La semana Santa está muy cerca y todos en Taxco de Alarcón, pueblo mágico del estado de Guerrero, se preparan para que sus visitantes vivan unas vacaciones inolvidables. En medio de un ambiente familiar, mantiene su encanto histórico y su carácter acogedor. Los turistas pueden disfrutar de paseos por sus calles adoquinadas, explorar sus iglesias coloniales y admirar sus impresionantes vistas panorámicas.
A casi dos horas y media, por carretera, de la capital del país, en este pueblito mágico la vida cotidiana sigue su curso con normalidad; los artesanos, los plateros, los restauranteros, los comerciantes y toda la cadena de servicios que se ofrece en el municipio está activa.
Por las tardes se observa el movimiento habitual de los trabajadores que regresan a sus hogares, familias y parejas disfrutan del zócalo y la parroquia de Santa Prisca.
Las instituciones educativas están trabajando de manera ordinaria; también los servicios de transporte público, desde los tradicionales taxis hasta las combis locales, operan sin contratiempos.
Residentes y visitantes pueden moverse con facilidad por sus calles empedradas; también la transportación entre las comunidades está activa como, por ejemplo, las que van hacia las grutas de Cacahuamilpa, las Pozas Azules de Atzala y Mil Cascadas.
Ernestina Ramos, que atiende TaxCafé, dijo estar contenta de que todos los comercios, todos los servicios estén funcionando como debe ser. “Recibimos clientes que nos traen algunas agencias y tour operadoras cuando hacen recorridos hacia Ixcateopan y otros atractivos, y les brindamos el mejor de los servicios; sin duda es de gran importancia brindar certeza a los visitantes y también a los Taxqueños de que todo funciona”.
