España y México tienen muchas cosas en común y una de ellas es la interacción de sus economías en un gran abanico de sectores, y el turístico no podía dejar de ser uno de ellos.
No en vano el turismo es uno de los sectores económicos más relevantes en ambos países desde el punto de vista de su aportación al PIB, su capacidad de crear empleo o su peso en el equilibrio de las cuentas externas.
Las relaciones turísticas entre España y México son excelentes. Así lo ha mencionado expresamente la Presidenta Claudia Sheinbaum. Esta relación es estratégica entre dos potencias turísticas, con similitudes evidentes en su proceso de desarrollo turístico y que hoy comparten la necesidad de abrirse a nuevos segmentos de mercado. México es ya sexto en el ranking de
países receptores de turismo internacional en el mundo, según ONU Turismo. España sigue ocupando la segunda posición.
Baste mencionar algunas cifras que reflejan bien la relación entre los dos países.
Esta semana, del 19 al 25 de mayo, 65 aviones en cada dirección unen los dos países desde cuatro aeropuertos mexicanos a Madrid y Barcelona. Pero es que esta excepcional conectividad aérea entre dos países situados a ambos lados del Atlántico me permite mencionar aquí un hecho significativo: en 2023, 2024 y lo que llevamos de 2025, México- Madrid es la ruta internacional más importante en el aeropuerto Benito Juárez. En 2024
México superó el millón de turistas a España por primera vez.
Pero los flujos turísticos no son el único factor para tener en cuenta: la inversión hotelera española en México es muy importante, y lo es desde varias décadas, constituyendo el segundo sector de inversión directa española en México (después del sector financiero).
Y quiero resaltar que va tomando cada vez más importancia como sector de inversión mexicana em España, lo que también refleja la fuerte interacción de los sectores de ambos países.
Sin embargo, en estas jornadas queremos dar un paso más y poner el foco en la tecnología, hoy sin duda el punto de conexión de todos los actores, públicos y privados del ecosistema turístico.
Y eso porque, en un mundo hiperconectado tanto desde el punto
de vista físico como de la información, las posibilidades que la tecnología y la digitalización pueden ofrecer al sector turístico en todos los ámbitos de su gestión, desde la movilidad sostenible de las ciudades
a la personalización de la experiencia al viajero, son infinitas.
España encabeza los rankigs año tras año de competitividad turística internacional según el Travel and Tourism Competitiviness Report, del World Economic Forum (no 2 en 2024, tras USA)1
y eso -en un sector hiper competitivo como el que estamos abordando hoy- no
es fruto del azar, sino de un proceso de renovación dónde el talento y la experiencia acumulada durante décadas se convierte en continuo motor de innovación tecnológica.
Y en este ámbito quiero destacar la labor de SEGITTUR (Sociedad
Mercantil Estatal para la Gestión de la Innovación y las Tecnologías Turísticas), entidad pública en cuya colaboración se organiza este encuentro empresarial, cuya misión es impulsar la transformación del modelo turístico español a través de tres grandes ejes: innovación, digitalización y sostenibilidad, con programas tan importantes como el programa de Destinos Turísticos Inteligentes (DTI), implantado en más de 501 destinos, entre ellos Tequila y esperamos que pronto Cancún, la Plataforma Inteligente de Destinos (PID) y otras iniciativas vinculadas con la Innovación abierta y la económica circular.
No es casual, además, que estas jornadas tengan lugar este año, en que México se prepara para vestirse de gala como país socio en FITUR 2026, la feria internacional de turismo que se celebrará del 21 al 25 de enero en Madrid.
Hoy inauguramos tres días intensos de compartir retos y diseñar estrategias de negocio donde la tecnología se convertirá en la clave para continuar construyendo juntos un sector 1 México ocupó el numero 38 turístico que incorpore como valor el impacto social y medioambiental en el entorno en que opera, y que refuerce aún más los muchos vínculos que ya nos unen en la generación de riqueza compartida, la única sostenible en el largo plazo.