En el nuevo mapa del consumo, los límites entre el mundo digital y el físico son cada vez más difusos. Los clientes ya no distinguen entre canales: solo quieren resolver su necesidad de forma rápida, sencilla y eficiente. En este contexto, dos modelos se consolidan como claves para mejorar la experiencia de compra: BOPIS (Compra Online, Recoge en Tienda) y BORIS (Compra Online, Devuelve en Tienda).
El primero permite comprar online y retirar en tienda, combinando la comodidad de lo digital con la inmediata del retiro físico. El segundo, posibilita realizar devoluciones presenciales de compras hechas por canales online, lo que reduce tiempos, costos y frustraciones. Ambos esquemas fortalecen la omnicanalidad y responden a una demanda cada vez más instalada: experiencias de compra fluidas, sin fricciones ni barreras entre plataformas.
Para Martín Malievac, Director de Investigación y Desarrollo de Napse, esto representa un cambio estructural: “Ya no alcanza con tener presencia online o una tienda moderna. El consumidor exige opciones, agilidad y coherencia en cada punto de contacto. Y eso solo es posible con tecnología que acompaña toda la jornada del cliente de manera integrada”.
El desafío para los minoristas es implementar estas modalidades de manera eficiente. Esto implica integrar inventarios, gestionar múltiples opciones de entrega, ofrecer una experiencia de pago sin fricciones y contar con procesos de cambio y devolución simples. A la vez, es indispensable que todas las áreas del negocio (logística, atención, sistemas, ventas) trabajen sobre una base común, con información compartida en tiempo real.
Por eso, las herramientas digitales juegan un papel fundamental. Pero ninguna solución es suficiente. Las plataformas actuales deben ofrecer capacidad de integración con múltiples sistemas,
adaptabilidad a distintos formatos de tienda, gestión inteligente del stock, control de los costos logísticos y soporte para múltiples métodos de pago, desde tarjetas y QR hasta billeteras virtuales o pagos sin contacto.
“En este nuevo escenario, las herramientas tienen que ser flexibles, escalables y seguras. Y además, ofrecen una mirada integral de la operación para que cada decisión, desde cómo se entrega un producto hasta cómo se valida un pago, potencia la experiencia del cliente y la eficiencia del negocio” , explica Malievac.
En este marco, soluciones como Napse Omni y VTol marcan la diferencia, no solo por su capacidad de conectar todos los puntos de contacto del consumidor con los sistemas internos del minorista, sino también por su enfoque en la experiencia, la escalabilidad y la optimización de costos. “Lo diferencial no es solo lo que hacen, sino cómo lo hacen: integrando, simplificando y habilitando modelos como BOPIS y BORIS sin fricciones” , destaca Malievac.
La tendencia es clara: el retail híbrido ya no es una opción, es el nuevo estándar. Y para estar a la altura, se necesita mucho más que una tienda online. Se necesita visión, estrategia y sobre todo, tecnología que funcione como un verdadero puente entre el negocio y las personas.
