El 9 de agosto, el mundo celebra el Día Internacional de los Pueblos Indígenas, una fecha de gran relevancia global que rinde homenaje a las comunidades indígenas, las cuales suman más de 462 millones de personas, representando el
6.2% de la población mundial. Estos grupos étnicos preservan alrededor de 4,000 de las 7,000 lenguas que se hablan en todo el planeta, subrayando su papel crucial en la diversidad lingüística y cultural del mundo.
En México, las comunidades indígenas constituyen aproximadamente 23.2 millones de personas, lo que equivale al 8.1% de la población nacional. La visibilidad de estas comunidades es esencial, para reconocer su riqueza cultural, valorar su contribución en la conservación del medio ambiente y preservar las tradiciones ancestrales que enriquecen nuestro país.
En este contexto, el restaurante HñäHñú, un establecimiento que celebra y preserva la cultura Otomí, organizó una serie de eventos especiales para conmemorar esta fecha significativa. Ubicado en el valle del Mezquital, en el estado de Hidalgo, HñäHñú lleva en su nombre una referencia a una de las nueve variantes lingüísticas del otomí, específicamente la variante hablada en su región. Este
restaurante, conocido por su compromiso con la autenticidad y la tradición, se convirtió en el escenario de una celebración vibrante y significativa.
Comenzando con una serie de talleres dirigidos por talentosas artesanas locales, quienes compartieron sus conocimientos en técnicas tradicionales de bordado y tintura orgánica. Estos talleres, liderados por mujeres originarias de la cultura otomí, no sólo ofrecieron una ventana a las habilidades artesanales de la región, sino que también fomentaron el diálogo entre la comunidad y los medios de comunicación. La presencia de estas artesanas fue fundamental para fortalecer las redes de apoyo y promover el conocimiento sobre las costumbres otomíes.
Estos talleres fueron impartidos en la casa del difunto artista Byron Galvez; fue conocido como el “Picasso mexicano” por su gran técnica. Obtuvo más de 15 premios y menciones honoríficas en reconocimiento a la amplitud y diversidad de su trabajo artístico. Su obra plástica, que abarca desde la
escultura y el grabado hasta el dibujo y la pintura, está incluida en destacadas colecciones privadas tanto en México como en el extranjero.
La jornada concluyó con una exquisita comida en el restaurante HñäHñú, donde los asistentes tuvieron la oportunidad de disfrutar de una experiencia gastronómica auténtica que celebra la riqueza culinaria otomí. Contando con la participación de la cocinera tradicional otomí Ines Monroy, quien sirvió un tlacoyo de frijol con ensalada de nopales. Además de un menú de tres tiempos por parte del restaurante con ingredientes locales, utilizando conejo, tuna, nopal y quelites, que enaltecen los sabores de la región.
Este evento no solo sirvió como un festín para los sentidos, sino también como un recordatorio del valor inmenso de la cultura indígena y su impacto en nuestras vidas y nuestro entorno.
