{"id":479983,"date":"2023-02-02T11:31:45","date_gmt":"2023-02-02T11:31:45","guid":{"rendered":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/?p=479983"},"modified":"2023-02-02T11:31:46","modified_gmt":"2023-02-02T11:31:46","slug":"libros-el-cuaderno-aseptico-ciper-chile","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/libros-el-cuaderno-aseptico-ciper-chile\/","title":{"rendered":"Libros: El cuaderno as\u00e9ptico &#8211; CIPER Chile"},"content":{"rendered":"<p> <br \/>\n<\/p>\n<div wp_automatic_readability=\"80\">\n<p><?xml encoding=\"utf-8\" ????><img class=\"w-100 mb-3\" src=\"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Libros-El-cuaderno-aseptico-CIPER-Chile.jpg\" decoding=\"async\" loading=\"lazy\"  \/><\/p>\n<p align=\"justify\">Sobre <em>Cuaderno ant\u00e1rtico<\/em> (Tusquets, 2022), de \u00d3scar Barrientos Bradasic.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p><?xml encoding=\"utf-8\" ????><\/p>\n<p class=\"texto-nota\"><span>E<\/span><span>n una escena memorable de <\/span><i><span>El coraz\u00f3n de las tinieblas<\/span><\/i><span>, de Joseph Conrad, Marlow relata que, cuando peque\u00f1o, observaba un viejo mapa en que el inside del continente africano aparec\u00eda en blanco. Sin nombres ni colores, sin pueblos ni ciudades, sin r\u00edos ni fronteras, \u00c1frica period un gran espacio vac\u00edo, una inc\u00f3gnita a la cual el hombre europeo todav\u00eda no hab\u00eda llegado \u2014no hab\u00eda sido, por tanto, catalogada y clasificada de acuerdo con los criterios de la modernidad\u2014. Muchos a\u00f1os despu\u00e9s, cuando un Marlow ya adulto remonta el r\u00edo Congo en busca de Kurtz, esa falta de referencias resuena en la experiencia del horror que como lectores contemplamos. Sin la violencia agobiante de la obra de Conrad, <\/span><i><span>Cuaderno ant\u00e1rtico<\/span><\/i><span>, de \u00d3scar Barrientos (1974), comparte algo de esa b\u00fasqueda por cartografiar lo desconocido, por dotar de nombres y colores un territorio que, ahora s\u00ed con cierta justicia, se representa en los mapas como un gigantesco espacio en blanco.<\/span><span><br \/><\/span><span><br \/><\/span><span>El libro de Barrientos, profesor de literatura de la Universidad de Magallanes, est\u00e1 compuesto por una treintena de cap\u00edtulos breves que se sumergen en dos dimensiones de su expedici\u00f3n. La primera es una bit\u00e1cora de su traves\u00eda \u2014en sus palabras, una residencia art\u00edstica que provoca extra\u00f1eza entre sus compa\u00f1eros de viaje en el crucero <\/span><i><span>Ocean Nova<\/span><\/i><span>\u2014, en la cual va dando cuenta de su observaci\u00f3n de la fauna, del paisaje y de los personajes con quienes comparte aquellos d\u00edas. El explorador es l\u00facido a la hora de ver los riesgos que supone la elaboraci\u00f3n de su testimonio: \u00abUno de los grandes peligros de un viaje hacia un mundo desconocido es que se realice para confirmar hip\u00f3tesis ya preconcebidas\u00bb. As\u00ed, el escritor quiere sortear, con \u00e9xito la mayor parte del tiempo, la obviedad de una Ant\u00e1rtica vista como aquel territorio inconmensurable, donde el hombre no es m\u00e1s que una peque\u00f1\u00edsima parte de una naturaleza inmensa.<\/span><span><br \/><\/span><span><br \/><\/span><span>En la segunda dimensi\u00f3n, <\/span><b>Barrientos pasa revista a los numerosos imaginarios que se han elaborado sobre aquel continente, incluso antes de que la conciencia moderna lo hubiese incluido en sus mapas y atlas, cuando esta gran masa de hielo no period m\u00e1s que una thought<\/b><span>, algo que \u00abfue imaginado antes de explorarse\u00bb. As\u00ed, desde la designaci\u00f3n de <\/span><i><span>Terra Australis Ignota<\/span><\/i><span> hasta los escritos de Joseph Corridor, Restif de la Bretonne o Valeri Bri\u00fasov, pasando por las teor\u00edas de los fil\u00f3sofos griegos o los documentales del chileno Luis Cornejo, el continente blanco es mucho m\u00e1s que un territorio alrededor del Polo Sur. Se convierte, m\u00e1s bien, en un lugar que simboliza, seg\u00fan el caso, lo extra\u00f1o, lo desconocido, lo distinto o lo puro e incontaminado. Escenario de la Guerra Fr\u00eda, de utop\u00edas de diversa \u00edndole o guarida de los villanos en las pel\u00edculas de James Bond, la diversidad de miradas que han situado en la Ant\u00e1rtica las esperanzas y los miedos de nuestra civilizaci\u00f3n hacen sumamente interesante la revisi\u00f3n bibliogr\u00e1fica de Barrientos.<\/span><span><br \/><\/span><span><br \/><\/span><span>Esta segunda dimensi\u00f3n, sin embargo, opaca el aspecto m\u00e1s private y subjetivo de la mirada del explorador. Por momentos, parece refugiado detr\u00e1s de un exceso de referencias librescas desde las cuales aprehende la realidad. El lector se vuelve m\u00e1s importante que el viajero; el bibli\u00f3filo m\u00e1s que el testigo, y el problema no es trivial si es una bit\u00e1cora o un cuaderno de viajes de lo que estamos hablando. En vez de contemplar un sujeto que se examina a s\u00ed mismo o que explora su conciencia mientras transita al conf\u00edn del mundo, tenemos un rat\u00f3n de biblioteca que deja poco espacio para preguntarse sobre su propia personalidad. El viajero y el erudito, adem\u00e1s, parecen caminar por rutas separadas, tanto en el lenguaje que ocupan como en las experiencias que narran. Y esto se debe, sobre todo, a la poca relevancia que para Barrientos parece tener \u00e9l mismo como protagonista de su historia.<\/span><span><br \/><\/span><span><br \/><\/span><span>Hay, por \u00faltimo, un ripio en cierto uso del lenguaje, a ratos solemne, como si no hubiese otro modo de acercarse a la majestuosidad del panorama (\u00aben alguna medida, la naturaleza ant\u00e1rtica traduce cierto fracaso del arte. Me parece distinguir, de vez en cuando hielos de caracter\u00edsticas antropomorfas tanto en los que flotan como en los que ya se est\u00e1n hundiendo para siempre\u00bb), o a ratos formulaico y feo (\u00abdesde esta \u00faltima afirmaci\u00f3n podemos sostener otros aspectos que tienen relaci\u00f3n con la coincidencia entre una mirada de Estado y una preocupaci\u00f3n normal muy propia de la llamada Generaci\u00f3n literaria de 1938\u00bb). El exceso de esas f\u00f3rmulas o descuidos le resta sutileza y belleza a una obra que, el resto del tiempo, est\u00e1 correctamente escrita.<\/span><span><br \/><\/span><span><br \/><\/span><i><span>Cuaderno ant\u00e1rtico<\/span><\/i><span> es una obra que dialoga con los libros de viajes y con la narrativa de Francisco Coloane, pero que, al no mostrar m\u00e1s de su observador ni tener el vitalismo del autor chilote, no alcanza la profundidad que vuelve inolvidables las ficciones de este \u00faltimo. Si bien es una obra interesante para asomarse al imaginario meridional chileno, pierde la oportunidad de erigirse en algo m\u00e1s que una bit\u00e1cora de lecturas con un tema compartido.<\/span>\u00a0\u00a0<\/p>\n<\/p><\/div>\n\n<p><em> &#8221; Fuentes news.google.com &#8221; <\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sobre Cuaderno ant\u00e1rtico (Tusquets, 2022), de \u00d3scar Barrientos Bradasic. \u00a0\u00a0 En una escena memorable de El coraz\u00f3n de las tinieblas, de Joseph Conrad, Marlow relata que, cuando peque\u00f1o, observaba un viejo mapa en que el inside del continente africano aparec\u00eda en blanco. Sin nombres ni colores, sin pueblos ni ciudades, sin r\u00edos ni fronteras, \u00c1frica [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":479984,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"jnews-multi-image_gallery":[],"jnews_single_post":[],"jnews_primary_category":[],"jnews_social_meta":[],"footnotes":""},"categories":[41],"tags":[],"class_list":["post-479983","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cruceros"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/479983","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=479983"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/479983\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/479984"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=479983"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=479983"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=479983"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}