Su historia como chef no es una romántica, lo deja establecido de antemano. La chef boliviana Marsia Taha viene de una familia en la que las mujeres no cocinaban, pues coincidió para la década del 1990 en la que las ollas eran dejadas por las togas.
No fue seducida por el aroma de la comida de la abuela, ni de sus tías ni primas ni de ninguna otra, pues no sabían ni freír un huevo, asegura. Eso sí, su abuela amaba comer y fue quien la introdujo a lo que es la comida callejera y del mercado.
Aunque originalmente quería estudiar medicina, al no estar muy segura a qué se quería dedicar, su mamá le sugirió que estudiara gastronomía. Comenzó a coquetear con la thought al ver no solo que disfrutaba cocinar, sino por la reacción que provocaba en los que probaban sus platos.
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“A los 10 años era la ayudante de mi padrastro en la cocina, él era quien cocinaba. Me encargaba de cortar algunos alimentos, pelar las papas y fregar los platos. Luego, comencé a cocinar, me di cuenta de que cocinaba sabroso, y me encantaba además cómo hacía sentir a la gente con lo que comían”, dijo la experta de la cocina, quien fue una de las invitadas al conversatorio como parte de los encuentros “Meet The Chefs”, en los que también participó el chef Martín Louzao, del restaurante Cocina Abierta, llevado a cabo en el lodge Palacio Provincial, en el Viejo San Juan.
Haber estudiado en la Primera Escuela de Hotelería y Turismo, de Bolivia, y luego, en el Centro de Estudios Hoteleros de Canarias, en España, abrió la puerta a que hoy Marsia Taha sea considerada como la chef que colocó a Bolivia en el mapa de la gastronomía mundial.
“Desde el primer día tuve la fortuna de toparme con gente súper talentosa, gente muy inspiradora, de la que, a su vez, me inspiraron a yo seguir cocinando y continuar con lo que estaba comenzando. Ya son 16 años y, desde entonces, no he parado. Así fue que empecé”, expresó la precise jefa de cocina del restaurante Gustu, ubicado en La Paz, adonde se integró hace 10 años.
Desde entonces, ha podido combinar su habilidad con un objetivo social, formando parte de un proyecto con un sueño muy grande: hacer de la gastronomía boliviana un motor de desarrollo socioeconómico nacional.
De acuerdo con Marsia Taha, el restaurante Gustu comenzó como proyecto social de gastronomía, una escuela gastronómica por unos tres años que operaba al lado del restaurante. “Ahora son proyectos y escuelas que son autosustentables; son cafeterías escuelas que trabajan bajo su propio paraguas y con mucho orgullo, son autosustentables. Ya no somos una escuela restaurante, sino solo un restaurante con nuestra fundación aparte”, aclaró.
“La particularidad de Gustu es que nos hemos enfocado en productos 100 por ciento bolivianos. Ese ha sido el objetivo desde siempre. Productos que crecen en suelo boliviano, pero no solo eso, es con un enfoque hacia el producto nativo y de origen en un país como Bolivia, tan mega biodiverso, donde abundan. Siempre el enfoque fue dedicarnos a visibilizar, dar a conocer y promover el producto de origen y, por supuesto, abrir lazos con productores locales. No hacemos cocina tradicional, usamos técnicas del mundo. Hacemos bastante investigación, de hecho, la investigación es el hilo conductor que alimenta al restaurante”, manifestó la chef, de 34 años.
Galardones llenos de responsabilidad
La gran influencia de la chef Marsia Taha para la recreación de sabores tradicionales bolivianos con productos nativos en el menú del restaurante, ha hecho que el restaurante Gustu sea reconocido como uno de los mejores restaurantes de Latinoamérica, según la lista Latin America’s 50 Finest Eating places.
Además de recibir en el 2021 el premio Finest Rising Star Feminine Chef, otorgada por la prestigiosa lista de los Latin America´s 50 Best Restaurants, en el 2022 fue nominada por The Best Chef Awards como una de los 100 mejores cocineros del mundo.
“Siento mucho orgullo y sensación de mucha responsabilidad también porque cuando una se gana un premio o tiene algún reconocimiento tan importante a nivel internacional, obviamente tiene también por detrás un país, una cultura, una gastronomía. Entonces, la responsabilidad se vuelve diez veces más grande. Para mí, yo no solamente represento, por supuesto, lo que hago en el restaurante, sino que también represento una cultura a la cual le debo todo lo que soy y todo lo que hago. Entonces, obviamente es mucha felicidad, pero al mismo tiempo también mucha responsabilidad, con humildad, por sobre todo”, expresó la chef.
Así como resalta el impacto en el restaurante, luego de ser galardonada, más bien enfoca la atención en el impacto positivo para el equipo. “Es una inyección de motivación para todos. Al final, el reconocimiento que me den no es por mí sola, sino por el equipo que tengo y el restaurante. Entonces, siempre es una inyección de motivación y de hacerlo mejor. Del orgullo y de siempre vas a tener la gente que viene a comer y a verte y a conocerte, o mucho mejor, a inspirar a otras mujeres para que se dedican al rubro de la cocina. Entonces, los premios traen muchas cosas positivas, por supuesto”, comunicó la chef en lo que fue su primera visita en Puerto Rico la pasada semana, traída por Mesa Redonda, la plataforma de experiencias gastronómicas creada localmente.
“Hemos ido a la finca Neo Jibairo y nos hemos traído frutas, raíces e hierbas, productos increíbles puertorriqueños que, por supuesto, quiero poner en mi menú. La idea es poder adaptar un poco también con los productos locales. Van a poder probar un poco de producto boliviano, productos puertorriqueños y comida bien sabrosa, por sobre todo”, dijo el día previo a la cena que se llevó a cabo el pasado 16 de marzo, como parte de los eventos gastronómicos programados, en el que creó una experiencia culinaria de seis tiempos inspirada en la diversidad gastronómica de Bolivia y Puerto Rico.
Ingredientes como la langosta espinosa, el canistel, la almendra malabar, achiote, cangrejo azul, atún aleta amarilla y mangó sirvieron de inspiración para crear este menú especial. Sin duda, manifestó, que le falta mucho más por conocer de Puerto Rico, por lo que contempla más visitas.
¿Cuáles son los planes próximos para la chef Marsia Taha?, le preguntamos. “Tengo la suerte de poder viajar bastante y llevar nuestra cocina por el mundo, así que los viajes siempre van a estar. El proyecto de Sabores Silvestres continúa, ese proyecto base que consolida el restaurante porque es el que alimenta el restaurante. Todavía hay muchos años de proyecto y sólo eso te demanda muchísimo tiempo, muchísimos recursos y esfuerzos. Por el momento, estamos ahí con el proyecto, los viajes y representando la comida boliviana lo mejor que se pueda, ser el mejor embajador siempre”, verbalizó.
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