{"id":485489,"date":"2023-02-11T07:15:43","date_gmt":"2023-02-11T07:15:43","guid":{"rendered":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/?p=485489"},"modified":"2023-02-11T07:15:46","modified_gmt":"2023-02-11T07:15:46","slug":"rey-con-corona-de-papel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/rey-con-corona-de-papel\/","title":{"rendered":"Rey con corona de papel"},"content":{"rendered":"<p> <br \/>\n<\/p>\n<div>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m86-85-87\"><em>If solely I had a paper crown on my head.<\/em><\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m96-95-97\">C. S.<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m101-100-102\">Durante los bombardeos nazis a Belgrado, un teacher le gru\u00f1e a uno de sus soldados: \u201c\u00a1Cabo! \u00a1No lo vi esta ma\u00f1ana en el entrenamiento\u00a0de camuflaje!\u201d. \u201c\u00a1Gracias, sargento!\u201d, responde el soldado.<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m111-110-112\"><strong>LA GUERRA<\/strong><\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m116-115-117\">Un chiste as\u00ed, b\u00e9lico, me parece best para acercarnos a la obra po\u00e9tica de Charles Simic, peinada siempre por un aire tragic\u00f3mico, acaso el aire que ha peinado los siglos en los que la historia de la humanidad ha sido escrita. No hay que hacernos ilusiones, la violencia nos acompa\u00f1a de principio a fin, pero ese sangriento recorrido se conoce tambi\u00e9n como la comedia humana, hu\u00e9rfana de explicaciones racionales, la historia entendida como farsa. Es imposible estudiar la genealog\u00eda de la violencia sin el issue de la locura, ese punto en que la raz\u00f3n se ve abatida y recurrimos mejor al garrote, a la gratuidad de un golpe que eche abajo los argumentos racionales.<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m121-120-122\">Todo es un poco irreal, un poco rid\u00edculo y ah\u00ed, ante la impotencia del historiador o del soci\u00f3logo, hace su aparici\u00f3n el poeta. No hay un siglo mejor que otro, acaso vivamos una apertura entre las nubes, una siesta con nuestra pareja, un beso o dos y se acab\u00f3; regresan las plagas, las guerras, el hambre, la persecuci\u00f3n y todas las calamidades que se nos puedan ocurrir. Simic apunta:<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m126-125-127\">Los verdaderos poetas conocen el marcador. La felicidad, el amor y las visiones del Todopoderoso y sus \u00e1ngeles van y vienen. En el momento en que probamos un pedazo de dicha, lo comenzamos a saborear y chupamos nuestros labios, \u00a1ups! Se incendia la casa, alguien se escapa con nuestra esposa o nos rompemos una pierna. La poes\u00eda es mejor, entonces, cuando se encuentra en el coraz\u00f3n de la comedia humana, no hay quien reporte de manera m\u00e1s confiable lo que este l\u00edo significa. Mi opini\u00f3n es que la poes\u00eda es inevitable, irremplazable y necesaria como el pan. Incluso si nos hallamos viviendo en el lugar m\u00e1s desgraciado del mundo, en una edad de vileza y estupidez sin paralelo, descubriremos que la poes\u00eda sigue siendo escrita.1<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m136-135-137\">Y que nos seguimos riendo, habr\u00eda que agregar, porque la tragedia y la comedia van trenzadas. El poema, como la mirada de Buster Keaton, puede ser impasible, imperturbable en medio del caos:<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m141-140-142\">Tan extra\u00f1o como un pastor\u00a0en el C\u00edrculo \u00c1rtico.<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m146-145-147\">As\u00ed, en un par de l\u00edneas, el poema establece una realidad propia con una l\u00f3gica propia, autosuficiente, paralela a la solemne cronolog\u00eda en la que se inscribe. En un famoso texto, W. H.<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m151-150-152\">Auden se\u00f1ala c\u00f3mo los viejos maestros no ignoraban que el sufrimiento sucede mientras la vida contin\u00faa, c\u00f3mo el martirio debe llevarse a cabo mientras los perros siguen con su perruna vida y el caballo del verdugo se\u00a0rasca el trasero en un \u00e1rbol; c\u00f3mo Brueghel, por ejemplo, en su \u00cdcaro, hace que la rutina siga su curso mientras lo inaudito acontece: un ni\u00f1o cae del cielo.<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m156-155-157\">Esa rutina, ese caballo rasc\u00e1ndose el trasero, le interesan a Simic como evidencia de que en el rictus del horror de nuestra especie se alcanza a dibujar, tambi\u00e9n, una siniestra carcajada. La carcajada del destino, tal vez, o la de lo com\u00fan y corriente. Cube nuevamente nuestro poeta:<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m161-160-162\">En lugar del amplio registro del historiador, el poeta ofrece una\u00a0especie de reverso hist\u00f3rico de lo\u00a0que no suele ser importante en el gran esquema de las cosas, la imagen de un gato muerto, digamos, que yace en los escombros de una ciudad bombardeada, y no las razones de esa campa\u00f1a a\u00e9rea.<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m166-165-167\">En una p\u00e1gina provocadora, Pascal Quignard cube que la guerra es como un periodo vacacional en el cual el tiempo se detiene y todo vale, en el que\u00a0se acent\u00faa la camarader\u00eda, pero tambi\u00e9n la gratuidad de la violencia.<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m171-170-172\"><strong>EL NI\u00d1O SIMIC<\/strong>, nacido en Belgrado en 1938, hubiera estado de acuerdo: la guerra transform\u00f3 su infancia, descarril\u00e1ndola de sus ejes e instal\u00e1ndola en una realidad aparte, donde los bombardeos constantes coincid\u00edan con el tiempo del juego y la fantas\u00eda. Una y otra vez Simic contrapone, a las cr\u00f3nicas de las atrocidades, su reverso hist\u00f3rico private, como los piojos que le provoc\u00f3 ponerse el casco de un soldado muerto o el olor de las sand\u00edas en un d\u00eda de campo mientras los aviones zumbaban en los cielos de Belgrado&#8230; \u201cMi propia historia y la historia de este siglo son como la de un ni\u00f1o y su madre ciega en la calle\u201d, cube. La Historia y sus desvar\u00edos nos descolocan y arrojan una luz nueva a nuestras vidas min\u00fasculas. Pero no es la infancia en Belgrado durante la Segunda Guerra sino otro conflicto el que provoca es-ta elocuente postal en Simic:<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m176-175-177\">Recuerdo una noche durante la guerra de Vietnam. Estaba de regreso en casa, tarde, luego de una fiesta, y encend\u00ed el televisor en\u00a0un canal donde pasaban un resumen de los combates de ese d\u00eda. Me hab\u00eda desvestido y estaba dando sorbos a una cerveza cuando mostraron un helic\u00f3ptero ametrallando a unas personas que iban corriendo \u2014supuestamente eran del Vietcong. Uno pod\u00eda ver c\u00f3mo saltaban los cuerpos y se retorc\u00edan al ser alcanzados por los disparos. De pronto me di cuenta de que esas im\u00e1genes hab\u00edan sido grabadas unas cuantas horas antes, que las estaba viendo en mi rec\u00e1mara, que estaba cansado y somnoliento, que las cobijas se hab\u00edan ca\u00eddo y hab\u00edan dejado al descubierto la desnudez de mi esposa. Recuerdo haberme quedado en pie durante un largo, largu\u00edsimo rato, sin saber qu\u00e9 hacer conmigo, sintiendo la extra\u00f1eza, la monstruosidad\u00a0de mi situaci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m181-180-182\">Somos individuos atrapados en las ruedas de la Historia, y es la poes\u00eda la que a veces logra expresar nuestro dolor, nuestra extra\u00f1eza, incluso\u00a0nuestra risa. \u00c9ste es un escrito del autor en su juventud:<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m186-185-187\"><strong>POEMA SIN T\u00cdTULO<\/strong><\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m191-190-192\">Le pregunto al plomo:<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m196-195-197\">\u201c\u00bfPor qu\u00e9 permitiste<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m201-200-202\">que te moldearan en bala?<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m206-205-207\">\u00bfHas olvidado a los alquimistas?<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m211-210-212\">\u00bfHas perdido la esperanza<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m216-215-217\">de convertirte en oro?\u201d.<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m221-220-222\">Nadie responde.<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m226-225-227\">Plomo. Bala.<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m231-230-232\">Con nombres como \u00e9sos<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m236-235-237\">el sue\u00f1o es largo y profundo.<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m241-240-242\">Su tema es la poes\u00eda en tiempos de locura. \u00bfY su estilo?<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m246-245-247\">S\u00f3lo un estilo que sea un carnaval de estilos me parece apropiado hoy. En pocas palabras, una poes\u00eda que se sienta como televisi\u00f3n de cable con m\u00e1s de trescientos canales, con hechos m\u00e1s extra\u00f1os que\u00a0la ficci\u00f3n, con falsos milagros y\u00a0supersticiones en revistas de esc\u00e1ndalo. Un poema que sea como un avistamiento de Elvis Presley en Marte, como una mujer con tres pechos, o la foto de un perro que\u00a0se comi\u00f3 la mejor obra de Shakespeare, como la noticia de que ya no cabe gente en el infierno y que los peores pecadores ahora se acomodan en el cielo.<\/p>\n<div class=\"composite-quote quote \" id=\"m251-250-252\">\n<p class=\"quote-text \" id=\"m256-255-257\">Uno piensa en las visiones surrealistas de El Bosco, tan admirado por Simic: pesadillas que no se pueden entender sin apreciar su humor desenfrenado<\/p>\n<\/div>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m266-265-267\">Uno piensa de inmediato en las visiones surrealistas de El Bosco, tan admirado por Simic: pesadillas que no se pueden entender sin apreciar, al mismo tiempo, su humor desenfrenado. \u201cNo hay gozo \u2014escribe el poeta sobre el pintor\u2014 como el que produce una imagen verdaderamente escandalosa al borde de la blasfemia\u201d. Pero eso, el coqueteo con la blasfemia y el gozo que produce es muy dif\u00edcil de entender hoy, en esta \u00e9poca que algunos llaman \u201cel imperio de lo traum\u00e1tico\u201d y en la que compartimos un sucio secreto: que hay tanta gente sin sentido del humor como gente sin sentido est\u00e9tico (Simic<em> dixit<\/em>).<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m271-270-272\"><strong>LA IDENTIDAD<\/strong><\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m276-275-277\">Ya dije d\u00f3nde y cu\u00e1ndo naci\u00f3. Debo a\u00f1adir que emigr\u00f3 a los quince a\u00f1os hacia Estados Unidos. Aqu\u00ed una an\u00e9cdota es pertinente: cuando el poeta volvi\u00f3 a Belgrado en 1972, despu\u00e9s de\u00a0una ausencia de casi veinte a\u00f1os, descubri\u00f3 que la ventana sobre la entrada del edificio de departamentos donde hab\u00eda vivido, a trav\u00e9s de la cual hab\u00eda pateado una pelota despu\u00e9s de la guerra, segu\u00eda rota&#8230; Igual que esa pelota que pate\u00f3 Dylan Thomas en su infancia y que a\u00fan no cae&#8230; Sin duda una de las patrias de Charles Simic fue la infancia (\u201cEl poeta es ese ni\u00f1o que, parado en la esquina del sal\u00f3n dando la espalda a sus compa\u00f1eros, cree que est\u00e1 en el para\u00edso\u201d).<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m281-280-282\">\u00bfQu\u00e9 importa qu\u00e9 pasaportes tenemos, qu\u00e9 banderas nos identifican? Importa muy poco o nada. \u201cIgual podr\u00eda abrir un caf\u00e9 tarot, comprarme arracadas y ropas de gitano y llamarme Madame Olga\u201d, aporta el poeta a la discusi\u00f3n sobre la identidad. Y m\u00e1s:<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m286-285-287\">\u00bfQui\u00e9n eres? Me preguntan los estadunidenses. Les explico que nac\u00ed en Belgrado, que me fui cuando ten\u00eda quince, que siempre nos consideramos yugoslavos, que desde hace treinta a\u00f1os traduzco a poetas serbios, croatas, eslovenos y macedonios al ingl\u00e9s, que las diferencias entre ellos me fascinan, que me importan una mierda sus l\u00edderes nacionalistas y sus programas&#8230; \u00a1Ah, entonces eres un serbio!, exclaman triunfantes.<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m291-290-292\">Simic recuerda una vieja entrevista con Duke Ellington en la que el entrevistador, quitado de la pena, le dec\u00eda al gran compositor que escrib\u00eda m\u00fasica para <em>su gente<\/em>. Ellington, fingiendo no entender, le preguntaba al entrevistador qu\u00e9 gente period \u00e9sa, \u00bflos amantes del Beaujolais? Forzado a elegir una identidad, el poeta cube que s\u00f3lo el individuo es actual. \u201cYo elogiaba al marginado y al paria mientras mi gente me ofrec\u00eda la oportunidad de ser parte de un todo m\u00edstico. Insist\u00ed en permanecer distante, ensimismado, alimentando mis suspicacias con amor\u201d. No hay tribu donde quepa el verdadero poeta.<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m296-295-297\">El poeta l\u00edrico es casi por definici\u00f3n, un traidor a su gente. \u00c9l\u00a0cube la verdad inc\u00f3moda de que s\u00f3lo las vidas individuales son \u00fanicas y por tanto sagradas. La tribu debe agruparse para enfrentar al enemigo invasor mientras el poeta l\u00edrico se sienta a conversar con un cr\u00e1neo en el cementerio.<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m301-300-302\">Las cartas credenciales del poeta, su santo y se\u00f1a, son y ser\u00e1n siempre las de la poes\u00eda misma:<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m306-305-307\"><strong>ATAJO<\/strong><\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m311-310-312\">Un callej\u00f3n oscuro<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m316-315-317\">que podr\u00eda llevarme<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m321-320-322\">m\u00e1s r\u00e1pido a casa,<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m326-325-327\">lleno de hombres<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m331-330-332\">con las manos ensangrentadas.<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m336-335-337\">O mucho peor:<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m341-340-342\">el solitario sonido<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m346-345-347\">de mis propios pasos<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m351-350-352\">mientras se alejan<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m356-355-357\">o se acercan.<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m361-360-362\"><strong>EL SURREALISMO<\/strong><\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m366-365-367\">Unas l\u00edneas arriba habl\u00e9 de visiones surrealistas, t\u00e9rmino que no es posible usar ligeramente al escribir sobre Simic: el surrealismo siempre lo acompa\u00f1a, de manera deliberada pe-ro tambi\u00e9n agotadora. Se trata de la\u00a0etiqueta elegida cansinamente por la cr\u00edtica para calificar su obra. Y en efecto, Simic eligi\u00f3 tarde esa corriente, acaso fue el \u00faltimo de los surrealistas, siempre de la mano de su maestro Benjamin P\u00e9ret, de quien dijo: \u201cLo que\u00a0nos asombra es su total confianza an-te la contradicci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m371-370-372\">De \u00e9l aprendi\u00f3 lo cerca que se halla el sentido de lo c\u00f3mico del estallido de la met\u00e1fora, y que \u201ctanto el poema como el chiste son inesperados, ambos son una explosi\u00f3n\u201d. No hay que olvidar que, etimol\u00f3gicamente, una met\u00e1fora es un traslado que puede establecer una identidad nueva entre dos t\u00e9rminos, inusitadas parejas pares, como el encuentro fortuito de una m\u00e1quina de coser y un paraguas en una mesa de disecci\u00f3n&#8230; S\u00ed, pero Simic nunca le rez\u00f3 al dios del surrealismo, el inconsciente, ni practic\u00f3 fielmente la escritura autom\u00e1tica que provocaba esos encuentros: \u201cLa reputaci\u00f3n del inconsciente como una interminable fuente de poes\u00eda est\u00e1 sobrevalorada. La primera regla de un poeta debe ser: enga\u00f1a a tu inconsciente y a tus sue\u00f1os\u201d.<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m376-375-377\">Para ilustrar su escepticismo frente a la escritura autom\u00e1tica, Simic narraba una an\u00e9cdota que le cont\u00f3 Octavio Paz: el poeta mexicano fue a visitar a Andr\u00e9 Breton en Par\u00eds despu\u00e9s de la guerra y lo hicieron esperar en el vest\u00edbulo, desde donde Paz pod\u00eda ver a Breton escribiendo furiosamente en su estudio. Cuando por fin se saludaron y caminaban para comer en un restaurante cercano, Paz pregunt\u00f3: \u201c\u00bfEn qu\u00e9 trabajaba, <em>ma\u00eetre<\/em>?\u201d. \u201cEstaba haciendo un poco de escritura autom\u00e1tica\u201d, respondi\u00f3 el franc\u00e9s. \u201cPero \u2014contest\u00f3 asombrado Paz\u2014, \u00a1lo vi borrar con frecuencia!\u201d. \u201cNo era lo suficientemente autom\u00e1tica\u201d, respondi\u00f3 Breton.<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m381-380-382\">El propio Simic se reconoce en\u00a0ese ejercicio: su sistema consiste en someterse el azar tan s\u00f3lo para enga\u00f1arlo, no en rendirse totalmente a su poder, como en la escritura de Dad\u00e1 o en las composiciones de John Cage. Al acudir al azar, detenerse, retroceder, corregir, volver a acudir a lo inesperado y seguir escribiendo, suceden accidentes que van configurando el poema. \u201cMe abro al azar para invitar a lo desconocido. Soy como un lector de hojas de t\u00e9. Lo milagroso es que tanto las hojas de t\u00e9 como el poema siempre terminan por parecerse a m\u00ed\u201d. Para Simic, el azar es una \u201cfuerza l\u00edrica\u201d saludablemente problem\u00e1tica y ambigua (\u201cla ambig\u00fcedad: esa carn\u00edvora\u201d), una especie de casa de los espejos de la realidad. \u201cNunca ha existido un poeta que no creyera en un golpe de suerte\u201d, afirma. Y reconoce el prodigio del poema, en donde convergen inesperadas fracciones del lenguaje. \u201cS\u00f3lo los cr\u00edticos literarios ignoran que los poemas en gran medida se escriben solos\u201d, cube, y asegura que las met\u00e1foras y los s\u00edmiles le deben todo a lo for-tuito, que un poeta no puede forzar una comparaci\u00f3n memorable.<\/p>\n<div class=\"composite-quote quote \" id=\"m386-385-387\">\n<p class=\"quote-text \" id=\"m391-390-392\">Cuando muri\u00f3 Simic, las cosas se quedaron un poco m\u00e1s solas. S\u00ed, las cosas, esos misterios concretos que tanto a \u00e9l como a Francis Ponge interesaban\u00a0<\/p>\n<\/div>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m401-400-402\">Las im\u00e1genes sencillamente aparecen. \u00bfC\u00f3mo explicarlo? No se puede. Como el sentido del humor, el objeto art\u00edstico elude el an\u00e1lisis: \u201cNunca ha existido una definici\u00f3n adecuada de lo bello o de lo chistoso, y sin embargo solemos re\u00edrnos y escribir poemas y pintar cuadros que reacomodan la realidad de maneras nuevas y agra-dablemente inesperadas\u201d. A Simic le\u00a0hubiera gustado (seguro la conoc\u00eda) la famosa cita de Whistler: \u201cEl arte sucede\u201d, y sol\u00eda guardar bajo la manga estas palabras de Basho: \u201cUn poeta no hace un poema, algo en \u00e9l se convierte naturalmente en un poema\u201d. Pero para que el arte suceda, para que el poema se haga, no s\u00f3lo hay que ser la antena que seize esas veloc\u00edsimas fracciones del lenguaje; tambi\u00e9n es necesario forzar las cosas un poquito, buscar pliegues y reversos, \u201cser literal en un mundo de m\u00faltiples met\u00e1foras y fabuloso ante el rostro de lo literal\u201d, o simplemente seguir al pie de la letra este consejo que alguna vez le dio Nicanor Parra a Simic: \u201cCuando te pidan manzanas, dales peras\u201d.<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m406-405-407\"><strong>EXPLICAR ALGUNAS COSAS<\/strong><\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m411-410-412\">Cada gusano es un m\u00e1rtir,<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m416-415-417\">cada gorri\u00f3n sujeto de injusticia,<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m421-420-422\">le dije a mi gato,<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m426-425-427\">pues s\u00f3lo est\u00e1bamos \u00e9l y yo.<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m431-430-432\">Est\u00e1 lloviendo. A pesar de sus<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m436-435-437\">[ej\u00e9rcitos,<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m441-440-442\">\u00bfqu\u00e9 pueden hacer las hormigas?,<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m446-445-447\">\u00bfy la cucaracha en la pared<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m451-450-452\">como un mesero en un restaurante<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m456-455-457\">[vac\u00edo?<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m461-460-462\">Voy al s\u00f3tano a acariciar<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m466-465-467\">a la rata que cay\u00f3 en la trampa.<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m471-470-472\">T\u00fa observa el cielo y, si despeja,<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m476-475-477\">puedes rasgu\u00f1ar la puerta.<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m507-506-508\"><strong>LAS COSAS<\/strong><\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m512-511-513\">El pasado 9 de enero, cuando muri\u00f3 Charles Simic, las cosas se quedaron un poco m\u00e1s solas. S\u00ed, las cosas, esos misterios concretos que tanto a Simic como a Francis Ponge les interesaban mucho. Al franc\u00e9s le parec\u00eda que una manera de aproximarse a la cosa era considerarla innombrada e innombrable: considerar s\u00f3lo esa entidad\u00a0tridimensional y fant\u00e1stica, la que vibra frente a nuestros ojos. Simic, en cambio, la nombraba, pero su estupor era el mismo frente a la m\u00e1s sencilla de las evidencias. Una lechuga, por ejemplo (\u201cT\u00eda lechuga, \/ quiero asomarme debajo de tu falda\u201d), un tenedor o una piedra, simplemente una piedra.<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m517-516-518\">Como Wittgenstein, a quien ley\u00f3\u00a0con inter\u00e9s, Simic entend\u00eda que la distancia entre la lengua y el objeto pod\u00eda ser insalvable. \u201cA veces \u2014y \u00e9sta es una paradoja\u2014 s\u00f3lo las imaginaciones m\u00e1s descabelladas pueden tender un puente sobre el abismo de la cosa y la palabra\u201d. Ese abismo se puede salvar con una buena, disciplinada observaci\u00f3n: puede ser casi una liturgia, la del poeta mirando a la cosa.<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m522-521-523\">Cuando en 1965 Simic envi\u00f3 un pu\u00f1ado de poemas a una revista literaria, le respondieron que no desperdiciara su tiempo escribiendo acerca de cuchillos, cucharas y tenedores. Pero Si-mic, con Husserl, insist\u00eda en regresar a la cosa, en prestarle su total atenci\u00f3n para hallar el \u00e1ngulo nuevo y no precipitarse en el lugar com\u00fan: \u201cTrat\u00e1ndose de tenedores, todo el mundo es un experto\u201d. \u00bfQu\u00e9 pod\u00eda extraer la atenci\u00f3n de Simic de un buen y viejo tenedor? La respuesta: \u201cEsta cosa extra\u00f1a debe haberse arrastrado \/ desde el infierno. \/ Parece\u00a0una pata de p\u00e1jaro \/ colgada del cuello del can\u00edbal\u201d. \u00bfY de un cuchillo? Esto: \u201cDescendemos \/ la escalera interior. \/ Caminamos bajo la tierra. \/ El cuchillo nos gu\u00eda\u201d. Mastica la cuchara y la chupa hasta pulirla del todo y conseguir un brillo \u201cdemoniaco\u201d.<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m527-526-528\">Simic sab\u00eda, con William Carlos Williams, que \u201cno hay ideas sino en las cosas\u201d, y que\u00a0<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m532-531-533\">Las posesiones de los poetas son peque\u00f1as. Unos cuantos objetos, unas pocas escenas v\u00edvidas y algunas figuras sombr\u00edas. Eso es todo. Lo que para todos los dem\u00e1s puede parecer pobreza, para el poeta representa, potencialmente, grandes riquezas.<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m537-536-538\">Todo poema nace de la contemplaci\u00f3n, as\u00ed como \u201ctodo objeto es una\u00a0esfinge cuyo enigma toca resolver al poeta contemplativo\u201d.<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m542-541-543\">Un zapato es una esfinge, una llave es una esfinge que nos pela los dientes, una moneda es una o dos esfinges. La cosa no s\u00f3lo dice \u201cm\u00edrame\u201d sino, m\u00e1s importante a\u00fan, \u201cm\u00edrame as\u00ed\u201d. \u201cEs el objeto que miro el que fija las reglas de su visibilidad\u201d. Los poemas de Simic son artefactos n\u00edtidos y, si cabe decirlo, ecu\u00e1nimes, pero no porque sean imparciales sino porque el \u00fanico partido que toman es el de\u00a0su propio funcionamiento interno,\u00a0sin imponernos una explicaci\u00f3n o, peor a\u00fan, una lecci\u00f3n de vida. Lo sentimos cercano porque el trato que le da a la cosa que observa, o al tema que desarrolla, es el de un sosegado tuteo. \u201cCada objeto es un espejo\u201d, afirm\u00f3 felizmente, y esa imagen nuestra, que se refleja en el objeto, sea quiz\u00e1 un nuevo misterio: \u201cMe gustar\u00eda demostrarles a los lectores que las formas m\u00e1s familiares que los rodean son ininteligibles\u201d. Una forma familiar como lo es una piedra:<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m547-546-548\">Desde afuera la piedra es<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m552-551-553\">[un enigma<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m557-556-558\">que nadie sabe resolver.<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m562-561-563\">Pero adentro es fresca y silenciosa<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m567-566-568\">aunque una vaca la pise con todo<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m572-571-573\">[su peso<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m577-576-578\">y un ni\u00f1o la aviente al r\u00edo:<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m582-581-583\">la piedra se hunde, lenta,<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m587-586-588\">[imperturbable,<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m592-591-593\">hasta el fondo del r\u00edo<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m597-596-598\">donde los peces tocan a su puerta\u00a0y escuchan.<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m602-601-603\">Tal vez (reflexiona la voz po\u00e9tica) la luna brilla adentro de la piedra.<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m607-606-608\"><strong>EL POEMA EN PROSA<\/strong><\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m612-611-613\">Charles Simic escribi\u00f3 muchos libros de poemas y muchos libros de ensayo (las editoriales Cal y Arena, Vaso Roto y Valpara\u00edso concentran sus libros en espa\u00f1ol), pero uno solo de poemas\u00a0en prosa, titulado <em>The World Doesn\u2019t End<\/em>, que le mereci\u00f3 el Premio Pulitzer en 1990.<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m617-616-618\">Su definici\u00f3n de ese g\u00e9nero raro es caracter\u00edstica (<em>wait for it<\/em>): \u201cEscribir un poema en prosa es un poco como intentar atrapar una mosca en un cuarto oscuro. La mosca probablemente ni est\u00e9 ah\u00ed, sino en tu cabeza, pero te sigues tropezando y dando encontronazos en esa persecuci\u00f3n. El poema en prosa es el estallido del lenguaje que le sigue al choque con un mueble grande\u201d. Al poema en prosa hay que pedirle sorpresa y que no se tome a s\u00ed mismo demasiado en serio. Su verdadera Musa, dice Simic, es la comedia.<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m622-621-623\"><strong>LA POES\u00cdA Y EL POETA<\/strong><\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m627-626-628\">A esa pregunta imposible, \u00bfqu\u00e9 es la poes\u00eda?, Simic respondi\u00f3 con incontables respuestas posibles, tanteos, aproximaciones, apuestas perdidas de\u00a0antemano, bravatas, chistes, fogonazos y revelaciones. \u201cLa poes\u00eda es una forma de conocimiento, pero en gran parte nos dice lo que ya sabemos\u201d. Tambi\u00e9n ha se\u00f1alado famosamente: \u201cLa poes\u00eda siempre ser\u00e1 el concierto de gatos bajo la ventana del cuarto en el que se escribe la versi\u00f3n oficial de la realidad\u201d, y justo cuando estamos escuchando esos maullidos, Simic contraataca de este modo: \u201cLa poes\u00eda es una hu\u00e9rfana del silencio\u201d, \u201cuna repetici\u00f3n que nunca es mon\u00f3tona\u201d, \u201cuna forma de pensar mediante afinidades\u201d. \u201cEs la experiencia del momento desnudo\u201d. \u201cDigo s\u00ed a lo imposible, de all\u00ed la poes\u00eda\u201d. \u201cToda poes\u00eda genuina es, desde mi punto de vista, antipoes\u00eda\u201d.<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m632-631-633\">Tambi\u00e9n confiesa: \u201cLa poes\u00eda es el \u00fanico lugar en el que un mentiroso incorregible puede llevar una existencia honesta, siempre y cuando \u00e9l o ella mienta realmente bien\u201d. \u00bfQui\u00e9nes son esos mentirosos? Sobre los poetas, Simic tambi\u00e9n tiene mucho por decir: \u201cAl igual que la vaca, el poeta deber\u00eda tener m\u00e1s de un est\u00f3mago\u201d. \u201cEl poeta es un ebrio lector de sus propias met\u00e1foras\u201d. \u201cLos poetas escriben acerca de la naturaleza y acerca de ellos mismos de la manera m\u00e1s solipsista, pero no escriben acerca de sus verdugos\u201d (frase que nos recuerda su maravillosa Ars po\u00e9tica: \u201cTratar de hacer re\u00edr a tus carceleros\u201d). \u201cEl poeta que escribi\u00f3 el poema desaparece para que el poe-ta-lector pueda cobrar existencia\u201d. \u201cEl verdadero poeta se especializa en una especie de metaf\u00edsica de la cocina y\u00a0la habitaci\u00f3n\u201d. \u201cEl poeta del siglo XX es un metaf\u00edsico en la oscuridad, seg\u00fan\u00a0Wallace Stevens\u201d. \u201cLos poetas son campeones de la mentira\u201d. Asumiendo la voz del poeta por antonomasia, del arquet\u00edpico, Simic abunda:<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m663-662-664\">La vida ser\u00eda perfectamente in\u00fatil si yo, el poeta, no me acercara y te dijera \u2014de varias e ingeniosas maneras\u2014 que todos tus amores, todos tus sufrimientos secretos y recuerdos queridos son potencialmente significativos, profundamente importantes e incluso inteligibles, y que t\u00fa, al fin y al cabo, querido lector, en verdad no\u00a0tienes que preocuparte por nada\u00a0siempre y cuando yo est\u00e9 aqu\u00ed, de noche y de d\u00eda, preocup\u00e1ndome por ti.<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m668-667-669\">El poeta es quien se preocupa por nosotros, es todos y es nadie, es un rey y es un mendigo, es muy probablemente un tonto que no sabe qu\u00e9 est\u00e1 haciendo, es la se\u00f1ora sin dentadura que nos saluda desde un oscuro portal, o\u00a0el ni\u00f1o que te acaba de dar una zancadilla, tal vez el poeta seas t\u00fa:<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m673-672-674\"><strong>COMPA\u00d1\u00cdA SINIESTRA<\/strong><\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m678-677-679\">Justo el otro d\u00eda<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m683-682-684\">en la calle concurrida<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m688-687-689\">te detuviste a buscar cambio<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m693-692-694\">en tus bolsillos<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m698-697-699\">cuando notaste que te segu\u00edan:<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m703-702-704\">ciegos, sordos, locos y sin casa,<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m708-707-709\">manteniendo respetuosos<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m713-712-714\">[la distancia.<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m718-717-719\">\u00a1Eres nuestro emperador!, gritaron.<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m723-722-724\">\u00a1Jefe de verdugos!<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m728-727-729\">\u00a1Gran domador de bestias salvajes!<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m733-732-734\">En cuanto a tus bolsillos,<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m738-737-739\">estaban agujereados<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m743-742-744\">y ellos se acercaban,<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m748-747-749\">toc\u00e1ndote por todos lados<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m753-752-754\">y poni\u00e9ndote una corona<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m758-757-759\">[de papel.<\/p>\n<p class=\"paragraph con \" id=\"m763-762-764\">Cuando Simic era joven, en una cena en Chicago, se puso borrach\u00edsimo, se par\u00f3 al ba\u00f1o y ya no supo regresar a su mesa. Era un restaurante grande, estaba lleno de espejos. Pod\u00eda ver a sus amigos a la distancia pero cuando se acercaba, se topaba con su propia cara en el espejo (ten\u00eda una nueva barba\u00a0y no se reconoc\u00eda de golpe). Se rindi\u00f3 y se sent\u00f3 con un anciano. \u201c\u00c9l com\u00eda en silencio y yo encend\u00ed un cigarro. Pas\u00f3 el tiempo. El sitio se estaba quedan-do vac\u00edo. Al fin, el anciano se limpi\u00f3 la boca y me acerc\u00f3 su copa de vino llena, intacta. Me habr\u00eda quedado con \u00e9l indefinidamente si una de las mujeres de nuestro grupo no me hubiera encontrado y llevado fuera\u201d.<\/p>\n<\/div>\n\n<p><em> &#8221; Fuentes www.razon.com.mx &#8221; <\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>If solely I had a paper crown on my head. C. S. Durante los bombardeos nazis a Belgrado, un teacher le gru\u00f1e a uno de sus soldados: \u201c\u00a1Cabo! \u00a1No lo vi esta ma\u00f1ana en el entrenamiento\u00a0de camuflaje!\u201d. \u201c\u00a1Gracias, sargento!\u201d, responde el soldado. LA GUERRA Un chiste as\u00ed, b\u00e9lico, me parece best para acercarnos a la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":485490,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"jnews-multi-image_gallery":[],"jnews_single_post":[],"jnews_primary_category":[],"jnews_social_meta":[],"footnotes":""},"categories":[40],"tags":[63293],"class_list":["post-485489","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-industria","tag-rey-corona-papel"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/485489","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=485489"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/485489\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/485490"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=485489"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=485489"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=485489"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}