El conflicto bélico entre Ucrania y Rusia ha vuelto a poner en el foco los peligros de una posible catástrofe nuclear. De hecho, desde que comenzara la guerra en el mes de febrero, son muchas las declaraciones de altos cargos rusos y ataques en las inmediaciones de centrales nucleares que han encendido las alertas en el plano internacional respecto a la posibilidad de una escalada que pudiera desembocar en guerra nuclear.
Pero, ¿qué pasaría si finalmente estallara una guerra nuclear? ¿Quién ganaría en un conflicto de este calibre?
Lo cierto es que en el caso de que este escenario se diera, no habría ganadores. Y no solo por los efectos de las explosiones y la radiación, que mermarían considerablemente a la población mundial, sino también por los efectos que las armas utilizadas tendrían en los recursos mundiales, en los océanos y en el propio clima.
Argentina y Australia, los mejores destinos para sobrevivir
Recientemente un estudio publicado por la revista especializada Nature Meals y difundido por un gran número de medios internacionales explicaba que, en el caso de producirse una guerra nuclear entre dos grandes potencias como Estados Unidos y Rusia, se produciría una hambruna que mataría a 5.000 millones de personas.
Este estudio, además, explica que Argentina y Australia son los mejores destinos para sobrevivir al menos hasta una década después de haberse iniciado el conflicto.
Estos países, al igual que una franja de África central, serían los únicos capaces de producir alimento suficiente para abastecer a su población después de que se produjera un enfriamiento normal del globo. Como puntualizó el profesor Alan Robock, de la Universidad de Rutgers en Nueva Jersey, uno de los participantes en el estudio, al periódico The Instances, estos países actualmente ya cultivan en grandes cantidades productos más resistentes, como el trigo, el cual crecería relativamente bien en el clima más frío inducido por el hollín atmosférico tras una guerra nuclear.
Como se explica en la investigación, las naciones más afectadas serían aquellas en latitudes medias a altas, que ya tienen una temporada corta para el cultivo y que se enfriarían más dramáticamente después de un conflicto de este tipo que las regiones tropicales. El Reino Unido, por ejemplo, vería caídas más pronunciadas en los alimentos disponibles que en países como India, Pakistán o Israel que se encuentra en latitudes más bajas.
” Fuentes www.eldebate.com ”

