Si estás buscando un alojamiento especial, con los lujos de un hotel urbano de cinco estrellas y, a la vez, con el encanto extra de un hotelito de campo para muy pocos huéspedes, has encontrado tu lugar. Se trata del recién inaugurado Hotel Boutique Font de la Canya, situado en Avinyonet del Penedès, a tan solo cuarenta y cinco minutos de Barcelona. Cuenta tan solo con 8 habitaciones y en él te proponen una estancia para no salir de él, ya que tiene todo lo que sueñas para unos días de relax: jardines de película, dos piscinas, porches para la lectura, un restaurante de km 0, spa, pista de pádel y una sala de fitness.
El hotel adopta su nombre, Font de la Canya (Fuente de caña), del yacimiento íbero de finales del siglo VII a.C que los arqueólogos encontraron en las tierras propiedad de la finca, y que se considera el origen del vino en Catalunya. La casa de reciente construcción, inspirado en una casa solariega, pairal catalana, y firmada por Alain Daronian, arquitecto parisino de origen armenio, posee una fuerte personalidad, con imponentes fachadas altas en blanco, salpicadas por balcones y ventanas en verde, que vigilan los campos de olivos y vides del entorno. En los porches y el interior encontramos zonas dedicadas al hedonismo, decoradas con mucho mimo y donde solo hay cabida para materiales y tejidos naturales, todo bajo una paleta cromática serena que invita al descanso y la desconexión. Mimbres y fibras naturales se combinan con lámparas, sofás y mesas de nuevo diseño, consiguiendo una atmósfera atemporal donde uno se siente bien. Los espacios comunes, desahogados y luminosos, no pueden resultar más amables y apetecibles para dejar pasar el tiempo acompañados de un buen vino de la zona.
Sus amplias ocho habitaciones, con preciosas vistas y equipadas con colchones tejidos con hilos elaborados a partir de materiales reciclados del mar mediterráneo, siguen la misma tónica que en el resto del hotel: diseños limpios y actuales que se caldean con tejidos naturales de colores meditarráneos. Cada estancia es diferente, especial, y además tienen nombres propios, vinculados al yacimiento y el mundo del vino. Así, podrás alojarte en la habitación Démeter, haciendo referencia al busto de esta diosa griega de la agricultura y la fertilidad que se localizó aquí; y que actualmente es la imagen de la denominación de origen de los vinos del Penedés; o en la habitación Bacus, Dios del vino y la viña, el desenfreno y de las fiestas de la mitología greco-romana.
Pero hablemos también de su aspecto gastro. Además de su bar y terraza donde poder disfrutar de los mejores vinos o de un picoteo, puedes hacer reserva en su restaurante, en el que te sorprenderán con una fabulosa carta que incluye productos de km o (se ha cultivado un huerto y un gallinero por el consumo de los clientes del hotel).
Su jardín espectacular puede ser también un lugar muy especial para celebrar eventos, como bodas o reuniones de trabajo, así como grandes actividades de enoturísmo, aunque también cuentan con un salón interior con capacidad para 300 personas. Además, en concentraciones de profesionales te proponen talleres culinarios que resultan muy interesantes para el trabajo en equipo.
” Fuentes www.elledecor.com ”
