{"id":437701,"date":"2022-12-04T05:11:39","date_gmt":"2022-12-04T05:11:39","guid":{"rendered":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/?p=437701"},"modified":"2022-12-04T05:11:40","modified_gmt":"2022-12-04T05:11:40","slug":"louise-gluck-preparativos-de-viaje","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/louise-gluck-preparativos-de-viaje\/","title":{"rendered":"Louise Gl\u00fcck: preparativos de viaje"},"content":{"rendered":"<p> <br \/>\n<\/p>\n<div>\n<p><em>Desde Sevilla veniste de la guerra<br \/>muy destrozado,<br \/>veniste, vos marido, desde Sevilla;<br \/>cuernos os han nacido de maravilla;<br \/>no hay ciervo en esta villa de cuernos tales,<br \/>que no caben en casa<br \/>ni en los corrales<\/em><br \/>(Seguidilla espa\u00f1ola,\u00a0<br \/>recogida por Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a)<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El del hombre que va a la guerra, arriesga la vida una y mil veces y regresa a casa lleno de cicatrices en el cuerpo y en el alma para descubrir que ya no hay hogar, ni mujer, ni hijos, ni amigos porque el olvido ha devorado a los suyos, es un viejo t\u00f3pico de la literatura common, en el que la historia de Ulises es apenas una variante ilustre del relato de la vida como viaje.<\/p>\n<p>Viaje hacia los confines del sue\u00f1o; a los meandros de la memoria o a los eriales del olvido; al inconceivable para\u00edso perdido de la infancia; a las p\u00e1ginas de un libro, a geograf\u00edas remotas o al reino sin l\u00edmites de la muerte.<\/p>\n<p>Por eso estar vivo consiste, ante todo, en hacer siempre renovados preparativos de viaje. Del relato de esos viajes, reales o inventados, est\u00e1 hecha la gran poes\u00eda de todos los tiempos. Aunque, m\u00e1s que de viajes, debemos hablar de peregrinaciones en busca de algo o de alguien anhelado y por eso mismo inasible.<\/p>\n<p class=\"destacadoNota\">La historia de Ulises es solo una variante ilustre del relato de vida como viaje<\/p>\n<p>A esa condici\u00f3n pertenecen los viajes del Dante a los claroscuros del cielo y el infierno; los de los m\u00edsticos de todos los tiempos en busca del rostro de Dios; los de Shakespeare a las tinieblas del coraz\u00f3n humano; los de Cervantes a la urdimbre de quimeras heredadas de los \u00e1rabes; los de Borges a su mapa de espejos y laberintos o los ya mencionados de Odiseo \u00a0 hacia una \u00cdtaca forjada a la medida de sus ansias.<\/p>\n<p>La poeta norteamericana Louise Gl\u00fcck (Nueva York, 1943), ganadora del Premio Nobel de Literatura en 2020, es heredera de esa tradici\u00f3n. Su libro \u201cNoche fiel y virtuosa\u201d (\u201cFaithful and Virtuous Night, 2014), condensa en gran medida la esencia de su obra. Concebido como un arco que va de los descubrimientos de la infancia a la vislumbre de la muerte propia y ajena, su t\u00edtulo mismo sugiere de entrada los equ\u00edvocos de toda vida, tramada sobre un juego de espejos que devuelven siempre im\u00e1genes imprecisas. La frase Noche fiel y virtuosa es el resultado de la confusi\u00f3n generada en una mente infantil por la percepci\u00f3n err\u00f3nea de un relato le\u00eddo por su hermano sobre el rey Arturo y sus caballeros de la mesa redonda. En realidad la frase es Faithful and virtuous Knight. La confusi\u00f3n no es gratuita: para la poeta, la existencia toda es un malentendido de principio a fin. Nunca expresamos con precisi\u00f3n lo que pretendemos decir y nunca comprendemos con exactitud lo que nos dicen. La poes\u00eda es un intento de corregir esa imperfecci\u00f3n. En ese intento, \u201cPar\u00e1bola\u201d, el poema que abre el libro, es una declaraci\u00f3n de principios:<\/p>\n<p>(\u2026)Tras renunciar en primer lugar a las posesiones mundanas, como ense\u00f1a san Francisco,<\/p>\n<p>a fin de que nuestras almas no se vieran distra\u00eddas<\/p>\n<p>por la ganancia y la p\u00e9rdida, y a fin tambi\u00e9n<\/p>\n<p>de que nuestros cuerpos tuvieran la libertad de desplazarse<\/p>\n<p>f\u00e1cilmente por los pasos monta\u00f1osos, tuvimos despu\u00e9s<\/p>\n<p>que debatir<\/p>\n<p>hac\u00eda qu\u00e9 lugar o por d\u00f3nde viajar\u00edamos, siendo la<\/p>\n<p>segunda pregunta<\/p>\n<p>si deb\u00edamos tener un prop\u00f3sito, en contra de lo cual<\/p>\n<p>muchos de nosotros defendimos con u\u00f1as y dientes que<\/p>\n<p>tal prop\u00f3sito<\/p>\n<p>equival\u00eda a las posesiones mundanas, esto es, que supon\u00eda<\/p>\n<p>una limitaci\u00f3n o restricci\u00f3n,<\/p>\n<p>mientras que otros dijeron que esta palabra nos<\/p>\n<p>consagraba<\/p>\n<p>como peregrinos en lugar de trotamundos: en nuestra<\/p>\n<p>cabeza, la palabra se traduc\u00eda<\/p>\n<p>como un sue\u00f1o, algo que se busca, de modo que si nos<\/p>\n<p>concentr\u00e1bamos la ver\u00edamos<\/p>\n<p>resplandecer entre las piedras, y no<\/p>\n<p>pasar\u00edamos por delante sin verla; (\u2026)\u00a0<\/p>\n<p>(P\u00e1gina 9, en la traducci\u00f3n al espa\u00f1ol de la edici\u00f3n biling\u00fce de la editorial Visor)<\/p>\n<p>La renuncia, la libertad, el sentido de la peregrinaci\u00f3n y las revelaciones, en ese orden, aparecen de entrada como santo y se\u00f1a de lo que ser\u00e1 nuestro recorrido -nuestra propia peregrinaci\u00f3n- a trav\u00e9s de los cuarenta y nueve poemas, algunos de ellos en prosa, que conforman el libro.<\/p>\n<p>Bien sabemos que toda palabra es met\u00e1fora. Es decir, puente, puerta y ventana que se abre hacia los misterios del universo: los de adentro y los de afuera. Por eso es clave fijarse en los t\u00edtulos de los poemas, ninguno de ellos puesto al azar. Aparte del que lleva el t\u00edtulo de \u201cPar\u00e1bola\u201d, aparecen, no necesariamente en ese orden: \u201cUna aventura\u201d, \u201cEl pasado\u201d, \u201cUna teor\u00eda de la memoria\u201d, \u201cVisitantes de fuera\u201d, \u201cPaisaje aborigen\u201d, \u201cUtop\u00eda\u201d, \u201cLa ventana abierta\u201d, \u201cCercan\u00eda del horizonte\u201d, \u201cEl relato de un d\u00eda\u201d, \u201cEl caballo y el jinete\u201d, \u201cInterrupci\u00f3n prematura de un viaje\u201d y \u201cUn jard\u00edn de verano\u201d.<\/p>\n<p class=\"destacadoNota\">La renuncia, la libertad, el sentido de peregrinaci\u00f3n, la revelaci\u00f3n, en ese orden<\/p>\n<p>Todos, cada uno a su modo, implican la thought de viaje. Ya se trate del viaje inside de los iniciados o del viaje sin tregua de los aventureros. En el poema titulado \u201cVisitantes de fuera\u201d, el viaje funciona como un llamado que puede venir del m\u00e1s all\u00e1:<\/p>\n<p>Alg\u00fan tiempo despu\u00e9s de haber entrado<\/p>\n<p>en esa \u00e9poca de la vida<\/p>\n<p>que la gente prefiere mencionar en los dem\u00e1s<\/p>\n<p>pero no en ellos mismos, en mitad de la noche<\/p>\n<p>son\u00f3 el tel\u00e9fono. Son\u00f3 y son\u00f3<\/p>\n<p>como si el mundo me necesitara,<\/p>\n<p>aunque en realidad fuera a la inversa.<\/p>\n<p>Me qued\u00e9 en la cama, tratando de analizar<\/p>\n<p>el sonido. Ten\u00eda algo<\/p>\n<p>de la persistencia de mi madre y de la turbaci\u00f3n<\/p>\n<p>dolida de mi padre.<\/p>\n<p>Cuando descolgu\u00e9, no hab\u00eda nadie al otro lado.<\/p>\n<p>\u00bfO es que el tel\u00e9fono funcionaba y al otro lado hab\u00eda un<br \/>muerto?<\/p>\n<p>\u00bfO es que no period el tel\u00e9fono, sino quiz\u00e1s la puerta?<\/p>\n<p>Da igual. A trav\u00e9s de tel\u00e9fonos o puertas los muertos se agitan, nos llaman desde lo m\u00e1s hondo de nuestra memoria, que es tambi\u00e9n la suya. Son los fantasmas que asedian a los guerreros de Homero o los esp\u00edritus que merodean en las tragedias de Shakespeare. \u00bfO preferimos llamarlos culpas para escapar al desasosiego que produce lo inefable?<\/p>\n<p>Estos poemas da Louise Gl\u00fcck est\u00e1n tejidos con materiales sutiles, invisibles a veces. Cada palabra es lazo que sujeta la urdimbre y despliega ante el lector la materia de que est\u00e1n hechas las obsesiones, los recuerdos, las ilusiones fallidas. De ah\u00ed la necesidad de un copista que sostenga en vilo el mundo. As\u00ed lo cube el poema \u201cCercan\u00eda del horizonte\u201d:\u00a0<\/p>\n<p>Una ma\u00f1ana me despert\u00e9 incapaz de mover el brazo derecho.<\/p>\n<p>Hab\u00eda sufrido, peri\u00f3dicamente, dolores considerables<\/p>\n<p>de ese lado, en el brazo con que pintaba,<\/p>\n<p>pero en esta ocasi\u00f3n no hab\u00eda dolor.<\/p>\n<p>A decir, verdad, no sent\u00eda nada.<\/p>\n<p>Mi m\u00e9dico lleg\u00f3 en menos de una hora.<\/p>\n<p>Inmediatamente se plante\u00f3 la intervenci\u00f3n de otros m\u00e9dicos,<\/p>\n<p>diversas pruebas, intervenciones\u2026<\/p>\n<p>Ech\u00e9 al m\u00e9dico<\/p>\n<p>Y en su lugar contrat\u00e9 al secretario que transcribe estas notas,<\/p>\n<p>cuyas habilidades, estoy seguro, bastan a mis necesidades.<\/p>\n<p>Se sienta a la cama con la cabeza gacha,<\/p>\n<p>Posiblemente para evitar que lo describa(\u2026)<\/p>\n<p>Por supuesto, el secretario es la propia poeta que se narra a s\u00ed misma, habl\u00e1ndonos desde una voz masculina, porque esa es otra de las virtudes de sus poemas: la de configurar un coro de voces que se remiten a estados de \u00e1nimo, a momentos de la infancia, la juventud o la vejez; al \u00e1mbito de las certezas o de las sospechas, a modos de sentir propios de lo femenino o lo masculino. A la multiplicidad del mundo, en suma.<\/p>\n<p class=\"destacadoNota\">La literatura nos ense\u00f1a que no vivimos entre cosas sino entre nombres de las cosas<\/p>\n<h2><strong>El murmullo de las cosas<\/strong><\/h2>\n<p>La literatura nos ense\u00f1a que no vivimos entre cosas, sino entre nombres de cosas. La piedra no es tal hasta que se le nombra. De ah\u00ed el permanente estado de asombro de los ni\u00f1os: cada objeto o criatura descubierto es una palabra nueva que se suma a su diccionario y ampl\u00eda el tama\u00f1o del universo. \u00a0El poeta comparte con el ni\u00f1o ese estado en el que las percepciones nuevas no cesan. Louise Gl\u00fcck lo cube de esta manera en el poema \u201cCornualles\u201d:\u00a0<\/p>\n<p>Una palabra cae en la neblina<\/p>\n<p>como la pelota de un ni\u00f1o entre la hierba<\/p>\n<p>donde se queda seductoramente<\/p>\n<p>centelleando y brillando hasta que<\/p>\n<p>comprobamos que los destellos dorados<\/p>\n<p>resultan ser simples ran\u00fanculos.\u00a0<\/p>\n<p>Palabra\/neblina, palabra\/neblina: as\u00ed period yo.<\/p>\n<p>Y sin embargo, mi silencio nunca fue complete\u2026<\/p>\n<p>La belleza y el misterio de la imagen son incontestables: una palabra como la pelota de un ni\u00f1o que cae entre la hierba. Raz\u00f3n ten\u00eda el fil\u00f3sofo Ludwig Wittgenstein cuando intuy\u00f3 que la poes\u00eda period el \u00fanico lenguaje capaz de acercarnos a la esencia de la realidad. Heredera de una tradici\u00f3n que pasa por poetas como A.Tennyson, W.H. Auden, Emily Dickinson, William Carlos Williams y Robert Frost, para mencionar s\u00f3lo a cinco, Gl\u00fcck sabe lo suficiente del riesgo de acabar encandilado por el resplandor de las palabras, no vaya a ser que la conduzcan hacia el despe\u00f1adero. Por eso las sopesa, las interroga y las contempla desde todos los \u00e1ngulos en busca de posibles trampas. S\u00f3lo entonces se determine por las que va a utilizar: siempre existir\u00e1 el riesgo de que terminen traicion\u00e1ndola, como a esos poetas hechizados por su propia pirotecnia verbal. Una muestra de ello es la segunda estrofa del poema titulado \u201cEl relato de un d\u00eda\u201d:<\/p>\n<p>Al poco me encontraba<\/p>\n<p>sentada a la estrecha mesa; a mi diestra,<\/p>\n<p>los restos de un peque\u00f1o tentempi\u00e9.<\/p>\n<p>El lenguaje me llenaba la cabeza, una euforia desenfrenada<\/p>\n<p>alternada con una profunda desesperaci\u00f3n\u2026<\/p>\n<p>Pero si la esencia misma del tiempo es el cambio,<\/p>\n<p>\u00bfc\u00f3mo puede algo convertirse en nada?<\/p>\n<p>Esta period la pregunta que me hac\u00eda.<\/p>\n<p>Todos los elementos est\u00e1n dispuestos ante la mirada del lector como la puesta en escena de una obra de teatro: la mesa, el refrigerio, el estado de \u00e1nimo de quien narra y s\u00f3lo al ultimate la pregunta clave, la que s\u00f3lo el lenguaje del poeta puede tratar de responder. Nada ni nadie podr\u00e1 garantizar que lo consiga, pero un poema, acaso un verso bien logrado, ser\u00e1 prueba suficiente de que lo ha intentado.<\/p>\n<p>Como siempre sucede con la buena poes\u00eda, al ultimate resulta que la gran protagonista de toda la trama de Noche fiel y virtuosa es la muerte. Despu\u00e9s de todo, el acontecimiento m\u00e1s importante en la vida de una persona es su propia muerte. Lo dem\u00e1s son an\u00e9cdotas: sublimes o terribles pero, en \u00faltimas, asuntos pasajeros. La muerte es el dato que cierra el c\u00edrculo y le da sentido a la vida, suponiendo que tenga alguno. Es nuestro \u201cPaisaje aborigen\u201d:<\/p>\n<p>Est\u00e1s pisando a tu padre, dijo mi madre,<\/p>\n<p>y en efecto me encontraba justo en medio<\/p>\n<p>de un parterre de hierba, segado tan pulcramente que<\/p>\n<p>pod\u00eda haberse tratado<\/p>\n<p>de la tumba de mi padre, aunque ninguna l\u00e1pida lo indicara<\/p>\n<p>\u201cAndo sobre rastrojos de difuntos\u201d, escribi\u00f3 Miguel Hern\u00e1ndez en su \u201cEleg\u00eda\u201d, tributo a la memoria a Ram\u00f3n Sij\u00e9. Y as\u00ed vamos todos: pisando las huellas de quienes nos precedieron hasta que, en una ma\u00f1ana luminosa o en una noche de tormenta, nos disolvemos en ellos hasta hacernos parte de esa conjugaci\u00f3n perfecta de todo y nada que nos contiene. Siempre vamos pisando a nuestros padres como un d\u00eda alguien nos pisar\u00e1. Ese es uno de los muchos sentidos de la \u201cPar\u00e1bola\u201d que abre este libro de Louise Gl\u00fcck, comienzo y ep\u00edlogo de un drama siempre renovado:<\/p>\n<blockquote>\n<p>Al leer lo que acabo de escribir,\u00a0<br \/>me parece ahora<br \/>que me detuve precipitadamente,\u00a0<br \/>por lo que mi historia<br \/>parece estar<br \/>ligeramente distorsionada, al acabar,\u00a0<br \/>como hace, no<br \/>abruptamente<br \/>sino en una especie de neblina synthetic, como la<br \/>que se usa en un escenario,\u00a0<br \/>para un cambio dif\u00edcil\u00a0<br \/>de decorado.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>De modo que al ultimate la vida se scale back a eso: al viejo y conocido cambio de decorado cantado por poetas y juglares de todos los tiempos, desde el \u201cNada nuevo hay bajo el sol\u201d del poeta b\u00edblico. Es durante ese cambio de decorado cuando se produce la ligera distorsi\u00f3n que perturba a Gl\u00fcck y a los de su estirpe. La misma distorsi\u00f3n que alienta desde el mismo t\u00edtulo de \u201cNoche fiel y virtuosa\u201d.<\/p>\n<p><em>Publicado originalmente\u00a0en la <a rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\" href=\"https:\/\/www.lacoladerata.co\/cultura\/resena\/louise-gluck-preparativos-de-viaje\/\"><strong>revista Cola de Rata<\/strong><\/a>\u00a0<\/em><\/p>\n<div class=\"noticias-relacionadas\">\n<p>Tambi\u00e9n te puede interesar<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<p><script>\n                !function(f,b,e,v,n,t,s)\n                {if(f.fbq)return;n=f.fbq=function(){n.callMethod?\n                    n.callMethod.apply(n,arguments):n.queue.push(arguments)};\n                    if(!f._fbq)f._fbq=n;n.push=n;n.loaded=!0;n.version='2.0';\n                    n.queue=[];t=b.createElement(e);t.async=!0;\n                    t.src=v;s=b.getElementsByTagName(e)[0];\n                    s.parentNode.insertBefore(t,s)}(window, document,'script',\n                    'https:\/\/connect.facebook.net\/en_US\/fbevents.js');\n                window.paywallConfig.facebook_pixel=\"1000228364089342\"\n            <\/script><br \/>\n<br \/><\/p>\n<p><em> &#8221; Fuentes news.google.com &#8221; <\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde Sevilla veniste de la guerramuy destrozado,veniste, vos marido, desde Sevilla;cuernos os han nacido de maravilla;no hay ciervo en esta villa de cuernos tales,que no caben en casani en los corrales(Seguidilla espa\u00f1ola,\u00a0recogida por Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a) \u00a0 El del hombre que va a la guerra, arriesga la vida una y mil veces y regresa a [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":437702,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"jnews-multi-image_gallery":[],"jnews_single_post":[],"jnews_primary_category":[],"jnews_social_meta":[],"footnotes":""},"categories":[39],"tags":[],"class_list":["post-437701","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-viajes"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/437701","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=437701"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/437701\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/437702"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=437701"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=437701"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=437701"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}