{"id":284954,"date":"2022-03-10T17:37:19","date_gmt":"2022-03-10T17:37:19","guid":{"rendered":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/?p=284954"},"modified":"2022-03-10T17:37:20","modified_gmt":"2022-03-10T17:37:20","slug":"rutas-vinicolas-de-florencia-a-montepulciano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/rutas-vinicolas-de-florencia-a-montepulciano\/","title":{"rendered":"Rutas vin\u00edcolas de Florencia a Montepulciano"},"content":{"rendered":"<p> <br \/>\n<\/p>\n<div id=\"cuerpo_noticia\">\n<section id=\"sumario_1|despiece\" class=\"sumario_despiece derecha\"\/>\n<p>Entre colinas, vi\u00f1edos, villas y bodegas, al recorrer las carreteras de la Toscana se comprende por qu\u00e9 naci\u00f3 aqu\u00ed el concepto <em>gradual meals<\/em>, un movimiento que desde los a\u00f1os ochenta reivindica la tradici\u00f3n culinaria native y el buen conocimiento del producto frente al <em>quick meals<\/em>. El sabor, la autenticidad y el uso de ingredientes locales son una garant\u00eda de disfrute cuando se sienta uno a la mesa. Este movimiento fue creado por Carlo Petrini, un cr\u00edtico de vinos italiano, y hoy est\u00e1 presente en todo el mundo, aunque en ning\u00fan sitio es tan patente como en esta regi\u00f3n italiana y ciudades como Anghiari, Barga, Castelnuovo Berardenga, Civitella, Greve, Massa Marittima, Pratovecchio, San Miniato, San Vincenzo o Suvereto. Y, por supuesto, en Florencia, donde Ark of Style (Arca de Sabor) protege y promueve los platos que corren m\u00e1s peligro de desaparecer en la regi\u00f3n, como la ternera Chianina, el <em>lardo<\/em> de Colonnata, las cebollas Certaldo, los higos secos de Carmignano, el queso de pecorino de las monta\u00f1as de Pistoya\u2026 entre otros muchos manjares tradicionales. Tambi\u00e9n est\u00e1n protegidos el <em>mallegato<\/em> de San Miniato, la <em>bardiccio<\/em> florentino (salchicha al hinojo) o el <em>buristo<\/em> sien\u00e9s (una variedad de salami t\u00edpica de Siena). Productos que son un buen motivo para emprender un viaje culinario, regado, por supuesto, por los buenos vinos de Chianti.<\/p>\n<h3>Florencia, para abrir el apetito<\/h3>\n<p>Como cualquier viaje por la Toscana suele partir desde Florencia, se puede abrir el apetito en alguno de sus buenos <em>ristoranti<\/em>, <em>trattorias<\/em>, <em>osterias<\/em>\u2026 Vinos y buena comida florentina son imprescindibles para recorrer con fuerzas el incre\u00edble casco antiguo de la ciudad italiana, visitar sus museos y asomarse a sus palacios.<\/p>\n<p>Una buena concept es apuntarse a un curso de cocina de un d\u00eda en la <em>Cucina Lorenzo de\u2019 Medici<\/em>, una de las muchas escuelas de la ciudad. Los m\u00e1s <em>gourmets<\/em> pueden darse el gusto de comer en el \u00fanico restaurante con tres estrellas Michelin de Florencia: la Enoteca Pinchiorri, instalada en un <em>palazzo<\/em> del siglo XVI. Pero tambi\u00e9n se puede comer muy bien, sin tantas aspiraciones y sin tanto gasto, en otros lugares, empezando por su magn\u00edfico Mercato Centrale, donde es obligado probar unas tipiqu\u00edsimas <em>trippa alla fiorentina<\/em> (callos con tomate) en Da Nerbone. En la Trattoria Mario conviene pedir su <em>bistecca alla fiorentina<\/em>, el emblem\u00e1tico chulet\u00f3n toscano que se come poco hecho.<\/p>\n<p>Al otro lado del r\u00edo Arno podremos hacer acopio de vinos y embutidos en Obsequium, una bodega bien surtida en la planta baja de una torre medieval, para despu\u00e9s darnos el capricho de una degustaci\u00f3n de chocolate con Alessandro Frassica en \u2018Ino y un helado en la Gelateria La Carraia. Antes de cenar lo mejor es unirse a los florentinos para tomar el aperitivo en Il Santino, All\u2019Antico Vinaio (con exquisitos salamis y quesos) o en Culinaria Bistrot. Las fabulosas <em>enoteche<\/em> (bares de vinos) florentinas como Le Volpi e l\u2019Uva y Coquinarius son tambi\u00e9n perfectas para un aperitivo. La jornada se puede concluir con una cena ligera a base de <em>mozzarella<\/em> y alcachofas en Obic\u00e0, con una cena supermoderna en iO \u2013 Osteria Personale o cenando las propuestas del legendario chef Fabio Picchi en Il Teatro del Sale.<\/p>\n<h3>Castello di Verrazzano, cuna de exploradores y buenos vinos<\/h3>\n<p>Rumbo al sur, nos adentramos por los caminos del buen vino Chianti. A unos 30 kil\u00f3metros de Florencia, el Castello di Verrazzano se alza sobre unos terrenos de 230 hect\u00e1reas donde se producen Chianti Classico, Vin Santo, <em>grappa<\/em>, miel, aceite de oliva y vinagre bals\u00e1mico. En su tiempo fue la residencia de Giovanni di Verrazzano (1485-1528), aventurero que explor\u00f3 la costa de Norteam\u00e9rica y que en Nueva York da nombre al puente Verrazza\u00adno-Narrows, entre Staten Island y Brooklyn. El <em>castello<\/em> ofrece visitas guiadas, que incluyen desde una cata hasta un almuerzo con vinos de la finca.<\/p>\n<h3>San Miniato, en los or\u00edgenes del \u2018slow food\u2019<\/h3>\n<p>Hacia el este de Florencia est\u00e1 uno de los peque\u00f1os circuitos gastron\u00f3micos llenos de placeres para el paladar que nos depara la Toscana. En San Miniato, ciudad del movimiento <em>gradual meals,<\/em> podremos por ejemplo tomar un aperitivo en Podere del Grillo, para despu\u00e9s acercarnos a cenar en la Osteria Il Papero, en el pueblo de monta\u00f1a de Balconevisi, y hacer noche en la finca Barbialla Nuova de Montaione, dedicada a la trufa blanca.<\/p>\n<p>Y en la cercana localidad de Lari la parada gastron\u00f3mica puede ser para ver c\u00f3mo trabajan los artesanos de pasta en Martelli; o bien llegar hasta Chianti para almorzar en el Antinori nel Chianti Classico, un complejo de bodegas en Bargino con un dise\u00f1o literalmente rompedor: se excav\u00f3 una colina entera en el coraz\u00f3n del Chianti Classico, se construy\u00f3 una bodega de dise\u00f1o en su inside, se volvi\u00f3 a cubrir de tierra y se plantaron nuevas cepas dejando tan solo dos grandes tajos (las terrazas panor\u00e1micas del edificio de 26.000 metros cuadrados), visibles desde la vecina colina. En esta bodega la visita termina siempre con una cata de tres vinos Antinori junto al museo acquainted, o tomando simplemente una copa en el bar, para despu\u00e9s almorzar en el restaurante Rinuccio 1180.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18px; font-weight: bold; letter-spacing: 0px;\">Greve in Chianti, la capital<\/span><\/p>\n<p>El pueblo de Greve in Chianti es una de las joyas de esta ruta entre vi\u00f1edos y buena comida. Es la principal poblaci\u00f3n del Chianti Fiorentino, la zona norte de la regi\u00f3n del Chianti, y un importante centro vin\u00edcola desde hace siglos. Greve tiene un aire distendido de poblaci\u00f3n comercial, con buenos restaurantes y enotecas. En la Antica Macelleria Falorni, una carnicer\u00eda-bistr\u00f3 de ambiente agradable gestionada por la familia Bencist\u00e0 Falorni desde principios del siglo XIX y especializada en la deliciosa <em>finocchiona briciolona<\/em> (embutido de cerdo con semillas de hinojo al vino de Chianti), se pueden comprar provisiones para hacer un p\u00edcnic. La misma familia gestiona tambi\u00e9n la Enoteca Falorni, la mejor bodega del lugar, superb para probar vinos locales. La bodega es preciosa, con arcos de ladrillo entre los que se guardan m\u00e1s de 1.000 vinos, 100 de ellos para catar. Sus degustaciones son una experiencia diferente, pues cada cual elige los vinos que desea catar y se llena las copas en las diferentes islas de cata repartidas por el native con un sofisticado sistema de autoservicio que permite la perfecta conservaci\u00f3n del vino en la botella hasta tres semanas.<\/p>\n<h3>Badia a Passignano, bodegas benedictinas<\/h3>\n<p>Entre olivares y bosques, la carretera lleva a Badia a Passignano, donde la iglesia de San Michele Arcangelo se nos aparece entre cipreses y rodeada de olivares y un paisaje surcado por hileras e hileras de vi\u00f1edos. Es una antigua abad\u00eda benedictina del siglo XII en la que se encuentra el coraz\u00f3n de unas bodegas hist\u00f3ricas gestionadas por los Antinori, una de las familias de viticultores m\u00e1s antiguas y prestigiosas de la Toscana. Se ofrecen diversas visitas guiadas por la finca, catas y cursos de cocina, en normal con previa reserva, pero La Bottega siempre est\u00e1 abierta para probar y comprar vinos y aceites de oliva. Es tambi\u00e9n un restaurante que desde hace tiempo se ha convertido en uno de los destinos gastron\u00f3micos m\u00e1s glamurosos de la Toscana. Sus complejos platos de inspiraci\u00f3n toscana enarbolan la bandera de los productos del pa\u00eds y la carta de vinos es impresionante.<\/p>\n<h3>Panzano in Chianti, la mejor carne de Toscana<\/h3>\n<p>Este pl\u00e1cido pueblo medieval, ubicado en la comuna de Greve in Chianti, es de visita ineludible para cualquier amante de la gastronom\u00eda en una ruta por la provincia de la Toscana. Panzano in Chianti es conocido en todo el pa\u00eds porque aqu\u00ed se encuentra L\u2019Antica Macelleria Cecchini, una famosa carnicer\u00eda gestionada por el gur\u00fa de la carne toscana Dario Cecchini, que se complementa con tres restaurantes: la Officina della Bistecca, donde los comensales comparten una mesa com\u00fan mientras prueban platos de carne, fundamentalmente <em>bistecca<\/em>; Solociccia, en el que se pueden probar otros platos de carne, y el Dario DOC, un native casual para almorzar.<\/p>\n<h3>Castello di Ama, vinos y arte contempor\u00e1neo<\/h3>\n<p>Entre cata y cata se puede visitar el Castello di Ama, otra de las joyas de la ruta, donde la tradici\u00f3n del vino convive con el arte de vanguardia. Adem\u00e1s de producir vinos de fama internacional, como el merlot L\u2019Apparita, tiene una buena colecci\u00f3n de arte contempor\u00e1neo, incluido un authentic parque escult\u00f3rico con obras realizadas por encargo a artistas como Louise Bourgeois, Chen Zhen, Anish Kapoor, Kendell Geers o Daniel Buren. En el lugar tambi\u00e9n se produce un buen Chianti Classico.<\/p>\n<h3>Deliciosa Siena<\/h3>\n<p>Seg\u00fan los sieneses, su ciudad es el lugar de origen de la cocina toscana. Para ellos el caf\u00e9 y una porci\u00f3n de <em>panforte<\/em> (pastel de almendras, miel y fruta confitada) son obligados en la dieta de fin de semana. Siena es como una c\u00e1psula del tiempo, como un gigantesco museo al aire libre, con monumentos medievales religiosos y civiles que conviven a\u00fan en armon\u00eda, llenos de colecciones de arte. En sus animadas calles, una de cada tres puertas da a un restaurante, a una enoteca o una tienda de productos <em>connoisseur<\/em>.<\/p>\n<p>Visitarla\u00a0es un encuentro con el refinamiento art\u00edstico, pero es posible tambi\u00e9n descubrir su lado gastron\u00f3mico. Obligado es el paseo (y las fotos) en la Piazza del Campo, una plaza en pendiente que ha sido el centro c\u00edvico y social de Siena desde el siglo XII. Fue construida sobre el photo voltaic de un mercado romano y su pavimento est\u00e1 dividido en nueve secciones que representan a los miembros del Governo dei Nove que rige la ciudad. La plaza es el coraz\u00f3n de la localidad y su suelo de ladrillos se convierte en una alfombra en la que se sientan estudiantes y turistas a relajarse o a hacer p\u00edcnics, y los caf\u00e9s que la rodean son los lugares m\u00e1s populares para tomar el aperitivo antes de cenar. El m\u00e1s well-liked probablemente sea el Bar Il Palio, pero hay otros iconos como el Panificio Il Magnifico, a dos pasos de la plaza, donde Lorenzo Rossi puede presumir de ser el mejor panadero de Siena. Casi todas las familias de la ciudad compran todas las semanas sus <em>panforti, ricciarelli<\/em> (galletas blandas de almendra con az\u00facar) y <em>cavallucci<\/em> (galletas de almendra y miel toscana <em>millefiori<\/em>).<\/p>\n<h3>Montalcino, vinos medievales<\/h3>\n<p>Es uno de los iconos de la ruta del Chianti. En este bonito pueblo medieval que se alza sobre el valle de Orcia, patrimonio mundial de la Unesco, se produce uno de los mejores vinos de Italia: el Brunello di Montalcino (y el m\u00e1s modesto, pero tambi\u00e9n digno, Rosso di Montalcino). Se pueden degustar en numerosas enotecas, como la de la Fortezza, junto a la fortaleza de Montalcino, un basti\u00f3n del siglo XIV que destaca desde cualquier \u00e1ngulo.<\/p>\n<p>Para adentrarse en el pasado vin\u00edcola del lugar, nada como visitar el Museo della Comunit\u00e0 di Montalcino e del Brunello, una peque\u00f1a instalaci\u00f3n en la Fattoria dei Barbi, una de las bodegas m\u00e1s antiguas de la regi\u00f3n. Para dormir en el mismo Montalcino, se puede hacer a lo grande en Il Palazzo, un edificio con casi 500 a\u00f1os de historia, con un ambiente aristocr\u00e1tico (suelos de baldosas, vigas al aire, lujosos tapices, sillas antiguas\u2026) que consigue ser muy c\u00f3modo.<\/p>\n<h3>Montepulciano, parada \u2018gourmet\u2019 entre palacios<\/h3>\n<p>Entre las provincias de Siena y Arezzo, el pintoresco Val di Chiana es famoso por su comida y su vino. Toda visita debe incluir una comida en el pueblo principal de la zona, Montepulciano, para degustar la ternera Chianina y el famoso Vino Nobile, que procede de esta villa renacentista situada sobre una estrecha cresta de roca volc\u00e1nica. Para probarlo solo hay que seguir la calle principal hasta la Enoliteca Consortile, una sala de catas moderna gestionada por los vinicultores locales, con 70 vinos para probar y comprar, en la planta baja de la fortaleza medicea.<\/p>\n<p>Montepulciano fue primero un fuerte etrusco, despu\u00e9s un pueblo medieval importante, manzana de la discordia entre Florencia y Siena. Florencia acab\u00f3 ganando en 1404, y el Marzocco (el le\u00f3n de Florencia) acab\u00f3 sustituyendo a la loba sienesa como s\u00edmbolo de la ciudad. La nueva administraci\u00f3n invit\u00f3 a arquitectos de renombre como Michelozzo o Sangallo el Viejo para dise\u00f1ar nuevos edificios y de este modo darle a este baluarte g\u00f3tico un poco de estilo renacentista. Solo por ver esta mezcla tan curiosa ya vale la pena la subida.<\/p>\n<p>Entre las bodegas, la Cantina del Redi es, tal vez, la m\u00e1s evocadora, al pie de una empinada escalera y con barricas de dos pisos de alto con abovedados revestimientos de piedra. Es como una catedral del vino.<\/p>\n<h3>La abad\u00eda de Sant\u2019Antimo<\/h3>\n<p>Un desv\u00edo imprescindible de esta ruta es la carretera que nos llevar\u00e1 a la sorprendente abad\u00eda rom\u00e1nica de Sant\u2019Antimo, instalada en un valle aislado justo por debajo del pueblo de Castelnuovo dell\u2019Abate, a unos 10 kil\u00f3metros de Montalcino (provincia de Siena). Aqu\u00ed todav\u00eda es posible escuchar a los monjes cantando en la misa. Se cube que Carlomagno fund\u00f3 el monasterio authentic en el a\u00f1o 781. El sencillo exterior es de m\u00e1rmol travertino claro, con relieves de animales fant\u00e1sticos, y dentro est\u00e1 la <em>Virgen y el Ni\u00f1o<\/em>, obra policromada siglo XIII, y la <em>Crucifixi\u00f3n<\/em>, del siglo XII, sobre el altar mayor. El monasterio, una de las arquitecturas m\u00e1s importantes del rom\u00e1nico toscano, permite visitar su iglesia, la cripta, la logia superior, la capilla, la farmacia y el jard\u00edn. Lo mejor es visitarlo por la ma\u00f1ana, cuando el sol penetra por las ventanas creando un ambiente casi surrealista; de noche, encendido como un faro, tambi\u00e9n impresiona.<\/p>\n<h3>Chianti, Brunello di Montalcino y Supertoscanos<\/h3>\n<p>De gran tradici\u00f3n, los vinos tintos toscanos tienen una bien merecida fama. Como todos los vinos italianos, estos siguen una estricta clasificaci\u00f3n: los mejores tienen Denominazione di Origine Controllata e Garantita (DOCG), seguidos por los de Denominazione di Origine Controllata (DOC) y, finalmente, por los de Indicazione di Geografica Tipica (IGT).<\/p>\n<p>Los vinos de Chianti, alegres, secos y con cuerpo, se producen en ocho subzonas con las uvas sangiovese y otras variedades. El m\u00e1s conocido es el Chianti Classico, con su emblema del Gallo Nero, que en la Edad Media simbolizaba la Liga del Chianti. El Chianti Colli Senesi, joven y divertido, procede de la subzona m\u00e1s extensa en las colinas de Siena; el Chianti delle Colline Pisane es ligero y suave; y el Chianti R\u00f9fina procede de las colinas al este de Florencia.<\/p>\n<p>El Brunello di Montalcino es uno de los vinos m\u00e1s preciados de Italia. Se elabora con uvas sangiovese y envejece un m\u00ednimo de 24 meses en barricas de roble y cuatro m\u00e1s en botella, y no puede salir al mercado antes de cinco a\u00f1os de su cosecha. Es intenso y complejo, de aroma delicado que marida especialmente bien con la caza, el jabal\u00ed y los asados. Con los restos de uva del Brunello se elabora el Rosso di Montalcino, bastante m\u00e1s barato pero muy correcto.<\/p>\n<p>La uva prugnolo gentile (clon de la sangiovese) forma la columna vertebral del distinguido vino Nobile di Montepulciano. Su aroma intenso pero delicado, ligeramente t\u00e1nico, lo convierte en el acompa\u00f1ante perfecto para carnes rojas y quesos curados.<\/p>\n<p>Y todav\u00eda quedan los Supertoscanos, desarrollados en la d\u00e9cada de 1970, que son vinos que est\u00e1n fuera de las categor\u00edas de clasificaci\u00f3n tradicionales, por lo que en muchos casos se hacen con una combinaci\u00f3n de uva locales e importadas, como la merlot y la cabernet. Algunos nombres destacados son el Sassicaia, el Solaia, el Bolgheri, el Tignanello y el Luce.<\/p>\n<\/div>\n<p><span style=\"color: #333333;\">La nota precedente contiene informaci\u00f3n del siguiente <a rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\" style=\"color: #333333; text-decoration: underline;\" title=\"origen\" href=\"https:\/\/elviajero.elpais.com\/elviajero\/2022\/03\/09\/actualidad\/1646823644_342415.html\">origen<\/a> y de nuestra \u00e1rea de redacci\u00f3n.<\/span><\/p>\n\n<p><em> &#8221; Fuentes columnadigital.com &#8221; <\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entre colinas, vi\u00f1edos, villas y bodegas, al recorrer las carreteras de la Toscana se comprende por qu\u00e9 naci\u00f3 aqu\u00ed el concepto gradual meals, un movimiento que desde los a\u00f1os ochenta reivindica la tradici\u00f3n culinaria native y el buen conocimiento del producto frente al quick meals. El sabor, la autenticidad y el uso de ingredientes locales [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"jnews-multi-image_gallery":[],"jnews_single_post":[],"jnews_primary_category":[],"jnews_social_meta":[],"footnotes":""},"categories":[39],"tags":[],"class_list":["post-284954","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-viajes"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/284954","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=284954"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/284954\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=284954"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=284954"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=284954"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}