Al día siguiente, después de dar unas vueltas al circuito de Ascari, me confiesa que ya ha reservado también el GTS, aunque todavía no lo ha configurado. “No sé cuánto me costará”, me cube, “supongo que más o menos lo que el GTB, pero disfrutas lo que vale, lo compensa con creces”.
No es la primera vez que Marc asiste a un evento de este tipo. Ya ha vivido experiencias similares en Valencia, Barcelona o Italia. Para un cliente como él, según me cube, la mezcla de viaje de placer, disfrute de conducción, gastronomía, adrenalina en circuito y nuevas amistades y contactos es imbatible. “La verdad es que sí que haces networking, ha habido alguna cosa a la que he ido con el concesionario, como cuando nos presentaron el Portofino, en la que sí que he hecho contactos con los que después emprendes negocios, también es interesante para esto”.
A todo gasoline
Después del desayuno en el Marbella Membership, toca volver a subirse en los coches y dirigirse a Ascari, cerca de Ronda. No hay mejor lugar para culminar la experiencia que las instalaciones, a medio camino entre el resort y el circuito, de este este trazado que se concibió como un membership de recreo para amantes de los coches multimillonarios.
En el circuito hay previstas varias actividades. La primera, una drag race en modo eléctrico, que te descubre la increíble aceleración del 296 GTS (de 0 a100 km/h en 2,9 sg, y de 0 a 200 km/h en 7,6 sg) y su no menos impresionante capacidad de frenada, gracias a sus discos carbocerámicos (de 200 km/h a 0 en 107 metros).
La segunda, un pequeño circuito de conos muy revirado que también se hace en modo eléctrico, comprobando la increíble maniobrabilidad del vehículo. Y la tercera, y última, tres tandas de vueltas al circuito, con un teacher a tu lado enseñándote el mejor modo de ir rápido con el coche y corrigiendo y mejorando tu técnica de conducción.
” Fuentes news.google.com ”