Un informe que evidencia la falta de equidad y participación igualitaria para escritoras en cinco países de América Latina: Ecuador, Guatemala, Honduras, México y Nicaragua.
Ofrece información sobre la discriminación sistém

ica arraigada a las industrias editorial, cultural o de premios literarios.
En términos generales, solo el 30% de las escritoras tienen acceso a áreas clave para el desarrollo pleno de sus carreras como escritoras.
El informe se basa en análisis cuantitativos y cualitativos de áreas clave para el desarrollo de las carreras profesionales de escritoras y periodistas.
Participan, presencial y online: Angélica Altuzar, poeta mexicana, encargada del estudio en México, vicepresidenta de PEN Chiapas Cultural; Gioconda Belli escritora, dirigió el estudio sobre Nicaragua; Jennifer Clement, presidenta emérita de PEN Internacional (PI); Dina Meza, periodista y escritora, presidenta de PEN Honduras; Karla Olascoaga, escritora, presidenta de PEN Guatemala; Alicia Quiñones, Coordinadora para las Américas, PI; Burhan Sonmez, presidente de PEN Internacional; Pedro Vaca, Relator Especial para la Libertad de Expresión CIDH; Frédéric Vacheron, Representante de la UNESCO en México; y Carlos Vásconez, presidente PEN Ecuador.
La organización mundial de escritores PEN Internacional, con sede en Londres, se complace e invitar a la presentación del informe, una investigación realizada en cinco países de América Latina sobre la representatividad de las mujeres escritoras y periodistas en la industria editorial, los medios de difusión impresos y digitales, así como en los principales festivales y premios literarios nacionales y regionales.
El informe estuvo a cargo de los integrantes de los Centros PEN Chiapas Pluricultural (México), Ecuador, Guatemala, Honduras y Nicaragua. Para este conteo, los cinco Centros PEN se dieron a la tarea de evaluar y medir la equidad de género para las escritoras tomando como referencia su incidencia durante un lapso predeterminado de tiempo en catálogos editoriales, certámenes y festivales literarios, revistas especializadas, suplementos culturales y periódicos impresos o en línea.
Este esfuerzo está inspirado en el Manifiesto de la Mujer de PEN Internacional, aprobado en 2017, en Lviv, Ucrania,

bajo la idea contenida en el Acta Constitutiva de PEN de que “la literatura no conoce fronteras”, tampoco deben tenerlas la libertad de expresión y de creación; si bien, en el caso de las mujeres, estos derechos humanos universales siguen siendo cercenados, al igual que el derecho a la educación y la cultura, lo que constituye otra forma de violencia de género.
El Manifiesto de la Mujer se creó doble fin de convertirse en una organización de escritores y escritoras, en un marco de igualdad de género. Para llevar a la práctica estos cambios y asegurar que los mismos no quedaran en una mera declaración, en el Congreso Internacional de Pune, India, en 2018, VIDA: Women Literary Arts, la organización con sede en Estados Unidos que creó dicho conteo, se presentó para explicar su proyecto y, a partir de ese momento se instituyó el conteo a nivel internacional.
Riguroso y ambicioso, el informe, que no es un estudio exhaustivo, fue posible gracias al apoyo del Programa de Participación 2020-2021 de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), en el marco de la Agenda de Desarrollo 2030 de la ONU, que desde 1945 ha trabajado para promover la igualdad de género, así como los derechos y la autonomía de la mujer.
Además de medir la representatividad femenina, los Centros PEN realizaron un total de 27 entrevistas a profesionales pluriculturales de la literatura, los medios y el ámbito editorial, quienes de viva voz opinan sobre el estado actual de la equidad de género, los obstáculos para el reconocimiento y la consolidación de su trayectoria, la dificultad para acceder a los premios literarios y cuáles son las condiciones que pueden determinar su exclusión como escritoras, por ejemplo, la raza, la lengua originaria, el estatus socioeconómico, los códigos culturales y la definición sexual o la edad, entre otros.
En términos generales, el informe arroja que en el ámbito de la literatura y también del periodismo, la presencia de mujeres escritoras y columnistas sigue siendo minoritaria en los países seleccionados; se arroja un porcentaje general de 30% de participación de las mujeres. Si bien esta realidad está cambiando ya que las nuevas generaciones de escritoras, ya sean poetas, cuentistas o novelistas aseguran estar perdiendo el miedo a hacer escuchar su voz y sacando provecho, por ejemplo, de los beneficios que ofrece la era digital con la horizontalidad e inmediatez de los intercambios a través de las redes sociales, recursos virtuales como el Zoom y la posibilidad de publicar en la nube en ediciones de autora o en coediciones con una nueva generación de editoriales llamadas independientes que, a diferencia de los grandes sellos editoriales, están apostando a las ventas, pero también, y en primer lugar, a la calidad de la literaria.
Ganar la guerra contra el ser invisible, romper el silencio frente a la inequidad secular de género en América Latina y superar las limitantes que implica la condición de mujer, así como los intereses del mercado editorial, son algunos de los retos que se plantean hoy las escritoras de los países monitoreados, en el entendido de que no se trata de no publicar a escritores, sino de enriquecer la oferta editorial con la otra mitad del mundo, relegada históricamente por la lastra del machismo que sigue pesando en nuestras sociedades y culturas.
