El acoso y discriminación hacia quienes conducen una unidad de transporte por aplicación es frecuente, aunque la mayoría de las veces se convierte en noticia lo contrario: cuando uno de los conductores es acusado de acosar o del intento de algún delito.
“Irasema” –nombre ficticio para proteger la identidad del testimonio– trabaja como conductora de la aplicación Uber, desde 2019. En entrevista con La Silla Rota, narra el acoso que vivió por parte de un usuario, caso por el que fue suspendida.
Recuerda que, a las pocas semanas de comenzar a trabajar, le tocó un caso de un hombre que había solicitado el servicio. Apenas habían pasado unos minutos en el viaje cuando el usuario comenzó a hacerle preguntas sobre su vida private, que ella respondía incómoda y de manera escueta.
“Uno sabe que no debemos entablar plática con los usuarios”, explica.
Pese a la actitud cortante de “Irasema”, el usuario comenzó a hacerse tocamientos lascivos. Para que dejara de hacerlo, ella le advirtió que “lo estaban grabando”, lo cual no period cierto –pues aunque tiene Uber tiene el botón de emergencia para videovigilancia, no se usa, explicó la entrevistada–, pero fue lo único que se le ocurrió decir para que el usuario detuviera su actitud.
“Le dije que el viaje iba a terminar, me sentí nerviosa, lo terminé y le expliqué que como conductoras no teníamos que responder preguntas. El señor se molestó y me insultó, terminé el viaje y lo reporté a Uber”.
“El usuario me reportó. No sé qué haya dicho, pero me bloquearon la cuenta y no me dijeron por qué. Fui a las oficinas y expliqué la situación, que terminé el viaje sin llegar al punto. Ellos me respondieron que, aún así, la cuenta permanecería bloqueada hasta que por el sistema la desbloqueara”.
A “Irasema” le desconectaron su cuenta 15 días, tiempo durante el cual estuvo sin trabajar, hasta que la aplicación le mandó un mensaje de que podía reanudar su actividad y le recomendaron “no sostener conversación con usuarios o usuarias”.
“Yo pedí un filtro más severo para evitar esos casos, porque se suben y me preguntan que si soy casada, me dicen que qué guapa, y yo me quedó sin contestar eso”.
Además de lo incómodas e intimidantes que son las conductas de algunos usuarios, “Irasema” se siente indefensa, pues en ese momento la empresa de transporte no atendió su reclamo.
A decir de la entrevistada, los filtros hacia los usuarios no son suficientes, pues algunos aparecen con seudónimos y no con su nombre; otros solicitan el servicio a través de sus parejas, pero éstas no avisan –en la aplicación hay un botón para especificar que se pide un viaje para otra persona– y entonces es más difícil denunciarlos.
“¿Qué le pediría a la aplicación? Que para quienes somos conductoras haya más filtros y que regrese la aplicación de solo para mujeres. Desconozco por qué se quitó la opción, y que también haya filtros para usuarios, que tengan su información bien, así como ellos tienen la nuestra”.
Discriminación étnica
Román Martínez vivió un caso de discriminación étnica, cuando trabajaba para la misma aplicación, hace dos años. En ese entonces la situación económica period dura, porque period el inicio de la pandemia de covid-19 y para el originario de Oaxaca, radicado en la Ciudad de México, se tornó más complicada por esa experiencia.
Un día, sin avisarle, la aplicación lo desconectó. Hasta entonces –que él supiera– no había tenido problemas con ningún usuario, por lo que fue a pedir una explicación a la empresa, pero no se la dieron. Para continuar como conductor de aplicación, Román decidió inscribirse a otra plataforma y desde entonces no ha tenido problemas ni ha sido desconectado.
Hace dos meses, luego de acercarse a la Unión de Trabajadores de Plataformas Digitales, Pasajeros y Alimentos de México (Sutram), el líder de la organización, Salvador Godínez, gestionó un acercamiento entre Román y Uber, y ahí el conductor supo la razón de su baja.
Román fue desconectado porque algún pasajero reportó como “mal aspecto” su vestimenta típica de Oaxaca. Al recibir alguna queja, la aplicación inmediatamente da de baja a los conductores.
“A mí me gusta usar vestimenta típica de Oaxaca y, aunque la compro aquí, la escojo de ese tipo. Cuando me informaron, me dijeron que fue por usar ese tipo de ropa. No tienen por qué discriminarme. Además, ya nunca reactivaron mi cuenta”.
Agrega que la decisión unilateral le afectó financieramente. “Me gusta trabajar y, al pasar eso, sí me quedé ofendido”, reconoce Román.
Se debe terminar con el acoso: Sutram
De acuerdo con el secretario de Sutram, Salvador Godínez, los trabajadores de aplicaciones de taxis, de reparto de comida o productos están sometidos a riesgos de trabajo como estar expuestos a accidentes que, en caso de sufrir lesiones, no siempre les cubren los gastos médicos.
También hay acoso sexual en contra de repartidoras, que van desde que sean “nalgueadas” cuando van en sus motos, a ser víctimas de clientes exhibicionistas, que las reciben en paños menores o hasta desnudos, lo que es el abuso más frecuente.
Otros abusos es que las Apps de reparto de comida u otros productos integran las propinas como parte del salario, cuando debería ser un concepto aparte, considera la organización. Por eso es por lo que piden ser reconocidos como trabajadores y no como “socios”, que es como las aplicaciones les llaman, aunque ellas se queden con la mayor parte de las ganancias.
Piden que sus derechos inicien desde que inician sus recorridos hasta que llegan a casa; ser reconocidos como personas trabajadoras a través de plataformas digitales; que las horas de trabajo incluyan el tiempo de conexión a la aplicación, sin importar que tenga o no orden activa.
Además, que el patrón adquiera obligaciones como la de cubrir costos por accidentes, pues ha habido repartidores que fallecen o quedan con lesiones permanentes y no reciben ningún apoyo económico. También que proporcione herramientas de trabajo.
Godínez explicó que además de la propuesta que la Sutram y otra veintena de organizaciones firman, hay otras seis, pero que la suya ha tenido la asesoría de la Secretaría del Trabajo, ya fue presentada ante la Comisión del Trabajo de la Cámara de Diputados, presidida por el morenista Jesús Baldenebro y también ha sido platicada con directivos de las aplicaciones.
Uber busca más beneficios para conductores
Por su parte, Uber, a través de su área de prensa, envió a La Silla Rota su postura sobre la iniciativa para legislar la relación laboral con conductores y repartidores de las plataformas.
La empresa asegura que las plataformas de movilidad y reparto entienden que la dinámica del trabajo ha evolucionado en los últimos años, especialmente después de la pandemia de covid-19 y reconocen la importancia de encontrar espacios de mejora en sus operaciones, de la mano de la innovación.
“Abogamos porque esta evolución otorgue cada vez más beneficios a quienes se ocupan en las aplicaciones de movilidad y reparto, sin sacrificar el modelo económico que permite que más de medio millón de familias continúen complementando sus ingresos por este medio”.
Uber se dijo abierta al diálogo participativo y a la comunicación con las autoridades para construir escenarios que signifiquen un beneficio para los repartidores y conductores.
” Fuentes news.google.com ”
