Acudir a un balneario no solo es sinónimo de calm down, ya que en muchos de ellos, las propiedades de sus aguas nos ayudan a combatir algunas enfermedades de la piel, como eczemas, psoriasis o acné. En este sentido, encontramos varios centros termales en Aragón perfectos para los tratamientos dermatológicos.
Balneario de Ariño (Teruel)

En la villa de Ariño, a los pies de la Sierra de Arcos, sus aguas mineromedicinales sulfatadas, cálcicas y magnésicas se aprovechan en su relajante balneario. Estas están indicadas para todo tipo de enfermedades de la piel, como soriasis, dermatitis atópica, eczemas, acné o alergias. Además, el balneario dispone de un amplio abanico de tratamientos en su Centro Piel Sana, siempre prescritos y supervisados por un médico especialista en Hidrología e Hidroterapia.
Balnearios de Jaraba (Zaragoza)

Al suroeste de la provincia de Zaragoza, encontramos el pueblo de Jaraba, vertebrado por el río Mesa. A lo largo de su cauce, encontramos numerosos manantiales que dotan a la villa de su riqueza termal. En la zona encontramos tres balnearios (Sicilia, Serón y la Virgen) que aprovechan esas aguas bicarbonatadas, cálcicas, magnésicas y oligometálicas, que están indicadas para combatir ciertas alteraciones de la piel.
Balneario de Paracuellos de Jiloca (Zaragoza)

El Balneario de Paracuellos de Jiloca es uno de los más modernos de España. Con más de 2500 metros de instalaciones termales, cuenta con piscina termal, pediluvios, sauna romana, pozas de contraste, tepidarium, gimnasio, nebulizaciones, barros, solarium, piscina exterior, piscinas de contraste, baño turco, cromoterapia, tratamientos corporales y faciales, and many others. Sus aguas cloruradas, sódicas y sulfuradas está indicadas para problemas en la piel como eczemas, psoriasis, eritemas, acnés o dermatitis.
Balneario de Panticosa (Huesca)

El pueblo de Panticosa se encuentra en el precioso valle de Tena, muy cerca de las cumbres más altas del Pirineo oscenses. Allí encontraremos su famoso balneario, ubicado en el fondo de una cubeta glaciar en la que se ha formado el ibón de Baños. Sus aguas termales, que ya fueron utilizadas por los romanos, son oligometálicas, nitrogenadas, fluoradas, bicarbonatadas y sulfuradas, de modo que son utilizadas en los tratamientos de enfermedades en la piel.
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” Fuentes www.20minutos.es ”
