Nada menos que 48 mil firmas se recogieron en la ciudad de Marsella contra la presencia de cruceros, con algunos responsables municipales agitando el tema para convertirlo en una controversia.
Benoit Payan es el alcalde marsellés dispuesto a acabar con estos barcos en el puerto de la ciudad. “El Mediterráneo se está muriendo lentamente, pero los gigantes del lobby de cruceros quieren seguir ensuciándolo. En Marsella, les guste o no, seguiremos luchando”. Como ven, nada suave.
Payan, que es alcalde en representación de una agrupación de partidos de izquierdas, publicó en la internet municipal que “los niveles de contaminación en las ciudades portuarias no son aceptables” y fustigó a los “cruceros, que escupen su humo en nuestras costas con total impunidad”.
La polémica está en todos los medios. “Estos barcos son ciudades flotantes que continúan descargando tanta contaminación como un millón de automóviles”, afirmó el alcalde.
Marsella recibe anualmente 1,8 millones de pasajeros en las 497 escalas de cruceros que tiene. Las emisiones de óxido de nitrógeno de origen marítimo en Marsella son el 20 por ciento del whole, pero por primera vez superan las emisiones del tráfico rodado.
El alcalde electo en 2020 comenzó su mandato rebajando la subvención anual que recibía el membership de cruceros de la ciudad. Al año siguiente el ayuntamiento se dio de baja de este membership y ahora fustiga a los cruceros.
La mayor parte de los barcos que llegan a Marsella pasan también por Palma de Mallorca. De hecho, en esta ciudad también han tenido la polémica por el Surprise of the Seas, uno de los más grandes que atracó en el puerto, y también por el MSC Orchestra.
El 18 de julio pasado, mientras la ciudad estaba en alerta 2 por contaminación por ozono, el Valiant Girl dejó escapar una nube contaminante por una avería en un filtro, lo que ha desatado la polémica.
” Fuentes www.preferente.com ”
