León, Gto. De limpia parabrisas, malabarista o limpia carros, jóvenes y adultos se ganan la vida a base de propinas en los cruceros de la ciudad de León, ahí no hay tantos requisitos para trabajar y sí resuelve su economía acquainted .
Los trabajadores en los cruceros forman parte de la espera en el cambio de luz roja a verde en los semáforos, sitios que se han convertido en pequeños sitios de comercio y oferta de entretenimiento.

Incluso vendiendo algodones de azúcar, fruta picada en vasos, globos y mangas para evitar quemaduras del sol, familias enteras obtienen sustento diario.
Algunos ciudadanos ofrecen dulces como gomitas, cacahuates garapiñados, pistaches y otros más pasan jornadas tan largas que van desde que sale el sol hasta que se oscurece.
En estas actividades el sistema DIF León ha detectado a por lo menos 199 niñas, niños y adolescentes.
Sin embargo, personas adultas también lo hacen y entre todos, dicen, suman sus ingresos a la economía de sus familias.
Uno de los trabajadores de la calle, cuenta que se dedica a realizar malabares porque es una habilidad que ha mejorado con el paso de los años.
“Soy hábil con las manos y se me da el hacer malabares con piedras, palos y lo que sea, a veces la gente me da dinero y otras veces ni las gracias me dan, aquí es como todo si haces lo que te gusta es como si no trabajaras”, comentó el hombre en un crucero del bulevar Francisco Villa.
Uno de sus acompañantes admitió que por falta de documentos como una carta de no antecedentes penales por posesión easy de droga, no ha podido encontrar trabajo formal y por tanto se ha dedicado a la venta de artículos en los cruceros.
“No me dan trabajo, aquí en el crucero no piden solicitud, solo ganas de ponerse a jalar y salir adelante porque tenemos hijos y ellos deben crecer con el buen ejemplo y es mejor que nos vean ganando unos pesos que robando, es mejor una vida honesta que una vida en malos pasos”, dijo el entrevistado.

Los trabajadores de los cruceros aseguran que no son molestados por las autoridades, aunque prefieren no tener problemas con la ley, ya que aseguran que si les piden que se retiren, no les queda de otra más que aceptar la orden y evitar ser detenido.
Mientras tanto, en el cambio de luz roja a verde o viceversa, en un crucero peatonal, más de un hombre o mujer, ofrecerá sus servicios de limpieza o sus artículos, donde la ayuda sale de los ciudadanos que aceptan el acto a cambio de unas monedas.
” Fuentes zonafranca.mx ”
