Los vuelos con salida desde el aeropuerto de Zaragoza para el puente de la Semana Santa “están todos llenos”, subraya Jorge Moncada, de la Asociación de Agencias de Viaje de Aragón. Esta elevada demanda puede ser debida a las ansias de viajar que ha desatado la larga pandemia de coronavirus y los obligados confinamientos. Con todo se está aún lejos de los niveles de demanda 2019, un año que fue extraordinario, advierte.
Se trata de un fenómeno conocido con la un tanto exagerada denominación de viaje del desquite (del inglés revenge journey) , con el que se trata de compensar con grandes escapadas los prolongados encierros en casa y la incertidumbre creada por la guerra en Ucrania. «Se nota en la clientela un gran deseo de salir», explica Moncada, que asegura que el incremento de la demanda se empezó ya a notar en el mes de febrero, si bien se vio interrumpido por la invasión del país del Este por parte de Rusia.
La invasión de Ucrania desató un “miedo inicial”
“Esa circunstancia creó un miedo inicial”, afirma el experto. «Se produjo un parón brutal, pero luego volvió a dispararse la petición de reservas, como si la gente hubiera interiorizado ya el nuevo dato que introduce la guerra en Europa», manifiesta Moncada. En su opinión se han producido dos hechos paralelos: las ganas de viajar y la pérdida del miedo a hacerlo pese a una coyuntura internacional que en otras condiciones movería a la cautela.
Con todo, los viajes al extranjero ya no son lo que eran, apunta el responsable de la asociación de agencias de viaje. “Como hay tantas restricciones, tantas normativas y tantas exigencias diferentes en cada país, lo cierto es que el trabajo de nuestro sector ha aumentado”, informa.
“Ahora no basta con comprar un billete de avión para ir a Italia”, continúa. “Ahora hay que rellenar formularios de salud, llevar echa una PCR o un test de antígenos…”, explica. Por este motivo, numerosos viajeros “se quedan colgados en los aeropuertos porque desconocen las normas que imperan en otras partes del mundo”.
AVEs llenos para Andalucía
Las agencias de viajes han comprobado que cada vez tienen que asesorar más a sus clientes sobre aspectos como los seguros de asistencia médica y de anulación de viaje. “Antes nadie preguntaba por estos, pero ahora lo hace todo el mundo”, afirma.
Las circunstancias cambiantes hacen que el viajero pregunte por la posibilidad de hacer reservas con derecho a devolución si la tesitura internacional frustra sus ansias de salir al extranjero, agrega.
Un fenómeno parecido al de los aviones se ha producido en el AVE, que tiene los asientos para Andalucía copados desde Zaragoza.
” Fuentes www.elperiodicodearagon.com ”
