Tras recorrer todo el navío, nos quedamos en la piscina, allí estaban la mayoría de pasajeros con sus mejores trajes de baño y complementos, dejándose ver, ansiosos de vivir la experiencia crucerística. Gentes de todo tipo, menos menores, pues este es un crucero “only adults”. Karens mezcladas con Cayetanas, mucho LuisVi, mucho Versace, mucho Dior, alguno que otro seguramente falso, mucho botox, mucha extensión, mucha mecha y mucho Moët & Chandon. Una fauna ecléctica compuesta por gente con tendencia al disfrute y la tanorexia, y alguna que otra persona que no sabes muy bien porqué está ahí, pero ahí están. Viva lo random.
Llega el momento de zarpar, el barco se dispone a salir del puerto y el dj de la piscina sube el volumen, acelera los BPMs y los animadores aparecen cargaditos de champagne incitando a todos al disfrute para celebrar que esto empieza. Nos vinimos arriba, el barco zarpó y tras un buen rato bebiendo todo el champagne de free of charge que pudimos (con el precio del crucero te vienen incluida las bebidas básicas como agua, refrescos, café y té, pero el alcohol lo pagas aparte) nos fuimos a cenar al restaurante italiano (toda la comida también está incluida en el precio), el cual tiene diferentes tipos de pasta casera que está bastante rica y una carrillera que quita el sentido, supertierna y superjugosa.
DÍA 2. DESAYUNO CON GAMBAS
Despertamos en el puerto de Toulon, una ciudad de la costa azul francesa, y fuimos a desayunar al The Wake, el restaurante más elegante de todo el buque, de inspiración artwork déco. En este restaurante puedes desayunar: MARISCO. Yo es que me meo. Pedimos las gambas picantes, cuya base period, ojo al dato, ketchup, o algo muy related. La sopa de almeja no la pedimos, ya iba a ser demasiado, así que nos decantamos por los huevos benedictinos con aguacate que estaban bastante ricos y las french toast que estaban increíbles. Tras este tempranero festín no nos quedó otra que irnos a la piscina a tumbarnos y hacer la digestión. Ya a media mañana, nos pusimos en marcha para conocer Toulon, una ciudad con un centro muy acogedor, típicamente provenzal y un puerto bastante decante y decrépito. Por supuesto, la ciudad la visitamos en trenecito turístico.
” Fuentes www.glamour.es ”
