{"id":192801,"date":"2021-09-19T04:11:20","date_gmt":"2021-09-19T04:11:20","guid":{"rendered":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/?p=192801"},"modified":"2021-09-19T04:11:21","modified_gmt":"2021-09-19T04:11:21","slug":"opinion-saldremos-mejores-o-no-pero-saldremos-en-avion-por-andres-boix","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/opinion-saldremos-mejores-o-no-pero-saldremos-en-avion-por-andres-boix\/","title":{"rendered":"Opini\u00f3n | Saldremos mejores (o no), pero saldremos en avi\u00f3n. Por Andr\u00e9s Boix"},"content":{"rendered":"<p> <br \/>\n<\/p>\n<div>\n<p>VAL\u00c8NCIA. Gracias a las redes sociales tenemos acceso casi inmediato a muchos aspectos de la vida de nuestros cong\u00e9neres, al menos a la parte que nos suelen querer mostrar, sin necesidad de conocerlos personalmente y sin que los medios de comunicaci\u00f3n deban hacer de intermediarios. Obviamente, con todos los sesgos y limitaciones que se quiera, de acuerdo. Pero nos sabemos partes de la vida del pr\u00f3jimo como nunca hasta ahora. De modo que desde este verano estamos todos, intuyo, al cabo de la calle de c\u00f3mo durante este verano se ha recuperado esa \u201cnormalidad\u201d consistente en viajar a ser posible cuanto m\u00e1s lejos mejor, quedar con amigos en reuniones generosas o compartir comidas, cenas y gin-tonics debidamente inmortalizados.\u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s, y ya llegado septiembre, nuestros Twitter, Fb o Instagram nos han ido dando cumplida informaci\u00f3n sobre las idas y venidas profesionales de aquellas personas a quienes seguimos o con quien tenemos amistad. As\u00ed, sabemos que la gente comparte emocionada sus primeros vuelos de trabajo desde hace meses, sus primeras visitas a tal o cual pa\u00eds o Universidad desde el inicio de la pandemia, sus retomadas y a\u00f1oradas incursiones transoce\u00e1nicas e im\u00e1genes de salas de embarque o buc\u00f3licas nubes fotografiadas desde el avi\u00f3n para ilustrar la buena nueva de que las reuniones de trabajo vuelven a ser, en muchos casos, presenciales. Estas \u00faltimas semanas, adem\u00e1s, hemos asistido a encuentros internacionales destinados a analizar las consecuencias del cambio clim\u00e1tico o su relaci\u00f3n con la reacci\u00f3n de nuestras sociedades ante la pandemia, para rizar el rizo. O a festejos rituales, desde la <a rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\" href=\"https:\/\/www.visitvalencia.com\/agenda-valencia\/programa-fallas-2021\"><span>reanudaci\u00f3n de algunas fiestas populares<\/span><\/a> a los botellones masivos de celebraci\u00f3n del inicio de curso en varias ciudades espa\u00f1olas, culminados con una <a rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\" href=\"https:\/\/www.abc.es\/espana\/madrid\/abci-enorme-botellon-miles-jovenes-sin-distancia-mascarillas-ciudad-universitaria-202109180953_noticia.html\">gigantesca ordal\u00eda el pasado viernes en la Ciudad Universitaria de Madrid<\/a> que concentr\u00f3 a varios miles de personas.<span>\u00a0<\/span><\/p>\n<p>La flagrante contradicci\u00f3n private en que todos incurrimos, a buen seguro, en no pocos \u00e1mbitos de nuestras vidas privadas, haciendo uso de posibilidades que nos ofrece la m\u00e1quina productiva (y extractiva) capitalista destinada a saciar nuestras (aparentes) necesidades de consumo de productos, bienes, servicios, situaciones y sensaciones que sabemos que en realidad son malas para el planeta y la colectividad, y probablemente tambi\u00e9n para nosotros mismos, es bastante llamativa cuando es tan publicitada. Y lo resulta m\u00e1s a\u00fan cuando es el (confiemos) colof\u00f3n de unos meses, casi a\u00f1o y medio, de importantes cambios en nuestras vidas como resultado de las adaptaciones que todos hemos tenido que hacer y que te\u00f3ricamente nos hab\u00edan hecho aprender algo sobre nuestras reales prioridades vitales y las cosas que de verdad nos hacen importantes para los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>La pandemia de covid-19 ha supuesto, a todos los niveles, un enorme desastre. El coste en vidas humanas, sufrimientos, as\u00ed como el par\u00f3n econ\u00f3mico u otros da\u00f1os que quiz\u00e1s a\u00fan no percibimos del todo pero que tambi\u00e9n se han dado (la frivolidad y facilidad con la que se han tomado ciertas decisiones limitativas de derechos puede haber sentado precedentes que nos den alg\u00fan disgusto en el futuro), es literalmente incalculable. De hecho, no hemos sido capaces de calcular ni lo que en principio deber\u00eda ser m\u00e1s sencillo, como es el caso en Espa\u00f1a con el whole de v\u00edctimas. Sin embargo, y junto a estos destrozos de gran magnitud, la pandemia podr\u00eda haber tenido efectos positivos. En concreto, hablamos largo y tendido durante las semanas de confinamiento sobre c\u00f3mo esa situaci\u00f3n nos hab\u00eda hecho ser algo m\u00e1s conscientes de algunos efectos de nuestro modo de vida occidental y, en concreto, de la salvaje huella de carbono de no pocas actividades probablemente innecesarias o absurdamente sobredimensionadas. O de la importancia de las relaciones personales de calidad, verdaderamente pr\u00f3ximas y a peque\u00f1a escala, frente a la mercantilizaci\u00f3n de la vida social tardocapitalista basada en el consumo reiterado de sensaciones o experiencias que han de ser cada vez (aparentemente) nuevas por muy vac\u00edas y estandarizadas que en realidad sean.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/valenciaplaza.com\/public\/Image\/2021\/9\/1631986350fallas_NoticiaAmpliada.jpg\" class=\"fr-fic fr-dib\" data-image=\"[object Object]\" alt=\"Foto: KIKE TABERNER\"\/><\/p>\n<p>Obviamente, se pod\u00eda ser esc\u00e9ptico desde un primer momento sobre hasta qu\u00e9 punto esas reflexiones nacidas en tan singular contexto eran totalmente sinceras y, sobre todo, respecto a si esa valoraci\u00f3n tan alta de las peque\u00f1as cosas y de los placeres sencillos y cotidianos sobrevivir\u00eda a la posibilidad de poder volver a nuestros negocios y ocupaciones habituales en cuanto las restricciones desaparecieran. No es quiz\u00e1s sorprendente, en definitiva, que se haya vuelto lo m\u00e1s r\u00e1pido que ha sido posible a lo de siempre. Y, en lo que a\u00fan no es posible, es de prever que lo haremos en cuanto lo sea. Pero s\u00ed lo es, en cambio, lo poco que hemos aprendido de lo que dijimos tras haber, supuestamente, reevaluado tantas cosas en estos meses pasados.<\/p>\n<p>Gobiernos e instituciones se llenaron la boca de ret\u00f3rica verde y de desescalada productiva, incidieron en lo esencial de extraer las debidas lecciones y volver a poner en marcha la econom\u00eda en cuanto se pudiera, s\u00ed, pero anteponiendo la consecuci\u00f3n de una mayor resiliencia y sostenibilidad a las mejoras estrictamente productivistas. Entre otras cosas, porque del precise modelo se deducen consecuencias no s\u00f3lo graves y evidentes en t\u00e9rminos de cambio clim\u00e1tico sino, tambi\u00e9n, e incluso, en lo que tiene que ver con futuras pandemias. Un modelo productivo hipervitaminado e hipermineralizado, que eat tantos recursos y lo hace de manera tan intensiva, a escala world, interconectado al instante y que adem\u00e1s no puede poner en marcha muchos frenos o controles porque son poco competitivos es, y lo sabemos ya, caldo de cultivo para futuras pandemias\u2026 Y para que tarde o temprano aparezca otra de related o mayor gravedad a la que hemos vivido. Por ello todos los gobiernos, y especialmente la Uni\u00f3n Europea, han incidido mucho en que los fondos destinados a la recuperaci\u00f3n han de tener muy presente estas variables\u2026 hasta que ha habido que presentar planes concretos, propuestas de inversi\u00f3n o de actuaci\u00f3n espec\u00edficas y ha quedado claro que de la ret\u00f3rica a haber extra\u00eddo verdaderas ense\u00f1anzas de la situaci\u00f3n hay un buen trecho y est\u00e1 todav\u00eda, todo \u00e9l, por recorrer.<\/p>\n<p>Pero es que no s\u00f3lo son los gobiernos; tambi\u00e9n nosotros parecemos haber olvidado que en realidad es m\u00e1s importante pasar tiempo de calidad con las personas a las que queremos que irnos cada dos por tres a lugares lejanos, ex\u00f3ticos o simplemente cuquis. Que con muy poquito, si tenemos las necesidades b\u00e1sicas y una m\u00ednima libertad para poder expandirnos, podemos ser muy felices. Y quiz\u00e1s una forma de avanzar hacia la resiliencia es acordarnos m\u00e1s de ello y poco a poco desengancharnos de ciertos excesos que todos, en el fondo, sabemos absurdos. Cambiar y avanzar conservando lo bueno que hemos descubierto y prescindiendo de parte de lo que sabemos superfluo no deber\u00eda resultarnos tan complicado.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/valenciaplaza.com\/public\/Image\/2021\/9\/fallas21_NoticiaAmpliada.jpg\" class=\"fr-fic fr-dib\" data-image=\"[object Object]\" alt=\"Foto: KIKE TABERNER\"\/><\/p>\n<p>Se tratar\u00eda de aprovechar el par\u00f3n para no arrancar de nuevo sin m\u00e1s y como siempre, sino analizando lo hecho hasta ahora para mejorar. Las (absurdas, pero afortunadamente ya sabemos a estas alturas que no causantes de un aumento de contagios) <a rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\" href=\"https:\/\/valenciaplaza.com\/fatiga-pandemico-fallera\"><span>Fallas de septiembre de 2021<\/span><\/a> son un buen ejemplo. Han obligado a desconcentrar y descentralizar ciertos actos, y probablemente son \u00e9stas medidas que en el futuro se puedan y deban mantener porque han supuesto mejoras al permitir a m\u00e1s gente disfrutar con cercan\u00eda y sin agobios de espect\u00e1culos pirot\u00e9cnicos. En cambio, nos han dejado impresionantes y lamentables im\u00e1genes, si cabe m\u00e1s n\u00edtidas que nunca por haber sido realizada la <em>crema<\/em> de algunas fallas todav\u00eda con luz photo voltaic, del ya tradicional humo negro producto de la muy t\u00f3xica y contaminante combusti\u00f3n de estas estructuras debido a los materiales empleados para lograr que sean cada vez m\u00e1s grandes y espectaculares a un precio asequible. Pero, \u00bfde verdad necesitamos que las estructuras sean cada vez m\u00e1s grandes y espectaculares o la calidad de una falla puede estar en el contenido de su cr\u00edtica, el detalle, la calidad de su acabado o la innovaci\u00f3n sostenible? La respuesta es obvia, y resulta incre\u00edble que estos elementos no sean clave en los premios desde ya mismo y de cara al futuro, pues en cuanto lo fueran ver\u00edamos desaparecer los materiales t\u00f3xicos a gran velocidad -que, por otro lado, tampoco pasar\u00eda nada porque, directamente, se prohibieran-.<\/p>\n<p>Al remaining, se trata de, aun yendo poco a poco (porque ir lento es mejor que no moverse nada o, peor, que seguir avanzando en la equivocada direcci\u00f3n de siempre), aplicar un m\u00ednimo de sentido com\u00fan respecto de las cosas que s\u00ed hemos descubierto que nos importan y que son buenas pata la colectividad, que adem\u00e1s no pocas veces tambi\u00e9n pueden ser parte de las que nos hacen m\u00e1s felices. Mientras tanto, podr\u00edamos dejar de volar en avi\u00f3n a reuniones, congresos y jornadas que hemos estado haciendo sin problemas <em>on-line<\/em> estos meses, especialmente, por eso de la verg\u00fcenza torera, si se trata de ir a discutir sobre sostenibilidad y cambio clim\u00e1tico. Y por empezar por lo m\u00e1s sencillo y pure, a ver si conseguimos al menos que a todos nos d\u00e9 un poquito de verg\u00fcencita hacer estas cosas, conscientes de su absurdidad, y ya que no hemos logrado a\u00fan empezar a cambiar\u2026 \u00a1s\u00ed dejar de una vez de difundir todas esas cosas ante todo el mundo como si fuera algo de lo que enorgullecernos o que nos deje bien y ocultarlas como lo que son, peque\u00f1as (o grandes) miserias de las que mejor no se entere nadie!<\/p>\n<\/div>\n\n<p><em> &#8221; Fuentes valenciaplaza.com &#8221; <\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VAL\u00c8NCIA. 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