Nadie duda de que el surf es un deporte magnífico y barato, siempre y cuando no tengas que irte a Bali, Costa Rica o Lanzarote. Aire libre y mar, invierno y verano, con lluvia y con sol…, siempre encontramos las pisadas mojadas de quien corre a la playa de la ‘Zurri’ con traje de neopreno y tabla bajo el brazo. Ya no es ni elitista ni exclusivo de californianos y australianos, quién no tiene un surfero próximo en su familia. Es una imagen clásica de San Sebastián. Y alrededor florecen escuelas de surf, panaderías, alquiler de bicis, hoteles, tiendas, bares y terrazas…, la vida que tiene Gros. Donostia compite ya con los mejores destinos de este deporte. Poca gente conoce un secreto: la mayoría de los surferos maduros, un día u otro, han salvado, remando con su tabla, a bañistas arrastrados por las corrientes. ¿Lo sabían ustedes? Pregúnteles. Bien porque es un deporte estupendo y asequible, bien porque es una joven imagen de Donostia y una fuente de actividad, y porque hay una deuda con los surferos salvadores, se podría estudiar tener un socorrista todo el año que vigilara a los jóvenes ‘pingüinos’ que cada día se agolpan en las orillas de la ‘Zurri’.
” Fuentes www.diariovasco.com ”
