y se sumerg\u00edan en un sonido envolvente, a\u00fan complejo, pero mucho m\u00e1s accesible. Eso s\u00ed, es dif\u00edcil encontrar un \u00e1lbum de la \u00e9poca m\u00e1s redondo y s\u00f3lido que este, que se ha convertido en un aut\u00e9ntico cl\u00e1sico que lleva ya m\u00e1s de cincuenta millones de ejemplares vendidos en todo el mundo.\n<\/p>\n<div align=\"center\">\n<div class=\"cs_img cs_fl_middle\" style=\"width:100%;\">\n<p><a rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\" href=\"https:\/\/ctxt.es\/images\/cms-image-000031567.jpg\" class=\"photoViewer\" title=\"\"> <img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/ctxt.es\/get_img?ImageRatio=70&amp;ImageWidth=100&amp;ImageHeight=100&amp;ImageId=31567\" border=\"0\"\/><br \/>\n<\/a><\/p>\n<\/p><\/div>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: medium;\"><strong>La universalmente conocida portada de\u00a0<em>Darkish Aspect of the Moon<\/em>, obra de Storm Thorgerson.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><strong>El ocaso del gigante<\/strong><\/p>\n<p>Tras este excelente a\u00f1o, a\u00fan quedaban algunos de apogeo para el g\u00e9nero. Entre 1974 y 1977, aproximadamente, se produjeron interesantes discos y unas pocas obras maestras: los ya citados trabajos de Mike Oldfield,\u00a0<em>Want You Have been Right here<\/em>\u00a0(1975) de Pink Floyd,\u00a0<em>The Lamb Lies Down on Broadway<\/em>\u00a0(1974) de Genesis,\u00a0<em>Crimson\u00a0<\/em>(1974)<em>\u00a0<\/em>de King Crimson\u2026 Pero, en poco tiempo, casi todos los grandes nombres fueron virando a otros sonidos, simplificando sus propuestas, limitando las\u00a0<em>suites<\/em>\u00a0instrumentales e incorporando ritmos m\u00e1s pegadizos, canciones radiables y temas m\u00e1s cortos. Los tiempos de disaster salvaje que se viv\u00edan acabaron teniendo lo que merec\u00edan: el furioso\u00a0<em>punk<\/em>, en las ant\u00edpodas del elaborado sonido progresivo, que r\u00e1pidamente perder\u00eda el favor del gran p\u00fablico y se ver\u00eda tan anticuado como las chaquetas de pana con coderas. Hubo m\u00fasicos que continuaron en esa \u00f3rbita, con l\u00f3gicas evoluciones, pero muchos tiraron la toalla y se intentaron reinventar como bandas de AOR \u2013<em>Grownup Oriented Rock<\/em>\u2013, como Asia o Sure, o viraron hacia el pop\/rock con notable \u00e9xito, como hicieron Genesis bajo el liderazgo de Phil Collins o Mike Oldfield, conocido en los 80 por\u00a0<em>hits<\/em>\u00a0como \u201cMoonlight Shadow\u201d (1983) o \u201cTo France\u201d (1984). Jethro Tull dej\u00f3 atr\u00e1s el progresivo y se entreg\u00f3 a una peculiar mezcla de\u00a0<em>onerous rock<\/em>, electr\u00f3nica y\u00a0<em>people<\/em>. Muchos otros grupos, sencillamente, se disolvieron, aunque algunos de sus integrantes continuaron con sus carreras en solitario, alejados de los focos. La d\u00e9cada de los ochenta vio un cierto\u00a0<em>revival<\/em>\u00a0hacia su ecuador, de la mano de bandas\u00a0<em>neo prog<\/em>\u00a0como Marillion, pero la verdadera resurrecci\u00f3n vino cuando, a partir de mediados de los 90, King Crimson, Sure, Camel o incluso otras bandas menos conocidas como Uriah Heep, Gryphon o Renaissance volvieron por sus fueros y recuperaron parte del esp\u00edritu unique, ya sin la presi\u00f3n de encajar en los cambios del mercado\u00a0<em>mainstream<\/em>, asumiendo su condici\u00f3n de nicho minoritario con un circuito limitado de actuaciones en vivo, al que los followers acud\u00edan en busca de los grandes temas del pasado glorioso m\u00e1s que las nuevas composiciones. Atr\u00e1s quedaron los d\u00edas de gloria, y aquel a\u00f1o en el que la m\u00fasica m\u00e1s comercial se hac\u00eda con flauta travesera, guitarra de doce cuerdas y \u00f3rgano mellotron.<\/p>\n<p><a rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\" href=\"https:\/\/ctxt.es\/boletines.html\"><img decoding=\"async\" style=\"display: block; margin-left: auto; margin-right: auto;\" src=\"https:\/\/ctxt.es\/images\/cms-image-000029725.jpg\" alt=\"\" width=\"952\" height=\"351\"\/><\/a><\/p>\n<\/div>\n\n<p><em> &#8221; Fuentes ctxt.es &#8221; <\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Resulta sumamente curioso el consenso negativo que hay en torno al g\u00e9nero del rock progresivo, incluso entre quienes son aficionados a la m\u00fasica y van m\u00e1s all\u00e1 de escuchar el hit que toque cada semana. En realidad, estoy siendo optimista: lo m\u00e1s regular es que la gente ni siquiera tenga una opini\u00f3n formada porque no [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"jnews-multi-image_gallery":[],"jnews_single_post":[],"jnews_primary_category":[],"jnews_social_meta":[],"footnotes":""},"categories":[39],"tags":[3505,64447,64446,64448,64442,64441,64444,57311,2282,64443,64445,6117],"class_list":["post-498429","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-viajes","tag-analisis","tag-contexto-politico","tag-ctxt-revista-contexto","tag-economico-y-cultural","tag-folk","tag-gerardo-vilches","tag-hawkwind","tag-jazz","tag-musica","tag-pink-floyd","tag-prog","tag-rock"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/498429","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=498429"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/498429\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=498429"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=498429"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=498429"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}