{"id":242028,"date":"2021-12-11T03:58:23","date_gmt":"2021-12-11T03:58:23","guid":{"rendered":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/?p=242028"},"modified":"2021-12-11T03:58:24","modified_gmt":"2021-12-11T03:58:24","slug":"resumen-anual-los-50-mejores-libros-de-2021-babelia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/resumen-anual-los-50-mejores-libros-de-2021-babelia\/","title":{"rendered":"Resumen anual: Los 50 mejores libros de 2021 | Babelia"},"content":{"rendered":"<p> <br \/>\n<\/p>\n<div>\n<p class=\"\">\u201cComo me derrumbo y empiezo a pensar una vez m\u00e1s que esa idea de que puedo llegar a ser escritor es una fantas\u00eda de eg\u00f3latra, vuelvo a la modestia de estos cuadernos, que no son para nadie, que no compiten con nadie. Ni est\u00e1n al albur del juicio de nadie. Ellos con ellos mismos, y yo a solas conmigo. Es de noche\u201d. Esta nota de los diarios de Rafael Chirbes \u2015elegido libro del a\u00f1o de <i>Babelia<\/i> por un jurado de 75 expertos\u2015 podr\u00eda servir como resumen literario de 2021: en un mundo que parece deshacerse cada noche y reconstruirse cada ma\u00f1ana abundan la primera persona, la sensaci\u00f3n de cataclismo inminente (pol\u00edtico y ecol\u00f3gico) y una mirada cr\u00edtica al pasado.<\/p>\n<p class=\"\">Al autoan\u00e1lisis practicado sin pa\u00f1os calientes por Antonio Mu\u00f1oz Molina, Emmanuel Carr\u00e8re, Ida Vitale, Luis Landero, Fernando Aramburu o el propio Chirbes se le suma la revisi\u00f3n que autores como Javier Mar\u00edas, Juan Gabriel V\u00e1squez, Gabriela Wiener, Maggie O\u2019Farrell o Leila Slimani hacen de la historia de Espa\u00f1a y Am\u00e9rica Latina y del papel de las mujeres en una tradici\u00f3n que durante siglos las ha considerado mudas o musas, es decir, invisibles.<\/p>\n<p class=\"\">Como todo es prone de empeorar, entre la utop\u00eda sovi\u00e9tica retratada por Yuri Slezkine y la distop\u00eda europea analizada por Anne Applebaum, queda margen para las cat\u00e1strofes tecnol\u00f3gica y medioambiental. De ellas hablan Byung-Chul Han y Fernanda Tr\u00edas. Pasado el infierno pand\u00e9mico de 2020, imaginamos 2021 como un para\u00edso pero no pas\u00f3 de purgatorio. El s\u00e9ptimo centenario de Dante nos sali\u00f3 que ni pintado por Botticelli.<\/p>\n<p class=\"\">Por <b>Javier Rodr\u00edguez Marcos<\/b><\/p>\n<hr\/>\n<div class=\"a_fts\" data-dtm-region=\"articulo_sumarioenlaces-fototexto\">\n<section class=\"a_ft _g _g-xs\">\n<figure class=\"a_ft_m a_m-h\"><span class=\"a_m_w _db\"><img alt=\"\" decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-h\" height=\"0\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/SgdXpSnj4xWKkTZqbVsJY3zpWEI=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/S55FVVNFI5EGZF54CKFY7Z6PQQ.jpeg 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/0zC94Xio3NV74eYep6tz_FKCtCw=\/828x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/S55FVVNFI5EGZF54CKFY7Z6PQQ.jpeg 828w\" width=\"414\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/SgdXpSnj4xWKkTZqbVsJY3zpWEI=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/S55FVVNFI5EGZF54CKFY7Z6PQQ.jpeg\"\/><\/span><\/figure>\n<div class=\"a_ft_txt\">\n<h2 class=\"a_ft_t\">1. Diarios. A ratos perdidos 1 y 2<\/h2>\n<p>Rafael Chirbes<br \/>Pr\u00f3logos de Marta Sanz y Fernando Valls<br \/>Anagrama<\/p>\n<\/div>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"\">Por<b> Sara Mesa<\/b><\/p>\n<p class=\"\">La expresi\u00f3n \u2018acontecimiento literario\u2019, de la que tanto se abusa en los \u00faltimos tiempos, es sin embargo la que mejor encaja para describir lo que ha supuesto en el mundo editorial la publicaci\u00f3n de los primeros cuadernos de los diarios de Rafael Chirbes, un testimonio llamado a perdurar como una de las m\u00e1s interesantes escrituras del yo, tanto por la dimensi\u00f3n \u00edntima que ofrece de su autor, preservada celosamente en vida, como por el potencial literario que desprenden sus p\u00e1ginas, rebosantes de una sufriente concepci\u00f3n de la existencia y de la escritura. Hemos sido muchos los que los hemos le\u00eddo con avidez y muchas las conversaciones que hemos tenido en torno a ellos. Coradino Vega, que mantuvo correspondencia con \u00e9l durante a\u00f1os, me hablaba de la ternura que encontraba tras su coraza marxista de hombre duro, algo que tiene que ver con su conciencia de clase y tambi\u00e9n con las circunstancias de su infancia, de las que nunca se sobrepuso. Daniel Ruiz dec\u00eda que la lectura de estos diarios confirmaba lo que ya intu\u00eda a partir de sus libros y entrevistas: que Chirbes se sent\u00eda fuera de todo, desplazado, como un intruso en el mundo literario, impermeable a las modas, con una hoja de ruta propia. Con Jorge Herralde, su editor incombustible, estuvimos hablando de la tristeza, el pesimismo, la soledad y la sordidez que transmiten estos cuadernos. Y a pesar de todo, son un fest\u00edn, dije yo. S\u00ed, coincidi\u00f3 \u00e9l, un fest\u00edn y tambi\u00e9n el resultado de una vida dedicada apasionadamente a la literatura: la lectura y la escritura, pese a tantas inseguridades.<\/p>\n<p class=\"\">Si bien estos diarios son una publicaci\u00f3n meditada y preparada para despu\u00e9s de su muerte (es decir, no se deja nada al azar), hay una autenticidad doliente y arrebatada, como si el autor, una vez fuera de esta vida, quisiera entreg\u00e1rnoslo todo, no ahorrarnos nada, incluso lo que le perjudica a \u00e9l mismo. En los apuntes, correspondientes al periodo comprendido entre 1985 y 2005, hay descripciones de dolores y padecimientos f\u00edsicos, escenas sexuales atormentadas, jugosas notas de lectura, impresiones recogidas en viajes, reflexiones de car\u00e1cter pol\u00edtico y, sobre todo, dudas, muchas dudas sobre su val\u00eda como escritor, sobre su verdadera vocaci\u00f3n, sobre su incapacidad para sentarse a escribir con constancia. A veces Chirbes se muestra despiadado con los dem\u00e1s y casi siempre consigo mismo; sus juicios son lapidarios, para bien y para mal. Hay pocos fragmentos felices en estos diarios y, los que hay, tienen m\u00e1s que ver con lo le\u00eddo que con lo escrito. Si surge alg\u00fan momento de plenitud, concluye siempre con la conciencia de que el tiempo lo corromper\u00e1, como corrompe todo. Pero no se puede admirar al autor sin reconocer y admitir esta oscura complejidad, como muy bien explica Marta Sanz en uno de los pr\u00f3logos del libro, una inteligente invitaci\u00f3n a la lectura de unos cuadernos que son, por un lado, \u201cun acto de generosidad preconcebida\u201d, pero tambi\u00e9n una \u201cvoladura programada\u201d: solo quien los aborde desde estas premisas podr\u00e1 entenderlo todo.<\/p>\n<p class=\"\">La amargura que late en sus apuntes tiene que ver con el origen social, que el mismo escritor contempla como una enfermedad: \u201cNo hay medicina que cure el origen de clase, ni siquiera el dinero que pueda llegar luego, o el prestigio social que se adquiera (&#8230;). Es una herida de cuyo dolor te defiendes, e incluso ante tus propios hijos ya desclasados sacas las u\u00f1as de animal de abajo\u201d. El otro aspecto que lleva como una carga es el de la homosexualidad reprimida, clandestina, vivida con culpa, la insatisfacci\u00f3n y la incapacidad de entregarse plenamente, as\u00ed como el creciente alcoholismo y el miedo al abandono. \u201cTodo me asusta. Me siento como un ni\u00f1o del que un dios se ocupara demasiado, con la sola intenci\u00f3n de castigarlo\u201d, escribi\u00f3 en 1985, y, veinte a\u00f1os despu\u00e9s, \u201cEste camino se me hace muy largo y cada vez me alegra menos el \u00e1nimo, se me oscurece la vista, cada d\u00eda pesa m\u00e1s que el sol que te aplasta\u201d. Puede que haya contradicciones en algunas de las notas de Chirbes, pero la coherencia de su conciencia very important asusta: una conciencia absoluta, inamovible, representada magistralmente en la escena del reencuentro de alumnos del colegio de hu\u00e9rfanos en el que estudi\u00f3 de ni\u00f1o \u2014para m\u00ed, unas de las mejores p\u00e1ginas de la literatura testimonial reciente\u2014.<\/p>\n<p class=\"\">Quienes ya sean lectores de Chirbes completar\u00e1n con estos diarios el retrato de un escritor exigente, implacable y preciso, de una sensibilidad y entrega fuera de lo com\u00fan; quienes a\u00fan no lo sean podr\u00e1n obtener un valioso acercamiento a una personalidad indispensable de la literatura reciente y correr\u00e1n despu\u00e9s a comprarse sus novelas, <i>Mimoun, La buena letra, Los disparos del cazador, Crematorio, En la orilla <\/i>y tantas otras, para que el fest\u00edn prosiga, imparable.<\/p>\n<p class=\"\"><i>Sara Mesa es la autora de \u2018Un amor\u2019, el mejor libro de 2020 seg\u00fan los cr\u00edticos de \u2018Babelia\u2019<\/i>.<\/p>\n<hr\/>\n<div class=\"a_fts\" data-dtm-region=\"articulo_sumarioenlaces-fototexto\">\n<section class=\"a_ft _g _g-xs\">\n<figure class=\"a_ft_m a_m-h\"><span class=\"a_m_w _db\"><img alt=\"Portada de 'Hamnet', de Maggie O'Farrell.\" decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-h\" height=\"0\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/qxnHC1goj8uzDPtfUpICIZnOj8U=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/J6A5VCVHOFDEXF5C7XKGFXM6SE.jpg 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/rqxIfw4hSA-oy4JYjDkNu0z6W90=\/828x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/J6A5VCVHOFDEXF5C7XKGFXM6SE.jpg 828w\" width=\"414\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/qxnHC1goj8uzDPtfUpICIZnOj8U=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/J6A5VCVHOFDEXF5C7XKGFXM6SE.jpg\"\/><\/span><\/figure>\n<div class=\"a_ft_txt\">\n<h2 class=\"a_ft_t\">2. Hamnet<\/h2>\n<p>Maggie O\u2019Farrell<br \/>Traducci\u00f3n de Concha Carde\u00f1oso<br \/>Libros del Asteroide<\/p>\n<\/div>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"\">La mejor literatura permite iluminar rincones y personajes fascinantes que la sociedad de su tiempo arrincon\u00f3. Eso es lo que hace Maggie O\u2019Farrell en <i>Hamnet<\/i>: poner la luz en Anne Hathaway (en la novela ser\u00e1 Agnes), esposa del c\u00e9lebre Shakespeare, construyendo alrededor de esa figura misteriosa una de las novelas m\u00e1s conmovedoras del a\u00f1o. Esta biograf\u00eda imaginaria que bebe de una extensa documentaci\u00f3n propone a una Agnes salvaje, medio hechicera y creativa, cuya existencia qued\u00f3 ensombrecida ante la fama de su marido. <i>Hamnet<\/i> es una novela sobre la maternidad y el duelo, pero tambi\u00e9n sobre los or\u00edgenes secretos de las obras maestras de nuestro tiempo. El ingenio que Farrell despliega en esta obra \u2014con un minucioso manejo del lenguaje y de la tensi\u00f3n narrativa\u2014 llega a su cl\u00edmax en un ultimate extraordinario y emocionante: el instante en el que <i>Hamnet <\/i>y <i>Hamlet<\/i> se convierten en la misma obra, en un temblor casi exacto.<\/p>\n<p class=\"\">Por<b> Mar\u00eda Jes\u00fas Espinosa de los Monteros<\/b><\/p>\n<div class=\"a_fts\" data-dtm-region=\"articulo_sumarioenlaces-fototexto\">\n<section class=\"a_ft _g _g-xs\">\n<figure class=\"a_ft_m a_m-h\"><span class=\"a_m_w _db\"><img alt=\"\" decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-h\" height=\"0\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/zALOBpYkM-C6hMSSsq5DWK6J8A8=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/4IEI2IOPFZBRPNT65LM673L7EA.jpg 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/Hc7NN2WQz22gDLZQ2SLFI0hmoZQ=\/828x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/4IEI2IOPFZBRPNT65LM673L7EA.jpg 828w\" width=\"414\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/zALOBpYkM-C6hMSSsq5DWK6J8A8=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/4IEI2IOPFZBRPNT65LM673L7EA.jpg\"\/><\/span><\/figure>\n<div class=\"a_ft_txt\">\n<h2 class=\"a_ft_t\">3. Tom\u00e1s Nevinson<\/h2>\n<p>Javier Mar\u00edas<br \/>Alfaguara<\/p>\n<\/div>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"\">Como ligeros copos de nieve fundi\u00e9ndose sobre los hombros, la prosa va calando hasta el alma del lector de la que ya est\u00e1 en la extensa lista de obras mayores de Javier Mar\u00edas. El tiempo, precisamente, junto a tics y creencias que amasan nuestra identidad, la memoria vigilante y grave, centinela de uno, de la que es imposible desprenderse y el responsabilizarse de las decisiones nuestras y de las de los otros a la sombra de Dostoievski conforman el substrato de la novela m\u00e1s larga del medio siglo literario del autor. Que el esp\u00eda angloespa\u00f1ol entrevisto por la voz de terceros en <i>Berta Isla<\/i> salga ahora de su retiro para averiguar cu\u00e1l de tres mujeres es una terrorista entre el IRA y ETA no importa m\u00e1s all\u00e1 de los dilemas morales que, entre Greene y Le Carr\u00e9, caen bajo un management f\u00e9rreo de una capacidad de digresi\u00f3n inaudita en las letras castellanas, imposible hallar mejor pareja de baile entre la cadencia de las frases y el pensamiento. Mar\u00edas se ratifica en su estilo, m\u00e1s moderno que nunca porque \u00bfqu\u00e9 hay m\u00e1s precise que el fingir, las livianas lealtades, la culpa o la soledad?<\/p>\n<p class=\"\">Por <b>Carles Geli<\/b><\/p>\n<div class=\"a_fts\" data-dtm-region=\"articulo_sumarioenlaces-fototexto\">\n<section class=\"a_ft _g _g-xs\">\n<figure class=\"a_ft_m a_m-h\"><span class=\"a_m_w _db\"><img alt=\"portada 'Volver la vista atr&#xE1;s', JUAN GABRIEL V&#xC1;SQUEZ. EDITORIAL ALFAGUARA\" decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-h\" height=\"0\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/hYB-2YIhw8WEV_CBlk9fI1T9cFU=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/6IIL5VXW7FBL5MSWUBSHEHWSBE.jpg 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/cUipLAVtxrhBHg4vQsv45BOgALI=\/828x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/6IIL5VXW7FBL5MSWUBSHEHWSBE.jpg 828w\" width=\"414\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/hYB-2YIhw8WEV_CBlk9fI1T9cFU=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/6IIL5VXW7FBL5MSWUBSHEHWSBE.jpg\"\/><\/span><\/figure>\n<div class=\"a_ft_txt\">\n<h2 class=\"a_ft_t\">4. Volver la vista atr\u00e1s<\/h2>\n<p>Juan Gabriel V\u00e1squez<br \/>Alfaguara<\/p>\n<\/div>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"\">Con la prosa cautivadora a la que nos tiene acostumbrados, Juan Gabriel V\u00e1squez ha conseguido en <i>Volver la vista atr\u00e1s<\/i> una inmensa novela world. Tan \u00edntimo como common, el recorrido que plantea el autor colombiano de la vida del cineasta Sergio Cabrera nos invita a asomarnos a unas d\u00e9cadas complejas y tambi\u00e9n exuberantes: la historia guerrillera de su pa\u00eds, la eclosi\u00f3n del mao\u00edsmo en China y los avatares de los exiliados espa\u00f1oles circulan en sus p\u00e1ginas sin que se desv\u00ede nunca el tiro de fracasos individuales, de renuncias poderosas y de una construcci\u00f3n plenamente subordinada al ritmo literario. Un viaje hipn\u00f3tico y asombroso que consolida a V\u00e1squez en el podio de la madurez.<\/p>\n<p class=\"\">Por <b>Berna Gonz\u00e1lez Harbour<\/b><\/p>\n<div class=\"a_fts\" data-dtm-region=\"articulo_sumarioenlaces-fototexto\">\n<section class=\"a_ft _g _g-xs\">\n<figure class=\"a_ft_m a_m-h\"><span class=\"a_m_w _db\"><img alt=\"\" decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-h\" height=\"0\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/JRo3qV8rYNAXboZ-hcrL82FCIak=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/4RQ7PNR3BVABHB4XQ4YTHQ4SUY.jpg 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/HUx8OAXfDmacQv6vUBJ3Jw-NJu8=\/828x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/4RQ7PNR3BVABHB4XQ4YTHQ4SUY.jpg 828w\" width=\"414\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/JRo3qV8rYNAXboZ-hcrL82FCIak=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/4RQ7PNR3BVABHB4XQ4YTHQ4SUY.jpg\"\/><\/span><\/figure>\n<div class=\"a_ft_txt\">\n<h2 class=\"a_ft_t\">5. Volver a d\u00f3nde<\/h2>\n<p>Antonio Mu\u00f1oz Molina<br \/>Seix Barral<\/p>\n<\/div>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"\">Es Madrid en ese tiempo de aislamiento. Est\u00e1 la incertidumbre, el aplauso, Elvira, el balc\u00f3n desde donde mirar la calle y comprobar que nadie pasa. Meses despu\u00e9s, ese mismo Madrid con un renacer esc\u00e9ptico, otra vez el balc\u00f3n y las plantas que procuran vida. El ensimismamiento y el enfado. La luna y la mirada curiosa y nueva de la peque\u00f1a Leonor. Las rutinas que llenan d\u00edas pero que tambi\u00e9n los vac\u00edan. Eso period en Madrid. Muy atenta, eso le\u00ed. Tambi\u00e9n estuve, y all\u00ed me quise quedar, en esa huerta que me ofrece la memoria del autor. Llego a ese \u201ced\u00e9n de veredas entre higueras y granados con acequias de agua invisible\u201d. Me atrapa Antonio ni\u00f1o, el hijo de Paco Cachorro. La casa de la infancia. \u00dabeda. Y el rebote constante de recuerdos. Memoria para poder navegar por un tiempo que agoniza. Coger aire para poder seguir. \u00bfVolver a d\u00f3nde? Quiz\u00e1 donde la memoria nos lleve.<\/p>\n<p class=\"\">Por <b>Mar\u00eda Jos\u00e9 Obiol<\/b><\/p>\n<div class=\"a_fts\" data-dtm-region=\"articulo_sumarioenlaces-fototexto\">\n<section class=\"a_ft _g _g-xs\">\n<figure class=\"a_ft_m a_m-h\"><span class=\"a_m_w _db\"><img alt=\"Portada de 'Tiempo sin claves', de Ida Vitale.\" decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-h\" height=\"0\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/Drae70RGykS8f5H-KYES571jRrs=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/HBONZEVKH5BDFGQEZYMK2REKRM.jpg 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/cxfvDlH7yk7UlcfYP4CrgYkDUnk=\/828x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/HBONZEVKH5BDFGQEZYMK2REKRM.jpg 828w\" width=\"414\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/Drae70RGykS8f5H-KYES571jRrs=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/HBONZEVKH5BDFGQEZYMK2REKRM.jpg\"\/><\/span><\/figure>\n<div class=\"a_ft_txt\">\n<h2 class=\"a_ft_t\">6. Tiempo sin claves<\/h2>\n<p>Ida Vitale<br \/>Tusquets<\/p>\n<\/div>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"\">Cuando Ida Vitale gan\u00f3 el Premio Cervantes de 2018 hac\u00eda pocos meses que hab\u00eda publicado su <i>Poes\u00eda reunida s<\/i>iguiendo su m\u00e9todo ordinary: abrir el volumen por los poemas m\u00e1s recientes y viajar hacia el pasado siguiendo una cronolog\u00eda inversa. El mayor galard\u00f3n de las letras en espa\u00f1ol le lleg\u00f3 dos a\u00f1os despu\u00e9s de la muerte de su marido, el poeta Enrique Fierro, una ausencia que, seg\u00fan su propia confesi\u00f3n, rebaj\u00f3 la ilusi\u00f3n del reconocimiento. Esa misma desilusi\u00f3n recorre su nuevo libro. Escrito con 98 a\u00f1os, <i>Tiempo sin claves <\/i>a\u00f1ade un tinte insomne y elegiaco a los temas habituales en la poeta uruguaya: el intento por captar el instante y la reflexi\u00f3n metapo\u00e9tica. Hasta la luz queda matizada por la imposibilidad de compartirla con el ser amado: \u201cSin caricias ni el aire de la broma \/ para que nada valga, desvalido \/ sol que s\u00f3lo pone sombras\u201d.<\/p>\n<p class=\"\">Por <b>Javier Rodr\u00edguez Marcos.<\/b><\/p>\n<div class=\"a_fts\" data-dtm-region=\"articulo_sumarioenlaces-fototexto\">\n<section class=\"a_ft _g _g-xs\">\n<figure class=\"a_ft_m a_m-h\"><span class=\"a_m_w _db\"><img alt=\"Portada de 'Yoga', de Emmanuel Carr&#xE8;re.\" decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-h\" height=\"0\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/R3w9pGy8XKXrxGocip_4nddfmpI=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/HVLLF3BLJBCFHAXZQG5SVR4KIU.jpeg 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/SCLhWYLFInXsplORzwQWhxiwgX8=\/828x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/HVLLF3BLJBCFHAXZQG5SVR4KIU.jpeg 828w\" width=\"414\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/R3w9pGy8XKXrxGocip_4nddfmpI=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/HVLLF3BLJBCFHAXZQG5SVR4KIU.jpeg\"\/><\/span><\/figure>\n<div class=\"a_ft_txt\">\n<h2 class=\"a_ft_t\">7. Yoga<\/h2>\n<p>Emmanuel Carr\u00e8re<br \/>Traducci\u00f3n de Jaime Zulaika<br \/>Anagrama<\/p>\n<\/div>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"\">En el franc\u00e9s authentic el juego de palabras no funciona, pero cabr\u00eda hacer el chiste de que Emmanuel Carr\u00e8re eligi\u00f3 el t\u00edtulo <i>Yoga<\/i> porque empieza con yo. Esa premisa, la de la escritura introspectiva, outline en realidad una constante en su obra. Con este volumen, que no aspira al contorsionismo narrativo sino a hacerse transparente meditaci\u00f3n con la que diluir el ego en una realidad trascendente \u2014mayor que la vida, tan grande como la literatura\u2014, el autor parte de su experiencia en un retiro para invocar sus recuerdos, donde lo private y lo hist\u00f3rico se intrincan, y reflexionar, s\u00ed, sobre la pr\u00e1ctica del yoga como v\u00eda de (auto)conocimiento. Empe\u00f1ado en convencernos de que sus libros son \u201cel lugar donde no se miente\u201d, el autor evoca una aterradora depresi\u00f3n tratada con drogas duras y electroshocks. Nunca sabremos hasta d\u00f3nde lo narrado es fidedigno, no se puede mirar en las mentes ajenas. Atisbar la propia ya supondr\u00eda una haza\u00f1a, como viene a verbalizar esta historia.<\/p>\n<p class=\"\">Por <b>Silvia Hernando<\/b><\/p>\n<div class=\"a_fts\" data-dtm-region=\"articulo_sumarioenlaces-fototexto\">\n<section class=\"a_ft _g _g-xs\">\n<figure class=\"a_ft_m a_m-h\"><span class=\"a_m_w _db\"><img alt=\"Portada de 'El huerto de Emerson', de Luis Landero\" decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-h\" height=\"0\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/KW3ckBrGGUR02Ku_zGlEL6cTPSU=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/2OJ7EC5W6NCYHBPIWVYOOTSRNA.jpg 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/mOF3_cZzy3fmwwTxNDzcUZUgaAY=\/828x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/2OJ7EC5W6NCYHBPIWVYOOTSRNA.jpg 828w\" width=\"414\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/KW3ckBrGGUR02Ku_zGlEL6cTPSU=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/2OJ7EC5W6NCYHBPIWVYOOTSRNA.jpg\"\/><\/span><\/figure>\n<div class=\"a_ft_txt\">\n<h2 class=\"a_ft_t\">8. El huerto de Emerson<\/h2>\n<p>Luis Landero<br \/>Tusquets<\/p>\n<\/div>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"\">Este es un libro que va hil\u00e1ndose a s\u00ed mismo, un libro private, en el que Luis Landero nos habla, en peque\u00f1os cap\u00edtulos, de su infancia, de su pueblo natal, de sus primeros a\u00f1os en Madrid, de la vejez, del amor, del ansia de escribir y de la impotencia de escribir. Tambi\u00e9n de la diferencia entre los hombres y las mujeres de su casa, ellos lentos y solemnes, ellas afanosas y r\u00e1pidas. Tambi\u00e9n de una frase surrealista (\u201cAqu\u00ed no trabajamos el mejill\u00f3n peque\u00f1o\u201d), que persigue sin desmayo al autor desde hace muchos a\u00f1os. <i>El huerto de Emerson<\/i> no es una novela. Ni un ensayo. Es Luis Landero divagando ante el papel y ante nosotros en un libro delicioso, que da la impresi\u00f3n de no saber ad\u00f3nde va, pero que vuelve, una y otra vez, para hablarnos de lo \u00fanico importante: de lo complejo, apasionante, cansado y absurdo que es el oficio de vivir.<\/p>\n<p class=\"\">Por <b>Antonio Jim\u00e9nez Barca<\/b><\/p>\n<div class=\"a_fts\" data-dtm-region=\"articulo_sumarioenlaces-fototexto\">\n<section class=\"a_ft _g _g-xs\">\n<figure class=\"a_ft_m a_m-h\"><span class=\"a_m_w _db\"><img alt=\"\" decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-h\" height=\"0\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/sFqVGB9wHmbOcOWFuB5gXh56fAc=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/CH4JK5KUGBH4POYMIQ7TJ3QEBI.jpg 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/U0RcytURhN2ck2Wths8NUqCU1Tc=\/828x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/CH4JK5KUGBH4POYMIQ7TJ3QEBI.jpg 828w\" width=\"414\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/sFqVGB9wHmbOcOWFuB5gXh56fAc=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/CH4JK5KUGBH4POYMIQ7TJ3QEBI.jpg\"\/><\/span><\/figure>\n<div class=\"a_ft_txt\">\n<h2 class=\"a_ft_t\">9. P\u00e1radais<\/h2>\n<p>Fernanda Melchor<br \/>Literatura Random Home<\/p>\n<\/div>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"\"><i>P\u00e1radais <\/i>es un lugar muy lejos del para\u00edso. Es un lugar claustrof\u00f3bico, un conjunto cerrado de hogares de lujo en el estado mexicano de Veracruz donde se emborrachan juntos un chico rico y obeso, llamado Franco, y uno pobre y prieto, llamado Polo. Dos personajes repulsivos llenos de carencias afectivas o econ\u00f3micas que fantasean con la violencia en una atm\u00f3sfera sofocante. <i>P\u00e1radais<\/i> es la tercera novela de la escritora veracruzana Fernanda Melchor y, como en su premiada <i>Temporada de huracanes<\/i>, ac\u00e1 maneja de forma maestra la oralidad de sus personajes para arrasar al lector hacia la mentalidad de un asesino. Melchor, quien sol\u00eda ser reportera de cr\u00f3nica roja, conoce la violencia desde cerca, pero no le apunta ac\u00e1<i> <\/i>a la sangre que dejan los narcos de su pa\u00eds, sino a la cruda violencia estructural de una sociedad profundamente desigual. All\u00ed, se ahoga la mente de Polo. Pero de paso, la de sus lectores.<\/p>\n<p class=\"\">Por <b>Camila Osorio<\/b><\/p>\n<div class=\"a_fts\" data-dtm-region=\"articulo_sumarioenlaces-fototexto\">\n<section class=\"a_ft _g _g-xs\">\n<figure class=\"a_ft_m a_m-h\"><span class=\"a_m_w _db\"><img alt=\"portada 'El ocaso de la democracia', Anne Applebaum. EDITORIAL DEBATE\" decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-h\" height=\"0\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/VEl23Ce5IVV2Nut3kFpgs3EvOuI=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/OFBESTFPHFBRHJIK3U64OYO35M.jpg 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/Lkbc5bpMPbJNWyb2yQ3KcM8sR3A=\/828x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/OFBESTFPHFBRHJIK3U64OYO35M.jpg 828w\" width=\"414\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/VEl23Ce5IVV2Nut3kFpgs3EvOuI=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/OFBESTFPHFBRHJIK3U64OYO35M.jpg\"\/><\/span><\/figure>\n<div class=\"a_ft_txt\">\n<h2 class=\"a_ft_t\">10. El ocaso de la democracia<\/h2>\n<p>Anne Applebaum<br \/>Traducci\u00f3n de Francisco Jos\u00e9 Ramos Mena<br \/>Debate<\/p>\n<\/div>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"\">Con <i>El ocaso de la democracia,<\/i> la historiadora polaca Anne Applebaum escribe un gran libro de periodismo pol\u00edtico cruzado con su historia private. Se retrata como un ejemplo de la elite que vivi\u00f3 el fin del comunismo como una esperanza democratizadora, pero al mismo tiempo asume que dicha esperanza se ha bifurcado y uno de los dos caminos lleva el continente hacia el lado oscuro. \u00bfPor qu\u00e9 ese c\u00edrculo de cosmopolitas conservadores del que ella formaba parte se ha desgajado entre quienes se han mantenido fieles al proyecto del europe\u00edsmo liberal y quienes han optado por romper con esa posibilidad y abrazar el reaccionarismo nacionalista? Esa es la pregunta sobre la que pivota el libro y se concreta en los di\u00e1logos que ha mantenido con pol\u00edticos e intelectuales de la derecha continental que est\u00e1n traicionando su compromiso democr\u00e1tico. Ante la disyuntiva, descubre su nuevo c\u00edrculo: aquel donde la polarizaci\u00f3n se supera gracias al pluralismo.<\/p>\n<p class=\"\">Por <b>Jordi Amat<\/b><\/p>\n<div class=\"a_fts\" data-dtm-region=\"articulo_sumarioenlaces-fototexto\">\n<section class=\"a_ft _g _g-xs\">\n<figure class=\"a_ft_m a_m-h\"><span class=\"a_m_w _db\"><img alt=\"Portada de 'No-cosas', de Byung-Chul Han.\" decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-h\" height=\"0\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/82rEeUT3CRlFm4A_5ALee-XMchk=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/AHIUC7PVEVD5FLVP3W32WW6E2M.jpg 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/UrNydXD9vzBJ1FXuUTlQKtI7Jsw=\/828x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/AHIUC7PVEVD5FLVP3W32WW6E2M.jpg 828w\" width=\"414\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/82rEeUT3CRlFm4A_5ALee-XMchk=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/AHIUC7PVEVD5FLVP3W32WW6E2M.jpg\"\/><\/span><\/figure>\n<div class=\"a_ft_txt\">\n<h2 class=\"a_ft_t\">11. No-cosas<\/h2>\n<p>Byung-Chul Han<br \/>Traducci\u00f3n de Joaqu\u00edn Chamorro Mielke<br \/>Taurus<\/p>\n<\/div>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"\">Fil\u00f3sofo surcoreano en lengua alemana, Byung-Chul Han compite con Slavoj Zizek en ver qui\u00e9n publica antes un ensayo sobre la pen\u00faltima cuesti\u00f3n palpitante. Esta vez Han se centra en el universo digital y los tel\u00e9fonos inteligentes para analizar \u2014como siempre, muy cr\u00edticamente\u2014 el modo en que se desvanece nuestro apego hacia cosas tangibles que le daban al mundo una sensaci\u00f3n de estabilidad: \u201cEl fetichismo de las cosas se ha acabado. Nos volvemos fetichistas de la informaci\u00f3n y los datos\u201d.<\/p>\n<div class=\"a_fts\" data-dtm-region=\"articulo_sumarioenlaces-fototexto\">\n<section class=\"a_ft _g _g-xs\">\n<figure class=\"a_ft_m a_m-h\"><span class=\"a_m_w _db\"><img alt=\"portada 'La casa eterna' YURI SLEZKINE. EDITORIAL ACANTILADO\" decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-h\" height=\"0\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/OtoQ3FlN5ZPStzsf90uMbKxZvQE=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/32KC4OVUZFACBONKAQGSGRKDUA.jpg 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/ZW_067Z77lBYHQ7VjID85NdkgsQ=\/828x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/32KC4OVUZFACBONKAQGSGRKDUA.jpg 828w\" width=\"414\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/OtoQ3FlN5ZPStzsf90uMbKxZvQE=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/32KC4OVUZFACBONKAQGSGRKDUA.jpg\"\/><\/span><\/figure>\n<div class=\"a_ft_txt\">\n<h2 class=\"a_ft_t\">12. La casa eterna<\/h2>\n<p>Yuri Slezkine<br \/>Traducci\u00f3n de Miguel Temprano Garc\u00eda<br \/>Acantilado<\/p>\n<\/div>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"\">En 1931 se inaugur\u00f3 frente al Kremlin el mastod\u00f3ntico edificio de la Casa de Gobierno. Destinado a alojar a los altos cargos del PCUS, termin\u00f3 convirti\u00e9ndose en una met\u00e1fora de la URSS, con sus utop\u00edas igualitarias y sus sanguinarias purgas. Mil seiscientas p\u00e1ginas densas pero apasionantes que sintetizan lo mejor de la historia con lo mejor de la microhistoria.<\/p>\n<div class=\"a_fts\" data-dtm-region=\"articulo_sumarioenlaces-fototexto\">\n<section class=\"a_ft _g _g-xs\">\n<figure class=\"a_ft_m a_m-h\"><span class=\"a_m_w _db\"><img alt=\"Un profesor de instituto, Toni, decide poner fin a su vida y elige una fecha con meticulosidad: dentro de un a&#xF1;o. Mientras tanto, cada noche redacta una especie de cr&#xF3;nica personal, a ratos dura y descre&#xED;da, a ratos tierna y humor&#xED;stica. Tras el &#xE9;xito de 'Patria', Fernando Aramburu relata en 'Los vencejos' (Tusquets, 22 euros) episodios amorosos y familiares a trav&#xE9;s de un hombre desorientado que vuelca cada momento de su intimidad. Un recuento de sus ruinas que se torna en una inolvidable lecci&#xF3;n de vida.\" decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-h\" height=\"0\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/ZA5ZZ_LvN23JAkaLcj10OEjbr58=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/QWSLBAMFJEIWAHMVF6V3BULM2E.jpg 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/dFHlDCk3PlGGK7lu5cDSYGQktW4=\/828x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/QWSLBAMFJEIWAHMVF6V3BULM2E.jpg 828w\" width=\"414\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/ZA5ZZ_LvN23JAkaLcj10OEjbr58=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/QWSLBAMFJEIWAHMVF6V3BULM2E.jpg\"\/><\/span><\/figure>\n<div class=\"a_ft_txt\">\n<h2 class=\"a_ft_t\">13. Los vencejos<\/h2>\n<p>Fernando Aramburu<br \/>Tusquets<\/p>\n<\/div>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"\">Un \u00e9xito tan prolongado como el de <i>Patria <\/i>(2016) habr\u00eda bloqueado a cualquiera, pero Fernando Aramburu se lanz\u00f3 a escribir otro novel\u00f3n lleno de personajes y con un narrador que anuncia desde el primer momento su intenci\u00f3n de suicidarse. Maestro en el manejo de historias corales, el escritor donostiarra vuelve a caer de pie.<\/p>\n<div class=\"a_fts\" data-dtm-region=\"articulo_sumarioenlaces-fototexto\">\n<section class=\"a_ft _g _g-xs\">\n<figure class=\"a_ft_m a_m-h\"><span class=\"a_m_w _db\"><img alt=\"portada 'Huaco Retrato', GABRIELA WIENER. EDITORIAL LITERATURA RANDOM HOUSE\" decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-h\" height=\"0\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/hZ9I_cxlrPHnPxkcoQCvuf3XZDs=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/NRKHS4THQZEMPA4SXIXGLQEBKM.jpg 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/CLW-I08gX7p39jNEIHudQuIgwjU=\/828x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/NRKHS4THQZEMPA4SXIXGLQEBKM.jpg 828w\" width=\"414\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/hZ9I_cxlrPHnPxkcoQCvuf3XZDs=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/NRKHS4THQZEMPA4SXIXGLQEBKM.jpg\"\/><\/span><\/figure>\n<div class=\"a_ft_txt\">\n<h2 class=\"a_ft_t\">14. Huaco retrato<\/h2>\n<p>Gabriela Wiener<br \/>Literatura Random Home<\/p>\n<\/div>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"\">Representante de la autoficci\u00f3n m\u00e1s descarnada, la peruana Gabriela Wiener se sumerge esta vez en una historia de doble v\u00eda: la muerte de su padre y una disaster en su relaci\u00f3n poliamorosa. Su padre period la conexi\u00f3n con la rama acquainted que la lleva hasta su bisabuelo, Charles Wiener, arquetipo del expoliador de bienes culturales con destino a los museos europeos de etnograf\u00eda. La disaster la pone frente a sus propias convicciones. Una autopsia en primera persona.<\/p>\n<div class=\"a_fts\" data-dtm-region=\"articulo_sumarioenlaces-fototexto\">\n<section class=\"a_ft _g _g-xs\">\n<figure class=\"a_ft_m a_m-h\"><span class=\"a_m_w _db\"><img alt=\"Portada de 'Historia de Shuggie Bain', de Douglas Stuart.\" decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-h\" height=\"0\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/NqPQTPrqTT4mPwhsuIH1lnQZyU4=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/MPL6LKEATVGZZHCZYZXLLRATCE.jpg 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/KPOvCYfl6yR_mBTEyC4a6hJ5b64=\/828x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/MPL6LKEATVGZZHCZYZXLLRATCE.jpg 828w\" width=\"414\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/NqPQTPrqTT4mPwhsuIH1lnQZyU4=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/MPL6LKEATVGZZHCZYZXLLRATCE.jpg\"\/><\/span><\/figure>\n<div class=\"a_ft_txt\">\n<h2 class=\"a_ft_t\">15. Historia de Shuggie Bain<\/h2>\n<p>Douglas Stuart<br \/>Traducci\u00f3n de Francisco Gonz\u00e1lez L\u00f3pez<br \/>Sexto Piso<\/p>\n<\/div>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"\">El escoc\u00e9s Douglas Stuart se llev\u00f3 el Booker de 2020 con su primera novela: la recreaci\u00f3n narrativa de su infancia de ni\u00f1o gay en el Glasgow obrero de la period Thatcher y dentro de una familia \u201cdesestructurada\u201d. El tema es explosivo, pero la fuerza de la novela no es sociol\u00f3gica sino literaria: reside en la salvaje espontaneidad de su prosa.<\/p>\n<div class=\"a_fts\" data-dtm-region=\"articulo_sumarioenlaces-fototexto\">\n<section class=\"a_ft _g _g-xs\">\n<figure class=\"a_ft_m a_m-h\"><span class=\"a_m_w _db\"><img alt=\"Portada de 'Mugre Rosa', de Fernanda Tr&#xED;as.\" decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-h\" height=\"0\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/DSX1cEN2B05PPqzP-dITSfnBd1k=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/LV6KY3SC55G5VG5QRCCN6NNFBA.jpg 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/OMtXdkq6cvAuAT65K0LIhEr7Kcc=\/828x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/LV6KY3SC55G5VG5QRCCN6NNFBA.jpg 828w\" width=\"414\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/DSX1cEN2B05PPqzP-dITSfnBd1k=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/LV6KY3SC55G5VG5QRCCN6NNFBA.jpg\"\/><\/span><\/figure>\n<div class=\"a_ft_txt\">\n<h2 class=\"a_ft_t\">16. Mugre rosa<\/h2>\n<p>Fernanda Tr\u00edas<br \/>Literatura Random Home<\/p>\n<\/div>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"\">La historia de una mujer sola ante un cataclismo ecol\u00f3gico (pero antes de la pandemia) le vali\u00f3 a la escritora uruguaya el Premio Sor Juana In\u00e9s de la Cruz a la mejor novela del a\u00f1o en espa\u00f1ol.<\/p>\n<div class=\"a_fts\" data-dtm-region=\"articulo_sumarioenlaces-fototexto\">\n<section class=\"a_ft _g _g-xs\">\n<figure class=\"a_ft_m a_m-h\"><span class=\"a_m_w _db\"><img alt=\"portada 'Ll&#xE9;vame a casa', JES&#xDA;S CARRASCO. EDITORIAL SEIX BARRAL\" decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-h\" height=\"0\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/U4p5qLCN9eWVUMGsDD2lfp1ydCg=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/BCKHJEQEQFGLNCP35N3UZGJIPE.jpg 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/iN-5pOJVhDCcdOVe1hrFyjnkAQc=\/828x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/BCKHJEQEQFGLNCP35N3UZGJIPE.jpg 828w\" width=\"414\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/U4p5qLCN9eWVUMGsDD2lfp1ydCg=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/BCKHJEQEQFGLNCP35N3UZGJIPE.jpg\"\/><\/span><\/figure>\n<div class=\"a_ft_txt\">\n<h2 class=\"a_ft_t\">17. Ll\u00e9vame a casa<\/h2>\n<p>Jes\u00fas Carrasco<br \/>Seix Barral<\/p>\n<\/div>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"\">La muerte del padre devuelve al protagonista de esta novela al pueblo en el que pas\u00f3 la infancia. All\u00ed se encuentra con su madre, cada vez m\u00e1s dependiente, y con su hermana, que hasta ese momento se ha encargado de sus progenitores, pero no est\u00e1 dispuesta a seguir haci\u00e9ndolo. Con esos elementos, el autor de <i>Intemperie <\/i>arma un relato en el que destaca la capacidad de observaci\u00f3n de un narrador que dinamita todos los t\u00f3picos sobre la familia y la Espa\u00f1a profunda.<\/p>\n<div class=\"a_fts\" data-dtm-region=\"articulo_sumarioenlaces-fototexto\">\n<section class=\"a_ft _g _g-xs\">\n<figure class=\"a_ft_m a_m-h\"><span class=\"a_m_w _db\"><img alt=\"portada 'La llama inmortal de Stephen Crane', PAUL AUSTER. EDITORIAL SEIX BARRAL\" decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-h\" height=\"0\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/OBT2PT0SwwHRKu_1iCjjcTRSwg0=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/BEATPOMXY5EOLFB4WEDUXW3D6Y.jpg 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/CYvvJiaONF3Ir3yGHLubOAt3ox4=\/828x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/BEATPOMXY5EOLFB4WEDUXW3D6Y.jpg 828w\" width=\"414\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/OBT2PT0SwwHRKu_1iCjjcTRSwg0=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/BEATPOMXY5EOLFB4WEDUXW3D6Y.jpg\"\/><\/span><\/figure>\n<div class=\"a_ft_txt\">\n<h2 class=\"a_ft_t\">18. La llama inmortal de Stephen Crane<\/h2>\n<p>Paul Auster<br \/>Traducci\u00f3n de Benito G\u00f3mez Ib\u00e1\u00f1ez<br \/>Seix Barral<\/p>\n<\/div>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"\">Paul Auster ha decidido utilizar su fama para llamar la atenci\u00f3n sobre un escritor decisivo en su formaci\u00f3n \u2014Stephen Crane, autor de<i> La roja insignia del valor<\/i>\u2014 y permitirse un minucioso ejercicio de cr\u00edtica literaria de mil p\u00e1ginas. Minucioso y, hay que decirlo, magistral.<\/p>\n<div class=\"a_fts\" data-dtm-region=\"articulo_sumarioenlaces-fototexto\">\n<section class=\"a_ft _g _g-xs\">\n<figure class=\"a_ft_m a_m-h\"><span class=\"a_m_w _db\"><img alt=\"Portada de 'Chicas en tiempos suspendidos', de Tamara Kamenszain.\" decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-h\" height=\"0\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/qRQfxTmGlVmIvf5TXoSyD6fVJ_w=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/U33MYYA465DUNI644LSXJ5BXSU.jpg 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/6pQibcnkc07iOaLJsEiBbFkP_zk=\/828x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/U33MYYA465DUNI644LSXJ5BXSU.jpg 828w\" width=\"414\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/qRQfxTmGlVmIvf5TXoSyD6fVJ_w=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/U33MYYA465DUNI644LSXJ5BXSU.jpg\"\/><\/span><\/figure>\n<div class=\"a_ft_txt\">\n<h2 class=\"a_ft_t\">19. Chicas en tiempos suspendidos<\/h2>\n<p>Tamara Kamenszain<br \/>Eterna Cadencia<\/p>\n<\/div>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"\">\u201cPoetisa es una palabra dulce \/ que dejamos de lado porque nos avergonzaba\u201d. As\u00ed arranca este poema-libro que la escritora argentina public\u00f3 en junio, poco antes de morir. Aunque la palabra poema se le queda corta, porque es una s\u00edntesis original\u00edsima de memoria private y generacional, ensayo y narraci\u00f3n\u2026 en verso.<\/p>\n<div class=\"a_fts\" data-dtm-region=\"articulo_sumarioenlaces-fototexto\">\n<section class=\"a_ft _g _g-xs\">\n<figure class=\"a_ft_m a_m-h\"><span class=\"a_m_w _db\"><img alt=\"\" decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-h\" height=\"0\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/YBrxrzw9K681rZij8mOpKHZGWDA=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/6XMUEJOPJ5ERZIKSCO2ARL365E.jpg 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/WPXORATSNnM1BhFdklRO79YBFYc=\/828x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/6XMUEJOPJ5ERZIKSCO2ARL365E.jpg 828w\" width=\"414\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/YBrxrzw9K681rZij8mOpKHZGWDA=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/6XMUEJOPJ5ERZIKSCO2ARL365E.jpg\"\/><\/span><\/figure>\n<div class=\"a_ft_txt\">\n<h2 class=\"a_ft_t\">20. El pa\u00eds de los otros<\/h2>\n<p>Leila Slimani<br \/>Traducci\u00f3n de Malika Embarek L\u00f3pez<br \/>Cabaret Voltaire<\/p>\n<\/div>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"\">Despu\u00e9s de triunfar con <i>Canci\u00f3n dulce<\/i> (premio Goncourt, 2016), Slimani pone el foco en su propia familia para narrar la historia de su abuela alsaciana en el Marruecos colonial. S\u00edmbolo de la opresi\u00f3n por ser blanca y francesa, fue objeto de desconfianza por eso mismo.<\/p>\n<div class=\"a_fts\" data-dtm-region=\"articulo_sumarioenlaces-fototexto\">\n<section class=\"a_ft _g _g-xs\">\n<figure class=\"a_ft_m a_m-h\"><span class=\"a_m_w _db\"><img alt=\"\" decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-h\" height=\"0\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/IwfwZ-MVWrVB8Sezb-c6k3SvqXs=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/T5AMZ7U6HZDGPPJQYXIG2OYXAM.jpg 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/y-aTsXYv_SA6wB9Q_3vlexOxgIs=\/828x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/T5AMZ7U6HZDGPPJQYXIG2OYXAM.jpg 828w\" width=\"414\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/IwfwZ-MVWrVB8Sezb-c6k3SvqXs=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/T5AMZ7U6HZDGPPJQYXIG2OYXAM.jpg\"\/><\/span><\/figure>\n<div class=\"a_ft_txt\">\n<h2 class=\"a_ft_t\">21. El imperio del dolor<\/h2>\n<p>Patrick Radden Keefe<br \/>Traducci\u00f3n de Luis Jes\u00fas Negro Garc\u00eda \/ Francesc Pedrosa Mart\u00edn \/ Albino Santos Mosquera<br \/>Reservoir Books<\/p>\n<\/div>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"\">En 1996 m\u00e9dicos estadounidenses empezaron a recetar el OxyContin. La introducci\u00f3n y el advertising de este medicamento authorized ser\u00eda el causante principal de la disaster de los opi\u00e1ceos en Estados Unidos, considerada desde 2015 como una epidemia. A\u00f1os depu\u00e9s, en octubre de 2017, el semanario <i>The New Yorker<\/i> public\u00f3 el reportaje<i> Empire of Ache.<\/i> Su autor period <a rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\" href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2020-09-09\/historia-secreta-de-un-crimen-sin-resolver.html\">Patrick Radden Keefe <\/a>y sus protagonistas eran los tres hermanos que fundaron la saga Sackler, los fil\u00e1ntropos tras la farmac\u00e9utica que promocion\u00f3 el OxyContin. Por esas fechas Radden deb\u00eda haber entregado ya a su editor <i>No digas nada<\/i>, una obra maestra de la no ficci\u00f3n que narra la violencia pol\u00edtica en Irlanda con una tensi\u00f3n alucinante. En su art\u00edculo, Radden reconstru\u00eda la historia acquainted y, al fin, responsabilizaba a la familia de la tragedia. Y tres a\u00f1os despu\u00e9s iba a desplegar esa misma obsesi\u00f3n por la verdad en <i>El imperio del dolor<\/i>.<\/p>\n<div class=\"a_fts\" data-dtm-region=\"articulo_sumarioenlaces-fototexto\">\n<section class=\"a_ft _g _g-xs\">\n<figure class=\"a_ft_m a_m-h\"><span class=\"a_m_w _db\"><img alt=\"Portada de 'El siglo sovi&#xE9;tico', de Karl Schl&#xF6;gel.\" decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-h\" height=\"0\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/ojnSL1FXa2JDYlNDh0xfs2UcVI0=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/4MREHCQMBNHJTLEBLU76JMTRNQ.jpg 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/l7Jtap4TJd95AueulWOQXI8byCg=\/828x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/4MREHCQMBNHJTLEBLU76JMTRNQ.jpg 828w\" width=\"414\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/ojnSL1FXa2JDYlNDh0xfs2UcVI0=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/4MREHCQMBNHJTLEBLU76JMTRNQ.jpg\"\/><\/span><\/figure>\n<div class=\"a_ft_txt\">\n<h2 class=\"a_ft_t\">22. El siglo sovi\u00e9tico<\/h2>\n<p>Karl Schl\u00f6gel<br \/>Traducci\u00f3n de Paula Aguiriano Aizpurua<br \/>Galaxia Gutenberg<\/p>\n<\/div>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"\">Algunos acontecimientos hist\u00f3ricos pueden verse como estallidos que generan una onda expansiva que se propaga, en el tiempo y en el espacio, m\u00e1s all\u00e1 de la muerte del ordenamiento pol\u00edtico en el que se encarnaron. Es el caso de la URSS, un proyecto que, seg\u00fan se\u00f1ala el historiador Karl Schl\u00f6gel, no fue solo un sistema pol\u00edtico, sino un modo de vida, un conjunto de pr\u00e1cticas y valores: una civilizaci\u00f3n. Schl\u00f6gel lo cuenta en <i>El siglo sovi\u00e9tico<\/i> (Galaxia Gutenberg), un gran viaje que cartograf\u00eda los restos del naufragio que Vlad\u00edmir Putin calific\u00f3 como la mayor cat\u00e1strofe geopol\u00edtica del siglo XX.<\/p>\n<div class=\"a_fts\" data-dtm-region=\"articulo_sumarioenlaces-fototexto\">\n<section class=\"a_ft _g _g-xs\">\n<figure class=\"a_ft_m a_m-h\"><span class=\"a_m_w _db\"><img alt=\"portada 'Donde muere la muerte', FRANCISCO BRINES. EDITORIAL TUSQUETS\" decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-h\" height=\"0\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/W0939pPZsI_Kl-Y2NF2FpP8FOmo=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/WDMDCFMT5RHE3PPJGM3PIVGQH4.jpg 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/G-8X_MvSqW7QMF7jyoQC3vLswJ0=\/828x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/WDMDCFMT5RHE3PPJGM3PIVGQH4.jpg 828w\" width=\"414\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/W0939pPZsI_Kl-Y2NF2FpP8FOmo=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/WDMDCFMT5RHE3PPJGM3PIVGQH4.jpg\"\/><\/span><\/figure>\n<div class=\"a_ft_txt\">\n<h2 class=\"a_ft_t\">23. Donde muere la muerte<\/h2>\n<p>Francisco Brines<br \/>Tusquets<\/p>\n<\/div>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"\"><i>Donde muere la muerte<\/i> es, con 24 poemas, el libro m\u00e1s corto de Francisco Brines, fallecido en mayo pasado. Se demor\u00f3 25 a\u00f1os en escribirlo, y en los \u00faltimos a\u00f1os explicaba su morosidad diciendo, en broma, que ponerle punto ultimate significar\u00eda pon\u00e9rselo tambi\u00e9n a su vida. Cerrado el libro, \u00e9l morir\u00eda. Como en una maldici\u00f3n de f\u00e1bula. Estos poemas contienen todas las claves del poeta valenciano: su casa en Oliva; sus padres (a los que dedica algunos de los mejores versos); la tensi\u00f3n entre vejez e infancia, Dios y Luzbel; la soledad; la noche como refugio er\u00f3tico, la apelaci\u00f3n al futuro\u2026<\/p>\n<div class=\"a_fts\" data-dtm-region=\"articulo_sumarioenlaces-fototexto\">\n<section class=\"a_ft _g _g-xs\">\n<figure class=\"a_ft_m a_m-h\"><span class=\"a_m_w _db\"><img alt=\"Portada de 'Las gratitudes', de Delphine de Vigan.\" decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-h\" height=\"0\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/UCfjL_eaxJJPljnR7ElxYSN-2a8=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/PWU26ANIZZGSTLB4JBRI3MWFR4.jpeg 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/o9iM0Zt8fdQbarHqftqiySyMAnY=\/828x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/PWU26ANIZZGSTLB4JBRI3MWFR4.jpeg 828w\" width=\"414\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/UCfjL_eaxJJPljnR7ElxYSN-2a8=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/PWU26ANIZZGSTLB4JBRI3MWFR4.jpeg\"\/><\/span><\/figure>\n<div class=\"a_ft_txt\">\n<h2 class=\"a_ft_t\">24. Las gratitudes<\/h2>\n<p>Delphine de Vigan<br \/>Traducci\u00f3n de Pablo Mart\u00edn S\u00e1nchez<br \/>Anagrama<\/p>\n<\/div>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"\">En el breve introito de <i>Las lealtades<\/i> se juega a la polisemia de lealtad en su doble sentido de liberadora virtud y de enojosa dependencia, y se nos asegura que las lealtades son \u201clos trampolines sobre los que se despliegan nuestras fuerzas y las zanjas en las que enterramos nuestros sue\u00f1os\u201d, los v\u00ednculos que gobiernan nuestro destino. Y se revelan sus protocolos observando el modo en que van relacion\u00e1ndose los infiernos personales de siete infelices de vida aciaga que el lector ve precipitarse hacia un abismo sombr\u00edo.<\/p>\n<div class=\"a_fts\" data-dtm-region=\"articulo_sumarioenlaces-fototexto\">\n<section class=\"a_ft _g _g-xs\">\n<figure class=\"a_ft_m a_m-h\"><span class=\"a_m_w _db\"><img alt=\"\" decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-h\" height=\"0\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/DKJxMjc4ncyiFIk-V3QE1PVxCbw=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/6LVA4VPTIZAV7B2FNYFWZHZGJQ.jpeg 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/8aA96wo5AvBLWb-LwY8oA3I3Nbs=\/828x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/6LVA4VPTIZAV7B2FNYFWZHZGJQ.jpeg 828w\" width=\"414\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/DKJxMjc4ncyiFIk-V3QE1PVxCbw=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/6LVA4VPTIZAV7B2FNYFWZHZGJQ.jpeg\"\/><\/span><\/figure>\n<div class=\"a_ft_txt\">\n<h2 class=\"a_ft_t\">25. Revancha<\/h2>\n<p>Kiko Amat<br \/>Anagrama<\/p>\n<\/div>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"\">Revancha no es otra novela m\u00e1s de Barcelona. Es una novela excepcional de otra Barcelona: la de la periferia o el extrarradio \u2014de La Mina y Sant Adri\u00e0 a las poblaciones del Baix Llobregat\u2014, donde se alojan y recluyen los expulsados de BAR-CEL-ONA, la <i>millor botiga del m\u00f3n. <\/i>Kiko Amat construye <i>Revancha <\/i>en torno a dos personajes protag\u00f3nicos \u2014Amador y C\u00e9sar\u2014, cuyas vidas acabar\u00e1n cruz\u00e1ndose.<\/p>\n<div class=\"a_fts\" data-dtm-region=\"articulo_sumarioenlaces-fototexto\">\n<section class=\"a_ft _g _g-xs\">\n<figure class=\"a_ft_m a_m-h\"><span class=\"a_m_w _db\"><img alt=\"Portada de 'Variaciones sobre un tema dado', de Ana Blandiana.\" decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-h\" height=\"0\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/fBaDV08-TPu9psay0Uy21r425Ys=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/2354ZCC5GBATRLGBQ3EFLFIE7U.jpg 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/oqN4DTEKWjfAPQPc4hppmU-T4Js=\/828x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/2354ZCC5GBATRLGBQ3EFLFIE7U.jpg 828w\" width=\"414\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/fBaDV08-TPu9psay0Uy21r425Ys=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/2354ZCC5GBATRLGBQ3EFLFIE7U.jpg\"\/><\/span><\/figure>\n<div class=\"a_ft_txt\">\n<h2 class=\"a_ft_t\">26. Variaciones sobre un tema dado<\/h2>\n<p>Ana Blandiana<br \/>Traducci\u00f3n de Viorica Patea y Natalia Carbajosa<br \/>Visor<\/p>\n<\/div>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"\">\u201cCaen las hojas&#8230; \/ \u00bfVosotros tambi\u00e9n ten\u00e9is estaciones? \/ Son m\u00e1s hermosas cuando caen \/ Que en el \u00e1rbol. \/ Se iluminan \/ Cuando la muerte se enciende en ellas \/ Como en la llama de una vela \/ Una catedral\u201d. El v<i>osotros <\/i>del segundo verso se refiere a los muertos que acompa\u00f1an en el m\u00e1s all\u00e1 al marido de Ana Blandiana, al que la poeta rumana le dedica una larga eleg\u00eda en la que alternan el drama y la chispa. A grandes temas, grandes poemas.<\/p>\n<div class=\"a_fts\" data-dtm-region=\"articulo_sumarioenlaces-fototexto\">\n<section class=\"a_ft _g _g-xs\">\n<figure class=\"a_ft_m a_m-h\"><span class=\"a_m_w _db\"><img alt=\"portada 'Animal de bosque', JOAN MARGARIT. EDITORIAL VISOR POES&#xCD;A\" decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-h\" height=\"0\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/gVgQGo6cIZp9l6pG903jIY0Crow=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/426WN53FPFDYNB7HKG4XBBHZCE.jpg 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/xVfL1eIcSZFHOtBfcNBD5-vQv0s=\/828x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/426WN53FPFDYNB7HKG4XBBHZCE.jpg 828w\" width=\"414\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/gVgQGo6cIZp9l6pG903jIY0Crow=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/426WN53FPFDYNB7HKG4XBBHZCE.jpg\"\/><\/span><\/figure>\n<div class=\"a_ft_txt\">\n<h2 class=\"a_ft_t\">27. Animal de bosque<\/h2>\n<p>Joan Margarit<br \/>Visor<\/p>\n<\/div>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"\"><i>Animal de bosque<\/i> nos presenta a un individuo \u201cmisteriosamente feliz\u201d. En efecto, resultan admirables la serenidad expresiva y la altivez estoica con las que un veterano de derrotas vitales afronta la prospecci\u00f3n de la propia muerte. El autor que hace 20 a\u00f1os enton\u00f3 un estremecedor r\u00e9quiem por su hija Joana nos habla aqu\u00ed sin tapujos de la enfermedad, pero sortea h\u00e1bilmente la tentaci\u00f3n del patetismo autocompasivo. Y es que el stability de <i>Animal de bosque<\/i> est\u00e1 recorrido por una soterrada celebraci\u00f3n de la existencia, en la que se dan cita conquistas moment\u00e1neas y cicatrices duraderas.<\/p>\n<div class=\"a_fts\" data-dtm-region=\"articulo_sumarioenlaces-fototexto\">\n<section class=\"a_ft _g _g-xs\">\n<figure class=\"a_ft_m a_m-h\"><span class=\"a_m_w _db\"><img alt=\"'Valle inquietante' ANNA WIENER. EDITORIAL LIBROS DEL ASTEROIDE\" decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-h\" height=\"0\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/AjkI8IOm7Fvdq_DDqkUegyNwc9Q=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/P6VE3U34ORBZTH6BJAHUH4JE6Q.jpg 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/qct8jxgd4KnYbBdAci1CgB4HA6s=\/828x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/P6VE3U34ORBZTH6BJAHUH4JE6Q.jpg 828w\" width=\"414\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/AjkI8IOm7Fvdq_DDqkUegyNwc9Q=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/P6VE3U34ORBZTH6BJAHUH4JE6Q.jpg\"\/><\/span><\/figure>\n<div class=\"a_ft_txt\">\n<h2 class=\"a_ft_t\">28. Valle inquietante<\/h2>\n<p>Anna Wiener<br \/>Traducci\u00f3n de Javier Calvo<br \/>Libros del Asteroide<\/p>\n<\/div>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"\">En 2013, Anna Wiener decidi\u00f3 sumarse a la caravana de presuntos triunfadores y se instal\u00f3 en el San Francisco de la pasada d\u00e9cada, al calor de una oferta laboral de una <i>start-up<\/i> de libros. El salto salarial de Wiener, que con 25 a\u00f1os pas\u00f3 de cobrar 30.000 d\u00f3lares anuales (24.500 euros) en la editorial a triplicar su sueldo en Silicon Valley, exig\u00eda como contrapartida una hom\u00e9rica traves\u00eda desde el mundo laboral e industrial del siglo XX a la exuberante y a menudo irracional cultura del ecosistema tecnol\u00f3gico californiano. La autora de <i>Valle inquietante<\/i> nos narra esta odisea profesional y private en un maravilloso relato en el que se alternan la voz dolorida de Joan Didion y ecos escatol\u00f3gicos del Ignatius J. Reilly de <i>La conjura de los necios<\/i>.<\/p>\n<div class=\"a_fts\" data-dtm-region=\"articulo_sumarioenlaces-fototexto\">\n<section class=\"a_ft _g _g-xs\">\n<figure class=\"a_ft_m a_m-h\"><span class=\"a_m_w _db\"><img alt=\"portada 'Noche fiel y virtuosa', LOUISE GL&#xDC;CK. EDITORIAL VISOR DE POES&#xCD;A\" decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-h\" height=\"0\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/i61FSzYQo07Udn35ni1_hZOYsmQ=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/4LPDZYN3WJHDHMPFBOL5KRTUVE.jpg 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/-JzA2PGv5HZmpn21VKFvPyDyiXc=\/828x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/4LPDZYN3WJHDHMPFBOL5KRTUVE.jpg 828w\" width=\"414\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/i61FSzYQo07Udn35ni1_hZOYsmQ=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/4LPDZYN3WJHDHMPFBOL5KRTUVE.jpg\"\/><\/span><\/figure>\n<div class=\"a_ft_txt\">\n<h2 class=\"a_ft_t\">29. Noche fiel y virtuosa<\/h2>\n<p>Louise Gl\u00fcck<br \/>Traducci\u00f3n de Andr\u00e9s Catal\u00e1n<br \/>Visor<\/p>\n<\/div>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"\"><i>Noche fiel y virtuosa<\/i>, publicado originalmente en 2014 y el primer libro de Louise Gl\u00fcck traducido al castellano tras ganar el Premio Nobel, es, en definitiva, un gran libro de una gran poeta, no de las m\u00e1s cacareadas en los ambientes de moda, como dej\u00f3 bien claro Patti Smith: \u201c\u00bfLouise Gl\u00fcck?\u201d, le preguntaron cuando el Nobel. \u201cNo he le\u00eddo una sola l\u00ednea suya\u201d. Solo le falt\u00f3 decir: \u201cNo s\u00e9 qui\u00e9n es\u201d.<\/p>\n<div class=\"a_fts\" data-dtm-region=\"articulo_sumarioenlaces-fototexto\">\n<section class=\"a_ft _g _g-xs\">\n<figure class=\"a_ft_m a_m-h\"><span class=\"a_m_w _db\"><img alt=\"\" decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-h\" height=\"0\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/EqtgjtPJgdkNLQGq7By3W7_kkQg=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/6KZBEKMV7ZCBLDDWWOZ6WXSOOU.jpg 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/4Vuo07SF5HsrIE9Z7xN7j_8Ke-o=\/828x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/6KZBEKMV7ZCBLDDWWOZ6WXSOOU.jpg 828w\" width=\"414\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/EqtgjtPJgdkNLQGq7By3W7_kkQg=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/6KZBEKMV7ZCBLDDWWOZ6WXSOOU.jpg\"\/><\/span><\/figure>\n<div class=\"a_ft_txt\">\n<h2 class=\"a_ft_t\">30. Hervaciana<\/h2>\n<p>Gonzalo Hidalgo Bayal<br \/>Tusquets<\/p>\n<\/div>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"\"><i>Hervaciana <\/i>es un libro unitario, aunque los cap\u00edtulos que lo conforman funcionen como relatos aut\u00f3nomos. El prop\u00f3sito, el tono y la atmosfera son los de un texto compacto, con un prop\u00f3sito de libro de formaci\u00f3n. La escritura de Gonzalo Hidalgo Bayal en este soberbio volumen tiene ecos cervantinos y borgianos. Por la iron\u00eda pactada con la ternura, la exactitud flaubertiana de los vocablos y, sobre todo, por la infinitud de los gestos y comportamientos psicol\u00f3gicos retratados.<\/p>\n<div class=\"a_fts\" data-dtm-region=\"articulo_sumarioenlaces-fototexto\">\n<section class=\"a_ft _g _g-xs\">\n<figure class=\"a_ft_m a_m-h\"><span class=\"a_m_w _db\"><img alt=\"Portada de 'Segunda casa', de Rachel Cusk.\" decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-h\" height=\"0\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/LQT7yk1-011nDfGq3Akn_YkQAjA=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/XIEZKPFKZJH3TI6Y3MSQTQH4NU.jpg 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/QEhFoy-Reuvs3Lu_mWII96qM_FA=\/828x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/XIEZKPFKZJH3TI6Y3MSQTQH4NU.jpg 828w\" width=\"414\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/LQT7yk1-011nDfGq3Akn_YkQAjA=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/XIEZKPFKZJH3TI6Y3MSQTQH4NU.jpg\"\/><\/span><\/figure>\n<div class=\"a_ft_txt\">\n<h2 class=\"a_ft_t\">31. Segunda casa<\/h2>\n<p>Rachel Cusk<br \/>Traducci\u00f3n de Catalina Mart\u00ednez Mu\u00f1oz<br \/>Libros del Asteroide<\/p>\n<\/div>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"\">Autora de libros escandalosos como <i>Despojos<\/i>, en el que relat\u00f3 su horrible divorcio, y de la exitosa trilog\u00eda que inici\u00f3 <i>A contraluz, <\/i>casi un atentado terrorista a la ficci\u00f3n m\u00e1s tradicional y fl\u00e1cida, el nuevo t\u00edtulo de Rachel Cusk, <i>Segunda casa <\/i>(Libros del Asteroide), cuento ethical sobre una mujer que duda entre un hombre bueno y otro malo, supone un regreso inesperado a un g\u00e9nero en el que hab\u00eda dejado de creer: la ficci\u00f3n.<\/p>\n<div class=\"a_fts\" data-dtm-region=\"articulo_sumarioenlaces-fototexto\">\n<section class=\"a_ft _g _g-xs\">\n<figure class=\"a_ft_m a_m-h\"><span class=\"a_m_w _db\"><img alt=\"Portada de 'Tienes que mirar', de Anna Starobinets.\" decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-h\" height=\"0\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/_JU2YUNkql8OUvxEx31FniNZ_sQ=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/IYOH2HL7R5F7DEVRRSRS2L7KU4.jpg 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/1b5-82OZV9Joda5Kc21-tiMUogE=\/828x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/IYOH2HL7R5F7DEVRRSRS2L7KU4.jpg 828w\" width=\"414\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/_JU2YUNkql8OUvxEx31FniNZ_sQ=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/IYOH2HL7R5F7DEVRRSRS2L7KU4.jpg\"\/><\/span><\/figure>\n<div class=\"a_ft_txt\">\n<h2 class=\"a_ft_t\">32. Tienes que mirar<\/h2>\n<p>Anna Starobinets<br \/>Traducci\u00f3n de Viktoria Lefterova y Enrique Maldonado<br \/>Impedimenta<\/p>\n<\/div>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"\">La angustiosa historia que relata Anna Starobinets, la reina rusa del terror, en <i>Tienes que mirar<\/i> no est\u00e1 en su cabeza. Es su vida. La descriptiva, conmovedora y angustiosa memoria de una mujer que acude a una ecograf\u00eda rutinaria y recibe la noticia de que el hijo que espera tiene una anomal\u00eda cong\u00e9nita grave. Que no sobrevivir\u00e1. El relato de horror de una mujer que choca contra la pared del r\u00edgido engranaje de salud ruso y tiene que viajar a Alemania para abortar.<\/p>\n<div class=\"a_fts\" data-dtm-region=\"articulo_sumarioenlaces-fototexto\">\n<section class=\"a_ft _g _g-xs\">\n<figure class=\"a_ft_m a_m-h\"><span class=\"a_m_w _db\"><img alt=\"Portada de 'Creer en las fieras', de Nastassja Martin.\" decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-h\" height=\"0\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/fAObtczWZYyhRkYW7T_pLgExAM8=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/YE2X76QNRNH3VASPE2GAIG3YYI.jpg 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/E-oSpWHbGMhcBYDDrcQ26rMY0z0=\/828x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/YE2X76QNRNH3VASPE2GAIG3YYI.jpg 828w\" width=\"414\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/fAObtczWZYyhRkYW7T_pLgExAM8=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/YE2X76QNRNH3VASPE2GAIG3YYI.jpg\"\/><\/span><\/figure>\n<div class=\"a_ft_txt\">\n<h2 class=\"a_ft_t\">33. Creer en las fieras<\/h2>\n<p>Nastassja Martin<br \/>Traducci\u00f3n de Teresa Lanero Ladr\u00f3n de Guevara<br \/>Errata Naturae<\/p>\n<\/div>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"\">Natassja Martin, doctora en antropolog\u00eda de 35 a\u00f1os, ten\u00eda 29 cuando, mientras realizaba trabajo de campo en la pen\u00ednsula de Kamchatka, la atac\u00f3 un oso que probablemente la hubiera matado de no defenderse ella con un piolet. El plant\u00edgrado se march\u00f3 con un trozo de mand\u00edbula y tres dientes de la antrop\u00f3loga, caus\u00e1ndole grandes heridas en el rostro y la cabeza, adem\u00e1s de otra en la pierna. A partir de semejante ordal\u00eda, Martin ha escrito un libro hermos\u00edsimo, hipn\u00f3tico y conmovedor, de un extra\u00f1o lirismo, sobre la relaci\u00f3n de los seres humanos y los animales y sobre la pr\u00e1ctica de la antropolog\u00eda, <i>Creer en las fieras<\/i>.<\/p>\n<div class=\"a_fts\" data-dtm-region=\"articulo_sumarioenlaces-fototexto\">\n<section class=\"a_ft _g _g-xs\">\n<figure class=\"a_ft_m a_m-h\"><span class=\"a_m_w _db\"><img alt=\"portada 'El secreto de la fuerza sobrehumana', ALISON BECHDEL. EDITORIAL RESERVOIR BOOKS\" decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-h\" height=\"0\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/jdP7WQeosvqzYc0qOf6lAvFyypY=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/E2CSD5QTUVGCZNT7BLZRMESOAI.jpg 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/_kMH7tImaxmT03UlE-MqxNT13j8=\/828x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/E2CSD5QTUVGCZNT7BLZRMESOAI.jpg 828w\" width=\"414\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/jdP7WQeosvqzYc0qOf6lAvFyypY=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/E2CSD5QTUVGCZNT7BLZRMESOAI.jpg\"\/><\/span><\/figure>\n<div class=\"a_ft_txt\">\n<h2 class=\"a_ft_t\">34. El secreto de la fuerza sobrehumana<\/h2>\n<p>Alison Bechdel<br \/>Traducci\u00f3n de Roc\u00edo de la Maya Retamar<br \/>Reservoir Books<\/p>\n<\/div>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"\"><i>El secreto de la fuerza sobrehumana,<\/i> de Alison Bechdel, son unas memorias en las que repasa su vida a trav\u00e9s de la obsesi\u00f3n por el ejercicio. En el pr\u00f3logo, la autora del exitoso <i>Enjoyable Residence<\/i>, de 61 a\u00f1os, admite que se ha apuntado \u201ca casi todas las modas del <i>fitness <\/i>de las \u00faltimas seis d\u00e9cadas\u201d. Los motivos: la fijaci\u00f3n por los m\u00fasculos y el hechizo de la fuerza bruta. Pero sobre todo porque, como reconoce, \u201ccuando te est\u00e1s machacando dejas de pensar sobre lo que est\u00e1s haciendo. Lo haces, y punto\u201d.<\/p>\n<div class=\"a_fts\" data-dtm-region=\"articulo_sumarioenlaces-fototexto\">\n<section class=\"a_ft _g _g-xs\">\n<figure class=\"a_ft_m a_m-h\"><span class=\"a_m_w _db\"><img alt=\"'En la casa de los sue&#xF1;os', CARMEN MAR&#xCD;A MACHADO. EDITORIAL ANAGRAMA\" decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-h\" height=\"0\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/YvKalgISOJDzBQp-pt6jQP-l0zk=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/I7QU36HXPZF5BITHDMOR22GQ5M.jpg 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/rLcVsoGEeQG796ShceTnWs9cpK0=\/828x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/I7QU36HXPZF5BITHDMOR22GQ5M.jpg 828w\" width=\"414\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/YvKalgISOJDzBQp-pt6jQP-l0zk=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/I7QU36HXPZF5BITHDMOR22GQ5M.jpg\"\/><\/span><\/figure>\n<div class=\"a_ft_txt\">\n<h2 class=\"a_ft_t\">35. En la casa de los sue\u00f1os<\/h2>\n<p>Carmen Mar\u00eda Machado<br \/>Traducci\u00f3n de Laura Salas Rodr\u00edguez<br \/>Anagrama<\/p>\n<\/div>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"\">Durante a\u00f1os, Carmen Maria Machado trat\u00f3 de relatar su historia a gente que no sab\u00eda escucharla. Por eso acab\u00f3 escribiendo un libro, <i>En la casa de los sue\u00f1os<\/i>, que describe su traum\u00e1tica relaci\u00f3n con la mujer que la maltrat\u00f3 al ultimate de su veintena. Su libro aborda un tab\u00fa: el de los casos de abuso que se producen dentro de las relaciones l\u00e9sbicas. Su historia empieza como una comedia rom\u00e1ntica LGTB+, pero ese romance id\u00edlico no tardar\u00e1 en convertirse en un cuento de horror dom\u00e9stico.<\/p>\n<div class=\"a_fts\" data-dtm-region=\"articulo_sumarioenlaces-fototexto\">\n<section class=\"a_ft _g _g-xs\">\n<figure class=\"a_ft_m a_m-h\"><span class=\"a_m_w _db\"><img alt=\"portada 'Encrucijadas' JONATHAN FRANZEN. EDITORIAL SALAMANDRA\" decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-h\" height=\"0\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/h9wyvhGF33_0i1NmJneI8Mr8m7g=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/GVBZ3PC2U5DQZAIEL6O5RNABK4.jpg 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/BjCm6RScgLHBrZ-HnxL-Tl4yzvs=\/828x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/GVBZ3PC2U5DQZAIEL6O5RNABK4.jpg 828w\" width=\"414\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/h9wyvhGF33_0i1NmJneI8Mr8m7g=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/GVBZ3PC2U5DQZAIEL6O5RNABK4.jpg\"\/><\/span><\/figure>\n<div class=\"a_ft_txt\">\n<h2 class=\"a_ft_t\">36. Encrucijadas<\/h2>\n<p>Jonathan Franzen<br \/>Traducci\u00f3n de Eugenia V\u00e1zquez Nacarino<br \/>Salamandra<\/p>\n<\/div>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"\">Jonathan Franzen acapara como nadie la atenci\u00f3n de los medios con solo anunciar la aparici\u00f3n de una nueva novela suya. Meses antes de su publicaci\u00f3n, <i>Encrucijadas <\/i>hab\u00eda despertado una expectaci\u00f3n pocas veces vista en los c\u00edrculos literarios dentro y fuera de Estados Unidos. Cuando por fin llegaron las cr\u00edticas, el consenso ha sido un\u00e1nime. <i>Encrucijadas <\/i>es una novela excelente, la mejor de Franzen.<\/p>\n<div class=\"a_fts\" data-dtm-region=\"articulo_sumarioenlaces-fototexto\">\n<section class=\"a_ft _g _g-xs\">\n<figure class=\"a_ft_m a_m-h\"><span class=\"a_m_w _db\"><img alt=\"'El hombre de la providencia', ANTONIO SCURATI. EDITORIAL ALFAGUARA\" decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-h\" height=\"0\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/i3fcyFv1_5h1rQHvEsUAQ2BW5-I=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/AEKT7CPFA5BK5JHYCCB6SHMJ2A.jpg 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/rOiZT5PWWiz_5L0YjvF7So8beo8=\/828x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/AEKT7CPFA5BK5JHYCCB6SHMJ2A.jpg 828w\" width=\"414\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/i3fcyFv1_5h1rQHvEsUAQ2BW5-I=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/AEKT7CPFA5BK5JHYCCB6SHMJ2A.jpg\"\/><\/span><\/figure>\n<div class=\"a_ft_txt\">\n<h2 class=\"a_ft_t\">37. M. El hombre de la providencia<\/h2>\n<p>Antonio Scurati<br \/>Traducci\u00f3n de Carlos Gumpert<br \/>Alfaguara<\/p>\n<\/div>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"\"><i>M. El hombre de la providencia, <\/i>segunda entrega de la megal\u00f3mana y celebrada \u201cnovela documental\u201d de Antoio Scurati, es una obra hipn\u00f3tica, pero seguramente retrata con mayor fidelidad la figura de Benito Mussolini que los trabajos de Andrew Roberts sobre Churchill, de Joachim Fest sobre Hitler o de Giorgio Pini en su biograf\u00eda del Duce de 1926. Seguro que D\u2019Annunzio se hubiese apresurado a asegurar que <i>M<\/i> es el testimonio incontestable de que \u201ctodo hombre alimenta un desenfrenado deseo de placer y de ego\u00edsmo\u201d.<\/p>\n<div class=\"a_fts\" data-dtm-region=\"articulo_sumarioenlaces-fototexto\">\n<section class=\"a_ft _g _g-xs\">\n<figure class=\"a_ft_m a_m-h\"><span class=\"a_m_w _db\"><img alt=\"Portada de 'Desmorir', de Anne Boyer.\" decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-h\" height=\"0\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/gYA_EiJyX52_uDr5Cr9hSuFjgLU=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/XXBWPJE73ZCRVAMCIZHKO42BO4.jpg 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/gAQ34t4TlGR3SRhSTWJ2Hb4_X2w=\/828x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/XXBWPJE73ZCRVAMCIZHKO42BO4.jpg 828w\" width=\"414\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/gYA_EiJyX52_uDr5Cr9hSuFjgLU=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/XXBWPJE73ZCRVAMCIZHKO42BO4.jpg\"\/><\/span><\/figure>\n<div class=\"a_ft_txt\">\n<h2 class=\"a_ft_t\">38. Desmorir<\/h2>\n<p>Anne Boyer<br \/>Traducci\u00f3n de Patricia Gonzalo de Jes\u00fas<br \/>Sexto Piso<\/p>\n<\/div>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"\">A la poeta y ensayista Anne Boyer, que se alz\u00f3 con el Pulitzer de no ficci\u00f3n en 2020, le hab\u00eda ido la vida, en m\u00e1s de un sentido, con ese libro premiado, <i>Desmorir <\/i>(Sexto Piso), un ensayo en el que abord\u00f3 el agresivo c\u00e1ncer de mama que padeci\u00f3. En esas p\u00e1ginas construy\u00f3 una historia literaria, cultural y social de la enfermedad, resistiendo con conmovedora fuerza \u201cel miedo a convertir el dolor en un producto\u201d.<\/p>\n<div class=\"a_fts\" data-dtm-region=\"articulo_sumarioenlaces-fototexto\">\n<section class=\"a_ft _g _g-xs\">\n<figure class=\"a_ft_m a_m-h\"><span class=\"a_m_w _db\"><img alt=\"portada 'Poes&#xED;a esencial', MIRCEA CARTARESCU. EDITORIAL IMPEDIMENTA\" decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-h\" height=\"0\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/xos_uAOIWTGJlf8fmGxPrY2jmDM=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/YMZZ5MJJZBGKJG6DLBOKA3G7IQ.jpg 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/F-T5Bst48DjaZ_eG7hP9QiS9Bqw=\/828x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/YMZZ5MJJZBGKJG6DLBOKA3G7IQ.jpg 828w\" width=\"414\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/xos_uAOIWTGJlf8fmGxPrY2jmDM=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/YMZZ5MJJZBGKJG6DLBOKA3G7IQ.jpg\"\/><\/span><\/figure>\n<div class=\"a_ft_txt\">\n<h2 class=\"a_ft_t\">39. Poes\u00eda esencial<\/h2>\n<p>Mircea C\u0103rt\u0103rescu<br \/>Traducci\u00f3n de Marian Ochoa de Eribe y Eta Htrubaru<br \/>Impedimenta<\/p>\n<\/div>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"\">Antes de ser el novelista m\u00e1s importante de su generaci\u00f3n y una de las figuras m\u00e1s premiadas de la narrativa europea, Mircea C\u0103rt\u0103rescu (Bucarest, 1956) escribi\u00f3 poes\u00eda compulsivamente. Admirador de la generaci\u00f3n beat, de Bob Dylan y los Beatles, sus poemas fueron considerados subversivos por la dictadura de Ceausescu. Muchos poemas parecen letras para una m\u00fasica no escrita, melod\u00edas con un \u201caire con diamantes\u201d. Entretejiendo el realismo y el sue\u00f1o, la memoria y el mito, la iron\u00eda y la par\u00e1bola, la \u00e9pica y la l\u00edrica, su poes\u00eda brilla en la ausencia de l\u00edmites.<\/p>\n<div class=\"a_fts\" data-dtm-region=\"articulo_sumarioenlaces-fototexto\">\n<section class=\"a_ft _g _g-xs\">\n<figure class=\"a_ft_m a_m-h\"><span class=\"a_m_w _db\"><img alt=\"portada 'Wagnerismo, Arte y pol&#xED;tica a la sombra de la m&#xFA;sica' ALEX ROSS, EDITORIAL SEIX BARRAL\" decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-h\" height=\"0\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/bCGS_cyzD1B0801tthl1vFUbw3s=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/QQMH2SSC5RGHDEMF6KLXF7COTY.jpg 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/Q9wZra3XWUgffKO1Ef3pwahN-eM=\/828x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/QQMH2SSC5RGHDEMF6KLXF7COTY.jpg 828w\" width=\"414\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/bCGS_cyzD1B0801tthl1vFUbw3s=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/QQMH2SSC5RGHDEMF6KLXF7COTY.jpg\"\/><\/span><\/figure>\n<div class=\"a_ft_txt\">\n<h2 class=\"a_ft_t\">40. Wagnerismo<\/h2>\n<p>Alex Ross<br \/>Traducci\u00f3n de Luis Gago<br \/>Seix-Barral<\/p>\n<\/div>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"\"><i>Wagnerismo<\/i> cuenta la historia de la \u201cinfluencia m\u00e1s grande que un compositor haya tenido nunca m\u00e1s all\u00e1 de la m\u00fasica\u201d. \u201cLos hay m\u00e1s escuchados y los hay m\u00e1s populares, pero nada es comparable a Wagner, salvo quiz\u00e1 los Beatles o Dylan en los sesenta. No hay un bachismo, ni un beethovenismo, y s\u00ed un wagnerismo como fen\u00f3meno cultural aut\u00f3nomo\u201d, como explica el cr\u00edtico musical de <i>The New Yorker<\/i>, Alex Ross, tambi\u00e9n autor de <i>El ruido eterno<\/i> (2009), fenomenal superventas, tambi\u00e9n en Espa\u00f1a, sobre la m\u00fasica del siglo XX.<\/p>\n<div class=\"a_fts\" data-dtm-region=\"articulo_sumarioenlaces-fototexto\">\n<section class=\"a_ft _g _g-xs\">\n<figure class=\"a_ft_m a_m-h\"><span class=\"a_m_w _db\"><img alt=\"portada 'Tongolele no sab&#xED;a bailar', SERGIO RAM&#xCD;REZ. EDITORIAL ALFAGUARA\" decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-h\" height=\"0\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/TCsdBqgRElxbZhr0n37srNJXx0A=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/4GYYGA4U4NHCHJBYUQNAQFKMDI.jpg 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/dclG1KEVlFckBijZsBFOabv1nNw=\/828x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/4GYYGA4U4NHCHJBYUQNAQFKMDI.jpg 828w\" width=\"414\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/TCsdBqgRElxbZhr0n37srNJXx0A=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/4GYYGA4U4NHCHJBYUQNAQFKMDI.jpg\"\/><\/span><\/figure>\n<div class=\"a_ft_txt\">\n<h2 class=\"a_ft_t\">41. Tongolele no sab\u00eda bailar<\/h2>\n<p>Sergio Ram\u00edrez<br \/>Alfaguara<\/p>\n<\/div>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"\">Sergio Ram\u00edrez es uno de los referentes literarios, morales y pol\u00edticos de la literatura en espa\u00f1ol desde hace ya d\u00e9cadas. Y <i>Tongolele no sab\u00eda bailar<\/i> es un pedazo de novela. Y lo seguir\u00e1 siendo porque en ella no hay nada coyuntural \u2014a pesar de lo que relata en ella, el levantamiento de 2018 en Nicaragua y la sangrienta represi\u00f3n que se cobr\u00f3 427 muertes, la mayor\u00eda estudiantes\u2014 sino esencial. La denuncia de la corrupci\u00f3n, de la brutalidad, del miedo de la v\u00edctima pero tambi\u00e9n de los verdugos, el juego infantil, merciless, rid\u00edculo y paranoico del poder y su aquelarre de horror.<\/p>\n<div class=\"a_fts\" data-dtm-region=\"articulo_sumarioenlaces-fototexto\">\n<section class=\"a_ft _g _g-xs\">\n<figure class=\"a_ft_m a_m-h\"><span class=\"a_m_w _db\"><img alt=\"portada 'Cu&#xE1;l es tu tormento', SIGRID NUNEZ. EDITORIAL ANAGRAMA\" decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-h\" height=\"0\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/N6qvVEEpUzZcwP5NyC7DpvZLKi4=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/POJ5HY6SUNAUNLIXLYKTDZ7HR4.jpg 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/ZmgoWvNAyrT0edsmFkA210yRND8=\/828x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/POJ5HY6SUNAUNLIXLYKTDZ7HR4.jpg 828w\" width=\"414\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/N6qvVEEpUzZcwP5NyC7DpvZLKi4=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/POJ5HY6SUNAUNLIXLYKTDZ7HR4.jpg\"\/><\/span><\/figure>\n<div class=\"a_ft_txt\">\n<h2 class=\"a_ft_t\">42. Cu\u00e1l es tu tormento<\/h2>\n<p>Sigrid Nunez<br \/>Traducci\u00f3n de Mercedes Cebri\u00e1n<br \/>Anagrama<\/p>\n<\/div>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"\">Sigrid Nunez, autora respetada pero con una trayectoria algo discreta, se vio propulsada por el \u00e9xito de su libro anterior, <i>El amigo,<\/i> sobre la insospechada amistad entre una escritora solitaria y un perro, con el que gan\u00f3 el prestigioso Nationwide Guide Award en 2018. De repente, Nunez dej\u00f3 de ser el secreto mejor guardado de las letras estadounidenses. Su \u00faltimo t\u00edtulo, <i>Cu\u00e1l es tu tormento,<\/i> es una falsa autoficci\u00f3n sobre la empat\u00eda y el dolor de los dem\u00e1s, en la que retoma ciertas tesis de su primera mentora, Susan Sontag.<\/p>\n<div class=\"a_fts\" data-dtm-region=\"articulo_sumarioenlaces-fototexto\">\n<section class=\"a_ft _g _g-xs\">\n<figure class=\"a_ft_m a_m-h\"><span class=\"a_m_w _db\"><img alt=\"Portada de 'Los d&#xED;as perfectos', de Jorge Bergareche\" decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-h\" height=\"0\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/P6sc8bAty0fu5_SKL-u9fyc8zrc=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/ZG7BFF7G5ZAJNCMCB5WZFD3PNQ.jpg 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/cY2c4Jdz4TWakJ9Cb7WOkoxPNLc=\/828x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/ZG7BFF7G5ZAJNCMCB5WZFD3PNQ.jpg 828w\" width=\"414\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/P6sc8bAty0fu5_SKL-u9fyc8zrc=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/ZG7BFF7G5ZAJNCMCB5WZFD3PNQ.jpg\"\/><\/span><\/figure>\n<div class=\"a_ft_txt\">\n<h2 class=\"a_ft_t\">43. Los d\u00edas perfectos<\/h2>\n<p>Jacobo Bergareche<br \/>Libros del Asteroide<\/p>\n<\/div>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"\">Estamos ante una novela epistolar, compuesta solo de dos misivas largu\u00edsimas que no reciben respuesta alguna. Son cartas que, contrariamente a lo ordinary en este g\u00e9nero, aparecen sin ning\u00fan anclaje en la realidad exterior ni explicaci\u00f3n alguna dada por un editor ficticio. Nada sabemos de los receptores sino aquello que ronda por la cabeza de Luis, el que piensa y escribe todo lo que leemos. A trav\u00e9s de las misivas, Jacobo Bergareche reflexiona sobre el amor y sus debilidades, el fracaso ultimate.<\/p>\n<div class=\"a_fts\" data-dtm-region=\"articulo_sumarioenlaces-fototexto\">\n<section class=\"a_ft _g _g-xs\">\n<figure class=\"a_ft_m a_m-h\"><span class=\"a_m_w _db\"><img alt=\"\" decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-h\" height=\"0\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/RGXQD2NFveMLsyg_VvFM0UMAyZg=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/J2QGOM55VRE33DYJAW2LB3JYDY.jpeg 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/25MGixvBtXrjkY-MVF9o5L-gks8=\/828x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/J2QGOM55VRE33DYJAW2LB3JYDY.jpeg 828w\" width=\"414\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/RGXQD2NFveMLsyg_VvFM0UMAyZg=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/J2QGOM55VRE33DYJAW2LB3JYDY.jpeg\"\/><\/span><\/figure>\n<div class=\"a_ft_txt\">\n<h2 class=\"a_ft_t\">44. Ruta de escape<\/h2>\n<p>Philippe Sands<br \/>Traducci\u00f3n de Francisco Jos\u00e9 Ramos Mena<br \/>Anagrama<\/p>\n<\/div>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"\">En <i>Calle Este-Oeste <\/i>(2017), Philippe Sands destapaba el secreto de sus abuelos, que escaparon de los nazis a Par\u00eds. El libro period una memoria acquainted, un ensayo hist\u00f3rico y un tratado sobre el derecho internacional prison, la especialidad profesional del autor. Este a\u00f1o Sands ha publicado <i>Ruta de escape, <\/i>el trepidante relato de la huida de Otto von W\u00e4chter, oficial de las SS. Una obra llena de giros inesperados que bebe de la novela de esp\u00edas y contiene una desasosegante reflexi\u00f3n sobre el mal.<\/p>\n<div class=\"a_fts\" data-dtm-region=\"articulo_sumarioenlaces-fototexto\">\n<section class=\"a_ft _g _g-xs\">\n<figure class=\"a_ft_m a_m-h\"><span class=\"a_m_w _db\"><img alt=\"\" decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-h\" height=\"0\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/BJ9zCKs7XltFYdDn8jah5_3G-38=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/WHLSIICR5BBTNNXFLFEDCQJUMM.jfif 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/DdZ7OB0IgfXgKgKDDDiNo1PzFRA=\/828x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/WHLSIICR5BBTNNXFLFEDCQJUMM.jfif 828w\" width=\"414\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/BJ9zCKs7XltFYdDn8jah5_3G-38=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/WHLSIICR5BBTNNXFLFEDCQJUMM.jfif\"\/><\/span><\/figure>\n<div class=\"a_ft_txt\">\n<h2 class=\"a_ft_t\">45. Bluets<\/h2>\n<p>Maggie Nelson<br \/>Traducci\u00f3n de Lawrence Schimel<br \/>Tres Puntos<\/p>\n<\/div>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"\">Rechazado por m\u00e1s de 20 sellos, finalmente <i>Bluets<\/i>, este bello y breve ensayo, construido a partir de 240 anotaciones o divagaciones en torno a la obsesi\u00f3n de la autora con el colour azul, fue publicado en Estados Unidos en 2009. Convertido en libro de culto, ahora llega su versi\u00f3n en castellano. Mallarm\u00e9, Goethe o el recuerdo de una tarde de sexo en el Chelsea Lodge se van a sumando a Emerson, Yves Klein o Billie Vacation, en un texto que se mueve como una conversaci\u00f3n entre la poes\u00eda, el comentario ilustrado, la cr\u00edtica cultural y la autobiograf\u00eda.<\/p>\n<div class=\"a_fts\" data-dtm-region=\"articulo_sumarioenlaces-fototexto\">\n<section class=\"a_ft _g _g-xs\">\n<figure class=\"a_ft_m a_m-h\"><span class=\"a_m_w _db\"><img alt=\"'Los abismos', de Pilar Quintana.\" decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-h\" height=\"0\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/6CHabIXNyZiJGF27k7FDrL9CBbQ=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/OXVBRL4FPFD3HCHECGMO5IBRCM.jpg 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/AV8wOHe3pZx6qGQvRHeKTYaWwos=\/828x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/OXVBRL4FPFD3HCHECGMO5IBRCM.jpg 828w\" width=\"414\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/6CHabIXNyZiJGF27k7FDrL9CBbQ=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/OXVBRL4FPFD3HCHECGMO5IBRCM.jpg\"\/><\/span><\/figure>\n<div class=\"a_ft_txt\">\n<h2 class=\"a_ft_t\">46. Los abismos<\/h2>\n<p>Pilar Quintana<br \/>Alfaguara<\/p>\n<\/div>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"\">El primer acierto de <i>Los abismos<\/i>, \u00faltimo premio Alfaguara de novela, es la perspectiva sutil, casi asordinada, con que refleja la fuerte violencia estructural de una sociedad machista. Frente al imperativo, tan de \u00e9poca, de que la literatura se\u00f1ale claramente sus intenciones, Pilar Quintana apuesta por un tono amable, casi na\u00edf, que no obstante arrincona y carga de dolor la mirada de la narradora, Claudia, una ni\u00f1a de ocho a\u00f1os.<\/p>\n<div class=\"a_fts\" data-dtm-region=\"articulo_sumarioenlaces-fototexto\">\n<section class=\"a_ft _g _g-xs\">\n<figure class=\"a_ft_m a_m-h\"><span class=\"a_m_w _db\"><img alt=\"portada 'La Fragilidad', DIEGO DONCEL. Editorial VISOR DE POES&#xCD;A\" decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-h\" height=\"0\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/eqGecUYuRf_kzSsjD7nOyDqhb2o=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/IHRS6IZ5XBF7JGZREZH67CN7PM.jpg 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/5HX2z6rtH16Tf3JnTVC9_xk66Zs=\/828x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/IHRS6IZ5XBF7JGZREZH67CN7PM.jpg 828w\" width=\"414\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/eqGecUYuRf_kzSsjD7nOyDqhb2o=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/IHRS6IZ5XBF7JGZREZH67CN7PM.jpg\"\/><\/span><\/figure>\n<div class=\"a_ft_txt\">\n<h2 class=\"a_ft_t\">47. La fragilidad<\/h2>\n<p>Diego Doncel<br \/>Visor<\/p>\n<\/div>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"\">Los lectores de <i>La fragilidad <\/i>alcanzar\u00e1n la unanimidad del jurado que le otorg\u00f3 el XXXIII Premio Loewe de Poes\u00eda por su abrumadora madurez very important y su soberbia capacidad expresiva, por enunciar una \u201cteor\u00eda de la vida\u201d desde la enfermedad, el dolor y la muerte. Fruto de un intenso proceso de depuraci\u00f3n emocional, estos poemas asumen un habla tan viva como po\u00e9tica, sin artificios ni ficciones, lejos de la mediocridad sentimental para dar voz al caos, a la resoluci\u00f3n ultimate de una p\u00e9rdida irrecuperable.<\/p>\n<div class=\"a_fts\" data-dtm-region=\"articulo_sumarioenlaces-fototexto\">\n<section class=\"a_ft _g _g-xs\">\n<figure class=\"a_ft_m a_m-h\"><span class=\"a_m_w _db\"><img alt=\"Portada de 'Escribir en el agua', de John Cage.\" decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-h\" height=\"0\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/zTjUsWl4m8uWQTnYmzEllQn6dYI=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/WNLCRBIM7JFVTASZBKGKJKOCOQ.jpg 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/9pfdZnvUvwr7CBW8dkLUaqsfx2Y=\/828x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/WNLCRBIM7JFVTASZBKGKJKOCOQ.jpg 828w\" width=\"414\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/zTjUsWl4m8uWQTnYmzEllQn6dYI=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/WNLCRBIM7JFVTASZBKGKJKOCOQ.jpg\"\/><\/span><\/figure>\n<div class=\"a_ft_txt\">\n<h2 class=\"a_ft_t\">48. Escribir en el agua<\/h2>\n<p>John Cage<br \/>Traducci\u00f3n de Gerardo Jorge<br \/>Caja Negra<\/p>\n<\/div>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"\">De una forma involuntaria a la hora de escribirlas, pero con una dimensi\u00f3n conjunta cuando se contemplan reunidas en un mismo volumen, las misivas que componen <i>Escribir en el agua. Cartas (1930-1992)<\/i> conforman una autobiograf\u00eda del compositor estadounidense desde que ten\u00eda apenas 18 a\u00f1os hasta el a\u00f1o de su fallecimiento. Adem\u00e1s de ser un itinerario comentado a trav\u00e9s de las obras del autor, el lector encuentra en el libro interesantes debates e intercambios culturales con figuras como Morton Feldman, Merce Cunningham, Pierre Boulez, Peter Yates, Marshall McLuhan, Christian Wolff y David Tudor.<\/p>\n<div class=\"a_fts\" data-dtm-region=\"articulo_sumarioenlaces-fototexto\">\n<section class=\"a_ft _g _g-xs\">\n<figure class=\"a_ft_m a_m-h\"><span class=\"a_m_w _db\"><img alt=\"Portada de 'Agente Sonya', de Ben Macintyre.\" decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-h\" height=\"0\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/kWcFsy-DCL0FxQdf2rSYJdcqrCg=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/KWOAEUBY5JG2HPTIX3R5G5M3UI.jpg 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/xSMUHKzQS5gTpnBOMLzt4IbBFV0=\/828x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/KWOAEUBY5JG2HPTIX3R5G5M3UI.jpg 828w\" width=\"414\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/kWcFsy-DCL0FxQdf2rSYJdcqrCg=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/KWOAEUBY5JG2HPTIX3R5G5M3UI.jpg\"\/><\/span><\/figure>\n<div class=\"a_ft_txt\">\n<h2 class=\"a_ft_t\">49. Agente Sonya<\/h2>\n<p>Ben Macintyre<br \/>Traducci\u00f3n de Efr\u00e9n del Valle<br \/>Cr\u00edtica<\/p>\n<\/div>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"\">Ursula Kuczynski, alias <i>Ruth Werner<\/i>, alias <i>Agente Sonya<\/i> fue una oficial del Ej\u00e9rcito Rojo, experta en comunicaci\u00f3n por radio, saboteadora, esp\u00eda de primer nivel y escritora de gran \u00e9xito. \u201cSu trabajo era letal. Si fracasaba, morir\u00eda y su familia tambi\u00e9n. Ten\u00eda una gran capacidad para compartimentar, algo que hacen los buenos esp\u00edas, pero reconoc\u00eda que si hubiera llegado a un conflicto entre su familia y la revoluci\u00f3n ella habr\u00eda elegido la revoluci\u00f3n. En muchos aspectos era una fan\u00e1tica comunista\u201d, afirma el historiador Ben Macintyre, que acaba de publicar en Espa\u00f1a <i>Agente Sonya<\/i>.<\/p>\n<div class=\"a_fts\" data-dtm-region=\"articulo_sumarioenlaces-fototexto\">\n<section class=\"a_ft _g _g-xs\">\n<figure class=\"a_ft_m a_m-h\"><span class=\"a_m_w _db\"><img alt=\"Portada de 'El amor es una cosa extra&#xF1;a', de Hebe Uhart.\" decoding=\"auto\" class=\"_re lazyload a_m-h\" height=\"0\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/njW5KgBhDbJ8QXylPMjJegBc1wM=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/WX7VWE7DGRGT5GL3KD7KL4X55Q.jpg 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/vnMrgL_ev5u1g9i2ufL8KQS3Ktg=\/828x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/WX7VWE7DGRGT5GL3KD7KL4X55Q.jpg 828w\" width=\"414\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/njW5KgBhDbJ8QXylPMjJegBc1wM=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/WX7VWE7DGRGT5GL3KD7KL4X55Q.jpg\"\/><\/span><\/figure>\n<div class=\"a_ft_txt\">\n<h2 class=\"a_ft_t\">50. El amor es una cosa extra\u00f1a<\/h2>\n<p>Hebe Uhart<br \/>Adriana Hidalgo<\/p>\n<\/div>\n<\/section>\n<\/div>\n<p class=\"\">Para comenzar a trinchar el vasto universo private de Hebe Uhart, se puede empezar por <i>El amor es una cosa extra\u00f1a<\/i>, que recopila tres novelas cortas in\u00e9ditas tituladas <i>Beni<\/i>, <i>Leonilda<\/i> y <i>El tren que nos lleva<\/i>. En ellas est\u00e1 presente su universo caracter\u00edstico: el ambiente de las peque\u00f1as localidades de distintas regiones de Argentina que ella recrea con specific encanto, el dilema de elegir entre la vida del campo o la de la ciudad, o la reproducci\u00f3n de voces de personajes de diversa procedencia sociocultural, ya sea el portero de un edificio, una migrante de la regi\u00f3n argentina de El Chaco que se muda a Buenos Aires o la maestra de una escuela rural.<\/p>\n<section class=\"a_de\">\n<h3 class=\"a_de_t\">FUERON LIBROS DEL A\u00d1O&#8230;<\/h3>\n<\/section>\n<section class=\"a_de\">\n<h3 class=\"a_de_t\">Siete visiones desde Am\u00e9rica Latina<\/h3>\n<div class=\"a_de_txt\">\n<p><b>RICHARD PARRA<\/b><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><i>La caza espiritual<\/i>, de Miluska Benavides. Celacanto<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La mejor publicaci\u00f3n que le\u00ed este 2021 es la reedici\u00f3n del libro de cuentos <i>La caza espiritual<\/i> de la escritora peruana Miluska Benavides. Se trata de un texto que superpone experiencias \u00edntimas y genealog\u00edas con dis\u00edmiles eventos hist\u00f3ricos no expresamente vinculados. El libro es un ensamble de geograf\u00edas, cuerpos y subjetividades lejanas; se constituye por formas diversas como la oralidad, el relato cient\u00edfico, la historia colonial genocida y la descripci\u00f3n de perturbadores sue\u00f1os. Los cuentos poseen una cadencia unitaria; sin embargo, su discontinua sintaxis, temporalidad y er\u00f3tica en las que sus materiales se intersectan se desv\u00edan radicalmente de la tradici\u00f3n est\u00e9tica occidental de la que se alimentan. Lo chic kantiano otorgado a lo inconmensurable de la naturaleza se instala, m\u00e1s bien, dentro de lo siniestro freudiano; as\u00ed, lo cotidiano se desplaza hacia un atroz malestar. En La caza espiritual, la reconstrucci\u00f3n de la tr\u00e1gica memoria colectiva cohabita con la deadly amenaza de su borramiento.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><b>VANESSA LONDO\u00d1O<\/b><\/p>\n<p><i>\u00c4\u00e4: Manifiestos sobre la diversidad ling\u00fc\u00edstica<\/i>, de Y\u00e1snaya Elena A. Gil. Almad\u00eda<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Pensar la lengua es trazar la cartograf\u00eda de un mapa, y en <i>\u00c4\u00e4: Manifiestos sobre la diversidad ling\u00fc\u00edstica<\/i>, Y\u00e1snaya Elena A. Gil nos localiza en el suyo. Un libro indispensable para repensarnos como <i>latinoamericanxs<\/i>, para desestabilizar el territorio de nuestras m\u00faltiples identidades, y cuestionarnos por qu\u00e9 nuestras antolog\u00edas siguen construy\u00e9ndose casi que exclusivamente desde los textos hispanohablantes. Aunque <i>muchxs<\/i> de <i>nosotrxs<\/i> desconocemos la expresividad y precisi\u00f3n de idiomas como el Mixe, este libro nos entrega las coordenadas suficientes para imaginarnos c\u00f3mo ser\u00eda pensar desde otra cosmogon\u00eda, desde otro lugar, e incluso con otros colores. Y\u00e1snaya nos recuerda que cambiar de lengua es enunciarnos desde otros mundos y desde otros saberes; de mundos y de saberes que, de manera absurda, han sido y siguen estando subordinados al espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><b>ANDREA JEFTANOVIC<\/b><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><i>Unas fotograf\u00edas<\/i>, de Carlos Altamirano. Ediciones UDP<\/p>\n<p><i>Ambiente acquainted<\/i>, de Maivo Su\u00e1rez. La Lumbre<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>En este per\u00edodo de umbral que nos trajo la pandemia, en tanto incertidumbre, aislamiento y contagio, me ha sido sostenedor leer (y claro, escribir). Le\u00ed torres de libros, cl\u00e1sicos pendientes, muchas publicaciones del 2020, y de todos los g\u00e9neros con especial afici\u00f3n por ejemplares h\u00edbridos. Fue mi forma de protegerme y de participar en el mundo tejiendo subjetividades en silencio. De los libros que corresponden al 2021, y aprovechando este espacio para susurrar dos joyas secretas de mi pa\u00eds, Chile. Quisiera recomendar dos t\u00edtulos.  <\/p>\n<p>Primero, el texto <i>Unas fotograf\u00edas<\/i>, de Carlos Altamirano. Fue una sorpresa leer este libro inclasificable de un artista visible (famoso por los lentes trizados de Allende) que teje cap\u00edtulos a partir de 16 fotograf\u00edas, que toma por azar, para desarrollar un texto que oscila entre la memoria de la escena y que relaciona con sucesos biogr\u00e1ficos. Son textos reflexivos, casi meditativos del oficio de artista y de la vida, de los a\u00f1os de resistencia en la dictadura, de los lazos afectivos. Por ejemplo, encontramos frases tales como \u201cEl tiempo recordado es el\u00e1stico; se comprime y se estira sin el impulso de la voluntad. Hay un desfase entre la extrema rapidez de las cosas fugadas, y la velocidad pausada del cuerpo que busca hacerse y expandirse en un mundo que le falta\u201d.  <\/p>\n<p>Otro libro asombroso es el conjunto de relatos <i>Ambiente acquainted<\/i>, de Maivo Su\u00e1rez. Esta autora, con oficio de visitadora social en el pasado, es una voz feroz que se ven\u00eda destacando con su novela <i>Sara<\/i>.  En este libro vuelve a mostrar que es una narradora que sabe armar atm\u00f3sfera, construir personajes entra\u00f1ables, en especial mujeres, con determinaci\u00f3n y osad\u00eda en distintas etapas de vida. Entra con aplomo a mundos precarios, a vidas frustradas, a las promesas falsas de \u00e9xito f\u00fatil. O bien, al mismo tiempo, denuncia el abandono de personas vulneradas, se\u00f1ala las grietas sociales de Chile y Argentina (pa\u00edses donde ha vivido).<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><b>JUAN GABRIEL V\u00c1SQUEZ<\/b><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><i>Profesi\u00f3n: espectador<\/i>, de Sandro Romero Rey. Cr\u00edtica<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Sandro Romero ha escrito algo para cada g\u00e9nero narrativo \u2014novelas y cuentos, guiones y cr\u00f3nicas y memorias\u2014 y ha dirigido para el teatro, la televisi\u00f3n y el cine, pero <i>Profesi\u00f3n: espectador<\/i> es la obra del que est\u00e1 del otro lado de la creaci\u00f3n. El libro es una colecci\u00f3n de ensayos extraordinarios sobre todo lo que pueda aparecer en un escenario, desde las pel\u00edculas de Bergman o Fernando Trueba hasta la m\u00fasica de los Beatles, Sabina o Charly Garc\u00eda. Romero es, por supuesto, un espectador very best: sus ensayos tienen esa ampl\u00edsima cultura que es una de las formas de la pasi\u00f3n, y est\u00e1n escritos en una prosa de inteligencia precisa que, cuando no nos lleva de la mano por los caminos de la mejor nostalgia, es capaz de un humor c\u00f3mplice digno del cin\u00e9filo Cabrera Infante. Como si eso fuera poco, Romero sabe admirar: al escribir sobre la obra de otros, tiene esa rara generosidad que acompa\u00f1a con frecuencia al talento genuino. <i>Profesi\u00f3n: espectador<\/i> consigue ese milagro: darnos palabras que no ten\u00edamos para que recordemos por qu\u00e9 nos gusta lo que nos gusta. No se me ocurre mejor elogio.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><b>CLYO MENDOZA<\/b><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><i>Chapeo<\/i>, de Johan Mijail. Elefanta Editorial<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El ritmo de la oralidad, el argot de las redes sociales, los rezos del sincretismo y el lenguaje inclusivo conviven en <i>Chapeo<\/i>, de Johan Mijail. Aqu\u00ed, un desfile de hombres odiantes conforman la gran mafia eyaculatoria que ataca y seduce a las hijas, hijos e hijes de las mujeres esclavas que huyeron con semillas ocultas en los rizos y las trenzas.  Semillas que har\u00edan crecer frutos lejos de sus amos y que dar\u00edan de comer a todos esos cuerpos latinos y negros que hoy son objetivizados, exotizados e hipersexualizos, pero que bailan, igual, y gozan. Hay en este libro un ritmo caliente y fren\u00e9tico, parecido a la m\u00fasica para el desfogue, el olvido y el sexo que nace en los bajos mundos, en los barrios pobres; esa m\u00fasica que la industria musical ha aprovechado y que, parad\u00f3jicamente, hace mover tambi\u00e9n los cuerpos de los que fueron colonos. Aqu\u00ed el g\u00e9nero ambiguo de sus personajes es un s\u00edntoma m\u00e1s del sincretismo, del desdoblamiento, de la capacidad de cambio. Quien protagoniza tiene la posibilidad de dejarse poseer por seres femeninos y masculinos y por toda la potencia de sus sexualidades (alberga incluso santas que le poseen para recomendarle lecturas sobre teor\u00edas de la emancipaci\u00f3n). <i>Chapeo<\/i> es un libro loco y representa a un mundo plural, latino, afro, queer. Quiz\u00e1 por eso su g\u00e9nero literario es, tambi\u00e9n, ambiguo y desafiante: delirio, rezo, manifiesto, poes\u00eda, ensayo, cr\u00f3nica, submit y, sobre todo, una suerte de revancha.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><b>PILAR QUINTANA<\/b><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><i>Las primas<\/i>, de Aurora Veturini. Tusquets<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El libro que m\u00e1s me gust\u00f3 de 2021 fue publicado en Colombia en febrero por Tusquets. Es de una autora muy singular: Aurora Venturini. Ten\u00eda 85 a\u00f1os cuando lo present\u00f3 al Premio Nueva Novela del diario argentino P\u00e1gina\/12 y sali\u00f3 ganadora. Se trata de <i>Las primas<\/i>, una historia sobre los secretos de una familia disfuncional de mujeres: los deseos, el sexo, las cosas que pasan en la sombra. &#8220;Tendr\u00eda que dome\u00f1ar la bestia hirsuta que ara\u00f1a mis entra\u00f1as&#8221;, cube la narradora, que tiene un talento excepcional para el arte y se convierte en una pintora famosa, aunque es idiota. En esta novela todas las personajas tienen alguna tara psychological o f\u00edsica. Es una novela perversa.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><b>SERGIO RAM\u00cdREZ<\/b><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><i>Volver la vista atr\u00e1s<\/i>, de Juan Gabriel V\u00e1squez. Alfaguara<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><i>Volver la vista atr\u00e1s<\/i> abre una nueva perspectiva de la manera de narrar las historias ver\u00eddicas dentro del contexto de un aparato de ficci\u00f3n que se funde y se confunde con la propia realidad. La vida actual de Sergio Cabrera, el personaje principal, es a la vez la vida de muchos que entraron en el t\u00fanel de la utop\u00eda y salieron hacia el extra\u00f1o paisaje de la distop\u00eda. Y el novelista remacha todos los clavos de la historia con maestr\u00eda, juntando y alternando diversos escenarios, de Medell\u00edn a la China de las brigadas rojas a la manigua de las guerrillas mao\u00edstas colombianas, como un cronista que sabe convertir hechos en ficciones, y viceversa.<\/p>\n<\/div>\n<\/section>\n<p class=\"\"><i>Puedes seguir a BABELIA en <\/i><a rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\" href=\"https:\/\/www.facebook.com\/babeliaelpais\"><i>Facebook<\/i><\/a><i> y <\/i><a rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\" href=\"https:\/\/twitter.com\/babelia_elpais\"><i>Twitter<\/i><\/a><i>, o apuntarte aqu\u00ed para recibir <\/i><a rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\" href=\"https:\/\/plus.elpais.com\/newsletters\/lnp\/1\/254\"><i>nuestra newsletter semanal<\/i><\/a><i>.<\/i><\/p>\n<\/div>\n<p><script async src=\"\/\/platform.twitter.com\/widgets.js\" charset=\"utf-8\"><\/script><br \/>\n<br \/><\/p>\n<p><em> &#8221; Fuentes elpais.com &#8221; <\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cComo me derrumbo y empiezo a pensar una vez m\u00e1s que esa idea de que puedo llegar a ser escritor es una fantas\u00eda de eg\u00f3latra, vuelvo a la modestia de estos cuadernos, que no son para nadie, que no compiten con nadie. 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