Todos sabemos, con más o menos exactitud, que el conflicto entre los países árabes y de cultura islámica con Israel viene de lejos y tiene raíces profundas. Sin embargo, desde hace unos años, en muchos casos se han reestablecido relaciones. Es el caso de varios países del Golfo Pérsico y, más cerca de nosotros, Marruecos.
El año pasado fue el primero, pese a los efectos de la pandemia, en el que fue posible para un turista de cualquiera de los dos países, Israel y Marruecos, visitar al otro. Y, pese a la pandemia, lo han hecho: doscientos mil israelitas se desplazaron a Marruecos, mientras apenas 2.900 súbditos de Mohamed hicieron el recorrido opuesto.
Los acuerdos que condujeron a la reapertura de las fronteras se denominan “Abraham” y no sólo han permitido esto sino una amistad inconcebible años atrás. Es lo mismo que ha ocurrido con los Emiratos Árabes Unidos, Baréin, Sudán, Jordania e incluso Kosovo.
Tan buenas son las relaciones ahora que incluso hay cumbres entre los dos países, lo que significa que la diplomacia funciona con fluidez.
Los vuelos entre los dos países se han restablecido, con el único problema de que, dado que Marruecos tiene las relaciones con su vecina Argelia en pésimo estado, los aviones han de volar por espacio aéreo español e italiano, rumbo a Israel.
” Fuentes www.preferente.com ”

