{"id":150768,"date":"2021-07-01T17:46:47","date_gmt":"2021-07-01T17:46:47","guid":{"rendered":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/?p=150768"},"modified":"2021-07-01T17:46:48","modified_gmt":"2021-07-01T17:46:48","slug":"julio-llamazares-nos-guia-por-la-memoria-de-vegamian","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/julio-llamazares-nos-guia-por-la-memoria-de-vegamian\/","title":{"rendered":"Julio Llamazares nos gu\u00eda por la memoria de Vegami\u00e1n"},"content":{"rendered":"<p> <br \/>\n<\/p>\n<div id=\"cuerpo_noticia\">\n<p>Hoy Vegami\u00e1n es el suelo de un pantano en el coraz\u00f3n de Le\u00f3n, pero su naturaleza sigue siendo la de un fantasma inundado. Ah\u00ed abajo, sepultados por las aguas que convirtieron en lodo los restos de las existencias de paisanos que hubieron de buscar vivienda en otros parajes para hacerle sitio al agua que desde entonces es el embalse que riega el Porma, est\u00e1n los muebles desconchados, la losa rota, las campanas in\u00fatiles, la memoria, en fin, de gente como el escritor Julio Llamazares<\/p>\n<p>En 1968, cuando ten\u00eda 13 a\u00f1os, el agua cancel\u00f3 la vida humana en Vegami\u00e1n y \u00e9l se fue a Olleros con los suyos. En 1983 Llamazares volvi\u00f3 a Vegami\u00e1n para contemplar c\u00f3mo la retirada provisional del agua dejaba a la vista la incre\u00edble materia de sus sue\u00f1os y de su literatura. Consecuencia de ese viaje al paisaje fantasmal que parece el esqueleto de una memoria fue, primero, su libro <em>Retrato de ba\u00f1ista<\/em> (Libros del Oeste, 1995), y luego inspiraci\u00f3n de mucha de su literatura, especialmente la novela <em>Distintas formas de mirar el agua<\/em> (Alfaguara) y <em>La lluvia amarilla<\/em> (Seix Barral).<\/p>\n<h3>M\u00e1s informaci\u00f3n<\/h3>\n<p>Ahora vuelve a los entornos de ese paisaje, existente en su memoria pero convertido en un nuevo territorio de agua, porque el instituto Pablo D\u00edez, de Bo\u00f1ar (Le\u00f3n), ha creado la ruta <a rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\" href=\"https:\/\/xn--elecodelamontaa-crb.com\/\">El Eco de la Monta\u00f1a<\/a>, que comprende su lugar de nacimiento y el camino que va desde el pueblo de Rucayo hasta el de Utrero, que, como reza el folleto de este camino ahora literario, es un \u201cpueblo abandonado cuyas tierras quedaron tambi\u00e9n anegadas\u201d.<\/p>\n<p>La ruta tendr\u00eda que haberse abierto la semana pasada, pero un torrente detuvo a los que se apuntaron al paseo, que se inaugurar\u00e1 este s\u00e1bado, con la presencia del escritor. En realidad son dos itinerarios que ir\u00e1n, como describe Llamazares, \u201cpor ambos lados del pantano, uno por un camino de puro monte que va de un pueblo en el que quedan tres familias a otro que est\u00e1 en ruinas y donde se hallan las seis siluetas con c\u00f3digos QR que ofrecen fragmentos de <em>Distintas formas de mirar el agua<\/em>. El segundo camino va por el lado de la carretera, por donde pasa todo el mundo\u201d.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/albavolunteer.org\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/Llamazares.png\" alt=\"Rescue What We Can: Julio Llamazares and the Fight against Oblivion - The  Volunteer\"\/><\/p>\n<section id=\"sumario_2|foto\" class=\"sumario_foto centro\">\n<p><figure class=\"foto foto_w980\">\u00a0<figcaption class=\"foto-pie\"\/><\/figure>\n<\/p>\n<\/section>\n<h3>Profeta en su tierra<\/h3>\n<p>Llamazares guarda en su modo de ser ese tesoro que le sirve de met\u00e1fora literaria, pero que lo representa tambi\u00e9n como persona, impulsado por la extra\u00f1eza de haber nacido en un pueblo que ahora es agua o l\u00e1grima del pasado. \u201cPor primera vez me he sentido profeta en mi tierra\u2026 No solo es un reconocimiento a mis libros, sino a la gente de esos pueblos cuyas voces se siguen oyendo a poco que acerques el o\u00eddo. El paisaje es memoria y, si caminas al borde del embalse con algo de imaginaci\u00f3n, casi escuchas su voz\u201d.<\/p>\n<p>Nuria Rubial, profesora de Lengua y Literatura del instituto de Bo\u00f1ar del que ha surgido este regreso literario al pantano y a su contenido ahora misterioso, le cont\u00f3 a Llamazares hasta qu\u00e9 punto los chicos se enganchan a aquello que se escribe de su lugar, de la tierra de sus padres o de sus abuelos. \u00c9l fue como uno de aquellos chicos, cuando volvi\u00f3 a Vegami\u00e1n, en 1983. \u201cSubimos a la presa y vimos todo el valle vac\u00edo, sin color ni sonido. No hab\u00eda vida, los \u00e1rboles estaban muertos, ni un p\u00e1jaro, todo era lodo. Desde el mirador, se ve\u00eda como cuando abren una fosa, solo que aqu\u00ed eran restos de un pueblo en medio de ruinas, casi de pie. Esa impresi\u00f3n fue inolvidable\u201d.<\/p>\n<h3>M\u00e1s informaci\u00f3n<\/h3>\n<p>Tan inolvidable que es materia de sus libros, y desde ahora, incluso, el dibujo de una ruta que trazan estudiantes, profesores y lectores que quieren buscar de d\u00f3nde viene el universo inundado, on\u00edrico, del autor que se qued\u00f3 sin territorio pero con los sue\u00f1os.<\/p>\n<p>En la faja de la novela <em>Distintas formas de mirar el agua<\/em> escribi\u00f3 la editora Carolina Reoyo: \u201c\u00bfPuedes regresar a un lugar del que nunca te marchaste?\u201d. \u201cMe recordaba\u201d, cube ahora, \u201cestos versos de F\u00e9lix Grande: \u2018Donde fuiste feliz alguna vez no debieras volver jam\u00e1s\u2026 \/ Sabes que volver\u00e1s, que te hallas condenado a regresar, humilde, donde fuiste feliz. \/ Sabes que volver\u00e1s porque la dicha consisti\u00f3 en marcarte con la nostalgia, convertirte la vida en cicatriz\u2026\u2019. Claro que se puede regresar a un lugar del que nunca nos hemos marchado. Ese lugar tambi\u00e9n somos nosotros\u201d. Llamazares no ha dejado de estar jam\u00e1s en Vegami\u00e1n.<\/p>\n<\/div>\n\n<p><em> &#8221; Fuentes columnadigital.com &#8221; <\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hoy Vegami\u00e1n es el suelo de un pantano en el coraz\u00f3n de Le\u00f3n, pero su naturaleza sigue siendo la de un fantasma inundado. Ah\u00ed abajo, sepultados por las aguas que convirtieron en lodo los restos de las existencias de paisanos que hubieron de buscar vivienda en otros parajes para hacerle sitio al agua que desde [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":150769,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"jnews-multi-image_gallery":[],"jnews_single_post":[],"jnews_primary_category":[],"jnews_social_meta":[],"footnotes":""},"categories":[39],"tags":[],"class_list":["post-150768","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-viajes"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/150768","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=150768"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/150768\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/150769"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=150768"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=150768"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=150768"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}