Por: Estefanía González
El cierre de las fronteras a nivel international a causa de la pandemia del Covid 19 trajo como consecuencia la suspensión de los viajes en cruceros. Un duro golpe para el turismo regional ya que miles de pasajeros llegaban a la Región de Coquimbo a bordo de estas naves de lujo, gastando en promedio de 100 a 90 dólares per cápita, principalmente en artesanías y licores.
Según información proporcionada por Sernatur en la temporada 2019-2020 unas 23 naves y 38.914 personas (entre pasajeros y tripulantes) llegaron a la principal terminar portuaria de la región, lo que representó un 20% más de turistas en relación a la temporada anterior.
“El 30% de los pasajeros de estas naves de lujo consumen productos turísticos en la zona, principalmente vinos, pisco y artesanías en base a lapislázuli”, aseguró Angélica Funes, directora regional de Sernatur, agregando que “cada uno puede gastar entre US$90 y US$100, cifra que puede aumentar, según un paquete turístico contratado. Incluso, parte de la tripulación que trabaja en los cruceros también genera gasto”.
Es por eso que la ausencia de este tipo de embarcaciones afectó fuertemente la economía native, que habría dejado de percibir millones de dólares por este concepto. “El mercado es potente para Coquimbo, pues se generan divisas por hora, ya que son turistas que no están más de cinco a seis horas en el destino. Una vez arribados, los pasajeros realizan programas de viajes que se tienen contratados con anterioridad con tour operadores locales que llevan a los cruceristas al Valle de Elqui, y otros puntos atractivos de La Serena (La Recova y Museos), y la ciudad puerto, incluso a la Provincia de Limarí”.
Son justamente los operadores turísticos quienes más sufrieron con la pérdida de los pasajeros, así lo señaló Jorge Robledo, académico de la Universidad de La Serena que imparte la asignatura de Agencias de Viaje y Transporte Turístico, recordando que en la zona existen agencias dedicadas casi exclusivamente al turismo de cruceros, no obstante, otras áreas también se vieron fuertemente afectadas. “Las agencias de viaje a nivel regional trabajan mucho en la temporada de cruceros, el pasajero de crucero, si bien, no aloja en la región de Coquimbo, viene por horas y esas horas que están genera un flujo tan alto que se distribuyen ingresos para otras áreas que no son directamente relacionadas al turismo, como la artesanía, la gastronomía, los servicios de taxi y traslados”.
También es trabajo esporádico para guías que se formaron especialmente para atender a quienes viajan en las embarcaciones, estudiando inglés. “Generalmente van uno o dos guías por bus entonces es mucho lo que se genera en torno a la llegada de un crucero como ingresos no permanente a las personas”, indicó el académico.
DE VUELTA AL OCÉANO
Los cruceros podrían regresar al visitar las ciudades de nuestro país en el largo plazo.
Esto porque si bien existe un interés por reactivar los cruceros, estos serían de menor capacidad y con viajes más cortos, de entre tres y siete días “lo que dejaría a nuestro país fuera de esta primera etapa, dado que los que llegan a Chile, son de al menos 11 días, por lo general. Además, se ha recomendado preferir sólo los fluviales y con itinerarios simples”, explicó la directora regional de Sernatur.
“La industria de los cruceros sufrió un duro golpe con la propagación del virus Covid-19, que la obligó a reestructurar su forma de trabajar de cara a los nuevos requisitos que la crisis sanitaria global exige. De hecho, la Asociación Internacional de Líneas de Cruceros (CLIA) indicó que la puesta en marcha del sector sólo se llevaría a cabo una vez que las condiciones lo permitan y sólo cuando sea el momento más propicio, considerando para ello diversos factores”, sostuvo Funes.
La directora de Sernatur puntualizó que “todo indica que algunos de estos cambios serán transitorios, por lo que en el futuro podríamos volver a ingresar en los circuitos de cruceros”.
Para Jorge Robledo, recién en dos años podríamos volver a recibir este tipo de embarcaciones, “las temporadas en los cruceros están dadas por las posiciones geográficas por eso durante el verano no vienen cruceros por acá, por lo que se estima que algún tipo de movimiento será recién en un año, Ahora, en el tema de los cruceros los paquetes no se venden de un día para otro, generalmente los itinerarios se planifican con dos años de anticipación, eso quiere decir que si se decide venir a Sudamérica con los cruceros, eso recién sería en dos año más”.
Robledo recordó que “Al principio de la pandemia fue una de las industrias más afectadas y por lo mismo fue una de las que aprendieron más rápido, entonces seguramente se va a reactivar pero con muchas más medidas”.
COQUIMBO EN EL RECORRIDO
Es importante mencionar que el puerto de Coquimbo se encuentra inscrito en dos rutas. La primera es la oferta de destinos de cruceros “Costa Oeste”, que nace en Miami (Estados Unidos), cruza el Canal de Panamá para acceder al Pacífico y se detiene por distintos puerto antes de llegar al Callao (Perú), el último puerto antes de ingresar a Chile.
El otro circuito es Cono Sur (Patagonia) que por el Atlántico recorre también distintas terminales antes de llegar a (Ushuaia), antes de ingresar al país por Punta Arenas.
“En 2018 más de 28, 5 millones de turistas tomaron un crucero, esto es 4 veces la población de total de Paraguay para que tengamos una proporción”, sostuvo la directora de Sernatur, añadiendo que “la llegada de cruceros es una oportunidad permanente para mostrar a nuestros visitantes nuestra cultura e invitarlos a volver por más, por nuevas experiencias. Pero también significa el ingreso de divisas, de más puestos de trabajo, de dinamizar nuestras ciudades y ser un motor permanente de crecimiento y de desarrollo”.
” Fuentes www.diarioeldia.cl ”
