Luego de un 2021 en el que la industria del turismo se vio altamente afectada por la pandemia, 2022 se aproxima a convertirse en una temporada récord en ocupación y facturación en los distintos destinos vacacionales de Argentina, y más específicamente en la costa atlántica.
Así lo confirmó la Secretaría de Turismo y Desarrollo Económico de Pinamar en su último Informe Estadístico, de enero pasado, que concluyó que en ese mes el promedio common del partido alcanzó 97,6% de ocupación hotelera, lo que representa un aumento de 6,4 puntos con relación al mismo período de 2020.
“Éste es un verano que batió todas las estadísticas en cuanto a ocupación y planificación de las vacaciones. Por primera vez en muchos años, la segunda quincena de enero ya estaba prácticamente vendida desde septiembre, lo que evidencia el gran interés de los veraneantes por disfrutar su descanso en Pinamar”, expresó María Zitelli, directora Normal de Inexperienced Sea Aside Lodge, de dicha localidad.
“Este febrero va a estar por encima de los números históricos de ocupación. Esperamos una primera quincena similar a enero, por lo que pensamos que febrero e incluso marzo van a ser meses muy buenos, lo que se traduce en una reanimación clave para nuestro sector luego del golpe del 2020”, agregó Zitelli.
Por su parte, Walter Zenobi, socio del balneario Rada Seashore, agregó que “estamos contentos por la recuperación del sector turístico, ya que en esta temporada se batieron todos los récords, incluso en comparación con otras temporadas exitosas”.
Según el relevamiento realizado por la Municipalidad de Pinamar en 84% de los balnearios del partido, el promedio common de ocupación (que incluye alquiler de carpas y sombrillas) ascendió a 91,4%, alcanzando niveles estadísticos históricos para la costa argentina.
“Si bien el promedio de reservas en Rada Beach siempre es elevado, este año durante enero fue del 99%, coronando una temporada más que exitosa para todos los que trabajamos en esta industria”, agregó Zenobi.
Otro cambio que se observó en relación con otros años es un periodo de permanencia más extendido, related al de décadas atrás: alcanzó un promedio de cinco noches en el caso del sector hotelero, lo que representa un incremento de 66,7% sobre el mismo período del año anterior.
En cuanto al sector inmobiliario, el promedio common de ocupación se elevó a 98,6% según el mismo estudio, y alcanzó así un récord histórico pocas veces visto.
“Sin dudas, este enero quedará como un antes y un después, ya que con gran satisfacción hemos alquilado 100% de las propiedades que teníamos disponibles. Además, un dato interesante es que, si bien ya habíamos detectado algunos signos de recuperación el año pasado, esta temporada empezamos a recuperar el inquilino del mes y de la temporada, versus los veraneantes que venían entre 15 días e incluso solo por fines de semana. Si bien históricamente en febrero y marzo suele bajar la performance fundamentalmente por el inicio de clases, todo indica que serán meses muy buenos también”, afirmó Stella Vignau, de Inmobiliaria Integral, presente en Pinamar, Cariló, Valeria del Mar y Ostende.
“A partir del año pasado, por la coyuntura del país y de la pandemia, los argentinos se reencontraron con Pinamar, Cariló y sus alrededores como un lugar turístico que hoy, teniendo la posibilidad de viajar a otros destinos, eligen. Creo que esto responde a la dinámica de estar a tres horas de CABA, tener playas maravillosas, contar con una gastronomía muy competitiva y una multiplicidad de actividades para toda la familia. Eso sí, nuestro público es exigente y eso hace que cada vez tengamos la vara más alta para dar lo mejor”, agregó Vignau.
En los balnearios la situación fue related: “El comportamiento del consumidor también tuvo un giro este año: pasamos de tener picos los fines de semana a un flujo de reserva por semana o quincena, lo que demuestra que este año los argentinos eligieron la costa atlántica como destino de sus vacaciones y no tanto para escapadas”, afirmó Zenobi.
“También se observa que enero y febrero ya no son meses tan disímiles en cantidad de veraneantes que llegan a la costa argentina. Esperamos un flujo grande de visitantes durante este mes, con una proyección de ocupación por encima de 80%, una cifra que supera en varios puntos la de otras temporadas”, agregó.
En lo que respecta al sector gastronómico, los viernes y sábados de enero fueron los días de mayor ocupación en los que se registraron muchas reservas. “Nos hemos preparado con mucha dedicación para esta temporada porque vislumbrábamos que iba a ser exitosa, pero los resultados superaron todos los pronósticos”, manifestó el chef Pedro Demuru, responsable del restaurante Demuru Cariló.
“Durante enero tuvimos el local con capacidad completa a diario y las reservas debían efectuarse con cuatro días de anticipación. Esperamos que febrero sea igual. Nuestros comensales tienen un paladar exigente, por eso renovamos nuestro restaurante y la propuesta culinaria para recibirlos de la manera que se merecen”, agregó Demuru.
“Estos resultados se traducen en una recuperación necesaria para el sector gastronómico, uno de los más golpeados durante la pandemia. Esta temporada es sinónimo de renacer y quedará marcada como un hito”, sentenció el chef.
A su vez, Daniel Gernetti, de Lucciano’s Cariló y Pinamar, afirmó en la misma línea que “este año se superaron las expectativas, alcanzando índices históricos que son muy saludables para nuestro sector. Enero fue un mes récord en ventas, superando en 27% al mismo mes del año anterior”. Luego de la apertura en 2020 de la sucursal en Cariló y ante el panorama favorecedor que se vislumbraba para este año, decidieron expandirse y abrir una nueva franquicia en Pinamar. Los resultados superaron todas las expectativas: “Teníamos una proyección muy positiva de esta primera temporada, pero los resultados de enero superaron en 20% todos los cálculos, lo que muestra a las claras que el éxito de este verano es indiscutible”, concluyó Gernetti.
A su vez, todas las fuentes consultadas coincidieron en que, si bien Pinamar tiene un público fiel, este enero se destacó por la llegada de nuevos veraneantes que eligieron la costa argentina como destino de vacaciones versus otros países limítrofes en los que solían veranear, sosteniendo que dicho fenómeno puede ser consecuencia de las restricciones para ingresar a aquéllos como también por el tipo de cambio, que no favorece los viajes al exterior.
De esta forma, Pinamar alcanzó cifras históricas que convierten enero en un mes récord para la costa argentina. “Iniciamos esta temporada con una fuerte alza en los casos de covid-19, por lo que tuvimos que redoblar esfuerzos, pero a la vista de los resultados obtenidos sentimos que todo valió la pena”, finalizó Zitelli.
” Fuentes comercioyjusticia.info ”
