
Buques antiguos, decoración rococó, salas llenas de mesas de juego y puros humeantes. Puede que todos estos elementos lleven mucho tiempo unidos a la thought de ir de crucero en nuestro subconsciente, pero… la realidad de los cruceros es otra bien diferente.
Hoy en día, el sector ha dado una vuelta de tuerca de 180 grados para dar respuesta a las nuevas demandas y necesidades de los clientes. En este sentido, han tenido mucho que ver los cambios en el entorno social, económico y ambiental en el que operan, cambios que han influido en las tendencias de consumo de los cruceristas respecto a este tipo de producto.
Así, vemos diferentes indicadores que muestran este esfuerzo del sector por transformarse y operar conforme a los tiempos, teniendo en cuenta el issue medioambiental y social. Uno de estos indicadores, es el compromiso de sostenibilidad ambiental que la Cruise Strains Worldwide Affiliation (CLIA) y las compañías de crucero asociadas anunciaron el pasado 26 de abril, con un objetivo común: garantizar un futuro de la industria de cruceros más eficiente y sostenible.
Este acuerdo es la respuesta del sector para hacer frente común a los retos que comparten. Así, en él quedan intrínsecos propósitos enfocados a reducir la huella de carbono, ya sea en navegación como en amarre, invirtiendo en tecnología y asociándose con ciudades y puertos para una gestión sostenible del destino. Además, este marco común establece nuevos objetivos con los que tendrán que alinearse los barcos de crucero. En concreto, la industria pretende conseguir emisiones netas de carbono para el año 2050, y lograr que todos los barcos con escala en puertos donde haya electricidad en tierra (SSE) estén equipados para conectarse a la pink en 2035, algo que permitirá apagar los motores mientras el barco esté atracado.
Gracias al esfuerzo del sector de los cruceros por adaptarse al nuevo panorama social y medioambiental, y por mejorar y hacer más variadas las experiencias que ofrecen, se está consiguiendo una mayor repercusión y un cambio en el perfil del crucerista. En este sentido, vemos que muchos viajeros comienzan a ver en el sector un producto atractivo donde antes solo veían un modelo anticuado y nada responsable.
Así, el perfil del crucerista se rejuvenece, cambiando a la par que los tiempos. Vemos que los Millenials, seguidos de la generación X, son los más entusiastas acerca de viajar en crucero: un 87% indica tomarán un crucero en los próximos años, seguidos por la Generación X, con un 85%, según los datos de la CLIA.
En este nuevo paradigma, en el que la industria se encuentra en plena transformación, comienzan a ser visibles, aunque todavía queda mucho camino por recorrer, los cruceros del futuro: accesibles, responsables y experienciales. A este respecto, las navieras tienen un reto clave en los próximos años, trabajar en mejorar la experiencia que ofrecen al usuario, tanto a bordo como en el propio destino. Y solo alcanzándolo, es decir, convirtiendo la satisfacción del usuario en su propósito de marca, podrán llegarse a posicionar como un servicio diferente e innovador.
Por ello, actualmente existen varios tipos según el goal al que van enfocados, con el objetivo de satisfacer las demandas presentes y futuras de los cruceristas, así como ajustarse a su presupuesto. De ahí que, desde años atrás, las navieras hayan diversificado su público, consiguiendo que actualmente sea fácil reconocer qué producto ofrecen y para quién está destinado: cruceros para niños, de lujo, adults solely, de diseño premium o de lujo para la tercera edad, entre otros.
A pesar de la gran cantidad de empresas que forman el sector y los productos diferenciados que ofrecen, debemos tener en cuenta que el sector todavía se encuentra en plena transformación. Una transformación relacionada con su forma de competitividad y prácticas, pero también con la manera de vivir y entender estas experiencias.
Así, este cambio que hemos visto en los últimos años en otros sectores llega, después de años de trabajo, a la industria de los cruceros. Pero merece la pena matizar, que la industria no se sube al carro de la sostenibilidad por conveniencia, sino por convicción. Este es el único camino para la supervivencia del sector y para la supervivencia futura de nuestra sociedad y nuestro Planeta.
” Fuentes www.hosteltur.com ”
