{"id":233254,"date":"2021-11-26T07:59:38","date_gmt":"2021-11-26T07:59:38","guid":{"rendered":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/?p=233254"},"modified":"2021-11-26T07:59:39","modified_gmt":"2021-11-26T07:59:39","slug":"hoteles-hoteles-hoteles-el-litoral-noticias-santa-fe-argentina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/hoteles-hoteles-hoteles-el-litoral-noticias-santa-fe-argentina\/","title":{"rendered":"Hoteles, hoteles, hoteles : : El Litoral &#8211; Noticias &#8211; Santa Fe &#8211; Argentina"},"content":{"rendered":"<p> <br \/>\n<\/p>\n<div id=\"texto_momento\" style=\"width:100%; overflow:hidden;\">\n<p>Alto Calafate. Un territorio idlico; un resort de pelcula; propietarios ricos y famosos. Este es uno de los tres hoteles perdidos en la estepa blanca. Son hoteles desiertos. O semidesiertos. Pocas visitas. Pocos turistas. <span class=\"foto_credito\">Crdito: Archivo<\/span> <\/p>\n<\/div>\n<p><span property=\"keywords\" style=\"display:none\">Crnica poltica Hoteles, hoteles, hoteles Tres hoteles. Hoteles lujosos, caros. Todo de primera. Las pinturas en las galer\u00edas, la vajilla, los cristales. No son hoteles para pobres, ni siquiera para ricos en el sentido aldeano de la palabra. Hoteles para millonarios.\u00a0 <\/span>\n<\/p>\n<div id=\"cuerpo_interior\" property=\"articleBody\">\n<p><strong>I<\/strong><\/p>\n<p>Los hoteles. El delicioso encanto de los hoteles. El cine, la literatura, el teatro, le han dedicado sus mejores obras. Las collection televisivas no se han quedado atr\u00e1s. Comedias, intrigas, dramas sucedidos en hoteles. Galer\u00edas, salones, ventanales al mar o a la monta\u00f1a. Comedores y parques; paseos y salas. Los hoteles lujosos preferidos por Agatha Christie o Arthur Hailey. Los hoteles en los que se alojan Gary Grant o David Niven; Grace Kelly o Claudia Cardinale; Sean Connery o Robert Redford. Los hoteles que en s\u00ed mismos son un personaje, como el &#8220;De hace un a\u00f1o en Marienbad&#8221;. Los hoteles m\u00e1s modestos, pero melanc\u00f3licos, de los existencialistas que establecieron que la aut\u00e9ntica libertad se vive en un resort. Sartre, Camus, Simone de Beauvoir, Juliette Greco, lo hicieron. Ellos y los personajes de sus novelas. Esa sensaci\u00f3n de no sentirse atado a nada ni a nadie. Una sensaci\u00f3n de libertad que a veces se confund\u00eda con &#8220;la muerte del alma&#8221;. El resort de Tur\u00edn, en el que suicid\u00f3 C\u00e9sar Pavese, tan parecido al resort de su protagonista de &#8220;Entre mujeres solas&#8221;. El resort de &#8220;Un caballero en Mosc\u00fa&#8221;; el Resort Cervantes de Montevideo, que inspir\u00f3 a Julio Cort\u00e1zar. El Resort Savoy de Joseph Roth. Los hoteles ex\u00f3ticos de Paul Bowles. El resort Cecil de Alejandr\u00eda que inspir\u00f3 a Cavafis y a Durrell. Los hoteles de Hemingway: el Resort Quintana de Pamplona, donde se aloj\u00f3 durante seis a\u00f1os. El resort Chelsea de Nueva York que alojaba a Arthur Miller. El resort de Ginebra, donde Dostoievski escribi\u00f3 &#8220;El idiota&#8221;. El Resort Palace de Madrid, en el que se alojaban Julio Camba y Jorge Luis Borges. El resort Renaissance Blackstone de Chicago, levantado sobre la avenida Michigan, en el que viv\u00eda Al Capone. El Gran Resort Bains de &#8220;Muerte en Venecia&#8221;. El Resort Victoria de un tango de Tita Merello; el Resort Ed\u00e9n de Luis Gusm\u00e1n. El Tigre Resort de Alejandro Manara; el resort Las Delicias de Adrogu\u00e9; el Resort Castelar de la muy porte\u00f1a Avenida de Mayo, donde se aloj\u00f3 Federico Garc\u00eda Lorca. El Resort Alvear, en el que vivi\u00f3 Horacio Ferrer durante a\u00f1os. Hoteles reales, hoteles imaginarios, pero siempre hoteles. El resort encarnando sue\u00f1os, fantas\u00edas, esperanzas. El resort como escenario del amor, del crimen, del drama o la comedia. Yo voy a escribir sobre mis hoteles preferidos. Est\u00e1n en el sur. El paisaje es patag\u00f3nico. Hay glaciares, bosques, cerros nevados. Tambi\u00e9n negocios, corrupci\u00f3n, intrigas. No dar\u00e9 nombres porque dejo para los lectores la iniciativa.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>II<\/strong><\/p>\n<p>Tres hoteles. Hoteles lujosos, caros. Hoteles con spa, paseos en carritos de golf, suites que van desde los cincuenta a los noventa metros cuadrados; hoteles cuyos cuartos m\u00e1s modestos superan los 100 d\u00f3lares diarios, y sus suites m\u00e1s lujosos est\u00e1n por arriba de los 600 d\u00f3lares. El mobiliario llega de Buenos Aires, de EE.UU. y de Europa. Un avi\u00f3n que responde al sugestivo nombre de Tango se encarga de las habituales mudanzas. Nada queda librado al azar. Las s\u00e1banas se compran en Londres; las cortinas en Par\u00eds; los jarrones en Mil\u00e1n. Todo de primera. Las pinturas en las galer\u00edas, la vajilla, los cristales. No son hoteles para pobres, ni siquiera para ricos en el sentido aldeano de la palabra. Hoteles para millonarios. Hoteles levantados en este siglo XXI. Imaginemos los nombres. Altos del Calafate, Las Dunas y La aldea de Chalten. Importa saber a los efectos de la intriga que Altos de Calafate es administrado por una empresa que responde al nombre de Hotesur \u00bfLe suena? La aldea de Chalten es administrada por otra empresa que se llama Los Sauces. Hotesur y Los Sauces. \u00bfLos escuch\u00f3 nombrar alguna vez? &#8220;La aldea de Chalten&#8221; est\u00e1 muy, pero muy cerca de una casa, en realidad una mansi\u00f3n, cuya propietaria es una familia que, como en las buenas novelas de intriga o, \u00bfpor qu\u00e9 no?, en el mejor estilo kafkiano, la vamos a designar con una letra: Okay. Padre, madre, hija e hijo. El padre y la madre son muy conocidos. Los hijos tambi\u00e9n. Sus padres se preocuparon no solo de hacerlos ricos, sino tambi\u00e9n famosos. En realidad sus nombres y apellidos est\u00e1n presentes en todos estos singulares e intr\u00e9pidos emprendimientos hoteleros. Hay otros nombres. Uno en specific se destaca por sus resonancias b\u00edblicas y sus proezas financieras: L\u00e1zaro. Y alguna firma con personer\u00eda que responde al nombre de Valle Mitre. Hay un cuarto resort. Su nombre tiene resonancias m\u00e1gicas: &#8220;I mago&#8221;. Su titular se destac\u00f3 por ser el tesorero de un matrimonio exitoso y con singulares ambiciones pol\u00edticas.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>III<\/strong><\/p>\n<p>Resumiendo. Tenemos un territorio id\u00edlico; tenemos hoteles de pel\u00edcula; tenemos propietarios ricos y famosos. La pel\u00edcula ya dispone de los insumos necesarios como para empezar a filmarse. Como dijera Bette Davis: &#8220;Ajustarse los cinturones de seguridad porque el vuelo no ser\u00e1 placentero&#8221;. Importa ahora la intriga, la acci\u00f3n, las v\u00edctimas y victimarios. Y los desenlaces. Sobre el origen econ\u00f3mico de los hoteles, mejor no preguntar demasiado. Se rumorea de tierras fiscales compradas a dos pesos y vendidas a mil. As\u00ed cualquiera se hace empresario. Despu\u00e9s est\u00e1n los detalles, las intenciones. \u00bfPor qu\u00e9 esa preocupaci\u00f3n por los emprendimientos hoteleros? \u00bfNostalgia por la literatura de Sartre o Pavese? \u00bfFascinaci\u00f3n por las pel\u00edculas con Spencer Tracy, Marlene Dietricht y Jean Louis Trintignant? Puede ser. Pero, muy bien podr\u00edamos permitirnos explorar otras posibilidades. Para ello mejor acercarnos a otro modelo m\u00edtico de los hoteles: Al Capone en Chicago. O los hoteles de Meyer Lansky en La Habana. Los hoteles y los gangsters. Todo un g\u00e9nero. Sexo, whisky, m\u00fasica bajo la luz de la luna y la brisa entre las palmeras. Boleros de Benny Mor\u00e9 o trompeta de Louis Armstrong. Sin embargo, nuestro escenario patag\u00f3nico recurre a otros procedimientos. No se preocupa por organizar fiestas a las que asistan la aristocracia de Europa y los millonarios norteamericanos. O de exhibir a las mujeres m\u00e1s bellas del mundo paseando alrededor de las mesas de ruleta, mientras el croupier cube &#8220;No va m\u00e1s&#8221;. Nada de eso. Nuestra versi\u00f3n criolla trabaja el absurdo. Los hoteles patag\u00f3nicos no pretenden imitar las fiestas organizadas por el Gran Gatsby de Scott Fitzgerald o por M\u00edster Arkadin de Orson Welles. Estos hoteles perdidos en la estepa blanca, hoteles levantados en &#8220;el lugar en el mundo&#8221; de nuestra reina criolla, para asombro y aton\u00eda de lectores y p\u00fablico, son hoteles desiertos. O semidesiertos. Pocas visitas. Pocos turistas. De vez en cuando una delegaci\u00f3n de compa\u00f1eros sindicales; un grupo de azafatas; alg\u00fan pol\u00edtico conocido con su esposa y sus hijos. No mucho m\u00e1s. Hoteles solitarios, hoteles perdidos en la inmensidad de la Patagonia. La intriga le hubiera encantado a Le Carr\u00e9, a Ambler, a Fleming, a Greene. Seguramente los hubiera aburrido a Arthur Hailey, a Lawrence Sanders o a Vicki Baum.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>IV<\/strong><\/p>\n<p>Se sabe que el verdadero arte es el que elabora con talento la relaci\u00f3n entre apariencia y realidad o el que trabaja los matices de los puntos de vista. Hoteles lujosos aparentemente desiertos, pero que los libros contables aseguran que est\u00e1n colmados de hu\u00e9spedes. El asombro y el misterio. Ciertos detalles insin\u00faan algunas pistas. Repetimos: una mirada distra\u00edda jurar\u00eda que los hoteles est\u00e1n vac\u00edos todo el a\u00f1o; pero otra perspectiva, reforzada por los balances contables, afirma que Altos del Calafate, Las Dunas y La Aldea de Chalten est\u00e1n ocupados todos los d\u00edas del a\u00f1o. \u00bfQui\u00e9nes son estos extra\u00f1os e invisibles visitantes? Solo L\u00e1zaro podr\u00eda responder semejante interrogante. Para Philip Dick o Ray Bradbury estar\u00edamos ante una de las cumbres del g\u00e9nero. Hoteles aparentemente vac\u00edos pero desbordados de hu\u00e9spedes. Con mucho menos Adolfo Bioy Casares escribi\u00f3 &#8220;La invenci\u00f3n de Morel&#8221;. Intriga, misterio, pero tambi\u00e9n asombro y miedo. La f\u00f3rmula perfecta. Algunas pistas el guionista se permite dejar vibrando en el aire. Hay una empresa cuyo nombre evoca el paisaje austral y se dedica a construir caminos y rutas que no existen; hay un poder pol\u00edtico que habilita y bendice. Hay aviones marcas Tango. Y bolsos, muchos bolsos. Hay transferencias de dinero de un lugar a otro. \u00bfLavado? Dios me libre y me guarde. Sin embargo, las malas personas insisten en que los hoteles, m\u00e1s all\u00e1 de su encanto y su delicada y pudorosa nostalgia, son las instituciones preferidas para lavar dinero. \u00bfSer\u00e1 tan as\u00ed? M\u00e1s o menos. Se cube que hay lavado cuando el dinero de origen il\u00edcito se traduce a l\u00edcito. Ac\u00e1 hay otra vuelta de tuerca: el proceso va de dinero l\u00edcito a dinero l\u00edcito que en alg\u00fan momento m\u00e1gico del pasaje es il\u00edcito pero por un tiempo muy breve. Maravillas de la intriga. Magia nac&amp;pop.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<blockquote>\n<p>El resort como escenario del amor, del crimen, del drama o la comedia. Yo voy a escribir sobre mis hoteles preferidos. Est\u00e1n en el sur. El paisaje es patag\u00f3nico. Hay glaciares, bosques, cerros nevados. Tambi\u00e9n negocios, corrupci\u00f3n, intrigas.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>\u00a0<\/p>\n<blockquote>\n<p>Tres hoteles. Hoteles lujosos, caros. El mobiliario llega de Buenos Aires, de EE.UU. y de Europa. Un avi\u00f3n que responde al sugestivo nombre de Tango se encarga de las habituales mudanzas. Nada queda librado al azar.<\/p>\n<\/blockquote><\/div>\n<p><script async defer crossorigin=\"anonymous\" src=\"https:\/\/connect.facebook.net\/es_LA\/sdk.js#xfbml=1&#038;version=v10.0\" nonce=\"M21eD7Vg\"><\/script><br \/>\n<br \/><\/p>\n<p><em> &#8221; Fuentes www.ellitoral.com &#8221; <\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Alto Calafate. Un territorio idlico; un resort de pelcula; propietarios ricos y famosos. Este es uno de los tres hoteles perdidos en la estepa blanca. Son hoteles desiertos. O semidesiertos. Pocas visitas. Pocos turistas. Crdito: Archivo Crnica poltica Hoteles, hoteles, hoteles Tres hoteles. Hoteles lujosos, caros. Todo de primera. 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