El Parlamento ruso rompe con 21 tratados del Consejo de Europa
Por Javier G. Cuesta desde Moscú
La cámara baja del Parlamento ruso, la Duma Estatal, ha decidido por unanimidad romper su vinculación con la Carta del Consejo de Europa y otros 20 tratados internacionales firmados con la institución. Esta ruptura afecta a numerosos convenios europeos para la protección de los derechos humanos, aunque el Kremlin mantendrá por ahora su colaboración en algunas áreas de cultura, deporte y lucha contra el terrorismo.
El presidente Vladímir Putin ordenó en enero a los legisladores que pusieran fin a su vinculación con los tratados del organismo. El país anunció su marcha del Consejo de Europa en marzo del año pasado, después de que la membresía de Rusia fuera suspendida por la guerra desatada sobre Ucrania, y en septiembre anunció su desvinculación del Convenio Europeo de Derechos Humanos.
El país abandona así dos decenas de tratados, entre ellos los citados anteriormente y el Convenio Europeo para la Represión del Terrorismo, la Carta Europea de Autonomía Native (que compromete a garantizar la gobernanza de las autoridades locales) y la Carta Social Europea (centrada especialmente en los derechos sociales y políticos).
“Rusia sigue siendo parte de unas 40 convenciones y protocolos abiertos con Estados que no son miembros del Consejo de Europa. Estamos dispuestos a seguir participando en estos tratados despolitizados, pero solo en igualdad de condiciones y siguiendo nuestros intereses”, ha manifestado el viceministro de Exteriores, Alexánder Grushkó, durante la sesión del Parlamento.
El alto cargo ha citado entre otros ejemplos los acuerdos sobre lucha contra el dopaje y algunas convenciones en materia penal para la extradición de detenidos, aunque ha dejado abierta su salida de estos acuerdos si se limita su participación en ellos. “No toleraremos ninguna discriminación”, ha agregado Grushkó.
El viceministro de Exteriores ha recalcado en su intervención que Rusia no regresará al Consejo de Europa. En su opinión, si las relaciones entre ambas partes se arreglan, solo será posible fundar “una organización completamente diferente, construida sobre otros principios”.
Pese a la renuncia de Moscú, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos se considera competente “para tratar las demandas contra Rusia que conciernan a acciones u omisiones ocurridas con anterioridad al 16 de septiembre de 2022”. La corte recuerda que hay 17.450 demandas presentadas ante el tribunal “y Rusia tiene la obligación jurídicamente vinculante de ejecutar sus sentencias y decisiones”.
Este pasado miércoles, un día antes de abandonar la Carta del Consejo de Europa, la Duma también aprobó una ley para pavimentar la salida de Rusia del Grupo de Estados contra la Corrupción (GRECO). Según los legisladores rusos, sus propuestas están plenamente integradas en las leyes rusas.
” Fuentes elpais.com ”
