Cerca de 300 pasajeros están viviendo una historia de nunca acabar. Este martes 1 de noviembre, el buque “Ciudad de Valencia” de Trasmediterránea debería haber partido desde Cádiz hacia Canarias, pero un problema técnico el día anterior obligó a aplazar la salida durante 48 horas.
Según cuenta Cadena Ser, la compañía les informó de que partirían el miércoles día 1 a bordo de otro navío. Sin embargo, ni salieron, ni fue en otro barco. Reciben la noticia de que habrá otro día de retraso, a la espera de una pieza que debía llegar desde Italia, por lo que deciden embarcarse de nuevo en el buque de la polémica para pasar la noche.
Esto nos lleva al jueves, con los pasajeros hartos de la situación, y deseosos de que no se produjese ningún otro altercado. Todo parecía regular, y zarparon desde el puerto de Cádiz a bordo del mismo buque que se había averiado. Aparentemente, no se esperaba ningún problema.
Indignación entre los casi 300 pasajeros que llevan desde el martes intentando llegar a Lanzarote a bordo de un ferry de Transmeditarránea desde Cádiz.
Esta medianoche, a mitad de viaje, el barco ha tenido que regresar a puerto gaditano por una avería en el motor. pic.twitter.com/njEwE3kxe7— Radio Cádiz (@RadioCadiz) November 4, 2022
Pero para colmo, a mitad de trayecto, el capitán anunció por megafonía que se había producido un fallo en uno de los motores, por lo que tienen que regresar a Cádiz. Atracan de nuevo en tierras andaluzas a las nueve de la mañana.
Cerca de 72 horas después, se espera que los pasajeros partan hoy a las siete de la tarde, según fuentes de Trasmediterránea. Lo harán en el barco “Ciudad de Melilla”, el cual no ha estado exento de polémica, ya que tuvo que ser rescatado hace algunos meses tras quedar varado por una avería.
Los usuarios están absolutamente indignados, y denuncian condiciones lamentables y un trato nulo por parte de la compañía. En declaraciones a Diario de Cádiz, uno de los afectados señala que “la solución que nos dieron fue que bajásemos del barco y reclamemos”, incluso negaron a estos poder usar los camarotes para descansar o asearse.
“En general, ha habido mucha tensión y el ambiente ha estado caldeado, tanto por una parte como por la otra, con malas contestaciones”. ”Vamos a hacer una reclamación conjunta y pasar todos los gastos, ya que muchas personas han tenido que coger un resort o comer fuera en la primera noche”, denuncia.
” Fuentes news.google.com ”

