{"id":127551,"date":"2021-05-15T00:04:19","date_gmt":"2021-05-15T00:04:19","guid":{"rendered":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/?p=127551"},"modified":"2021-05-15T00:04:19","modified_gmt":"2021-05-15T00:04:19","slug":"espana-suena-con-la-normalidad-ante-el-primer-fin-de-semana-sin-estado-de-alarma-sociedad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/espana-suena-con-la-normalidad-ante-el-primer-fin-de-semana-sin-estado-de-alarma-sociedad\/","title":{"rendered":"Espa\u00f1a sue\u00f1a con la normalidad ante el primer fin de semana sin estado de alarma | Sociedad"},"content":{"rendered":"<p> <br \/>\n<\/p>\n<div id=\"ctn_article_body\">\n<p class=\"\">Comienza el primer fin de semana despu\u00e9s del estado de alarma y las calles de muchas ciudades espa\u00f1olas se han llenado de vida. Terrezas bulliciosas, botellones y colas en la discotecas, todo ello vigilado a menudo por agentes de la polic\u00eda dispuestos a evitar que se repitiera aquella Nochevieja adelantada en que se convirti\u00f3 la madrugada del pasado domingo, la primera <a rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\" href=\"https:\/\/elpais.com\/sociedad\/2021-05-09\/el-fin-de-la-excepcionalidad-espana-se-adentra-en-los-100-dias-que-deben-marcar-el-declive-de-la-pandemia.html\">sin restricciones de movilidad<\/a> y toque de queda generaliado. Aquella euforia y el descontrol de la primera noche han dado paso, al menos en las primeras horas de la madrugada, a un m\u00e1s contenido conato de vuelta a la normalidad, pero a\u00fan lejos de los est\u00e1ndares prepand\u00e9micos. En el d\u00eda en el que se ha registrado <a rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\" href=\"https:\/\/elpais.com\/sociedad\/2021-05-14\/sanidad-notifica-58-muertes-por-coronavirus-la-cifra-mas-baja-desde-finales-de-verano.html\">el menor n\u00famero de muertes desde mediados de septiembre<\/a>, seg\u00fan el Ministerio de Sanidad; la v\u00edspera de que los viajeros lleguen a las playas, las monta\u00f1as y las segundas residencias, EL PA\u00cdS ha recorrido en las \u00faltimas horas varios puntos de la geograf\u00eda espa\u00f1ola para comprobar c\u00f3mo se est\u00e1 viviendo el primer fin de semana sin estado de alarma. Del castizo jard\u00edn de las Vistillas, en un desangelado San Isidro en Madrid, a las terrazas y discotecas llenas de M\u00e1laga, pasando por el \u201cansia por salir\u201d en la Marina de Valencia.<\/p>\n<section class=\"more_info | border_1 border_top pull_right\">\n<h3 class=\"uppercase color_black padding_top\">M\u00e1s informaci\u00f3n<\/h3>\n<\/section>\n<h2 class=\"font_secondary color_gray_ultra_dark\">Madrid: la Violetera solitaria y un chulapo despistado<\/h2>\n<p class=\"\">El jard\u00edn de Las Vistillas es en la madrugada del s\u00e1bado, <a rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\" href=\"https:\/\/elpais.com\/espana\/madrid\/2021-05-14\/planes-para-hacer-en-san-isidro-concierto-de-don-patricio-o-feria-en-ifema.html\">d\u00eda de San Isidro,<\/a> de todo de todo menos castizo. Los datos de la pandemia en Madrid, algo m\u00e1s desinhibida desde que decay\u00f3 el estado de alarma el pasado domingo, no han remontado lo suficiente como para permitirse recuperar una de sus fiestas grandes. Cuatro furgones y una docena de agentes municipales rondan a La Violetera, m\u00e1s congelada que nunca en su bronce solitario. Ni concierto, ni verbena, ni nada que se le parezca. Alg\u00fan que otro grupo de j\u00f3venes juega al rat\u00f3n y al gato con varios agentes que, linterna en mano, andan a la caza del botell\u00f3n, el eterno recurso una vez que, con la medianoche, los bares echan la persiana.<\/p>\n<p class=\"\">\u201cOs vamos a denunciar\u201d, amenaza la uniformada moviendo el haz de luz. De inmediato, las botellas regresan a las bolsas y el grupo se dispersa dejando m\u00e1s solo en la penumbra al busto del pintor Ignacio Zuloaga. \u201cO lo tir\u00e1is u os march\u00e1is a casa\u201d. Ni lo uno ni lo otro. Adri\u00e1n, estudiante de Derecho de 22 a\u00f1os, ha venido unos d\u00edas a Madrid de su a\u00f1o de Erasmus en Eslovaquia y no est\u00e1 dispuesto, junto a su grupo de amigos y amigas, a desperdiciar la noche. Sol, de 25 a\u00f1os y estudiante de Derecho y Pol\u00edticas llegada desde Sevilla, no da con el corcho de la botella de vino blanco mientras deambulan bajo la atenta mirada de los polic\u00edas.<\/p>\n<p class=\"\">Junto a Las Vistillas, Ras, de 62 a\u00f1os, recoge la terraza del Pandora, un native abierto hace 25 a\u00f1os que sol\u00eda hacer sus mejores cajas en estas fiestas. Nada de eso ocurre desde que en 2019 se celebr\u00f3 el \u00faltimo San Isidro sin virus. A las as soon as de la noche de este viernes vuelan los \u00faltimos clientes. Un abismo separa a esta noche de aquellas en las que desmontaba en inside del native para dejarlo solo de almac\u00e9n y cientos de personas se agolpaban en las barras instaladas en la calle. \u201cEsto es otro mundo\u201d, lamenta en el silencio de una noche iluminada por el azul de las sirenas de los veh\u00edculos de la Polic\u00eda Municipal. Un joven chulapo despistado junto a tres amigos se asoma antes de dar media vuelta al comprobar que no solo no hay ambiente, sino que el dispositivo les va a impedir compartir un trago en este Madrid dominado todav\u00eda por el santo virus.<\/p>\n<h2 class=\"font_secondary color_gray_ultra_dark\">M\u00e1laga: \u201cEsto est\u00e1 a reventar\u201d<\/h2>\n<figure class=\"f | margin_top\"><img decoding=\"async\" alt=\"Una terraza de un bar llena de gente el viernes en M&#xE1;laga.\" class=\"lazyload block width_full\" width=\"1280\" height=\"853\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/Xqz-tj8r5s1Hg5qZ2qDRqHrfzr4=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/P2LRXZB6ANG6XKCPLKT6BE7HLE.jpg\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/Xqz-tj8r5s1Hg5qZ2qDRqHrfzr4=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/P2LRXZB6ANG6XKCPLKT6BE7HLE.jpg 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/hY_5tww6WjNnv_MYev34uf-FkBQ=\/828x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/P2LRXZB6ANG6XKCPLKT6BE7HLE.jpg 640w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/BVpRFY6dhbw-k7cJbAu51Nqd4tU=\/980x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/P2LRXZB6ANG6XKCPLKT6BE7HLE.jpg 1000w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/IyLqjyFc6Lf759ku65_jhzyhjiE=\/1960x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/P2LRXZB6ANG6XKCPLKT6BE7HLE.jpg 1960w\"\/><figcaption class=\"f_c | border_bottom border_1 border_gray_ultra_light_warm text_align_right padding_vertical color_gray_medium\"><span>Una terraza de un bar llena de gente el viernes en M\u00e1laga.<\/span><span class=\"f_a | color_black margin_left uppercase light\"><span class=\"author\">Daniel P\u00e9rez<\/span><\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p class=\"\">\u201cEsto est\u00e1 a reventar\u201d, dec\u00eda Javier Su\u00e1rez, de 21 a\u00f1os, que junto a su grupo de amigos se arremolinaba a la entrada del bar La Guarida, en calle Beatas, en el coraz\u00f3n del casco hist\u00f3rico de M\u00e1laga. Muy cerca, en calle Granada, una quincena de chicas celebraba una despedida de soltera en El Pimpi, de donde sal\u00edan bailando y dando palmas minutos antes de la medianoche. A esa hora, los camareros pasaban las cuentas de los clientes de sus terrazas para cerrar a tiempo. La \u00fanica opci\u00f3n entonces eran la salas de fiesta, con licencia hasta las dos de la madrugada. En algunas de ellas, c\u00f3mo Gallery Membership, decenas de j\u00f3venes \u2014muchos extranjeros\u2014 se aglomeraban junto a la puerta. \u201cVenimos de Marsella a divertirnos\u201d, dec\u00eda Alain Deshayes, de 20 a\u00f1os, mientras sus amigos bailaban sin mascarilla en plena calle camino del piso tur\u00edstico \u201ca seguir la fiesta\u201d. \u201cNosotros no sabemos qu\u00e9 hacer ahora\u201d, afirmaban Mar\u00eda Ruiz junto a su grupo de amigos, sin destino para seguir la fiesta, reci\u00e9n cumplida la medianoche y sin ganas de acceder a salas como Bamb\u00fa, con medio centenar de personas esperando para entrar. Ni rastro de los 1.112 agentes desplegados por el Ayuntamiento de M\u00e1laga para controlar los puntos m\u00e1s conflictivos de la noche, con Pedregalejo, Teatinos y el centro como principales focos hasta las cuatro de la ma\u00f1ana. La thought es evitar situaciones \u201cque puedan generar inseguridad en el plano de la salud\u201d, seg\u00fan el alcalde, Francisco de la Torre.<\/p>\n<p class=\"\">\u201cHay mucha gente y poca vigilancia\u201d, afirmaba Alejandro Vill\u00e9n, secretario de las asociaci\u00f3n de vecinos Centro Antiguo de M\u00e1laga. Su entidad se quejaba de que las terrazas de bares y restaurantes han duplicado su dimensiones a causa de la pandemia. \u201cCon la excusa de la distancia social ahora tienen al doble de personas y de ruido\u201d, se\u00f1alaba Vill\u00e9n. Mientras, en el barrio de Pedregalejo, todos los bares y restaurantes se desalojaban tras una gran noche. \u201cTodo en orden hasta el momento. Cuando aparecemos se ponen todos firmes\u201d, conclu\u00eda, cansado, un agente policial frente al bar Vox.<\/p>\n<h2 class=\"font_secondary color_gray_ultra_dark\">Barcelona: alcohol, altavoces de m\u00fasica y polic\u00eda en el Born<\/h2>\n<p class=\"\">Centenares de j\u00f3venes esperaban la primera noche de viernes sin toque de queda en Barcelona. De hecho, lo esperaban ellos, pero tambi\u00e9n los Mossos d\u2019Esquadra y la Guardia Urbana. La polic\u00eda native barcelonesa ya hab\u00eda trazado un mapa con <a rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\" href=\"https:\/\/elpais.com\/sociedad\/2021-05-09\/los-botellones-y-las-fiestas-sin-medidas-de-seguridad-toman-las-calles-en-el-fin-del-estado-de-alarma.html\">los \u201cpuntos calientes\u201d<\/a> -los mismos que el pasado fin de semana, que a la vez eran los mismos donde se concentraban los botellones durante toque de queda- y varias patrullas se colocaron por la tarde en estos lugares para disuadir la presencia de j\u00f3venes bebiendo alcohol en la v\u00eda p\u00fablica. Los puntos eran plazas del distrito de Ciutat Vella, Gr\u00e0cia, Sants y las playas.<\/p>\n<p class=\"\">El teniente de alcalde de Seguridad del Ayuntamiento de Barcelona, Albert Batlle, anunci\u00f3 ayer que se ha incrementado en un 30% la plantilla recurring de agentes de la polic\u00eda native durante el horario nocturno de los fines de semana hasta que finalice mayo. Son en complete 260 agentes, a los que se ha ordenado que practiquen la t\u00e9cnica de \u201csaturaci\u00f3n\u201d. O, lo que es lo mismo, llegar antes que los que van a alargar la fiesta en las calles, y as\u00ed disuadirles de que ocupen la v\u00eda p\u00fablica antes de que se produzcan incidentes y sanciones. En esta primera noche de viernes desde que termin\u00f3 el estado de alarma ha funcionado esa t\u00e9cnica en lugares como la plaza de los \u00c0ngels, la plaza Universitat o la plaza Terenci Moix. Donde no ha funcionado, b\u00e1sicamente porque es un lugar repleto de bares y donde se permite la apertura hasta las 23.00, es en el paseo del Born. Centenares de j\u00f3venes se concentraban en esa calle y en la plaza Fossar de les Moreres con latas de cerveza, alcohol y altavoces de m\u00fasica. La mayor\u00eda eran turistas o residentes de origen extranjero \u2014sobre todo franc\u00e9s e italiano\u2014 que estaban ansiosos de fiesta. Mientras los bares permanecieron abiertos, los agentes de la Guardia Urbana se paseaban por la calle obligando a los participantes en la fiesta a lanzar a los contenedores de la basura latas de cerveza \u2014en Barcelona la ordenanza municipal proh\u00edbe el consumo del alcohol en la v\u00eda p\u00fablica\u2014 y recordando a los concentrados que deb\u00edan colocarse correctamente la mascarilla. Tambi\u00e9n ha habido sanciones pero, sobre todo, por desobediencia a la autoridad despu\u00e9s de no hacer caso a las \u00f3rdenes de los agentes.<\/p>\n<p class=\"\">Hecha la ley, hecha la trampa. Muchos de los concentrados en las calles beb\u00edan este viernes en vasos enormes de cart\u00f3n de los que se utilizan para el caf\u00e9 con leche. EL PA\u00cdS ha podido comprobar que estos vasos son recipientes ideales para ocultar, a los ojos de la polic\u00eda, combinados alcoh\u00f3licos.<\/p>\n<p class=\"\">Cuando el reloj ha marcado las 23.00, justo el horario en que los bares tienen que cerrar, las furgonetas de ambos cuerpos policiales han peinado la zona del Born, obligando a abandonar el lugar a los concentrados que iban por las calles intentando buscar otras zonas de v\u00eda p\u00fablica donde seguir con los altavoces y el alcohol. Cuando las furgonetas policiales han actuado, se ha llegado a escuchar un \u201clibertad\u201d, que tanto ha popularizado la presidenta de Madrid, Isabel D\u00edaz Ayuso.<\/p>\n<h2 class=\"font_secondary color_gray_ultra_dark\">Salamanca: la ciudad universitaria se despereza<\/h2>\n<p class=\"\">La ciudad universitaria por excelencia se despereza, tras meses de restricciones, a golpe de cervezas, c\u00f3cteles y copazos. Los horarios han cambiado en Salamanca: aquellas noches que comenzaban a las 23.00 ahora se inician despu\u00e9s de comer. Son las nueve y Rodrigo, Juan, Gonzalo y \u00c1ngel se han sacudido dos botellas de ron en una de las mesas que ocupan las plazas. Toca adaptarse y apurar antes de medianoche. Entonces levantar\u00e1n el vuelo y \u201ca casa, dos avemar\u00edas y a dormir\u201d, dicen divertidos, antes de admitir que las fiestas seguir\u00e1n en viviendas particulares, mucho m\u00e1s dif\u00edciles de perseguir. La polic\u00eda trata de evitar botellones y congregaciones callejeras, pero los estudiantes se las saben todas.<\/p>\n<p class=\"\">Los agentes vigilan con celo que nadie olvide la mascarilla y aleccionan a los hosteleros, que gru\u00f1en cuando alg\u00fan grupo se excede. Los j\u00f3venes Sara P\u00e9rez y Andr\u00e9s Romero y sus amigos degustan un \u201cvampirazo\u201d, un brebaje indescriptible que deja labios rojos y lenguas desatadas para admitir que el coronavirus sigue vivo, pero no van a \u201cperder dos a\u00f1os\u201d. La ca\u00edda del toque de queda les ha resucitado, explican, y reconocen que alguna jarana s\u00ed organizaron durante el estado de alarma. Cada cual expresa su felicidad a su manera y con distintas dosis de alcohol en el alma. Nazzla Romero cumple 20 a\u00f1os este viernes y lo celebra \u201cde fiesta\u201d. Solo faltaba, tras meses de restricciones y de no poder ir por la calle, defiende con su amiga Nuria Cruz, de 18. Cuando den las doce campanadas no montar\u00e1n en una calabaza m\u00e1gica hacia palacio, sino que se encaminar\u00e1n a un domicilio para continuar de parranda. Como Victoria S\u00e1nchez, que cursa Ingenier\u00eda aeron\u00e1utica en Madrid, pero ha regresado para reencontrarse con sus colegas y el jaleo que rezuma la ciudad. \u201cEstoy un poco piripi\u201d, admite encantada, mientras esboza el plan nocturno. Eso s\u00ed, promete, \u201ccon cuidado\u201d.<\/p>\n<h2 class=\"font_secondary color_gray_ultra_dark\">Valencia: \u201cEl personal tiene ganas de esc\u00e1ndalo\u201d<\/h2>\n<p class=\"\">Es viernes noche, el tiempo acompa\u00f1a y la gente tiene ganas de salir. \u201cEl personal est\u00e1 harto y tiene ganas de esc\u00e1ndalo\u201d, cuenta Javier, de 37 a\u00f1os, cliente recurring de uno de las decenas de locales de copas de Russafa, barrio de moda de la capital. Las mesas est\u00e1n todas ocupadas pero, por lo common, se guardan distancias y aforos. Javier no saldr\u00e1 esta noche de esta zona porque no da tiempo a desplazarse m\u00e1s lejos: el toque de queda es a las doce y los locales dejan de servir copas a las as soon as y media. Juli\u00e1n, camarero del bar, reconoce que a la hora de recoger, la gente se resiste. \u201cPero cumplimos siempre\u201d, asegura. Hace d\u00edas que se nota m\u00e1s gente. Hemos pasado de seis por mesa a ten. Desde las dos de la tarde est\u00e1n llenos. La gente ir\u00e1 hacia la playa luego.<\/p>\n<p class=\"\">En los locales de la Marina de Valencia, en pleno distrito mar\u00edtimo, no hay mucho jaleo. Raquel y Marina, de unos 30 a\u00f1os, han salido a cenar y a tomar algo r\u00e1pido porque trabajan al d\u00eda siguiente. \u201cVa por tramos de edades y depende de la mentalidad y la cabeza de cada uno, pero si no hemos metido la pata hasta ahora, tampoco vamos a caer ahora\u201d, dicen. A unos metros, un grupo de j\u00f3venes, que pide el anonimato, se ha apartado de las mesas para fumar y van sin mascarilla: \u201cNo sirven para nada, se me pela toda la cara, est\u00e1s tragando todo el di\u00f3xido de carbono\u201d, cube uno de ellos. Otro al lado le recrimina que hable en estos t\u00e9rminos, no est\u00e1 de acuerdo, pero reconoce que ya tienen \u201cun poco de ansia por salir y relacionarse con la gente\u201d.<\/p>\n<p class=\"\">En la plaza de Honduras, una zona recurring del ocio universitario, hay algo m\u00e1s de foll\u00f3n y alguna aglomeraci\u00f3n de gente joven a las puertas de algunos locales. Pero un grupo de polic\u00edas patrulla la zona y, cuando ven alg\u00fan mogoll\u00f3n, se acercan y su sola presencia suele disuadir. El problema, reconocen, es cuando hay alcohol de por medio, porque puede saltar la chispa. Son las 23.30 y se empiezan a recoger mesas y sillas de las terrazas y a buscar taxi con el que volver a casa. La ciudad se va apagando poco a poco.<\/p>\n<p class=\"\">En el noct\u00e1mbulo barrio del Carmen de Valencia, la gente apura sus \u00faltimas copas antes del toque de queda de la medianoche. La velada est\u00e1 animada, con terrazas llenas, pero nada que ver con los tiempos prepandemia. El ambiente es tranquilo. No se ven aglomeraciones. El tr\u00e1fico por las carreteras valencianas se ha incrementado un 40% este viernes con respecto al de la pasada semana, la mayor\u00eda procedente de Madrid.<\/p>\n<h2 class=\"font_secondary color_gray_ultra_dark\">Santiago de Compostela: fiesta de la Ascensi\u00f3n sin pulpeiras ni multitudes<\/h2>\n<p class=\"\">En Santiago de Compostela se ha celebrado este viernes la segunda noche de la fiesta de la Ascensi\u00f3n, una de las m\u00e1s importantes para la ciudad. Este a\u00f1o no hay pulpeiras, feria, ni multitudes. En definitiva: \u201cNo se respira el mismo ambiente\u201d, cube Marina. La joven compostelana de 31 a\u00f1os sale de uno de los conciertos que el Ayuntamiento ha organizado en la plaza del Obradoiro, con un aforo m\u00e1ximo de 700 personas, todas sentadas y con distancia. El mal tiempo y las restricciones por la pandemia a\u00fan dejan a las terrazas y calles de la zona vieja de la capital gallega medio vac\u00edas, pero para un peregrino alem\u00e1n, de 34 a\u00f1os, hay m\u00e1s \u201clibertad\u201d que en su pa\u00eds. \u201cLas cosas aqu\u00ed al menos est\u00e1n abiertas\u201d, asegura.<\/p>\n<p class=\"\">Seis j\u00f3venes valencianos celebran que, con el fin del estado de alarma, han podido viajar para visitar la ciudad. Los amigos, que se agolpan alrededor de la mesa de una terraza a pocos metros de la catedral, cumplen con el n\u00famero m\u00e1ximo de personas permitido. Se quedar\u00e1n hasta las 23.00, hora de cierre para bares y cafeter\u00edas. Las reuniones privadas entre no convivientes est\u00e1n prohibidas. En medio del pelot\u00f3n, todos de entre 20 y 21 a\u00f1os, Marcel explica que el \u00fanico management por el que han pasado ha sido un registro al entrar en el piso tur\u00edstico que alquilaron. La Xunta de Galicia ha habilitado un sitio internet para que los viajeros notifiquen su entrada a la comunidad, pero tanto \u00e9l como sus cinco amigos admiten que no lo conoc\u00edan. Lejos del ambiente de los bares, una treintena de transe\u00fantes pasea por la R\u00faa do Franco buscando sitio para cenar. Sin embargo, los locales con licencia de restaurante se enfrentan a medidas m\u00e1s laxas: deben bajar la persiana a la 1.00.<\/p>\n<h2 class=\"font_secondary color_gray_ultra_dark\">Sevilla: 30 grados y ni una mesa vac\u00eda<\/h2>\n<p class=\"\">En Sevilla, la gente ha aprovechado el buen tiempo \u2014se han alcanzado los 30\u00ba\u2014 para lanzarse a las calles. Los bares de la capital andaluza se han llenado y resultaba dif\u00edcil ver una mesa vac\u00eda. Esto se ha notado en las entregas de comida a domiclio, tal y cuenta Xena, una repartidora: \u201cHoy es de los fines de semanas que menos me ha tocado trabajar\u201d.<\/p>\n<p class=\"\">Carmen Aguilar, de 18 a\u00f1os, comenta al salir con su grupo de amigos de uno de los bares de la avenida de la Buhaira que saldr\u00e1n pero con cautela. \u201cEs la primera vez que salgo desde antes del estado de alarma. Pero vamos a ir a una terraza en un parque [el Prado de San Sebasti\u00e1n] a un sitio muy cerrado\u201d. En ese parque se han reunido decenas de j\u00f3venes<\/p>\n<p class=\"\">Otros j\u00f3venes han aprovechado para acaparar las discotecas sobre las primeras horas de la tarde, ya que en Andaluc\u00eda pueden estar abiertas hasta las dos de la madrugada. \u201cHoy me he hecho viajes a todas las discotecas\u201d, cuenta Ra\u00fal, un conductor de Uber.<\/p>\n<p class=\"\">En la Alameda de H\u00e9rcules, donde el fin de semana pasado se vieron im\u00e1genes de gente abarrotando la plaza tras el fin del estado de alarma, los bares estaban al completo con normalidad. Aquellos que cerraban a la medianoche han ido cerrando y la gente se ha desplazado a las discotecas cercanas.<\/p>\n<h2 class=\"font_secondary color_gray_ultra_dark\">San Sebasti\u00e1n: la area vac\u00eda de la Concha<\/h2>\n<figure class=\"f | margin_top\"><img decoding=\"async\" alt=\"Una pareja baila en la calle en San Sebasti&#xE1;n.\" class=\"lazyload block width_full\" width=\"2048\" height=\"1326\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/yrgUffKwyyJvFtkQilc3YH2i200=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/QKRCHQGAHFGAVFR7N7VNLNQRJI.jpg\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/yrgUffKwyyJvFtkQilc3YH2i200=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/QKRCHQGAHFGAVFR7N7VNLNQRJI.jpg 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/gYbNXjsEqCL0cNqz-4zVYMUDMv8=\/828x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/QKRCHQGAHFGAVFR7N7VNLNQRJI.jpg 640w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/08nzX1_Czcdt8vwzZNFbFKBUPWk=\/980x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/QKRCHQGAHFGAVFR7N7VNLNQRJI.jpg 1000w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/hsLUE1_1DKuH4zk3IzU2cJjkIOk=\/1960x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/QKRCHQGAHFGAVFR7N7VNLNQRJI.jpg 1960w\"\/><figcaption class=\"f_c | border_bottom border_1 border_gray_ultra_light_warm text_align_right padding_vertical color_gray_medium\"><span>Una pareja baila en la calle en San Sebasti\u00e1n.<\/span><span class=\"f_a | color_black margin_left uppercase light\"><span class=\"author\">Javier Hern\u00e1ndez<\/span><\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p class=\"\">La playa de La Concha pod\u00eda ser est\u00e1 medianoche la terraza perfecta para disfrutar de una noche templada y estrellada. Pero la inmensidad de la area estaba pr\u00e1cticamente vac\u00eda.<\/p>\n<p class=\"\">Un grupo de seis chicas veintea\u00f1eras han formado un corro y charlan entre risas. Est\u00e1n pr\u00e1cticamente solas. Todas con mascarillas. Tres de ellas son enfermeras y han venido a \u201cdescomprimir\u201d tras una jornada ajetreada en el hospital, cuenta Nuria Gonz\u00e1lez, de 24 a\u00f1os: \u201cNecesitamos una v\u00e1lvula de escape y hemos decidido venir a disfrutar de la tranquilidad de la playa\u201d. El paseo de La Concha, en cambio, es un ir y venir de gente que aprovecha la noche libre, sin toque de queda. San Sebasti\u00e1n es una ciudad tranquila y comedida. La Guardia municipal patrulla la Parte Vieja: \u201cTenemos una aglomeraci\u00f3n en la plaza de la Trinidad y una pelea en Urbieta\u201d, afirma el agente que est\u00e1 al mando.<\/p>\n<p class=\"\">Los bares han cerrado a las 22.00, pero grupos de j\u00f3venes se han aprovisionado de bebidas para dar rienda suelta a las ganas de fiesta. No hay excesos. Gautier Chauffrut es de Biarritz, se declara un enamorado de San Sebasti\u00e1n, y est\u00e1 acompa\u00f1ando a unos amigos de la Breta\u00f1a francesa que han venido a pasar el fin de semana a la capital guipuzcoana: \u201cLes encanta esta ciudad\u201d, cube al referirse a sus amigos, &#8221; seguro que hoy terminamos muy tarde y con alguna copa de m\u00e1s\u201d. Montan un baile en pleno paseo mar\u00edtimo, cerca de uno de los puntos m\u00e1s concurridos. Es uno de los espigones del puerto donostiarra, donde el s\u00e1bado pasado se junt\u00f3 una multitud y quedaron restos de una noche con mucho alcohol que sonrojaron al alcalde Eneko Goia. \u201cHoy va todo m\u00e1s tranquilo. Vamos a portarnos bien\u201d, comenta I\u00f1aki Agirre. En esta zona las mascarillas brillan por su ausencia.<\/p>\n<h2 class=\"font_secondary color_gray_ultra_dark\">C\u00f3rdoba: la ciudad recupera la fiesta de los Patios<\/h2>\n<p class=\"\">C\u00f3rdoba retoma poco a poco su esencia. Con la fiesta de los Patios, que encara su \u00faltimo fin de semana, la ciudad recupera un ambiente anhelado durante estos \u00faltimos meses con visitantes espa\u00f1oles y extranjeros y vecinos que en esta noche del viernes est\u00e1n disfrutando con tranquilidad.<\/p>\n<figure class=\"f | margin_top\"><img decoding=\"async\" alt=\"Ambiente en el casco hist&#xF3;rico de C&#xF3;rdoba en la noche del viernes 14 de mayo.&#10;\" class=\"lazyload block width_full\" width=\"3150\" height=\"2100\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/une8COvWAh-pKBYscKXhO_lcN1c=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/EPK4R6VJ3RDPZHK5QUKBLF6KDE.jpg\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/une8COvWAh-pKBYscKXhO_lcN1c=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/EPK4R6VJ3RDPZHK5QUKBLF6KDE.jpg 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/cMVKBPOc9K7Pb8BmZJ0-bJed2X4=\/828x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/EPK4R6VJ3RDPZHK5QUKBLF6KDE.jpg 640w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/Hex4-HY2Z5FAmr55lB2qeGBoORY=\/980x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/EPK4R6VJ3RDPZHK5QUKBLF6KDE.jpg 1000w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/k7gSwU7TQcgIURuJYfcwzv-NrFc=\/1960x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/EPK4R6VJ3RDPZHK5QUKBLF6KDE.jpg 1960w\"\/><figcaption class=\"f_c | border_bottom border_1 border_gray_ultra_light_warm text_align_right padding_vertical color_gray_medium\"><span>Ambiente en el casco hist\u00f3rico de C\u00f3rdoba en la noche del viernes 14 de mayo.<br \/>\n<\/span><span class=\"f_a | color_black margin_left uppercase light\"><span class=\"author\">PACO PUENTES<\/span><\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p class=\"\">Con informaci\u00f3n de <b>Luis de Vega, Nacho S\u00e1nchez, Alfonso Congostrina, Juan Navarro, Cristina V\u00e1zquez, Ferran Bono, Caridad Bermeo, Santiago Ca\u00f1as, Mikel Ormazabal <\/b>y <b>Paco Puentes.<\/b><\/p>\n<\/div>\n\n<p><em> &#8221; Fuentes elpais.com &#8221; <\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Comienza el primer fin de semana despu\u00e9s del estado de alarma y las calles de muchas ciudades espa\u00f1olas se han llenado de vida. Terrezas bulliciosas, botellones y colas en la discotecas, todo ello vigilado a menudo por agentes de la polic\u00eda dispuestos a evitar que se repitiera aquella Nochevieja adelantada en que se convirti\u00f3 la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":127552,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"jnews-multi-image_gallery":[],"jnews_single_post":[],"jnews_primary_category":[],"jnews_social_meta":[],"footnotes":""},"categories":[40],"tags":[],"class_list":["post-127551","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-industria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/127551","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=127551"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/127551\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/127552"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=127551"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=127551"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dimensionturistica.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=127551"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}