En 2024, el Puerto de Cabo Rojo, en la provincia de Pedernales, República Dominicana, se consolidó como un destino emergente en el turismo de cruceros, recibiendo un total de 9,590 pasajeros a bordo de cuatro embarcaciones internacionales. Este incremento refleja el creciente interés por la región y el impacto positivo de las inversiones en infraestructura turística.
La primera fase del desarrollo del puerto, inaugurada el 4 de enero de 2024, marcó el inicio de esta nueva etapa para Cabo Rojo. En esa ocasión, arribó el barco “Pearl” de Norwegian Cruise Line, con 2,556 pasajeros a bordo. Posteriormente, en abril, el “Nieuw Amsterdam” de Holland America Line trajo 1,935 visitantes adicionales. La segunda fase, que incluye un parque temático, fue inaugurada el 16 de octubre de 2024, con capacidad para recibir hasta 15,000 pasajeros simultáneamente. En esa ocasión, el “Adventure of the Seas” de Royal Caribbean International atracó con 3,142 cruceristas y 1,190 tripulantes.
Estas llegadas no solo han incrementado el número de turistas, sino que también han generado un impacto económico significativo en la región. La llegada de visitantes al puerto de Cabo Rojo superó los 13,000 cruceristas en los primeros 10 meses de operaciones, con proyecciones de alcanzar hasta 200,000 para el próximo año. Este crecimiento ha impulsado la creación de empleos directos e indirectos, beneficiando a taxistas, turoperadores y comerciantes locales.
Además, el gobierno dominicano ha proyectado que el Puerto de Cabo Rojo podría recibir hasta un millón de cruceristas para 2028, consolidando su posición como un destino clave en el Caribe. Esta proyección se basa en las inversiones realizadas en infraestructura y en las alianzas público-privadas que han impulsado la llegada de cruceros al país.
Sin embargo, a pesar de las altas expectativas generadas, algunos residentes locales han expresado que el impacto económico de la llegada de cruceros aún no se ha traducido en beneficios tangibles para la comunidad. La falta de comunicación y la escasa conexión entre la actividad portuaria y la economía local parecen ser factores clave en esta desilusión generalizada.
En resumen, el Puerto de Cabo Rojo ha emergido como un motor de desarrollo económico y turístico para la región sur de la República Dominicana. Con proyecciones de crecimiento y una infraestructura en constante mejora, se espera que este destino continúe atrayendo a miles de turistas, contribuyendo al dinamismo económico y al fortalecimiento del sector turístico nacional.
” Sources acento.com.do ”
” Fuentes acento.com.do ”
